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  • El periódico «La Voz de los Trabajadores»: Edición de marzo-abril

    El periódico «La Voz de los Trabajadores»: Edición de marzo-abril

    La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es una escalada importante en el Medio Oriente que tiene implicaciones peligrosas para los trabajadores de todo el mundo. La brutalidad del asalto imperialista a nivel internacional va junto con el ataque a las libertades civiles por parte del régimen de Trump dentro de Estados Unidos. Esto incluye las operaciones continuas del ICE y la Patrulla Fronteriza, las amenazas a las elecciones de mitad de período de 2026, los retrocesos ambientales que afectan profundamente a la comunidad negra y la brutalidad policial sin control.

    Nuestro editorial en este número nos advierte: «Existe un gran peligro de subestimar la determinación de la élite empresarial estadounidense de llevar adelante esta iniciativa. No podemos confiar en que las sentencias judiciales o las próximas elecciones nos salven. Debemos organizarnos ahora, no solo para realizar manifestaciones masivas y crear redes comunitarias contra la violencia del ICE, sino para encontrar el camino hacia la construcción de un nuevo partido de la clase trabajadora a través del cual podamos organizar nuestra defensa política en todos los planos y todos los días».

    En este número también tenemos artículos sobre los archivos de Epstein y la clase dominante, la huelga de maestros de San Francisco y una reseña del nuevo álbum de U2.

    La edición de marzo-abril de 2026 de nuestro periódico está disponible en formato impreso y en línea como PDF y contiene articulos en ingles y español. ¡Lee hoy mismo el último número de nuestro periódico con una descarga gratuita en PDF! Como siempre, agradecemos cualquier donación que ayude a sufragar los gastos de impresión.

    Haz clic en la imagen para leer el periódico o envíanos un mensaje para recibir una copia impresa:

  • El plan colonial de Trump contra el espectacular apoyo internacional a los palestinos

    Por: Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI)

    La situación política mundial está cada vez más polarizada e inestable. Los brutales ataques contra los trabajadores están provocando una caída del nivel de vida tanto en los países imperialistas como en los semicoloniales. Pero, por otro lado, están generando procesos convulsivos de lucha de clases, con explosivas movilizaciones en varias partes del mundo como Nepal, Angola, Madagascar, Marruecos, donde la juventud empobrecida tuvo especial protagonismo, así como en los países imperialistas.

    La cuestión palestina es el epicentro de la lucha de clases mundial, a punto de cumplir dos años desde el ataque del 7 de octubre de la heroica Resistencia palestina.

    Esto galvaniza a la vanguardia en todo el mundo, como icono de las luchas contra la opresión entrelazadas con todas las demás luchas. El genocidio israelí, transmitido en línea por las redes sociales (a diferencia del genocidio nazifascista de la Segunda Guerra Mundial, que solo se conoció años después), impacta en todo el mundo.

    Nunca el apoyo a la lucha palestina ha sido mayoritario como ahora, a pesar de la complicidad con el sionismo de la mayoría absoluta de los gobiernos y los medios burgueses.

    La acción de la Flotilla Sumud tuvo el efecto de concentrar la atención mundial en Palestina. Su detención provocó una espectacular reacción de masas a nivel internacional. Hubo dos huelgas generales en Italia en apoyo a los palestinos —las primeras con este contenido— y movilizaciones gigantescas en varios países europeos (España, Francia, Alemania) y de vanguardia en gran parte del mundo. En Italia, el 4 de octubre hubo un millón de manifestantes en Roma.

    ¡Hay que seguir el ejemplo de Italia! En el Estado Español, el próximo 15 de octubre, los sindicatos mayoritarios están llamando a un paro de dos horas. Y varias centrales sindicales han sumado sus fuerzas convocando huelgas parciales o incluso huelga de 24 horas, para organizar una gran Jornada estatal de solidaridad con Palestina que logre imponer al gobierno español la ruptura total y real de relaciones y el embargo integral de armas con el estado sionista

    Así se expresa, de manera compleja y multifacética, la polarización mundial. En Gaza,  una situación en la que, a pesar de la desigualdad, la Resistencia sigue luchando frente a la brutal ofensiva militar israelí con más de sesenta mil muertos y el uso del hambre como arma de guerra. A nivel internacional, el creciente aislamiento del sionismo y la combinación del apoyo a Palestina con las explosiones de descontento por los ataques neoliberales. Una expresión del proceso de revolución permanente a nivel internacional con características que recuerdan el proceso de la lucha contra la guerra de Vietnam.

