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  • El periódico «La Voz de los Trabajadores»: Edición de marzo-abril

    El periódico «La Voz de los Trabajadores»: Edición de marzo-abril

    La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es una escalada importante en el Medio Oriente que tiene implicaciones peligrosas para los trabajadores de todo el mundo. La brutalidad del asalto imperialista a nivel internacional va junto con el ataque a las libertades civiles por parte del régimen de Trump dentro de Estados Unidos. Esto incluye las operaciones continuas del ICE y la Patrulla Fronteriza, las amenazas a las elecciones de mitad de período de 2026, los retrocesos ambientales que afectan profundamente a la comunidad negra y la brutalidad policial sin control.

    Nuestro editorial en este número nos advierte: «Existe un gran peligro de subestimar la determinación de la élite empresarial estadounidense de llevar adelante esta iniciativa. No podemos confiar en que las sentencias judiciales o las próximas elecciones nos salven. Debemos organizarnos ahora, no solo para realizar manifestaciones masivas y crear redes comunitarias contra la violencia del ICE, sino para encontrar el camino hacia la construcción de un nuevo partido de la clase trabajadora a través del cual podamos organizar nuestra defensa política en todos los planos y todos los días».

    En este número también tenemos artículos sobre los archivos de Epstein y la clase dominante, la huelga de maestros de San Francisco y una reseña del nuevo álbum de U2.

    La edición de marzo-abril de 2026 de nuestro periódico está disponible en formato impreso y en línea como PDF y contiene articulos en ingles y español. ¡Lee hoy mismo el último número de nuestro periódico con una descarga gratuita en PDF! Como siempre, agradecemos cualquier donación que ayude a sufragar los gastos de impresión.

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  • Ofensiva rebelde sorprende a la dictadura siria y toma Alepo

    Ofensiva rebelde sorprende a la dictadura siria y toma Alepo

    Por Fabio Bosco

    El 27 de noviembre, una coalición de grupos rebeldes sirios liderada por Hayat Tahrir al-Sham (HTS) y con la participación de sectores del Jeish al-Wattani (Ejército Nacional, apoyado por el régimen turco) inició una importante ofensiva sobre la provincia de Alepo tomando grandes áreas rurales, así como gran parte de la ciudad de Alepo, segunda ciudad más importante de Siria, además de avanzar hacia Hama tras tomar la autopista que une Alepo con dicha ciudad y con Damasco, cortando líneas de suministro vitales para las fuerzas del régimen sirio y sus aliados.

    Las fuerzas del régimen sirio y las milicias extranjeras apoyadas por el régimen iraní fueron sorprendidas y sufrieron varios reveses. El régimen sirio utilizó la aviación siria y rusa para bombardear cobardemente la provincia rebelde de Idlib y la ciudad de Alepo, pero no pudo contener la ofensiva rebelde.

    La población siria en Idlib y Deraa (en el sur del país, y cuna de la revolución de 2011) celebró los avances de la ofensiva. Además, hubo enfrentamientos entre la comunidad drusa y las fuerzas del régimen sirio en Suweida, en el sur del país. En una disputa separada de la lucha contra el régimen sirio, hubo enfrentamientos en Deir Zour, en el este del país, por el control de la margen izquierda del río Éufrates, entre las fuerzas kurdas de las SDF respaldadas por Estados Unidos y las milicias iraníes y rusas que apoyan al régimen sirio.1

    La ofensiva rebelde se basa, en primer lugar, en el odio que siente la población siria hacia la dictadura de Assad y sus aliados iraníes y rusos. Este odio se basa no sólo en las masacres cometidas contra la población para ahogar en sangre la revolución siria iniciada en marzo de 2011, sino también en la situación de pobreza y bombardeos a la que están sometidos alrededor de cuatro millones de refugiados sirios que viven en la provincia rebelde de Idlib. Esto explica la participación de cientos de jóvenes deseosos de derrotar a las fuerzas del régimen sirio y expulsar a las milicias extranjeras apoyadas por el régimen iraní.

    Otros factores que también explican el éxito de la ofensiva

    El régimen sirio somete a la población siria a la pobreza, la falta de servicios públicos y el humillante asedio y expoliación cotidianos impuestos por los servicios de represión (“mukhabarat”, en árabe) y las milicias asociadas al régimen, conocidas popularmente como “shabiha” (“fantasma”) en alusión a los vehículos utilizados por esos milicianos en los años 1970-1980).

    Además, Siria es un país ocupado por seis fuerzas militares extranjeras.

    1. las milicias apoyadas por el régimen iraní (Guardia Revolucionaria Iraní, Hezbolá libanés, Quwat al-Hashd al-Shaabi/Fuerzas de Movilización Popular de Irak, etc.) y Rusia –que tiene dos importantes bases militares en la costa y otras dispersas– controlan 60% del territorio junto con las fuerzas del odiado régimen sirio;

    2. Estados Unidos mantiene 900 asesores militares que coordinan compañías mercenarias (contratistas), en alianza con las SDF (Fuerzas Democráticas Sirias, dirigidas por el PYD kurdo), que controlan alrededor de 27% del territorio al noroeste, donde se encuentran las reservas de petróleo y gas, además de tierras productivas;

    3. Turquía controla la provincia de Afrin y una franja fronteriza, y mantiene una serie de milicias aliadas coordinadas por la milicia del Ejército Nacional (Jeish al-Wattani, en árabe);

    4. Israel controla parte importante de los Altos del Golán desde 1967, y recientemente tomó zonas rurales de la ciudad de Quneitra (sin reacción alguna del cobarde régimen sirio);

    5. El grupo iraquí Daesh tiene alguna presencia en la frontera con Irak.

    Por estas razones (represión, pobreza y pérdida de soberanía nacional), el régimen sirio es odiado por la población, y las fuerzas militares sirias dependen completamente de milicias vinculadas a Irán y a la fuerza aérea rusa para mantener a Assad en el poder. Sin embargo, Rusia desplegó aviones y fuerzas militares para promover el genocidio en Ucrania, además de importar gran parte de la producción de misiles Fathi y drones Shaheed iraníes para este fin. Esto debilita el apoyo militar al régimen. Las milicias iraníes también están debilitadas. Varias milicias de Hezbolá fueron desplegadas de vuelta al Líbano y fueron reemplazadas por milicias proiraníes con menos experiencia. Otro tema son los ataques aéreos del Estado de Israel contra objetivos iraníes y sirios en territorio sirio. Estos ataques de las fuerzas sionistas cuentan con la complicidad del régimen ruso, que no hace nada para proteger el espacio aéreo del país.

    El papel del régimen turco

    El régimen turco tiene una serie de intereses en Siria. El principal de estos es crear un cordón sanitario que separe las zonas kurdas en Turquía y en Siria. En el pasado, el PKK kurdo se apoya en bases en Siria para operar en el Kurdistán bajo la ocupación turca.

    Erdogan también está interesado en una solución para los aproximadamente cuatro millones de refugiados sirios que se encuentran en el país y son blanco de campañas xenófobas por parte de grupos de extrema derecha, polarizando la política nacional.

    Finalmente, el régimen turco siempre ha estado interesado en ampliar su área de influencia política y económica, por lo que buscó controlar a las fuerzas de la oposición siria, y ahora patrocina la coalición en torno a la milicia del Ejército Nacional (Jeish al-Wattani). Recientemente, Erdogan cambió de orientación y buscó un entendimiento con el régimen sirio, sin éxito.

    Ciertamente, el régimen turco facilitó la ofensiva rebelde a través de sectores del Jeish al-Wattani. Pero sus objetivos son diferentes de los objetivos de la población siria, que lucha por el fin de la dictadura y de la ocupación del país por fuerzas extranjeras.

    Por eso, el régimen turco puede llegar a un acuerdo con Putin y el régimen iraní para contener la ofensiva contra el régimen sirio. Hay conversaciones en curso.2

    La toma de posesión de Trump

    La toma de posesión de Donald Trump el 20 de enero próximo es un factor que aceleró la decisión de las fuerzas rebeldes de iniciar su ofensiva.

    Por un lado, Trump promete imponer un alto el fuego en Ucrania, entregando territorio ucraniano a Putin y brindando alivio a las fuerzas militares y a la economía rusas, que están muy tensionadas por el esfuerzo de guerra. Esto permitiría a Putin redesplegar fuerzas hacia Siria para apuntalar el régimen asesino de Assad.

    Por otro lado, Trump puede decidir cambiar el apoyo estadounidense al SDF/PYD kurdo, que controla 27% del territorio sirio, para entregar franjas fronterizas al gobierno turco para crear un cordón sanitario y, eventualmente, deportar a parte de los refugiados sirios. Una decisión de esta magnitud podría acomodar los intereses de Erdogan para sacar a Jeish al-Wattani de cualquier ofensiva militar contra el régimen sirio y congelar la coalición liderada por HTS.

    ¡Ninguna confianza en el HTS!

    El Hayat Tahrir al-Sham (HTS) es uno de los grupos que jugó un papel negativo durante la revolución siria, buscando cambiar la naturaleza de la revolución democrática en una guerra civil sectaria. Esta organización está acusada de reprimir a la población y de asesinar a opositores como el famoso locutor de radio Raed Fares. Una de sus principales fuentes de apoyo provino de Qatar.

    En el último período, al-Joulani, el principal líder de HTS, buscó cambiar la imagen de la organización. No sólo rompió con Al Qaeda, sino que también buscó presentarse como la fuerza burguesa normal, gobernante de Idlib, cobrando impuestos a todo el comercio y manteniendo distancia del impopular régimen sirio. El cambio de imagen no implica una ruptura con los sectores salafistas, que predican una dictadura teocrática sectaria, sino un ablandamiento de esa imagen.

    Ciertamente, la ofensiva en Alepo también se explica por la necesidad del HTS de buscar una salida al descontento popular dentro de Idlib.

    Una alternativa revolucionaria para la lucha contra la dictadura

    De cualquier foema, esta ofensiva en Alepo está en sintonía con los anhelos de la gran mayoría de la población siria de poner fin a la dictadura, la ocupación extranjera y la pobreza, a las cuales que está sometida. Pero falta una organización dirigente totalmente diferente del HTS, una organización obrera, democrática y revolucionaria.

