Las políticas del Partido Laborista Británico engañan a los trabajadores

Por LIGA SOCIALISTA INTERNACIONAL (Gran Bretaña)

¿A quién afecta más el presupuesto de la canciller Rachel Reeves? Seguro que no es los ricos ni las grandes empresas. ¿Qué se esta quitando? Áreas vitales como la atención social y de adultos, la salud mental, los topes a las prestaciones, la pobreza infantil y la vivienda social, y los más de 4 millones de niños sufriendo la pobreza.

La Fundación Joseph Rowntree advierte de que el nivel de vida volverá a caer en picado al final de este parlamento, afectando desproporcionadamente a quienes tienen los ingresos más bajos. Los más pobres, los peor pagados y los más vulnerables no se han beneficiado de nada.

Los Laboristas afirman que el crecimiento económico mejorará la vida, pero las proyecciones indican que el crecimiento apenas alcanzará el 2%, lo que dejará a las familias abocadas a seguir sufriendo penurias y miseria. Todo esto gracias a la aversión que este partido a las políticas que puedan hacer que paguen  suficientes impuestos la élite rica, o a perseguir la propiedad pública de industrias clave e introducir políticas socialistas.

A menos que se financie íntegramente el NHS [Servicio Nacional de Salud] y se elimine el ánimo de lucro de la asistencia sanitaria -nacionalizando las grandes empresas farmacéuticas, los proveedores sanitarios privados y las empresas de suministros médicos-, los pacientes no sentirán ningún beneficio de la inyección de 22.600 millones de libras en los próximos dos años.

Los conservadores atendieron a los ricos, y mientras los laboristas fingen sorpresa por el déficit de 20.000 millones de libras que creó el último gobierno, sus nuevas políticas no arreglarán la economía. Los laboristas manipulan las definiciones de deuda nacional para adaptarlas a sus normas fiscales, proyectando falsamente un superávit en tres años.

Las inversiones anunciadas simplemente evitan un colapso de los servicios -en algunos casos-. La colaboración de los laboristas con los mercados privados desviará fondos públicos hacia beneficios privados, y la carga del aumento de las cotizaciones patronales a la Seguridad Social (NIC) recaerá inevitablemente sobre los trabajadores. Para 2026-27, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria calcula que el 76% de estos aumentos del NIC reducirán los salarios reales y provocarán un aumento de los precios, reduciendo así el nivel de vida.

El gobierno pretende recortar las prestaciones sociales en 3.000 millones de libras. Dado que las prestaciones sociales, incluidos el Crédito Universal y la Prestación por Hijo, aumentarán un escaso 1,7% a partir de abril de 2025, esto supone un recorte en términos reales. Los cambios en las prestaciones por desempleo obligan a más de 450.000 discapacitados y enfermos crónicos a volver a trabajar, ya que se enfrentan a una pobreza más profunda. Las personas que reciben prestaciones por enfermedad se enfrentan, por tanto, a un futuro temible en un momento en que casi dos tercios de los pobres también sufren de una enfermedad de larga duración. Al mismo tiempo, la restricción continuada de la prestación para cuidadores castiga a muchos por ayudar a sus famílias.

El presupuesto prometía 5.000 millones de libras para la construcción de viviendas, pero sólo se destinan 500 millones a opciones «asequibles», y los arrendadores sociales obtienen el derecho a subir los alquileres por encima de la inflación. Los cambios en la seguridad social no reducirán sustancialmente las dificultades. El Subsidio Local de Vivienda sigue congelado, lo que agrava la inseguridad en la vivienda a medida que los alquileres privados se disparan y se alejan aún más de los niveles locales de alquiler.

La congelación del umbral del impuesto sobre la renta arrastrará a 400.000 trabajadores a pagar este impuesto por primera vez, mientras 600.000 se enfrentan a una carga fiscal aún mayor.

El presupuesto Laborista, marcado por su postura favorable a las empresas, no aborda los problemas profundamente arraigados de la pobreza y la desigualdad. La realidad política es clara: los Laboristas sirven a la élite mientras la clase trabajadora sigue sufriendo con el aumento de los costes y el estancamiento de los salarios, el presupuesto no ofrece soluciones significativas a las crisis sociales a las que nos enfrentamos.

El estado de Gran Bretaña

[El primer ministro Keir] Starmer ha adoptado medidas de austeridad que recuerdan al pasado, centrándose en atraer la inversión privada a expensas de la seguridad y el bienestar público, y desatendiendo las promesas sobre los derechos de los trabajadores.

Los servicios públicos de autobuses siguen en gran medida en manos privadas, aunque la opinión pública sigue estando a favor de un sistema de transporte público nacionalizado. Mientras tanto, los planes Laboristas de aumentar un 50% las tarifas de los autobuses afectarán aún más a los trabajadores con salarios bajos. La mayoría de los servicios ferroviarios de pasajeros volverán a ser propiedad del Estado, y los que permanezcan en manos privadas se enfrentarán a una mayor regulación. Sin embargo, esto excluye a las lucrativas empresas de transporte de mercancías y material rodante (ROSCO), lo que significa que el sector privado seguirá beneficiándose de las infraestructuras financiadas con fondos públicos.