    El Plan Trump

    El «Plan de paz» de Trump pretende responder a esta situación. El grado de desgaste y descrédito de Israel y el sionismo ya estaba obligando a una parte importante de los gobiernos imperialistas europeos a «reconocer un Estado palestino». Esto no tiene ningún valor práctico, ya que esos mismos gobiernos seguían manteniendo sus relaciones comerciales y enviando armas a Israel, además de reprimir a los manifestantes pro Palestina en sus países. Pero señalaba una adaptación al aislamiento del sionismo entre las masas.

    Trump dio entonces marcha atrás y abandonó por el momento el delirante plan de crear en Gaza una «Riviera de Oriente Medio», y presentó una propuesta en la que, a cambio del cese de los ataques de Israel y la retirada del plan de expulsión de los palestinos de Gaza, exige la entrega inmediata de todos los prisioneros israelíes para ser intercambiados y el desarme de Hamás y de toda la resistencia palestina. Esta propuesta se negoció solo con Netanyahu y sin Hamás, que luego recibió un nuevo ultimátum del gobierno estadounidense. Además, el «acuerdo de paz» propone la aceptación de una ocupación militar de Gaza (con la retirada parcial de las fuerzas israelíes hasta la llegada de una fuerza internacional controlada por Estados Unidos) y de un gobierno títere del imperialismo en Gaza. El acuerdo, obviamente, no garantiza ningún tipo de paz y supone la eliminación de cualquier tipo de autodeterminación del pueblo palestino en Gaza.

    Además de responder a esta crítica situación de aislamiento del sionismo a nivel mundial y de que cada vez resulta más costoso para el imperialismo mantener esta guerra, Trump también expresa su ambición, autodeclarada, de ser candidato al Premio Nobel de la Paz. Esto sería una vergüenza más, peor aún que el Nobel de 1994 otorgado a Rabin (primer ministro israelí) y Arafat por los acuerdos de Oslo.

    Se trata de un plan colonial, de entregar Gaza al imperialismo y a Israel, y de intentar derrotar la lucha palestina. Además, al exigir la entrega de todos los rehenes (los vivos y los cadáveres) a Israel, con el ejército sionista aún ocupando Gaza, permite que Netanyahu pueda volver en cualquier momento a los ataques como antes.

    Trump y Netanyahu quieren conseguir por la vía diplomática lo que hasta ahora no han conseguido por la vía militar: la devolución de los rehenes presos y la retirada de todas las fuerzas de la Resistencia de Gaza para legalizar una nueva ocupación del territorio palestino. En sus declaraciones, Netanyahu se jacta de una «victoria total» con el acuerdo y rechaza categóricamente la idea de un «Estado palestino».

    La aceptación de este plan a nivel internacional solo pone de manifiesto, una vez más, la complicidad de los gobiernos imperialistas y burgueses en general con el sionismo y el genocidio en Gaza. Quieren a los palestinos desarmados y sometidos al imperialismo y a Israel. Además, los imperialistas esperan que con el desarme de la Resistencia cesen también las movilizaciones en solidaridad con Palestina que ponen en riesgo la estabilidad de sus gobiernos en varios países.

    ¿Y ahora qué?

    La respuesta de Hamás a la propuesta de Trump dejó clara la presión que ejerce sobre esta dirección la influencia de los «aliados» burgueses de la región y a nivel internacional. Elogió el plan de Trump y se dispuso a entregar a los rehenes y negociar los «detalles» del plan.

    Ante esta nueva propuesta, en realidad, la respuesta de Hamás es abierta. Al mostrarse dispuesto a negociar la entrega de los rehenes, pero sin concretar aún los plazos, es posible que haya resistencias a la entrega total antes de que Israel se retire de Gaza. Al no aceptar el gobierno títere del imperialismo, cuestiona la globalidad del plan.

    No cuestionamos las brutales dificultades concretas de la resistencia en Gaza, aislada en términos de armas y comida, con las fronteras cerradas, en una lucha que ya dura dos años. Se trata de una situación brutal de aislamiento militar y alimentario.