    Los activistas comprometidos con los ideales de las revoluciones árabes (libertad, pan y justicia social) tienen que construir una nueva organización política, que impulse consejos populares democráticos en las zonas liberadas, donde los trabajadores puedan decidir el futuro de la lucha contra la dictadura. A lo largo de la revolución siria ha habido varias experiencias democráticas de autoorganización que es necesario retomar. No podemos aceptar que la dictadura de Assad sea reemplazada por otra dictadura de grupos autocráticos, ya sea el HTS o cualquier otro. La lucha por las libertades democráticas par el pueblo trabajador sirio va de la mano con la lucha contra la dictadura de Assad.

    Además, hay un genocidio en curso en Palestina. Hoy los palestinos sólo pueden contar con el apoyo de las clases trabajadoras y de la juventud de los países árabes y de todo el mundo. Una nueva organización revolucionaria debe posicionarse por el apoyo incondicional al pueblo palestino, por la reconstrucción de Al Yarmouk –destruido por el régimen sirio– y por la recuperación de todo el territorio sirio ocupado por la entidad sionista en los Altos del Golán, en contra de la posición conciliadora con el sionismo, impulsada por la dinastía Assad.

    La cuestión kurda es otra cuestión estratégica para la nueva revolución siria. La población kurda representa alrededor de 10% de la población en Siria. Los kurdos siempre han sufrido la opresión de la dictadura de Assad. Al inicio de la revolución siria, importantes dirigentes kurdos, como Meshaal Temmo (asesinado en territorio controlado por el PYD), defendieron la unidad de la lucha contra Assad. Sin embargo, las fuerzas dirigentes de la revolución siria nunca establecieron un compromiso democrático para defender el derecho de autodeterminación de la población kurda. Esto facilitó la actuación del partido kurdo PYD, cuya estrategia fue una alianza tácita con Assad, retirando a las masas kurdas de la revolución siria, a cambio de algunas concesiones por parte de la dictadura. Hay que evitar este error, llamando a la población kurda a luchar contra la dictadura y defendiendo su derecho a la autodeterminación, que siempre le ha sido negado por el régimen sirio. Al mismo tiempo, es necesario llamar al PYD a romper con el régimen sirio y con  el imperialismo estadounidense, y unirse a la lucha contra la dictadura siria y establecer un compromiso de no agresión entre las fuerzas rebeldes y el SDF, garantizando la autonomía de Rojava, rechazando cualquier presión del régimen turco. También es necesario exigir del SDF plenas libertades democráticas dentro de Rojava, para que el pueblo kurdo pueda ejercer su derecho de autodeterminación en libertad.


    1 https://www.syriahr.com/es/350260/

    2 https://www.middleeasteye.net/news/syria-deadly-strikes-aleppo-rebels-seize-airport-push-towards-hama

  • 107 años de la revolución que cambió el mundo

    107 años de la revolución que cambió el mundo

    Por Wilson Honório da Silva

    Petrogrado, madrugada del 26 de octubre de 1917. “Lenin, de pie (…), haciendo que sus diminutos ojos brillantes recorrieran a todos los presentes mientras esperaba, pareciendo desatento, la larga y ruidosa ovación que lo saludaba (…). Cuando esta hubo terminado, él dijo simplemente: ‘¡Eso es todo, camaradas! ¡Pasemos ahora a la construcción del orden socialista!’.

    Así describe el periodista estadounidense John Reed, en Los diez días que estremecieron al mundo, el momento en que, en el II Congreso de los Soviets (“consejos”) de diputados obreros, soldados y campesinos, el dirigente del Partido Bolchevique confirmó la toma del poder por los Soviets de Toda Rusia, que tuvo lugar en la víspera, 25 de octubre (o 7 de noviembre, según el antiguo calendario ruso), con la toma del Palacio de Invierno.

    Por primera vez en la historia, el poder de todo un país estaba en manos de la clase obrera, aliada a campesinos y soldados. Manos completamente distintas de aquellas que, sin derramar ni una gota de sudor, se apropiaban de la riqueza, a partir de la explotación y la opresión del pueblo.

    “Rostros ásperos, magullados por el invierno, manos pesadas y agrietadas, dedos amarillentos por el tabaco, botones caídos, cinturones sueltos y botas largas ásperas y mohosas. La nación plebeya, por primera vez, envió una representación honesta, hecha a su imagen y sin retoques”, así calificó uno de los principales dirigentes de la Revolución de Octubre, León Trotsky, a los delegados y delegadas allí reunidos.

    Ese 25 de octubre, el Dien, uno de los periódicos bolcheviques, publicó el titular “¡Todo el poder a los soviets de obreros, soldados y campesinos! ¡Pan, Paz y Tierra!”, haciéndose eco de los gritos que durante meses se habían apoderado de las calles de las principales ciudades y de las zonas rurales de una Rusia devastada por el hambre, la pobreza y las pérdidas y sufrimientos causados ​​por la Primera Guerra Mundial (1914-1918), alimentada por la codicia imperialista y su necesidad de dividir el mundo según los intereses burgueses.

    El comienzo de la Revolución: mujeres en lucha pusieron en marcha la Revolución

    En aquella época, en comparación con otras potencias europeas, Rusia, un país con alrededor de 150 millones de habitantes, era un Imperio atrasado, gobernado por un monarca (el zar Nicolás II), de mayoría agraria, y donde reinaba la servidumbre, el analfabetismo, la pobreza y las costumbres y tradiciones medievales.

    Sin embargo, ya insertada en el capitalismo mundial, también contaba con una burguesía, que, parasitaria, vivía a la sombra de la nobleza y sumisa al imperialismo internacional. Del otro lado del “frente”, había una clase trabajadora en crecimiento que había demostrado durante mucho tiempo su combatividad, con una vanguardia importante que había abrazado los ideales socialistas.

    El 8 de marzo de 1917 (23 de febrero, en el antiguo calendario ruso), una huelga de obreras en Petrogrado movilizó a más de 400.000 mujeres, por mejores condiciones laborales y contra el hambre y la participación en la Primera Guerra, que consumía millones de vidas.

    Impulsada por esta heroica lucha, la agitación revolucionaria estalló en los lugares de estudio y trabajo, tomando las calles e incluso ganándose la simpatía de los soldados, que se unieron a ellas. La fuerza de los levantamientos insurreccionales hizo que el ministerio zarista se desmoronase, aislando completamente al zar Nicolás II, quien finalmente se vio obligado a renunciar el 27 de febrero.

    Incluso de forma desorganizada, el poder migró del Palacio Imperial a las calles y la única salida para la burguesía, en un intento de mantener un mínimo control, fue establecer un Gobierno Provisional basado en la Duma (el Parlamento ruso) y teniendo al frente a los demócratas constitucionalistas (llamados “kadetes”, por la sigla en ruso), un partido burgués liberal que defendía un régimen monárquico constitucional.

    El surgimiento de los Soviets y las “Tesis de Abril”
    Soviet de Petrogrado durante la revolución.

    La burguesía y los reformistas que pasaron a darle apoyo pretendían estabilizar, así, la situación. Sin embargo, en medio de los levantamientos, campesinos, obreros y soldados rusos habían rescatado el principal legado dejado por una revolución anterior, la de 1905: los Soviets (o consejos) de Diputados Obreros y Soldados.

    Primero, en Petrogrado, luego en todos los rincones del país, en un proceso que culminó con la creación del Comité Ejecutivo de los Soviets de Toda Rusia, que, en la práctica, creó una situación de “poder dual” en el país, ya que el Gobierno Provisional pasó a depender de su aprobación para implementar la mayoría de sus resoluciones.

    Lenin y la revolución“La tesis para la reconstrucción del mundo”

    En su exilio en Suiza, Lenin se dio cuenta de que había llegado el momento de regresar al país. Cruzó Europa, clandestinamente, en un tren, y desembarcó, el 3 de abril, en Petrogrado, llevando bajo el brazo un discurso que cambió literalmente el curso de la historia y que, más tarde, pasó a ser conocido como las “Tesis de Abril”.

    En sus diez puntos, Lenin atacó a los mencheviques y a los socialrevolucionarios, que dirigían la mayoría de los soviéticos y apoyaban el Gobierno Provisional; denunció su carácter capitalista, pidió que no se le diese ningún apoyo, lo calificó de tan imperialista como el régimen zarista, y exigió una salida inmediata de la guerra; defendió la nacionalización de industrias y bancos, así como la expropiación de las tierras por el Estado y lanzó la consigna que definiría el rumbo de la Revolución: “Todo el poder a los Soviets”.

    Atacadas por mencheviques y eseristas, las Tesis, en un principio, también recibieron la oposición de dirigentes bolcheviques, como Kamevev y Stalin, lo que abrió una intensa polémica, pues ellos avanzaban hacia una política de apoyo vergonzante al Gobierno Provisional.

    De julio a octubre: el partido bolchevique y la victoria de la Revolución

    En julio, el Gobierno Provisional desató una ola represiva contra el movimiento que había organizado una fuerte jornada de luchas. Fuerte, pero aún insuficiente para que los soviets tomasen el poder. Los bolcheviques fueron duramente reprimidos. Se cerraron sus imprentas y su sede, se prohibieron sus periódicos y sus dirigentes fueron encarcelados (como Trotsky) u obligados a huir, como Lenin.

    Con el consiguiente debilitamiento de los bolcheviques, Kerensky, que había asumido el cargo de primer ministro en agosto, intentó detener el proceso revolucionario y, simultáneamente, ganarse el apoyo del imperialismo y de la burguesía, nombrando al “kadete” y general Kornilov en el comando del ejército.

    Kornilov, sin embargo, protagonizó sucesivos fracasos en el “frente” y, finalmente, intentó promover un golpe de Estado, cuya resistencia y derrota fue liderada por los bolcheviques. Fue en este momento cuando el partido ganó un inmenso prestigio, ya que tomó la iniciativa de la defensa de la revolución, mientras el gobierno de Kerensky estaba paralizado. Además de derrotar a la contrarrevolución, los obreros liberaron de la prisión a todos los presos políticos.

    Así, el 4 de setiembre, Trotsky asumió la presidencia del Soviet de Petrogrado y, junto con Lenin, los bolcheviques comenzaron a organizar la toma del poder. La fecha elegida fue el día 25, cuando comenzaría el II Congreso de los Soviets, perfecto para concretar el llamado de “Todo el poder a los Soviets”.