En la actualidad, tres empresas ROSCO controlan el 87% del mercado y poseen 15.200 vehículos, y todas estas empresas son de propiedad extranjera y están registradas en Luxemburgo. Las ROSCO pagaron dividendos por valor de 409,7 millones de libras en 2022-23, con un margen de beneficios del 41,6%. En los últimos 10 años, el dividendo acumulado fue de 2.000 millones de libras (2.700 millones de libras entre 2012 y 2020), ya que un dividendo suele ser el 100% de los beneficios antes de impuestos, con lo que escapa a los impuestos británicos.

Los vínculos de los Laboristas con las grandes empresas paran cualquier cambio en cuestiones críticas como la precariedad laboral, los contratos de cero horas y las leyes antisindicales.

En 2023, Angela Rayner, como líder adjunta, hizo una promesa «de hierro fundido» de prohibir los contratos de cero horas y dijo al CUT que intentarían derogar las leyes antihuelga a los 100 días de entrar en el gobierno; ambas cosas siguen sin cambiar.

El proyecto de ley sobre los derechos laborales de los trabajadores, relativo a la prohibición del millón de contratos de cero horas existentes en el Reino Unido, incluye ocho cláusulas que eliminan ese derecho, por ejemplo, si el coste salarial adicional puede perjudicar a la empresa y afectar a la calidad o al rendimiento del personal de atención al cliente. No se prohibirán los contratos de cero horas, sólo los «explotadores». Pero, ¿quién determina «explotador»: los empresarios o los trabajadores?

Starmer ha adoptado la estrategia de Cameron de «quemar la normativa» para atraer la inversión privada. Así pues, los problemas y preocupaciones en materia de salud y seguridad que provocaron tragedias como la de Grenfell [el incendio de una torre de apartamentos] o causaron muertes, lesiones y enfermedades en los lugares de trabajo, seguirán arruinando la vida de la clase trabajadora.

Hay grandes inversiones del sector privado junto a la financiación pública, como el plan anunciado recientemente de 21.000 millones de libras de inversión pública en captura y almacenamiento de carbono junto a miles de millones de libras de inversión privada. Greenpeace afirma: «La tecnología de captura de carbono aún no ha demostrado su eficacia para reducir las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles y de la industria a un coste asequible. Y la promesa de la captura y almacenamiento de carbono puede incluso estar fomentando el uso continuado de combustibles fósiles». Todavía no se ha demostrado que sea factible o rentable al nivel necesario.

El Laborismo sigue apoyando el genocidio del Estado israelí y de sus dirigentes sionistas (tratado en el último número de Socialist Voice). Se niega a condenar el asesinato selectivo de médicos y periodistas, la destrucción deliberada de hospitales y el bombardeo de infraestructuras civiles. Para este monstruo político, la matanza masiva de civiles en Gaza y Líbano es simplemente el resultado del derecho de Israel a «defenderse».

Starmer también se hace eco de los eslóganes de [el líder de extrema derecha] Nigel Farage y [el ex primer ministro] Boris Johnson, para recuperar el control sobre la inmigración, apuntando y exagerando el «problema» del fraude en las prestaciones sociales, al tiempo que ignora la evasión fiscal masiva de los ricos, mientras nos enfrentamos a un nuevo periodo de austeridad en nombre de la élite social y política establecida.

La riqueza sigue sin sentir ni un dedo de Reeves. Entre 2011 y 2022, el rey aumentó sus beneficios anuales un 42,6%, hasta 25,4 millones de libras. En el mismo periodo, la riqueza del patrimonio aumentó casi un 50%. La Lista de Ricos del Sunday Times para 2024 indica que el Rey tiene un patrimonio personal de 600 millones de libras. Las cifras elaboradas de las 350 personas y familias más ricas de Gran Bretaña tienen una riqueza combinada de más de tres cuartos de billón de libras.

En 2023, Shell y BP obtuvieron 22.000 millones de libras de beneficios entre las dos, ayudadas por el enorme aumento de las facturas energéticas de la mayoría de los hogares. Las empresas del agua han acumulado una deuda de 60.000 millones de libras desde su privatización en 1989, al tiempo que aumentaban las facturas, no para pagar la inversión en infraestructuras, como demuestran los repetidos escándalos de contaminación, sino para obtener 72.000 millones de libras de beneficios en el mismo periodo. La retórica de Starmer sobre servir al pueblo trabajador británico no es sincera, porque sirve a los «trabajadores» jefes de las petroleras y las grandes empresas, pero no a la clase trabajadora ni a los oprimidos.

Los Laboristas ignoran la vivienda y la crisis

Reeves presumio que el presupuesto «igualará los mayores momentos económicos de la historia Laborista», al mantener el tope de las prestaciones por dos hijos, los recortes a la ayuda para combustible de invierno de los pensionistas, ¡mientras pretende aumentar la «defensa» un 2,5% del PIB para las próximas elecciones!