    Pero, en nuestra opinión, la única alternativa de victoria de la resistencia palestina es la continuidad de la resistencia militar en Gaza combinada con el espectacular apoyo de las masas a nivel mundial. Sabemos (como lo saben los palestinos) que no es posible ningún tipo de coexistencia pacífica con el Estado colonial y asesino de Israel en la región, y que cualquier «plan de paz» que implique legitimar a la entidad sionista solo será una pausa en la justa y legítima guerra de liberación nacional.

    Corresponde al pueblo palestino, en primer lugar, decidir sobre cualquier acuerdo de paz y negociar sus condiciones, en su largo camino hacia la liberación total de Palestina.

    Si hoy existe un aislamiento militar de Gaza, en términos políticos ocurre lo contrario. El aislamiento creciente es el de Israel a nivel mundial, con un aumento de las acciones de boicot y de su popularidad entre los trabajadores. Por eso todos debemos redoblar y masificar ahora nuestras acciones de solidaridad con el pueblo palestino, para brindarle el apoyo material, político y moral necesario para resistir al chantaje imperialista.

    Empiezan a manifestarse otros signos de crisis del plan sionista. Empiezan a producirse importantes movilizaciones en Marruecos, que pueden apuntar a nuevas crisis políticas y a la posibilidad de algo similar a una nueva primavera árabe en la región

    Los próximos días tendrán consecuencias importantes para la situación palestina y la lucha de clases a nivel mundial.

    Para derrotar el plan colonial de Trump, debemos continuar y ampliar las movilizaciones de apoyo al pueblo palestino em todo el mundo.

    ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!

  • La defensa de los inmigrantes requiere toda la clase trabajadora

    Por ERWIN FREED

    Los trabajadores inmigrantes siguen buscando formas de sobrevivir y construir nuevas comunidades. Ahora, ante la conversión del ICE en la mayor agencia de policía federal, se nos plantea a todos la siguiente pregunta: ¿cómo pueden los trabajadores militantes construir organizaciones de movimiento capaces de movilizar una verdadera defensa de los inmigrantes?

    Una táctica actual es la de las «redes de respuesta rápida». Estas redes pueden adoptar muchas formas diferentes. Algunas versiones están más alineadas con el objetivo de construir un movimiento que pueda conectar la autodefensa de los inmigrantes con el movimiento obrero más amplio, mientras que otras tienden a perder oportunidades para construir acciones masivas y organización colectiva.

    Quizás el tipo más común de «red de respuesta rápida» es una agrupación de grupos e individuos que mantienen una línea telefónica para que la gente informe sobre actividades de la migra y otras actividades relacionadas con la inmigración. En teoría, informar de las redadas de la migra permite a los miembros de la comunidad en riesgo evitarlos. Aunque las redes de respuesta rápida de este tipo tienen su valor, no son suficientes para derrotar políticamente toda la maquinaria de deportación. Por lo general, hacen poco por crear el tipo de organizaciones de base amplias y democráticas capaces de avanzar políticamente a los trabajadores inmigrantes y no inmigrantes.

    Al mismo tiempo, hay que reconocer que los métodos de informe masiva de este tipo ya son habituales en muchas comunidades de inmigrantes. Los grupos de Facebook, los hilos de WhatsApp e incluso las cadenas telefónicas en las que la gente informan de la actividad de la migra eran comunes mucho antes de Trump. Estas redes existentes y emergentes son un lugar donde buscar un posible liderazgo de lucha de clases en las comunidades de inmigrantes de clase trabajadora.

    Las deportaciones y la política de inmigración son partes fundamentales del dominio de la clase capitalista. El acoso policial, los crueles centros de detención y la incertidumbre constante contribuyen a que los trabajadores indocumentados se sientan nerviosos a la hora de defenderse. Los líderes de la clase trabajadora son objeto de redadas, detenciones arbitrarias y, a menudo, tortura. Estos métodos de sometimiento se utilizan luego para disciplinar al resto de la clase trabajadora cuando se vuelve demasiado rebelde. Los salarios, las prestaciones y los derechos políticos de todos los trabajadores son inseparables de las condiciones legales, políticas y sociales de los trabajadores inmigantes.