    Momento decisivo: el grito de “Todo el poder a los Soviets” resuena en el interior del Palacio de Invierno

    Poco después se formó el Comité Militar Revolucionario que, bajo el comando de Trotsky, asumió todas las decisiones relativas a la insurrección, que comenzó con la ocupación de edificios públicos, la infraestructura de transporte y comunicación, los fuertes y los cuarteles.

    Cuando se celebró el Congreso de los Soviets, los delegados se involucraron en un acalorado debate. Los mencheviques y socialistas revolucionarios exigiían el fin de la insurrección en curso, diciendo que si el gobierno era derrocado, los bolcheviques no permanecerían en el poder por más de unos pocos días.

    Por otro lado, los bolcheviques y sus aliados socialistas revolucionarios de izquierda insistían en que había llegado el momento. Una posición que fue refrendada con la elección de una nueva dirección para el Comité, en el que los alguna vez minoritarios partidarios de Lenin formaban ahora una mayoría.

    “De repente, se escuchó una voz nueva y más profunda, que dominaba el tumulto de la asamblea. ¡Era la voz sorda de un cañón! Todos los ojos se volvieron ansiosamente hacia las ventanas. Una especie de fiebre ardiente dominó la asamblea”, describió John Reed, refiriéndose a los disparos realizados por el acorazado Aurora, dando la señal para la toma del Palacio de Invierno.

    Kerensky ya había huido y los pocos ministros que quedaban fueron detenidos por Antonov-Ovseenko, el bolchevique que comandó la toma del Palacio. La insurrección había triunfado.

    Las conquistas del gobierno soviético

    Por primera vez en la historia, la gran mayoría de los explotados y oprimidos tenía en sus manos el poder económico y político, consolidado en lo que llamamos la dictadura del proletariado. Los medios de producción habían pasado a manos de los trabajadores, quienes comenzaron a ejercer el poder, democrática y colectivamente, a través de consejos populares; en contraste con la dictadura, también de clase, de la burguesía, ejercida por una ínfima porción de la población.

    Se trataba de un nuevo tipo de Estado, controlado por la clase obrera y el pueblo oprimido, basado en soviets que tenían mandatos revocables en cualquier momento y donde su remuneración no superaba el salario de un obrero calificado. Así, eran los “de abajo” quienes debatían y resolvían todo lo que tenía que ver con el rumbo de la vida, desde el plan económico para el país hasta sus aspectos más cotidianos.

    Los derechos civiles se ampliaron en una escala que no existía en el resto del mundo. Por ejemplo, ya no le correspondía al Estado interferir en materia sexual, salvo en casos de daño o violencia, y antes que cualquier potencia capitalista despenalizó a las personas LGBTI+ y permitió a las personas transexuales someterse a procedimientos de reasignación sexual y utilizar sus nombres sociales.

    El Estado Soviético también otorgó amplios derechos a las mujeres, comenzando por el aborto, pero extendiéndose a los servicios públicos colectivizados, como lavanderías, restaurantes y guarderías, que les quitaran de sus manos el trabajo doméstico.

    También hubo una enorme explosión creativa en la Cultura, el Arte y las Ciencias y una revolución completa en el sistema educativo. Ninguna nación en el mundo había logrado tanto en tan poco tiempo.

    La contrarrevolución estalinista y la restauración del capitalismo

    Después de tomar el poder, los bolcheviques intentaron exportar la revolución socialista a Europa, pero esta fue derrotada por la reacción de los capitalistas. Esto dejó a la joven república soviética aislada y teniendo que enfrentar una encarnizada guerra civil contra la burguesía y contra el intento de invasión militar de las potencias capitalistas.

    La derrota de la revolución mundial y los años de guerra que siguieron, que consumieron a una gran parte de la vanguardia que había hecho la Revolución, contribuyeron a la burocratización de la URSS y del partido bolchevique, mediante el surgimiento de una camada cada vez mayor de funcionarios oportunistas.

    En el centro de esta historia está la infame figura de Joseph Stalin quien, especialmente después de la muerte de Lenin en 1924, se apoyó en estas camadas sociales, profundizó la burocratización y se atrincheró en el poder, destruyendo por completo aquello que había llevado al pueblo ruso a la revolución: la idea de que todo el poder debía ser ejercido por los soviets.

    En este proceso, Stalin creó la ideología del “socialismo en un solo país”, utilizada para garantizar los privilegios de los burócratas; o los Frentes Populares, que justificaban alianzas con sectores burgueses. Y, así, desmanteló conquista tras conquista, haciendo que todos los aspectos de la vida dieran un enorme paso atrás.

    Nada de esto se hizo sin oposición. La principal de ellas, encabezada por Trotsky. Sin embargo, Stalin implementó una sangrienta contrarrevolución, asesinando o arrestando a miles de dirigentes, cuadros y militantes bolcheviques. Trotsky, asesinado en 1940, cuando se encontraba exiliado en México, fue la última de sus víctimas.

    Wilson Honório da Silva es integrante de la Secretaría Nacional de Formación del PSTU Brasil.

    Artículo publicado originalmente en 2023.

    Republicado en: http://www.opiniaosocialista.com.br, 25/10/2024.-

    Traducción del portugues original: Natalia Estrada.

  • Juntos contra la violencia hacia las mujeres

    Juntos contra la violencia hacia las mujeres

    Por Özüm Ö. – Kırmızı Gazete / Estambul

    En todo el mundo, las mujeres y las personas LGBTI+ son víctimas de violencia psicológica, física, económica y sexual en el hogar, en la calle, en las escuelas y en los lugares de trabajo. A menudo, no se implementan las medidas de protección necesarias para las víctimas, y el acceso a refugios y servicios de salud es extremadamente limitado.

    Para visibilizar esta violencia y fortalecer la lucha contra el sexismo, cada 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, defendemos nuestro derecho a la vida y el de todas las demás mujeres, inspirándonos en las hermanas Mirabal, asesinadas hace 63 años en la República Dominicana durante su lucha contra la dictadura.

    Estamos intensificando nuestra lucha y llenando las calles y plazas, porque ¡nuestras vidas importan!

    Con el agravamiento de la crisis económica mundial, más de la mitad de la población femenina ha quedado desempleada. Las mujeres migrantes, además, suelen quedar excluidas del sistema de salud. El capitalismo, con su afán de perpetuar la explotación, reproduce formas de barbarie que se manifiestan también como violencia contra las mujeres.

    No es casualidad que los regímenes de derecha y represivos estén en auge en todo el mundo. Los jóvenes, desesperados por su futuro, buscan gratificaciones inmediatas. Las culturas que fomentan la violencia ganan terreno, moldeadas por el odio, el racismo y la misoginia. Actos atroces como el que cometido por Semih Çelik, quien se arrojó desde las murallas bizantinas de Estambul tras asesinar brutalmente a Ayşenur Halil e İkbal Uzuner en el mes de octubre, son producto de esta cultura violenta.

    La violencia no es aislada, es política

    La desigualdad de género no es un fenómeno aislado ni excepcional. Las estadísticas muestran que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia en algún momento de su vida, y una de cada cinco ha sido víctima de violación. Estas cifras aumentan día tras día.

    Sabemos muy bien que la mayoría de las mujeres asesinadas ya habían denunciado múltiples veces a sus agresores, pero fueron ignoradas. No solo no se nos protege, sino que las políticas de impunidad facilitan el camino para la violencia.

    En Turquía, la violencia de género se alimenta del discurso de «proteger a la familia». Las conquistas logradas tras arduas luchas nos son arrebatadas mediante regulaciones legales impulsadas por presiones conservadoras y reaccionarias. La anulación del Convenio de Estambul y los intentos de modificar la Ley 6284 son ejemplos de estos ataques políticos.

    Las políticas de negación y exterminio contra el pueblo kurdo y el creciente racismo hacia los inmigrantes también se manifiestan principalmente como violencia contra las mujeres. En Turquía, el Régimen del Palacio, cada vez más autoritario, intenta reprimir las movilizaciones de mujeres que reivindican sus derechos, intimidándolas con detenciones y arrestos.

    Además de los feminicidios, las guerras imperialistas afectan desproporcionadamente a las mujeres. En muchas partes del mundo, las masas protestan contra el genocidio cometido por Israel en Gaza y las masacres de mujeres y niños en sus ataques en Líbano.

    Cientos de manifestantes exigen el cese inmediato del comercio y la venta de armas a Israel, señalando que, desde el 7 de octubre de 2023, Israel ha matado a 42.519 palestinos, entre ellos 17.000 niños y 11.378 mujeres, y ha herido a otros 99.637 en sus ataques a la Franja de Gaza.

    ¿Cómo luchar?

    La política burguesa actual parece abrir espacios para que las mujeres luchen en diversos campos: cargos como alcaldías, escaños parlamentarios o incluso la jefatura de Estado. Kamala Harris, candidata presidencial en Estados Unidos, es un buen ejemplo.

    A pesar de haber sido la primera mujer vicepresidenta de EE.UU., Harris no ha hecho grandes esfuerzos por los derechos de las mujeres desde que asumió el cargo. En Estados Unidos, al menos tres mujeres son asesinadas cada día y una mujer es violada cada 90 segundos. No parece probable que, en caso de llegar a la presidencia, sus esfuerzos por los derechos de las mujeres sean significativos.

    De niña, me emocionó la elección de Tansu Çiller como primera ministra de Turquía en los años 90, a pesar de las opiniones políticas de mi familia.

    Sin embargo, durante su mandato, no se lograron avances significativos en los derechos de las mujeres. Por el contrario, su gobierno pasó a la historia como un período marcado por una profunda corrupción estatal, crisis económica y asesinatos sin resolver.

    Por la experiencia histórica con figuras similares, la política burguesa no puede ir más allá de un discurso simbólico sobre la igualdad de género. El capitalismo y el patriarcado, son raíces del problema.

    La política burguesa no ofrece soluciones reales porque es parte del problema. El sistema brutal en el que vivimos es el capitalismo patriarcal. La dominación masculina es uno de los pilares sobre los que se asienta el capitalismo y, aunque históricamente lo precede, ha sido adaptada para servir a la sociedad de clases.

    La opresión de las mujeres tiene su base material en su reducción a propiedad dentro de las sociedades de clases. Este fenómeno no es solo económico, sino también cultural e ideológico.

    Por ello, no podemos eliminar la desigualdad de género sin vincularla al problema de clase ni sin reconocer que la clase burguesa detenta el monopolio del poder capitalista.