La venta de viviendas sociales ha diezmado su cantidad, con más de 2 millones de viviendas sociales vendidas, mientras que hay más de un millón de hogares en las listas de espera de los ayuntamientos. Según la New Economics Foundation (NEF), el 41% de todas las viviendas municipales vendidas en virtud del derecho de compra se alquilan ahora en el mercado privado de alquiler.

La supresión de las viviendas municipales en la década de 1980 ha provocado un aumento de los alquileres y de los costes de la vivienda privada, con el resultado de que cada vez más personas sin hogar -incluidos los refugiados- se ven obligadas a vivir en la calle. En la actualidad, con niveles sin precedentes, miles de familias sin hogar están atrapadas por las deudas y se les niega una vivienda social, y casi 4.000 familias sin hogar en Inglaterra no pueden solicitar una vivienda social debido a sus deudas.

Mientras que las políticas conservadoras condujeron a la crisis de la vivienda, la política Laborista empeoró la crisis. El Crédito Universal está por debajo del nivel de pobreza, por lo que cualquier deducción es cruel; todas las prestaciones deberían proporcionar ayuda suficiente para permitir una vida digna a quienes la necesitan. Las cuestiones políticas son: ¿Quién gobierna? ¿El bombástico Reeves y los laboristas, o los obscenamente ricos? ¿Quién sufre? ¿Se grava a los capitalistas hasta la extenuación o se les deja en el lujo?

No hay nada en el presupuesto que alivie los problemas sociales a los que se enfrenta la clase trabajadora. No se trata de un mal presupuesto puntual, ya que determina la vida de la mayoría durante al menos los próximos cinco años. Como los Laboristas persiguen respuestas capitalistas a problemas capitalistas, al igual que el gobierno conservador, las dificultades y la miseria aumentarán para la clase obrera y los ricos prosperarán.

¿Cómo pueden luchar los trabajadores y los oprimidos? La necesidad de un nuevo partido obrero

La Liga Socialista Internacional lucha por un nuevo partido obrero que una a los sindicatos y las fuerzas comunitarias contra el capitalismo y, por tanto, contra el Partido Laborista. Proponemos un programa de diez puntos para un auténtico movimiento obrero, centrado en los derechos de los trabajadores, las opresiones, la acción climática y la propiedad pública de los servicios esenciales. Juntos, podemos construir un movimiento que dé prioridad a las necesidades de la clase trabajadora y luche contra la opresión en todas sus formas.

La lucha contra las opresiones abarca muchos temas dentro de nuestra lucha por los derechos de las mujeres y muchos otros, pero también el derecho de autodeterminación que incluye a Palestina y Ucrania, ambas naciones que sufren genocidio e invasión. Nos oponemos a los objetivos imperialistas para Ucrania, apoyamos la lucha de los trabajadores y la juventud para defender su país de la invasión rusa y luchamos contra el neoliberalismo de EEUU, Gran Bretaña y la Unión Europea.

ISL/ Programa de 10 puntos deLa Voz Socialista para un partido obrero

1) ¡Defender los derechos sindicales y de organización de los trabajadores! ¡Por un partido obrero independiente basado en un movimiento obrero democrático y combativo! ¡Ningún apoyo a los conservadores, liberales o Laboristas!

2) ¡Acabar con todos los controles de inmigración! ¡Vías seguras y legales para todos los inmigrantes! ¡No a las deportaciones!

3) ¡Acabemos con el racismo! Fin de la violencia policial ¡Reparaciones a todos los pueblos anteriormente esclavizados y colonizados! ¡Autodeterminación para todos los pueblos!

4) Justicia reproductiva: ¡Concepción gratuita y accesible y aborto a petición! ¡Defender la autonomía corporal, ya sea para tener hijos, abortar o someterse a una terapia de confirmación de género! ¡Acabar con el sexismo y la violencia doméstica!

5) ¡Sanidad pública universal, gratuita y de calidad, ya! ¡Cuidados infantiles y de ancianos públicos, gratuitos y de calidad para todos, 24 horas al día, 7 días a la semana! ¡Acabemos con la dependencia del trabajo no remunerado! ¡Educación gratuita para toda la vida!

¡6) Plenos derechos civiles y humanos para la comunidad LGBTQIA+!

7) ¡Por la justicia climática! ¡Propiedad pública de la industria energética bajo control obrero y comunitario para lograr una conversión de emergencia a energías 100% renovables!

8) ¡No a las intervenciones militares británicas! ¡Desmantelamiento de la maquinaria de guerra! ¡Poner fin a las relaciones diplomáticas, comerciales y militares con Israel! ¡Por una Palestina laica y democrática! Por el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos.

9) ¡Por la plena integración de los discapacitados en la vida social, política y económica!

10) ¡Propiedad pública, bajo control obrero, de la gran industria, los transportes, el agua y los bancos! Por un gobierno obrero y una economía planificada: ¡por el socialismo!

Foto: Mantengamos nuestro SNS público

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