    La unidad entre trabajadores e inmigrantes está a la orden del día. Los sindicatos deben empezar a dedicar recursos no solo a organizar campañas contra las deportaciones, sino también a brindar un apoyo verdadero de la clase trabajadora a las comunidades de inmigrantes. Las formaciones basadas en una organización profunda y de persona a persona, como las guardias de defensa comunitaria en Los Ángeles, proporcionan un esqueleto y un modelo de lo que la clase trabajadora puede crear. Los barrios de esa ciudad se están organizando colectivamente para unirse a los miembros de su comunidad que vigilan y se manifiestan rápidamente contra la presencia de la migra. Estas experiencias concretas muestran la posibilidad de organizar comités de movilización masiva rápida que combinen a los trabajadores organizados, los activistas de la comunidad inmigrante y los movimientos sociales más amplios, todos los cuales tienen mucho en común.

    En momentos como estos, demandas como «fronteras abiertas» y «papeles para todos» pueden convertirse en puntos de encuentro para avanzar. Conectar las demandas políticas más amplias con la defensa contra la deportación, las patrullas comunitarias y las campañas de educación política masivas son algunas de las herramientas que tenemos para construir una verdadera lucha contra el terror policial. La fuerza de la migra proviene de la ilegalidad y el secretismo; la nuestra proviene de nuestro número y nuestra posición social. Los trabajadores y los estudiantes deben comprender que su destino está ligado al de la comunidad indocumentada.

    Si se impulsan mediante la creación de coaliciones entusiastas, la independencia del control del Partido Demócrata principiada y la organización activa detrás de la clase trabajadora inmigrante, estos esfuerzos de defensa comunitaria pueden cambiar fundamentalmente el terreno de la lucha de clases en los Estados Unidos. Las huelgas estudiantiles contra las detenciones de miembros de la escuela señalan el camino para luchas más amplias. Los ejemplos heroicos e importantes de estudiantes de secundaria que lideran huelgas en toda su escuela muestran el embrión del movimiento que necesitamos.

    Lamentablemente, el movimiento sindical se ha mostrado vacilante en este momento de embestida de la clase dominante. En un momento en que todos los sindicatos deberían estar convocando una huelga general en defensa de los trabajadores del sector público, solo hay palabras duras y acciones simbólicas. Millones de trabajadores de base buscan la oportunidad de movilizarse y organizarse por un mundo mejor. En todo el país, los no inmigrantes están demostrando que están dispuestos a arriesgarse en defensa de sus vecinos inmigrantes.

    Los sindicatos pueden aprovechar este entusiasmo por la lucha. La organización de la participación sindical en defensa de los inmigrantes dependerá en gran medida de los debates en los lugares de trabajo sobre la situación actual. Es en este nivel donde se pueden establecer conexiones claras entre la actividad local de la migra, la situación nacional y el ataque continuo contra la calidad de la vida de la clase trabajadora.

    Tan importante como los debates en los lugares de trabajo es la organización del movimiento. Se necesitan eventos inspiradores a los que puedan acudir los trabajadores interesados en aprender más sobre la lucha y en participar en ella. Cada nueva escalada de Trump, cada capitulación del Partido Demócrata, cada nuevo exceso del ICE exige foros, debates y movilizaciones urgentes.

    Los sindicalistas pueden llevar los casos de defensa a las reuniones sindicales, recaudar fondos para la defensa y mostrar su solidaridad política por los detenidos.

    Pueden conectarse con otras redes locales y comunitarias y comenzar a movilizarse en las calles, con piquetes y otras formas de acción pública colectiva.

    Mantener este nivel de movilización y organización no es fácil, pero es necesario. Los trabajadores de base de la educación, la industria, la salud, la logística y todos los demás sectores esenciales tienen un poder extraordinario en esta sociedad.

    Un movimiento obrero capaz de llevar a cabo huelgas en defensa de los inmigrantes es un movimiento obrero con un rico debate interno y cierto nivel de funcionamiento democrático. Se necesitará una enorme presión desde las bases para impulsar a los sindicatos a la acción, y una transformación fundamental de sus métodos de organización actuales para llevar a cabo huelgas políticas. Sin embargo, este es el método más seguro para hacer retroceder la ola de terror de la migra. Hay que aprovechar todas las oportunidades en los lugares de trabajo para dejar claro que la acción obrera no solo es necesaria, sino posible.