    En otras palabras, no habrá una transformación real hasta que se desmantele el capitalismo patriarcal y se construya un sistema basado en la igualdad de género, sin clases y sin explotación.

    Mientras no cambiemos el sistema, no hay garantía de que los logros alcanzados perduren. Por eso, es esencial construir el frente más amplio posible para defender nuestro derecho a la vida contra la violencia, la explotación y la opresión. ¡Un frente que avance sin descanso!

    Levantemos nuestra lucha por un futuro igualitario y libre contra los asesinatos, el acoso, las violaciones y el odio.

    Tejamos juntas una lucha unida y organizada por la defensa de nuestras vidas, la restauración del Convenio de Estambul y la aplicación efectiva de la Ley 6284. No dejemos que el sistema capitalista patriarcal nos aísle y nos desespere. Construyamos juntas el sueño de un futuro sin clases, sin explotación y lleno de igualdad.

    Ingresos garantizados y vivienda digna y segura para todos.

    Protección contra la violencia y castigo agravado para los agresores.

    ¡Viva nuestra lucha organizada! ¡Viva la solidaridad entre las mujeres!

  • Manifestación en Ohio: Las personas trans necesitan contruir poder político

    Manifestación en Ohio: Las personas trans necesitan contruir poder político

    Por Rio Nero

    Este artículo se basa en un discurso pronunciado por el autor en una concentración y charla a micrófono abierto celebrada el 19 de octubre ante la Cámara de Representantes del Estado en Columbus, Ohio. El acto fue organizado por el Comité Local de Ohio Central de la Coalición para Proteger las Vidas Trans. El grupo fue también responsable de organizar la Marcha para Proteger a la Juventud Trans del año pasado, que tuvo lugar en Florida.

    Elegimos Ohio como lugar de la próxima Marcha Nacional por las Vidas Trans, en la primavera de 2025, debido a los feroces ataques contra la existencia trans que se están produciendo en nuestro estado.
    Hay nueve ataques legislativos contra las personas trans que se están gestando actualmente en las entrañas del gobierno estatal de Ohio. La Ley 68 de la Cámara de Representantes, vetada pero no muerta, pretende promulgar la llamada «ley SAFE», que, a través del lenguaje de los Derechos de los Padres, haría imposible que los jóvenes transgénero accedieran a cualquier forma de atención que afirmara su género. También instauraría por la fuerza deportes segregados por sexos desde la escuela primaria hasta la universidad, con la intención de prohibir a las mujeres y niñas transgénero participar en deportes femeninos.

    La Proposición de Ley 245, con un lenguaje que implica que el mero hecho de ser trans en público es una forma de evento drag, pretende criminalizar las actuaciones drag que se produzcan en cualquier lugar donde puedan habr niños. La Ley de la Cámara 151, la Ley de la Cámara 214, la Ley de la Cámara 8 y la Ley del Senado 83 aprovechan cada una de ellas los ataques antitrans en varios niveles del proceso educativo, intentando prohibir los materiales educativos y literarios sobre personas LGBTQ+, criminalizar a los profesores por permitir que los jóvenes transgénero se presenten como tales en la escuela, así como por negarse a delatar a los niños LGBTQ+ a sus padres, y dar a los padres el derecho a abusar el más mínimo indicio de no conformidad de género de sus hijos.

    El proyecto de ley 183 de la Cámara de Representantes prohíbe a los estudiantes trans utilizar el baño que corresponda a su género; el proyecto de ley 6 de la Cámara de Representantes pretende prohibir independientemente a las mujeres trans participar en deportes femeninos; y, por último, la Resolución Concurrente nº 9 de la Cámara de Representantes pretende prohibir la «wokeness» en general en el ejército, incluidas la existencia de las personas LGBTQ+. Juntos, estos proyectos de ley lanzan un ataque cohesionado contra la existencia de las personas transgénero y no conformes con el género.

    Es cierto que todos ellos son proyectos de ley partidistas, presentados por el Partido Republicano, y para algunos se deduciría que el medio para oponerse a estos proyectos de ley es confiar nuestros derechos al cuidado de sus competidores políticos, el Partido Demócrata. Pero la tarea de garantizar nuestra existencia continuada, o de mejorarla, no puede lograrse mediante la fe en los competidores políticos de los republicanos. Los demócratas han respondido a estos ataques legislativos contra los transgeneros con un silencio cómplice.

    Mientras los republicanos hacían campaña para el cargo señalando a los inmigrantes y a las mujeres transgénero como chivos expiatorios de los fracasos del capitalismo, Kamala Harris no ofreció ni siquiera una frase desechable sobre la difícil situación de las personas trans y LGBTQ+. En lugar de eso, ¡compitió por la postura más antiinmigrante! El gobierno de Biden, que supervisó los ataques desenfrenados de grupos de derechas contra los eventos drag y los actos del Orgullo Gay en 2022-2023, ha «abordado» la lucha de las personas trans y LGBTQ+ con la declaración «Ponemos el límite en la cirugía de menores». Estos no son los sentimientos de un partido político en el que podamos confiar para proteger nuestros derechos. Son los sentimientos de un partido político que intenta arañar votos a los transfóbicos que quieren erradicarnos.

    Nos enfrentamos a la realidad de que los partidos políticos capitalistas, aunque tal vez diferentes en los bloques de votantes a los que apelan, no están interesados en garantizar los derechos de las personas transgénero y LGBTQ+. Esta tarea recae en nosotros. Para proteger la vida de las personas LGBTQ+, debemos construir nuestro propio poder. Esto se consigue organizándonos en formaciones políticas democráticas y decisivas -basadas en los elementos de la clase trabajadora de la comunidad LGBTQ+ y con modelos de liderazgo ascendentes- que puedan movilizarse en nombre de los intereses de las personas transgénero y LGBTQ+.

    Es importante que las personas LGBTQ+ de la clase obrera dirijan la lucha, porque la clase obrera dirige la sociedad y no tiene nada que ganar transigiendo con los partidos capitalistas, que sólo pretenden explotarnos.

    Imagina que, como resultado de la hipotética instauración de la Ley 8 de la Cámara de Representantes, una escuela amenazara con despedir a un profesor por utilizar los pronombres identificados por sus alumnos trans. Si hubiéramos creado coaliciones bien organizadas a favor de los derechos de los LGBTQ+ con la participación de los profesores sindicados, estos profesores podrían, con el apoyo de la coalición, decidir ir a la huelga hasta que se quite la legislación. Los profesores podrían, con suficiente apoyo político, negarse a aplicar la legislación en masa, haciéndola inútil. El mismo principio se aplica a los trabajadores sanitarios y a la prohibición de las terápias de hormones.

    Imagina que nos organizáramos hasta el punto de que la aprobación de cualquiera de estos proyectos de ley transfóbicos se enfrentara a la movilización de múltiples sectores de la fuerza laboral de la sociedad.

    Imagina que, en 2022, cuando los grupos fascistas aterrorizaban los actos del Orgullo, tuviéramos organizaciones dedicadas a la liberación LGBTQ+ que hubieran podido coordinarse a través de las fronteras estatales para sacar a la calle defensas de actos de cientos de personas, haciendo retroceder a estos grupos fascistas a la clandestinidad.

    Así es como sería el poder trans. No hay atajos a través de los partidos políticos de capitalistas y terratenientes que puedan ganarnos nuestra liberación, ni siquiera protegernos a corto plazo. Nuestros derechos se conquistarán como han conquistado históricamente sus derechos todos los oprimidos: forzando concesiones de la clase dominante. Nuestra liberación se conseguirá mediante el derrocamiento de la economía mundial capitalista y su sustitución por una sociedad que trate de cuidar y reforzar a las personas, no de explotarlas para obtener beneficios. Los partidos políticos de los capitalistas y dueños no nos protegerán. ¡Somos nosotros los que nos protegemos!

    Invitamos a todos a participar en la construcción de la próxima marcha -que se celebrará en Columbus, Ohio, en la primavera de 2025- y de la Coalición para Proteger las Vidas Trans.

    Foto: La Voz de los Trabajadores

  • Edición noviembre-diciembre de Acción Obrera

    Edición noviembre-diciembre de Acción Obrera
    Trump regresa y el Partido Demócrata vuelve a demostrar que no es un vehículo para la clase obrera. Con el genocidio y la represión gubernamental en curso, ¿qué sigue? Lee el punto de vista socialista en la edición actual de AcciónObrera/Acción Obrera.

    La edición de noviembre – diciembre de 2024 de nuestro periódico ya está disponible en versión impresa y en línea como pdf. ¡Lee hoy el último número de nuestro periódico descargándolo gratis en pdf! Como siempre, agradecemos cualquier donativo para ayudar a sufragar los gastos de impresión.

    Haz clic en la imagen para leer el periódico o envíanos un mensaje para conseguir un ejemplar impreso.

  • “La realización del G20 en el Brasil es una vergüenza”

    “La realización del G20 en el Brasil es una vergüenza”

    Los días 18 y 19 de noviembre, Brasil será sede de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del G20, en la ciudad de Rio de Janeiro. Esta es una reunión del club de los principales países imperialistas del mundo, con sus asociados. “Opinião” conversó con Herbert Claros, de la Secretaría Internacional de CSP-Conlutas, quien habla sobre la realización del G20 en el país, la trampa preparada por el gobierno de Lula a los movimientos sociales, y qué actividades se realizarán en protesta contra el G20, por la Cumbre de los Pueblos.

    Por PSTU Brasil

    ¿Qué es el G20 y en qué momento de la coyuntura internacional se producirá esta reunión, aquí en el Brasil?

    El G20, formado por los ministros de Finanzas y los jefes de los bancos centrales de las 19 economías más grandes del mundo, más la Unión Africana y la Unión Europea, en realidad no es una entidad. Es un organismo internacional, creado en la crisis económica de finales de los años 1990, en la crisis mexicana, en la crisis rusa, cuando el imperialismo norteamericano vio la necesidad de involucrar a otros países para tratar de resolver la crisis económica. La creación del G20 servía [entonces] para salvar al capitalismo de la crisis económica que él mismo generó.

    El G20 no es un organismo oficial, pero, en los últimos años, ha dictado, junto con el G7 [un grupo formado por las llamadas grandes potencias: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, además de una representación de la Unión Europea], con el FMI y el Banco Mundial, los planes de austeridad fiscal, los proyectos neoliberales y las privatizaciones que se aplicarán en los países.

    El G20 rota entre los países miembros. El año pasado fue en la India. El año que viene será en Sudáfrica. Este año la presidencia recayó en el Brasil.

    La reunión tiene lugar en un contexto de profunda crisis del capitalismo, con la clase trabajadora cada vez más perjudicada por los planes neoliberales de austeridad. Un contexto marcado por el avance de la ultraderecha en varios países y por varias guerras, como la de Ucrania, y el genocidio del Estado de Israel contra Palestina, que ahora se extiende también al Líbano.

    ¿Y qué opina de que Brasil sea el anfitrión de la reunión del grupo? ¿Existe un “G20 social”, como dice el gobierno?
    Herbert Claros, de la Secretaría Internacional de la CSP Conlutas.

    El presidente Lula debería haber rechazado la celebración del G20 en el Brasil. Es absurdo albergar una cumbre de este tipo, que sólo sirve a los intereses de las grandes potencias imperialistas, como Estados Unidos y Europa. Es un absurdo que este G20 se celebre en el Brasil porque somos un país que sufre directamente las consecuencias del dominio imperialista. Pero recordemos que Lula, desde hace mucho tiempo, tiene una agenda proimperialista y no nos sorprende que haya aceptado la realización del G20 aquí, lo que es una vergüenza para el Brasil. El propio Lula, en su primer gobierno, se encargó de encabezar la Misión de las Naciones Unidas para  la de Estabilización en Haití (Minustah), que envió tropas desde el Brasil para ocupar Haití.

    No existe un “G20 social” y nunca lo ha habido, en ninguna de las ediciones del G20. Es la primera vez que habrá un llamado, entre muchas comillas, “G20 Social”. Lula creó este engaño con el único objetivo de intentar frenar e impedir cualquier intento de movilización independiente contra la realización del G20 aquí.

    En el “G20 Social” se realizarán talleres y los movimientos sociales enviarán una carta con recomendaciones a los gobiernos del G20. No hace falta ser un militante esclarecido para saber que Biden (presidente de los Estados Unidos), o Macron (de Francia) u Olaf Scholz (Alemania) ni siquiera mirarán esa carta. Al imperialismo le importan un comino los movimientos sociales.

    En todos los lugares donde se celebran reuniones del G20 hay manifestaciones de movimientos sociales. Ya sea en Europa o en América del Norte. Y aquí también las haremos.

    ¿Qué deberían hacer los movimientos sociales, populares y sindicales ante la reunión del G20? ¿Cómo participará CSP-Conlutas en la Cumbre?

    Cuando supimos del G20, ya aprobamos una resolución para la construcción de una movilización internacional contra la reunión. A principios de año tuvimos reuniones con algunas organizaciones de movimientos sociales, convocadas principalmente por la Cumbre de los Pueblos, en la que también estaban el Movimiento Sin Tierra (MST), la CUT, la Marcha Mundial de las Mujeres, movimientos negros de Rio de Janeiro, así como organizaciones de las favelas cariocas. Construimos lo que llamamos la “Cumbre de los Pueblos contra el G20”, en unidad de acción con diferentes organizaciones de movimientos sociales.

    Pero, en las últimas semanas, la CUT y el MST resolvieron romper con la Cumbre de los Pueblos porque, en una reunión que sostuvieron con un representante del Gobierno Federal, el gobierno fue explícito al decir que Lula no quiere ninguna manifestación ni ningún tipo de acto que repudie al imperialismo y al G20 en nuestro país.

    La CUT y el MST, organizaciones de “lista blanca” que están entrelazadas con el gobierno, resolvieron retirarse de la Cumbre y sólo participarán en el “G20 Social” como colaboradores, haciendo propuestas para el G20. Es lamentable desde el punto de vista de la construcción de la unidad popular contra el imperialismo y, además, deja muy claro que estas organizaciones están cada vez más atadas al gobierno, abandonando, de hecho, la lucha de clases, las luchas concretas de los trabajadores, tanto en las ciudades como en el campo.

    Pero aun así, la Cumbre de los Pueblos se mantiene. La mayoría de las organizaciones, incluso, reafirmaron aún más la importancia de tener una cumbre independiente. El jueves 14 de noviembre por la tarde habrá una sesión plenaria y la CSP-Conlutas estará allí con su delegación.

    La idea es que en esta Cumbre de los Pueblos se realicen algunos debates sobre temas como el medio ambiente, los pueblos originarios, la LGBTIfobia, los movimientos negro y de mujeres, y los ataques a la clase trabajadora. La mañana del sábado 16 de noviembre realizaremos una gran manifestación en Copacabana, en repudio a la presencia del imperialismo en nuestro país.

    Consulte la agenda de la Cumbre de los Pueblos

    Plenario – 14 de noviembre . Ubicación: Asociación Brasileña de Prensa. Horario: de 14 a 19 horas.
    Marcha de los Pueblos – 16 de noviembre . Ubicación: Playa de Copacabana. Período: de mañana.

    Traducción del portugues: Natalia Estrada.

  • Las políticas del Partido Laborista Británico engañan a los trabajadores

    Las políticas del Partido Laborista Británico engañan a los trabajadores

    Por LIGA SOCIALISTA INTERNACIONAL (Gran Bretaña)

    ¿A quién afecta más el presupuesto de la canciller Rachel Reeves? Seguro que no es los ricos ni las grandes empresas. ¿Qué se esta quitando? Áreas vitales como la atención social y de adultos, la salud mental, los topes a las prestaciones, la pobreza infantil y la vivienda social, y los más de 4 millones de niños sufriendo la pobreza.

    La Fundación Joseph Rowntree advierte de que el nivel de vida volverá a caer en picado al final de este parlamento, afectando desproporcionadamente a quienes tienen los ingresos más bajos. Los más pobres, los peor pagados y los más vulnerables no se han beneficiado de nada.

    Los Laboristas afirman que el crecimiento económico mejorará la vida, pero las proyecciones indican que el crecimiento apenas alcanzará el 2%, lo que dejará a las familias abocadas a seguir sufriendo penurias y miseria. Todo esto gracias a la aversión que este partido a las políticas que puedan hacer que paguen  suficientes impuestos la élite rica, o a perseguir la propiedad pública de industrias clave e introducir políticas socialistas.

    A menos que se financie íntegramente el NHS [Servicio Nacional de Salud] y se elimine el ánimo de lucro de la asistencia sanitaria -nacionalizando las grandes empresas farmacéuticas, los proveedores sanitarios privados y las empresas de suministros médicos-, los pacientes no sentirán ningún beneficio de la inyección de 22.600 millones de libras en los próximos dos años.

    Los conservadores atendieron a los ricos, y mientras los laboristas fingen sorpresa por el déficit de 20.000 millones de libras que creó el último gobierno, sus nuevas políticas no arreglarán la economía. Los laboristas manipulan las definiciones de deuda nacional para adaptarlas a sus normas fiscales, proyectando falsamente un superávit en tres años.

    Las inversiones anunciadas simplemente evitan un colapso de los servicios -en algunos casos-. La colaboración de los laboristas con los mercados privados desviará fondos públicos hacia beneficios privados, y la carga del aumento de las cotizaciones patronales a la Seguridad Social (NIC) recaerá inevitablemente sobre los trabajadores. Para 2026-27, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria calcula que el 76% de estos aumentos del NIC reducirán los salarios reales y provocarán un aumento de los precios, reduciendo así el nivel de vida.

    El gobierno pretende recortar las prestaciones sociales en 3.000 millones de libras. Dado que las prestaciones sociales, incluidos el Crédito Universal y la Prestación por Hijo, aumentarán un escaso 1,7% a partir de abril de 2025, esto supone un recorte en términos reales. Los cambios en las prestaciones por desempleo obligan a más de 450.000 discapacitados y enfermos crónicos a volver a trabajar, ya que se enfrentan a una pobreza más profunda. Las personas que reciben prestaciones por enfermedad se enfrentan, por tanto, a un futuro temible en un momento en que casi dos tercios de los pobres también sufren de una enfermedad de larga duración. Al mismo tiempo, la restricción continuada de la prestación para cuidadores castiga a muchos por ayudar a sus famílias.

    El presupuesto prometía 5.000 millones de libras para la construcción de viviendas, pero sólo se destinan 500 millones a opciones «asequibles», y los arrendadores sociales obtienen el derecho a subir los alquileres por encima de la inflación. Los cambios en la seguridad social no reducirán sustancialmente las dificultades. El Subsidio Local de Vivienda sigue congelado, lo que agrava la inseguridad en la vivienda a medida que los alquileres privados se disparan y se alejan aún más de los niveles locales de alquiler.

    La congelación del umbral del impuesto sobre la renta arrastrará a 400.000 trabajadores a pagar este impuesto por primera vez, mientras 600.000 se enfrentan a una carga fiscal aún mayor.

    El presupuesto Laborista, marcado por su postura favorable a las empresas, no aborda los problemas profundamente arraigados de la pobreza y la desigualdad. La realidad política es clara: los Laboristas sirven a la élite mientras la clase trabajadora sigue sufriendo con el aumento de los costes y el estancamiento de los salarios, el presupuesto no ofrece soluciones significativas a las crisis sociales a las que nos enfrentamos.

    El estado de Gran Bretaña

    [El primer ministro Keir] Starmer ha adoptado medidas de austeridad que recuerdan al pasado, centrándose en atraer la inversión privada a expensas de la seguridad y el bienestar público, y desatendiendo las promesas sobre los derechos de los trabajadores.

    Los servicios públicos de autobuses siguen en gran medida en manos privadas, aunque la opinión pública sigue estando a favor de un sistema de transporte público nacionalizado. Mientras tanto, los planes Laboristas de aumentar un 50% las tarifas de los autobuses afectarán aún más a los trabajadores con salarios bajos. La mayoría de los servicios ferroviarios de pasajeros volverán a ser propiedad del Estado, y los que permanezcan en manos privadas se enfrentarán a una mayor regulación. Sin embargo, esto excluye a las lucrativas empresas de transporte de mercancías y material rodante (ROSCO), lo que significa que el sector privado seguirá beneficiándose de las infraestructuras financiadas con fondos públicos.