    Ahora es el momento, ya que miles de personas quieren luchar, y la necesidad es urgente. Las medidas políticas y represivas excesivas de Trump están quitando las vendas de los ojos de la cultura burguesa, pero solo a medias. Las experiencias de las organizaciones de lucha de la clase trabajadora pueden revelar toda la realidad, tanto la podredumbre de la sociedad capitalista como la capacidad infinita de los trabajadores para gestionar las cosas de una manera mejor.

     
  • Crisis en la zona rural

     

    Por RICHARD WESLEY

    Hace un año, los carteles de «Farmers for Trump» (Agricultores por Trump) se veían por todo el paisaje de las zonas rurales de Estados Unidos. Tras más de medio año de la segunda administración Trump, el entusiasmo por las elecciones de 2024 ha disminuido considerablemente en las zonas agrícolas. Las decisiones políticas procedentes de Washington han asestado una serie de golpes a la población rural.

    Aranceles e inestabilidad en los mercados de exportación

    Los aranceles impuestos por Trump, que se aplican y se retiran de forma intermitente, han sacudido unos mercados comerciales que antes eran fiables. Ya en abril, Forbes citó un informe del American Enterprise Institute sobre el impacto potencial en la agricultura: «En Dakota del Sur, el 87 % de la tierra se utiliza para la agricultura, incluyendo el maíz, la soja y el trigo, así como productos lácteos y cárnicos. Los principales cultivos son el maíz, la soja y el trigo, y el estado también produce carne de vacuno y productos lácteos. Su vecino, Dakota del Norte, es también una potencia agrícola que produce cantidades significativas de cereales y otros cultivos. Iowa, Nebraska y Montana completan los cinco estados con mayor proporción de agricultores. Estos son los estados más propensos a sufrir las consecuencias de los aranceles que afectan a los agricultores». Irónicamente, todos ellos son estados «rojos» que votaron mayoritariamente a favor de Trump.

    Los aranceles no solo están afectando a los mercados de productos agrícolas (producción), sino que también están provocando un aumento de los precios de los insumos, es decir, las importaciones de productos agroquímicos, semillas y maquinaria agrícola. Estos artículos se enfrentan a aranceles del 20 % o más, lo que encarece la comercialización de los productos agrícolas, que ya se enfrentan a aranceles de represalia. Por ejemplo, los costes de la maquinaria agrícola nueva han aumentado un 60 % en los últimos ocho años, y siguen subiendo debido a los aranceles sobre el acero y el aluminio.

    Además, la incertidumbre de las condiciones del mercado está provocando que los que antes eran socios comerciales principales en el sector agrícola busquen otros exportadores menos volátiles. El ejemplo más revelador de este efecto es lo que ocurrió en la primera administración Trump, cuando Trump impuso aranceles a China y esta respondió con aranceles de represalia sobre la soja. Según Forbes, en el periodo anterior a los aranceles, Brasil y Estados Unidos proporcionaban cada uno entre el 40 % y el 45 % de las importaciones chinas de soja. Tras la imposición de los aranceles, los importadores chinos trasladaron su negocio de Estados Unidos a Brasil. Trump intentó suavizar el golpe a los productores de soja estadounidenses con un paquete de ayudas de 61 000 millones de dólares para los agricultores que sufrieron pérdidas durante este periodo. Pero no es tan fácil para los consumidores del mercado volver una vez que han establecido un socio más fiable en Brasil.

    Lo mismo podría decirse de otras materias primas, pero no está claro cómo o si la administración podría proporcionar ayuda como antes. Aunque a los agricultores se les está vendiendo la idea de que los aranceles traerán beneficios a largo plazo, puede que se trate simplemente de una estratagema para aplazar el daño que se está sintiendo por los efectos a corto plazo.

    El impacto de la política de inmigración

    Otra fuente de graves daños que se está infligiendo al sector agrícola está relacionada con la política de inmigración de la administración Trump. Las violentas redadas del ICE y las constantes amenazas de detención y deportación han aterrorizado a los trabajadores agrícolas y han trastornado sus vidas. Muchos trabajadores agrícolas y sus familias se han visto sumidos en graves dificultades económicas y han sufrido graves traumas psicológicos. Los niños que son ciudadanos estadounidenses a menudo han sido separados de sus padres indocumentados.