    En la actualidad, tres empresas ROSCO controlan el 87% del mercado y poseen 15.200 vehículos, y todas estas empresas son de propiedad extranjera y están registradas en Luxemburgo. Las ROSCO pagaron dividendos por valor de 409,7 millones de libras en 2022-23, con un margen de beneficios del 41,6%. En los últimos 10 años, el dividendo acumulado fue de 2.000 millones de libras (2.700 millones de libras entre 2012 y 2020), ya que un dividendo suele ser el 100% de los beneficios antes de impuestos, con lo que escapa a los impuestos británicos.

    Los vínculos de los Laboristas con las grandes empresas paran cualquier cambio en cuestiones críticas como la precariedad laboral, los contratos de cero horas y las leyes antisindicales.

    En 2023, Angela Rayner, como líder adjunta, hizo una promesa «de hierro fundido» de prohibir los contratos de cero horas y dijo al CUT que intentarían derogar las leyes antihuelga a los 100 días de entrar en el gobierno; ambas cosas siguen sin cambiar.

    El proyecto de ley sobre los derechos laborales de los trabajadores, relativo a la prohibición del millón de contratos de cero horas existentes en el Reino Unido, incluye ocho cláusulas que eliminan ese derecho, por ejemplo, si el coste salarial adicional puede perjudicar a la empresa y afectar a la calidad o al rendimiento del personal de atención al cliente. No se prohibirán los contratos de cero horas, sólo los «explotadores». Pero, ¿quién determina «explotador»: los empresarios o los trabajadores?

    Starmer ha adoptado la estrategia de Cameron de «quemar la normativa» para atraer la inversión privada. Así pues, los problemas y preocupaciones en materia de salud y seguridad que provocaron tragedias como la de Grenfell [el incendio de una torre de apartamentos] o causaron muertes, lesiones y enfermedades en los lugares de trabajo, seguirán arruinando la vida de la clase trabajadora.

    Hay grandes inversiones del sector privado junto a la financiación pública, como el plan anunciado recientemente de 21.000 millones de libras de inversión pública en captura y almacenamiento de carbono junto a miles de millones de libras de inversión privada. Greenpeace afirma: «La tecnología de captura de carbono aún no ha demostrado su eficacia para reducir las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles y de la industria a un coste asequible. Y la promesa de la captura y almacenamiento de carbono puede incluso estar fomentando el uso continuado de combustibles fósiles». Todavía no se ha demostrado que sea factible o rentable al nivel necesario.

    El Laborismo sigue apoyando el genocidio del Estado israelí y de sus dirigentes sionistas (tratado en el último número de Socialist Voice). Se niega a condenar el asesinato selectivo de médicos y periodistas, la destrucción deliberada de hospitales y el bombardeo de infraestructuras civiles. Para este monstruo político, la matanza masiva de civiles en Gaza y Líbano es simplemente el resultado del derecho de Israel a «defenderse».

    Starmer también se hace eco de los eslóganes de [el líder de extrema derecha] Nigel Farage y [el ex primer ministro] Boris Johnson, para recuperar el control sobre la inmigración, apuntando y exagerando el «problema» del fraude en las prestaciones sociales, al tiempo que ignora la evasión fiscal masiva de los ricos, mientras nos enfrentamos a un nuevo periodo de austeridad en nombre de la élite social y política establecida.

    La riqueza sigue sin sentir ni un dedo de Reeves. Entre 2011 y 2022, el rey aumentó sus beneficios anuales un 42,6%, hasta 25,4 millones de libras. En el mismo periodo, la riqueza del patrimonio aumentó casi un 50%. La Lista de Ricos del Sunday Times para 2024 indica que el Rey tiene un patrimonio personal de 600 millones de libras. Las cifras elaboradas de las 350 personas y familias más ricas de Gran Bretaña tienen una riqueza combinada de más de tres cuartos de billón de libras.

    En 2023, Shell y BP obtuvieron 22.000 millones de libras de beneficios entre las dos, ayudadas por el enorme aumento de las facturas energéticas de la mayoría de los hogares. Las empresas del agua han acumulado una deuda de 60.000 millones de libras desde su privatización en 1989, al tiempo que aumentaban las facturas, no para pagar la inversión en infraestructuras, como demuestran los repetidos escándalos de contaminación, sino para obtener 72.000 millones de libras de beneficios en el mismo periodo. La retórica de Starmer sobre servir al pueblo trabajador británico no es sincera, porque sirve a los «trabajadores» jefes de las petroleras y las grandes empresas, pero no a la clase trabajadora ni a los oprimidos.

    Los Laboristas ignoran la vivienda y la crisis

    Reeves presumio que el presupuesto «igualará los mayores momentos económicos de la historia Laborista», al mantener el tope de las prestaciones por dos hijos, los recortes a la ayuda para combustible de invierno de los pensionistas, ¡mientras pretende aumentar la «defensa» un 2,5% del PIB para las próximas elecciones!

    La venta de viviendas sociales ha diezmado su cantidad, con más de 2 millones de viviendas sociales vendidas, mientras que hay más de un millón de hogares en las listas de espera de los ayuntamientos. Según la New Economics Foundation (NEF), el 41% de todas las viviendas municipales vendidas en virtud del derecho de compra se alquilan ahora en el mercado privado de alquiler.

    La supresión de las viviendas municipales en la década de 1980 ha provocado un aumento de los alquileres y de los costes de la vivienda privada, con el resultado de que cada vez más personas sin hogar -incluidos los refugiados- se ven obligadas a vivir en la calle. En la actualidad, con niveles sin precedentes, miles de familias sin hogar están atrapadas por las deudas y se les niega una vivienda social, y casi 4.000 familias sin hogar en Inglaterra no pueden solicitar una vivienda social debido a sus deudas.

    Mientras que las políticas conservadoras condujeron a la crisis de la vivienda, la política Laborista empeoró la crisis. El Crédito Universal está por debajo del nivel de pobreza, por lo que cualquier deducción es cruel; todas las prestaciones deberían proporcionar ayuda suficiente para permitir una vida digna a quienes la necesitan. Las cuestiones políticas son: ¿Quién gobierna? ¿El bombástico Reeves y los laboristas, o los obscenamente ricos? ¿Quién sufre? ¿Se grava a los capitalistas hasta la extenuación o se les deja en el lujo?

    No hay nada en el presupuesto que alivie los problemas sociales a los que se enfrenta la clase trabajadora. No se trata de un mal presupuesto puntual, ya que determina la vida de la mayoría durante al menos los próximos cinco años. Como los Laboristas persiguen respuestas capitalistas a problemas capitalistas, al igual que el gobierno conservador, las dificultades y la miseria aumentarán para la clase obrera y los ricos prosperarán.

    ¿Cómo pueden luchar los trabajadores y los oprimidos? La necesidad de un nuevo partido obrero

    La Liga Socialista Internacional lucha por un nuevo partido obrero que una a los sindicatos y las fuerzas comunitarias contra el capitalismo y, por tanto, contra el Partido Laborista. Proponemos un programa de diez puntos para un auténtico movimiento obrero, centrado en los derechos de los trabajadores, las opresiones, la acción climática y la propiedad pública de los servicios esenciales. Juntos, podemos construir un movimiento que dé prioridad a las necesidades de la clase trabajadora y luche contra la opresión en todas sus formas.

    La lucha contra las opresiones abarca muchos temas dentro de nuestra lucha por los derechos de las mujeres y muchos otros, pero también el derecho de autodeterminación que incluye a Palestina y Ucrania, ambas naciones que sufren genocidio e invasión. Nos oponemos a los objetivos imperialistas para Ucrania, apoyamos la lucha de los trabajadores y la juventud para defender su país de la invasión rusa y luchamos contra el neoliberalismo de EEUU, Gran Bretaña y la Unión Europea.

    ISL/ Programa de 10 puntos deLa Voz Socialista para un partido obrero

    1) ¡Defender los derechos sindicales y de organización de los trabajadores! ¡Por un partido obrero independiente basado en un movimiento obrero democrático y combativo! ¡Ningún apoyo a los conservadores, liberales o Laboristas!

    2) ¡Acabar con todos los controles de inmigración! ¡Vías seguras y legales para todos los inmigrantes! ¡No a las deportaciones!

    3) ¡Acabemos con el racismo! Fin de la violencia policial ¡Reparaciones a todos los pueblos anteriormente esclavizados y colonizados! ¡Autodeterminación para todos los pueblos!

    4) Justicia reproductiva: ¡Concepción gratuita y accesible y aborto a petición! ¡Defender la autonomía corporal, ya sea para tener hijos, abortar o someterse a una terapia de confirmación de género! ¡Acabar con el sexismo y la violencia doméstica!

    5) ¡Sanidad pública universal, gratuita y de calidad, ya! ¡Cuidados infantiles y de ancianos públicos, gratuitos y de calidad para todos, 24 horas al día, 7 días a la semana! ¡Acabemos con la dependencia del trabajo no remunerado! ¡Educación gratuita para toda la vida!

    ¡6) Plenos derechos civiles y humanos para la comunidad LGBTQIA+!

    7) ¡Por la justicia climática! ¡Propiedad pública de la industria energética bajo control obrero y comunitario para lograr una conversión de emergencia a energías 100% renovables!

    8) ¡No a las intervenciones militares británicas! ¡Desmantelamiento de la maquinaria de guerra! ¡Poner fin a las relaciones diplomáticas, comerciales y militares con Israel! ¡Por una Palestina laica y democrática! Por el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos.

    9) ¡Por la plena integración de los discapacitados en la vida social, política y económica!

    10) ¡Propiedad pública, bajo control obrero, de la gran industria, los transportes, el agua y los bancos! Por un gobierno obrero y una economía planificada: ¡por el socialismo!

    Foto: Mantengamos nuestro SNS público

  • Regional Palestine Solidarity Conference in Conn. Nov. 16!

    Regional Palestine Solidarity Conference in Conn. Nov. 16!

    Marking over a year of ongoing genocide and unprecedented, worldwide resistance in defense of Palestinian lives, the CT Palestine Solidarity Coalition put out a call for this conference as a space that will gather in power, learning, and community. With over thirty organizations endorsing, the “Breaking Chains, Building Bridges” conference will host Palestinian and pro-Palestinian organizers and activists to speak on a variety of topics.

    Featuring a plenary with leading local, regional, and national Palestine solidarity organizers, the conference will include a day packed full of panels, discussions, and community building. Organizers and community members have put together over 10 panels and workshops on topics including campus repression, reflections on the encampment movement, prison abolition and the struggle for Palestinian liberation, CT’s links with the war economy, Muslims for Palestine, and building Palestine solidarity in the labor movement! There will also be a special meet-up for healthcare workers hosted by Healthcare Workers for Palestine – New Haven! The concluding session of the conference will be a democratic discussion and vote to collectively determine plans for future demonstrations and educational campaigns.

    Childcare will be available! COVID masking is required and masks will be made available for all attendees

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    Conference Outline

    1. Registration and coffee: 9-10:00am

    2. Panels and workshops 10am-3:45pm (includes lunch)

    3. Action planning 3:45-5:15

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    Speakers to include:

    Kristian Bailey – Programming and Operations Manager Eyewitness Palestine and Co-Founder of Black 4 Palestine!

    Hesen Jabr – Palestinian Healthcare worker fighting workplace repression as a member of NYSNA Members for Palestine!

    Sultana Hossain – Recording Secretary, Amazon Labor Union (IBT); Co-chair, NY Labor for Palestine!

    Seamus Malekafzali – journalist in Beirut during Israeli invasion; by-lines in the Intercept, the Nation, and other major publications!

    Jeff Schuhrke – Historian of the fight for an anti-war trade union movement in the United States; journalist with by-lines in the Nation, Jewish Currents, and other major publications!

    Theia Chatelle – Independent Journalist covering Israeli international intelligence surveillance; recent article topics include Israel’s high-tech harassment of Queer Palestinians in the West Bank and coverage of anti-Palestine solidarity repression at Yale!

    Representatives from Free the UConn 26 and Yale Political Defense!

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    Endorsers List (in formation):

    We Will Return CT

    Palestine Museum US

    American Muslims for Palestine CT

    Jewish Voices for Peace New Haven

    PowerUp CT

    Islamic Association of Central Connecticut IMPACT

    New Britain Racial Justice Coalition

    Justice for Jayson

    Palestine Solidarity Working Group

    CT Dissenters

    Wesleyan Students for Justice in Palestine (SJP)

    Yalies 4 Palestine

    Western Connecticut State University SJP

    Southern Connecticut State University SJP

    UConn Storrs Muslim Student Association

    Muslim Advocacy for Rights Unity and Fairness – CT

    UConn Jews Against Genocide

    Labor for Palestine National Network

    Science for the People New Haven

    Maine Coalition for Palestine

    CT Committee for Labor for Palestine

    New York City Labor for Palestine

    New Haven Healthcare Workers for Palestine

    IATSE Members for Palestine

    Healthcare Workers for Palestine – Maine

    Maine Labor for Palestine

    UAW Labor for Palestine

    Jewish Voice for Peace – New Haven

    Nurses Against Genocide

    Doctors Against Genocide

    Physicians for Humanity

    Workers’ Voice

    Party for Socialism and Liberation – CT

    Stop Cop City CT

    UConn Unchain

    UMass Young Socialists

    All-Empire Worker’s League

    Upper Valley DSA

    Connecticut DSA

    To be added to endorsers list, please fill out endorsement form! https://forms.gle/rdyafWvhbR8dwJdUA

    Organized by

  • El movimiento contra el genocidio en palestina gana la solidaridad sindical

    El movimiento contra el genocidio en palestina gana la solidaridad sindical

    Por ERNIE GOTTA

    El genocidio de Gaza, llevado a cabo por Israel y financiado y apoyado políticamente por el gobierno estadounidense, ha producido una creciente oposición por parte de los miembros de los sindicatos estadounidenses. Sindicatos importantes como United Auto Workers, American Postal Workers Union (APWU) y United Teachers Los Angeles (UTLA) han exigido el fin del genocidio con varias distintas demandas. Los Angeles Times escribe: «El órgano de gobierno del sindicato de profesores de Los Ángeles ha intervenido en la actual guerra entre Israel y Hamás, votando el miércoles a favor de una iniciativa del Congreso para bloquear la venta de más de 20.000 millones de dólares en armamento estadounidense a Israel, alegando que las armas suministradas por EEUU se estaban utilizando contra civiles».

    Es la iniciativa Labor for Palestine, dirigida por las bases, la que ha empujado al movimiento obrero a adoptar una posición sobre el genocidio de Gaza. Los sindicalistas que se están organizando en sus sindicatos y comunidades de todos lados de Estados Unidos se están agrupando en torno a la Red Nacional de Labor for Palestine (L4PNN).

    El sitio web de Labor for Palestine dice que fueron «lanzados en abril de 2004 por New York City Labor Against the War Al-Awda NY: La Coalición por el Derecho al Retorno de Palestina para reivindicar el legado de solidaridad de la clase obrera con Palestina en Estados Unidos, reflejado en las innovadoras declaraciones de la Liga de Trabajadores Negros Revolucionarios en 1969 y en las huelgas salvajes contra el apoyo de la dirección de la United Auto Workers (UAW) a Israel en 1973».

    Aunque Labor for Palestine tiene 20 años de historia, la generación de sindicalistas actual está reanimandose. Existen grupos en ciudades y estados como NYC Labor for Palestine, Bay Area Labor for Palestine, Connecticut Committee for Labor for Palestine o Maine Labor for Palestine. También hay grupos en sindicatos concretos a nivel nacional y local. UAW por Labor for Palestine, Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA) por Palestina, Miembros de IATSE por Palestina, Trabajadores Siderúrgicos Unidos por Palestina y Trabajadores Portuarios por Palestina son sólo algunos ejemplos de cómo está creciendo el movimiento de solidaridad con Palestina entre los trabajadores organizados desde el comienzo del genocidio.

    Estos grupos están encontrando formas de expresar su solidaridad, organizándose para exigir a sus sindicatos que tomen medidas más firmes y concretas para oponerse al genocidio. Aunque estos grupos todavía no representan necesariamente las opiniones e ideas de todos los trabajadores de su sindicato, también están construyendo el movimiento de solidaridad más amplio que ha movilizado a cientos de miles de personas en acciones masivas en las calles.

    Ya sea durante los últimos meses de la administración demócrata de Biden/Harris o de la próxima administración republicana de Trump/Vance, el movimiento de solidaridad con Palestina tendrá que desempeñar un papel vigilante en la defensa de las libertades civiles y exigir el fin de las armas y la ayuda estadounidenses. Este artículo destacará varios ejemplos de cómo los miembros de los sindicatos están desempeñando un papel dinámico y sin precedentes en el movimiento de solidaridad con Palestina.

    NYC Labor for Palestine se ha organizado para conseguir que el Sistema de Pensiones de Profesores de Nueva York desinvierta de los valores israelíes. Marcharon la noche de las elecciones con la campaña «No a los votos por el genocidio», y apoyaron los esfuerzos de los activistas sindicales para llevar la solidaridad con Palestina al movimiento obrero. Por ejemplo, NYSNA for Palestine aprobó con éxito una resolución a favor de Palestina en su convención.

    NYCL4P publicó en su Instagram, «ACTUALIZACIÓN: los puntos 1,2,3 y 5 de la resolución se aprobaron el 30 de octubre de 2024 en la convención de la NYSNA. La resolución 4 relativa a los apoyos políticos fue tachada por el presidente. Esperamos con interés la aplicación de las otras cuatro resoluciones y seguir luchando con nuestros hermanos del sindicato. Un resumen de nuestra resolución. 1. Publicidad: Hacer una declaración apoyando el alto el fuego y el embargo de armas.2. Desinversión: Orientar nuestras pensiones hacia inversiones éticas y socialmente responsables. 3. 3. Protección: proteger a todos los trabajadores que participen en discursos políticos. 4. Avales: Sólo los candidatos que se adhieran a nuestros principios deben recibir nuestro apoyo. 5. Educación: Fomentar un diálogo informado que respete las diversas perspectivas al tiempo que se aboga por la paz y la justicia.

    Sultana Hossain, copresidenta de NYC Labor for Palestine y secretaria de actas del sindicato Amazon Labor Union-IBT Local 1, dijo en un discurso pronunciado en un mitin de solidaridad con Palestina la noche de las elecciones: «El movimiento obrero siempre ha desempeñado un papel fundamental en las luchas por la justicia, y hoy estamos llamados a apoyar al pueblo palestino. Estamos llamados a poner fin al asedio de Gaza, a acabar con la ocupación y a liberar a Palestina. Como trabajadores sindicalizados, tenemos una capacidad distinta de actuar, no sólo con palabras, sino con acciones materiales. Tenemos el poder de negarnos a permitir que se explote nuestro trabajo de formas que alimentan y financian la violencia y el genocidio en Gaza. Tenemos la capacidad de paralizar la producción, detener la distribución y detener el flujo de capital hacia la maquinaria de guerra sionista».

    El Connecticut Committee for Labor for Palestine (CTL4P) está organizando una sección oficial de la L4PNN. Parte de ese proceso ha incluido la distribución masiva de folletos y la celebración de un foro el 24 de octubre titulado «Gaza, el genocidio, las industrias bélicas, los sindicatos y una transición justa». Este foro fue un esfuerzo conjunto de CTL4P y el grupo activista CT Dissenters en un intento de llegar a los miembros de los sindicatos, concretamente de las industrias bélicas que, en última instancia, tienen el poder de detener la producción bélica.

    Evan F., Teamster y miembro de CTL4P, fue uno de los ponentes destacados del panel, en el que también participaron Jocelyn P., de CT Dissenters, y Ahmad H., de la organización palestina We Will Return. Evan declaró: «Queríamos hacer saber a los trabajadores sindicados que este movimiento no quiere limitarse a cerrar las fábricas que producen armas y destruir la forma en que se ganan la vida. No, este movimiento tiene una visión de futuro con una producción sostenible, ecológica y pacífica que beneficie a la humanidad».

    Y continuó: «Los trabajadores de las industrias bélicas tienen un enorme papel que desempeñar en la construcción de un movimiento de masas antigenocida, antiimperialista y ecológicamente consciente.»

    UAW Labor for Palestine (UAWL4P) es un grupo nacional de miembros de base de la UAW que trabajan para poner fin al genocidio de Israel en Gaza. Su coalición, diversa y multirracial, incluye a trabajadores de sectores que van desde la fabricación de automóviles hasta la enseñanza superior y la asistencia jurídica. Actualmente, están trabajando en una campaña en su sindicato exigiendo que la Junta Ejecutiva Internacional de la UAW desvincule al sindicato de los bonos de Israel.