    Al mismo tiempo, la ola de redadas, detenciones y deportaciones ha afectado al mercado agrícola, ya que ha reducido la oferta de trabajadores cualificados y no cualificados. Según Farmonaut, una empresa de tecnología agrícola, alrededor del 50 % de los trabajadores agrícolas de Estados Unidos son inmigrantes indocumentados.

    Por ejemplo, los productores de tomates de Florida han sufrido una grave escasez de mano de obra migrante, lo que ha llevado a muchos a arar sus cultivos. Según informó Moneywise el 20 de julio, Tony DiMare, propietario de 4000 acres de granjas de tomates en Florida y California, ha tenido que segar sus tomates de Florida y dejarlos pudrirse, debido a las políticas de inmigración de Trump.

    La escasez de mano de obra significa que los agricultores de Florida deben pagar más por la mano de obra y, al mismo tiempo, obtienen menos dinero por sus productos debido a los aranceles de Trump. Farmonaut también señala que «el impacto de los aranceles y la política de inmigración tendrá un efecto dominó en las tiendas de comestibles. Si los agricultores estadounidenses no tienen suficientes trabajadores para cosechar, los estadounidenses tendrán que comprar más productos importados y pagar más, debido a los aranceles aplicados».

    Una situación similar se está produciendo en Oregón, donde los agricultores de cerezos están viendo cómo una cosecha prometedora se pudre en los árboles. Los trabajadores, los inmigrantes que saben como manejar la maquinaria de la cosecha, no están acudiendo al trabajo. En cambio, se han visto intimidados por la perspectiva de ser detenidos por el ICE si se atreven a emprender el viaje hacia el norte desde California.

    En las regiones lecheras (como Wisconsin y Vermont), el intenso trabajo que requiere la gestión de las explotaciones lecheras se ha visto frenado por el miedo a las redadas del ICE. Muchos de estos trabajadores son empleados fijos durante todo el año y son blancos fáciles para los agentes del ICE, que se rigen por cuotas.

    Los recortes a Medicaid provocan el cierre de hospitales rurales

    Otro golpe para las zonas rurales de Estados Unidos son los recortes a Medicaid provocados por la llamada «Big Beautiful Bill» (Gran Ley Hermosa), promulgada por Donald Trump el 4 de julio de 2025. Esta ley de reconciliación supondrá una reducción de aproximadamente 911 000 millones de dólares en los próximos 10 años, según la Oficina Presupuestaria del Congreso. De esta cantidad, más de 137 000 millones de dólares se perderán en las zonas rurales. Se estima que 10,3 millones de personas perderán las prestaciones de Medicaid.

    Además, si se incluyen los recortes a la ACA (Ley de Asistencia Asequible), que creó una alternativa a los seguros privados, el número de personas que perderán su seguro asciende a 16 millones. Como señala Rokosz Most en el boletín Barn Raiser, «Esto supone una enorme presión para los hospitales rurales, que ya están mal pagados por los reembolsos que ofrecen los programas sanitarios federales, tienen limitados los servicios que pueden prestar, suelen carecer de personal suficiente y, con frecuencia, atienden principalmente a los miembros de la comunidad que se encuentran en situación de pobreza o al borde de ella». Los hospitales rurales ya han sufrido una oleada de cierres, y se prevén más.

    Agricultores se manifiestan durante la crisis agrícola de 1984. (Bettman / Getty)

    Resistencia en las zonas rurales

    Una de las primeras señales de resistencia de los agricultores se produjo en la comunidad rural de Hadley, en el oeste de Massachusetts. Aproximadamente 300 ciudadanos se reunieron a finales de marzo para protestar por los recortes en los programas federales de apoyo a los agricultores. Un ejemplo fue la pérdida de fondos para el Programa de Asistencia para Compras Locales (LPAP), una asignación de 1000 millones de dólares. El LPAP ayuda a las granjas locales a comercializar una amplia gama de productos en escuelas, bancos de alimentos y otros programas de acceso a alimentos, lo que en Massachusetts supone 12 millones de dólares para la segunda mitad del año fiscal 2025. Debido a la pérdida de 4000 acres de tierras de cultivo en la región durante los dos años anteriores, como consecuencia de una combinación de sequía e inundaciones, estos fondos habrían ayudado a compensar los déficits de producción.

    Otra agricultora protestó porque iba a perder 120 000 dólares por el incumplimiento de su contrato con Rural Energy for America, dinero que ya había pedido prestado con la promesa de reembolso y que había empezado a gastar de conformidad con su contrato.

    Desde la protesta de Hadley, hemos asistido a un crescendo de disturbios en otras partes del país, con agricultores que se presentan en los ayuntamientos para enfrentarse a los representantes del Congreso en los distritos «rojos» por los daños causados por las políticas gubernamentales. Más recientemente, ha habido una oleada de indignación por el rescate de 20 000 millones de dólares concedido a Argentina, que es un importante competidor en el comercio de soja con China. El rescate se concedió como método para impulsar la posición interna del presidente argentino de extrema derecha Milei, a quien la administración Trump considera un aliado en la promoción de los objetivos del imperialismo estadounidense en América Latina.

    Aunque la administración Trump sigue hablando de su amor por los agricultores estadounidenses, hay pocos indicios de que eso se traduzca en un alivio para la crisis que está afectando a las zonas rurales de Estados Unidos. Muchos pequeños agricultores no están seguros de poder mantener su vida según las tradiciones multigeneracionales de la empresa rural.

    Los consumidores estadounidenses ya están sintiendo los efectos, ya que los precios de los productos básicos de alimentación están aumentando. De hecho, la crisis en las zonas rurales tendrá un efecto dominó que llegará a las mesas de las familias de clase trabajadora. Dependerá de la clase trabajadora estadounidense apoyar a sus socios rurales contra la codicia de la clase dominante, más preocupada por los recortes que conducen a exenciones fiscales para sus opulentos estilos de vida.

    Además, las zonas rurales de Estados Unidos necesitan una opción política que represente verdaderamente sus intereses. No hace mucho tiempo, los trabajadores agrícolas y los agricultores independientes reconocieron que su verdadero enemigo no eran los inmigrantes, sino los bancos y las entidades corporativas que controlaban sus vidas. A principios del siglo XX, los partidos socialistas independientes y populistas radicales (como el Partido Agrario-Laborista, fundado en 1919) eran fuertes en las zonas rurales del Medio Oeste. Ha llegado el momento de que los trabajadores industriales y las familias de clase trabajadora se unan una vez más en una causa común con los pequeños agricultores contra el gigante capitalista.

  • Ecuador: Llamamiento a la solidaridad internacional con 12 detenidos tildados de «terroristas»

    Por ART – Ecuardor

    En el marco del del Paro Nacional en Ecuador, 12 manifestantes originarios de la provincia de Imbabura que fueron detenidos y declarados como terroristas por el gobierno por ejercer su legítmo derecho a la protesta.  Con fecha 25 de septiembre fueron trasladados ilegalmente hacia las cárceles de Esmeraldas y Potoviejo, alejados de sus lugares de residencia y de sus familias, lo que constituye una grave vulneración de sus derechos.

    Durante las audiencias se registraron graves irregularidades, como:

    • Negación del derecho a un abogado particular, impidiendo una defensa adecuada.
    • Presuntas acusaciones infundadas de terrorismo, criminalizando la protesta social.

    La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH) ha alertado que este traslado forzado no solo representa una violación del debido proceso y de los principios fundamentales de justicia sino que también pone en riesgo la vida de los luchadores detenidos ya que no existe ningún tipo de garantía de derechos por parte del Estado  y muestra de ello es que en estos días se registraron dos masacres carcelarias en Esmeraldas y Machala con 14 y 17 víctimas mortales respectivamente.

    Alertamos a la comunidad nacional e internacional que este tipo de acciones represivas sientan un peligroso precedente para el ejercicio de los derechos humanos en el país.

    Exigimos:

    • La liberación inmediata de los detenidos arbitrariamente.
    • Que se respeten los principios del debido proceso.
    • Que se investigue y sancione a los responsables de estas violaciones.
    • Que se garantice el derecho a la protesta y la libre expresión.