    La página informativa UAWL4P dice: «En la actualidad, la IEB de la UAW mantiene entre 400.000 y 1.000.000 de dólares en inversiones en Bonos de Israel , que financian directamente el genocidio en curso y en expansión en la Palestina ocupada, Líbano, Yemen y más allá. El propio sitio web de la empresa destaca «el papel crucial de los Bonos de Israel en estos tiempos de conflicto y guerra». Haciéndose eco de las demandas de los miembros árabes, negros y de otras nacionalidades de la UAW en 1973, los miembros de la UAW exigen hoy saber por qué la IEB invierte el dinero de sus cuotas en apoyar un genocidio en expansión respaldado por Estados Unidos. A continuación se incluyen algunas preguntas frecuentes para ayudar a los compañeros de base a comprender la importancia de esta campaña y exigir la desinversión de los Bonos de Israel».

    Shahinaz Geneid, miembro de HAW-UAW y de UAW Labor for Palestine, afirma: «UAW Labor for Palestine es un grupo nacional de miembros de base de UAW y forma parte de la red nacional Labor for Palestine, que encarna los valores del movimiento obrero de que un perjuicio para uno es un perjuicio para todos, que se solidariza con la Federación General Palestina de Sindicatos (PGFTU) y con todos los trabajadores palestinos, y que trabaja activamente para poner fin al genocidio de Israel en Palestina. Nuestro trabajo hasta la fecha ha contribuido a educar y organizar políticamente a nuestros compañeros trabajadores de toda la UAW, en sectores que van desde la fabricación de automóviles hasta la enseñanza superior y los servicios jurídicos, y a organizarlos para que presionen a nuestro sindicato para que emita resoluciones de alto el fuego y embargo de armas.

    «Sin embargo, sabemos que nuestro trabajo no ha terminado: nuestra campaña actual, UAW ¡Divest Now! tiene como objetivo aprobar una resolución de BDS y desvincular a la UAW de los bonos de Israel, e incluso una vez que hayamos desinvertido sabemos que tendremos más trabajo que hacer como parte del embargo de armas del pueblo, trabajando para impedir que los centros de trabajo de la UAW envíen armas a Israel y para elaborar estrategias para una transición justa que redirija los puestos de trabajo de nuestros compañeros lejos de la maquinaria bélica, como hemos visto que la UAW se ha organizado para redirigir nuestros puestos de trabajo lejos de la industria de los combustibles fósiles con gran éxito hasta la fecha.»

    Tras los resultados electorales, la UAW también ha lanzado una iniciativa de solidaridad para «Construir una clase obrera unida contra el gobierno de los multimillonarios». Aunque no está claro en qué consistirá exactamente esta campaña, es de esperar que el sindicato trabaje para movilizar a la clase trabajadora contra todas y cada una de las amenazas de la administración actual y de la entrante. Las reuniones regionales que reúnan a trabajadores sindicados, no sindicados, estudiantes y activistas comunitarios podrían ser una fuerza poderosa contra las deportaciones masivas, los ataques a las personas LGBTQIA+, el derecho al aborto, los derechos laborales, las vidas de los negros y todas las comunidades oprimidas.

    Bay Area Labor for Palestine participó en muchas campañas durante el año pasado y fue reconocida a nivel nacional en marzo en un artículo de Bahaar Tadjbakhsh de Labor Notes. Desde entonces, una de las luchas más importantes de BAL4P es su organización contra la represión estatal a través de foros, charlas y protestas. José Montenegro, miembro de United Teachers of San Francisco, afirma: «Bay Area Labor for Palestine está apoyando a los activistas antibelicistas detenidos por protestar contra la guerra en Gaza, además de hacer campaña en favor de los educadores, estudiantes y organizadores palestinos/árabes reprimidos por las autoridades laborales y universitarias».

    Las enfermeras sindicalizadas, los trabajadores de la tecnología y los estudiantes se enfrentan a la represión en el trabajo por expresar su solidaridad con los palestinos. El gobierno de Biden ha detenido a miles de manifestantes pacíficos durante el último año. Esta asombrosa cifra ni siquiera incluye los miles de medidas disciplinarias adoptadas en centros de trabajo de todo Estados Unidos por alzar la voz. En noviembre, BAL4P participó en la Convención Popular del Área de la Bahía por Palestina, una reunión masiva con el intento de analizar las raíces y los efectos de la represión estatal contra el movimiento por Palestina, además de elaborar una estrategia colectiva para defender y construir nuestra lucha.

    La Voz de los Trabajadores anima a todos los miembros del sindicato a participar activamente en el movimiento de solidaridad con Palestina. Necesitamos muchos trabajadores por Palestina para presionar a la dirección sindical, al gobierno y para defender nuestro movimiento contra la represión. Ponte en contacto con nosotros si quieres implicarte en el movimiento de los Labor for Palestine hoy mismo.

  • La Casa Blanca de Trump y cómo combatirla

    La Casa Blanca de Trump y cómo combatirla

    Por MICHAEL SCHREIBER

    Este artículo contiene segmentos revisados y actualizados del artículo que publicamos el día de las elecciones, el 5 de noviembre

    Debería estar claro que el presidente electo Trump es un canalla: un racista, un maltratador de mujeres, un amigo de los supremacistas blancos y un aspirante a hombre fuerte autoritario. ¿Cómo es posible que gano en las elecciones de 2024?

    Algunas personas, por supuesto, se dejaron engañar por las mentiras de Trump o aceptaron sus argumentos racistas y ultranacionalistas. Sin embargo, según las encuestas, millones no votaron, lo que debería acabar con la idea de que hubo un giro masivo a la derecha por parte de la clase trabajadora estadounidense.

    No obstante, Trump, como un vocero de feria, fue capaz de atraer a muchos votantes a su campo con la visión de un futuro glorioso que solo requiere reinstalarlo en la Casa Blanca. Se ganó a un considerable contingente de trabajadores principalmente con sus promesas de más empleos y precios más bajos.

    La principal receta de Trump para conseguir más puestos de trabajo es impulsar la industria estadounidense imponiendo enormes aranceles a los productos fabricados en el extranjero. «No permitiremos que vengan países, se lleven nuestros empleos y saqueen nuestra nación», declaró Trump. «La forma de que vendan su producto en Estados Unidos es construirlo en Estados Unidos, muy sencillo». Trump dijo que impondría un arancel del 60% a los productos procedentes de China -el principal proveedor extranjero de Estados Unidos- y aranceles de hasta el 20% a los productos de otros países. No se ha dicho hasta qué punto los aranceles añadidos de Trump contribuirían a la inflación y probablemente desencadenarían represalias por parte de otros países.

    Al mismo tiempo, dice que la Casa Blanca de Trump fomentaría la producción industrial estadounidense reduciendo drásticamente los impuestos y las normativas, y ampliando la producción de combustibles fósiles con una política medioambiental de perforaciones sin fin. Los beneficios extraordinarios prometidos a las empresas industriales supuestamente beneficiarían a los trabajadores, aunque en el pasado esas políticas sólo sirvieron para enriquecer a los dueños.

    Para endulzarlo todo, Trump ha esparcido algunas migajas extra para las masas prometiendo eliminar los impuestos sobre las propinas, las horas extraordinarias y la seguridad social.

    Trump también ha señalado a los inmigrantes como chivo expiatorio de los problemas económicos y sociales del país. Según el, toda la delincuencia, el desempleo, el consumo excesivo de drogas y el supuesto consumo de gatos domésticos se debe a una «invasión» de Estados Unidos por los inmigrantes. Como remedio, prometió «sellar la frontera» reiniciando las obras de su «Muro», al tiempo que emprendía lo que, según su campaña, sería «la mayor operación de deportación de la historia estadounidense».

    También estarán en la tabla de recortar legiones de los llamados «burócratas deshonestos» y «enemigos» dentro de los departamentos federales, la financiación a las escuelas que enseñan sobre derechos trans y «la teoría crítica de la raza», y numerosas protecciones medioambientales. Mientras tanto, el peligro para los derechos reproductivos se magnificará enormemente.

    Por supuesto, es probable que Trump se enfrente a muchos obstáculos para alcanzar sus objetivos declarados. Para empezar, es seguro que se encontrará con fuertes vientos en contra en un marco cada vez más tenso de las políticas proteccionistas interimperialistas y las guerras comerciales, así como con conflictos militares en varios continentes.

    Rana Faroohar, escribiendo en The Financial Times el 3 de noviembre, señaló: «Las políticas partidistas no acabarán con estas elecciones; de hecho, pueden empeorar. La productividad se ralentiza, la población envejece… y el país se enfrenta a las amenazas competitivas de China y otros mercados emergentes, que cada vez se unen más en sus propias alianzas de consenso post-Washington».

    Aunque es demasiado pronto para predecir exactamente qué medidas podrán impulsar Trump y sus aliados, y cuáles serán las consecuencias, no cabe duda de que la clase trabajadora y los oprimidos serán los perdedores, a menos que contraataquen.

    Tras las elecciones, los comentaristas de los medios de comunicación liberales han estado chillando sobre cómo los demócratas necesitan «reagruparse» para volver a ganar a la clase obrera para sus listas de votantes. Pero la historia demuestra que, a la hora de la verdad, tanto los demócratas como los republicanos siempre sacrifican los intereses de los trabajadores para permitir que las grandes empresas sigan funcionando sin problemas y con beneficios. A pesar de sus disputas partidistas, especialmente en época de elecciones, ambos partidos sirven en última instancia a los intereses de los ricos, no a los de las personas que necesitan trabajar para ganarse la vida.

    Para repeler los ataques de la administración Trump -así como para ganar cambios significativos- lo mejor que podemos hacer es continuar a manifestarnos en las calles. Necesitamos construir gigantescos movimientos de protesta que dejen claro a los gobernantes de este país, que si no cumplen nuestras demandas, serán engullidos por la rebelión.

    En última instancia, la opresión sistemática del pueblo trabajador estadounidense sólo cambiará cuando las víctimas, por millones, rompan con los dos grandes partidos capitalistas y construyan su propio partido independiente. Necesitamos un partido de la clase obrera -dirigido por un movimiento sindical combativo, democrático y rejuvenecido- que luche cada día por los oprimidos y explotados y que aspire a la instauración de un gobierno obrero.