    Responsabilizamos al Estado ecuatoriano y al gobierno de Daniel Noboa por la vida y la integridad de:

    Luis Enrique Moreta Flores

    Elvis Damián Lanchimba Morán

    Juan Sebastián Muenala Traves

    Diego Armando López Ramírez

    Luis Ernesto Tituaña Maldonado

    José Segundo Amaguaña Quinchuquí

    Washinton Jeremy Lita Perugachi

    Luis Henry Jácome Espinosa

    Berny Jonathan Anchundia Andrade

    Alfredo Padilla Criollo

    William Andrés Rojas López

    Nosotros, el ART sección simpatizante de la LIT-CI, hacemos un llamado urgente a las organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación internacionales, movimientos sociales y a la ciudadanía global a estar vigilantes, pronunciarse y solidarizarse con quienes hoy enfrentan la criminalización por defender sus derechos.

    ¡Luchar no es delito!

    ¡Libertad para los presos por luchar!

    ¡Viva el Paro! ¡Fuera Noboa!

  • Continúa y se fortalece el paro nacional en Ecuador

    Por Lena Souza

    El paro nacional en Ecuador entra en su tercer día y continúa, y lejos de debilitarse, se fortalece cada día. Lo que comenzó como una protesta contra el aumento del precio del diésel, el encarecimiento de la vida y las medidas neoliberales del gobierno de Daniel Noboa se ha convertido en un masivo levantamiento popular con movilizaciones en 22 provincias del país. Pueblos indígenas, campesinos, estudiantes y trabajadores urbanos han unido fuerzas en calles, carreteras y plazas, realizando bloqueos y asambleas comunitarias. La indignación acumulada por las precarias condiciones y la indiferencia oficial está alimentando una movilización que se extiende por todo el país.

    Noboa reprime violentamente a manifestantes y se enfrenta con líderes indígenas y población del país

    La respuesta de Noboa ha sido intensificar la represión. Con la militarización de territorios, detenciones arbitrarias y el uso brutal de la fuerza pública, el gobierno intenta reprimir la protesta legítima y aplicar la ley antiterrorista a los manifestantes. En lugar de abrir un diálogo, el presidente ha optado por una retórica violenta y racista. Su declaración contra los pueblos indígenas: «Nos quieren sacar de sus territorios, los sacaremos del país», demuestra claramente la política de odio y exclusión que pretende imponer.

    Este enfrentamiento directo con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) no es casualidad: el movimiento indígena, históricamente protagonista de las luchas sociales, sigue siendo la principal fuerza organizada que desafía las políticas neoliberales. La criminalización de la protesta y la persecución de sus líderes forman parte de una estrategia estatal que busca quebrar la resistencia, pero que, en cambio, la legitima y fortalece.

    Militarización de la ciudad de Otavalo por la llegada de Noboa.
    La solidaridad internacional es necesaria

    Ante la ofensiva autoritaria y racista de Noboa, la solidaridad internacional con el pueblo ecuatoriano es más urgente que nunca. Los medios comunitarios y alternativos del país han demostrado cómo los grandes medios de comunicación buscan ocultar la magnitud del paro y encubrir la violencia estatal. Apoyar las voces de las comunidades, denunciar la represión y difundir sus demandas son tareas de suma importancia para los movimientos sociales y populares de América Latina y el mundo.

    La lucha en Ecuador no es aislada: forma parte de una batalla continental contra el neoliberalismo y contra los gobiernos que anteponen los intereses de las élites y las corporaciones transnacionales a la vida y la dignidad de los pueblos. Hoy, más que nunca, es necesario alzar la voz y afirmar con firmeza: pleno apoyo a la resistencia indígena y popular en Ecuador.

  • Los trabajadores del Herbal Wellness Center se declaran en huelga en Columbus, Ohio

    POR HUEY TACKNIN y COCO SMYTH

    El 27 de septiembre, los trabajadores del dispensario de cannabis Herbal Wellness Center, en Columbus, Ohio, iniciaron una huelga para exigir justicia.

    Los trabajadores del Herbal Wellness Center, representados por Herbal Wellness Center United (Teamsters Local 413), consiguieron el reconocimiento de su sindicato hace unos años, cuando la tienda se llamaba Strawberry Fields y estaba dirigida por dueños distintos.

    Los dueños originales vendieron la empresa, y con eso una corporación más grande compro la propiedad y los trabajadores se enfrentaron a una nueva serie de problemas. Como parte del proceso de transición, los empleados de Strawberry Fields tuvieron que volver a solicitar sus puestos y la mitad de la plantilla fue despedida. Hoy en día, solo quedan seis trabajadores de los 24 que trabajaban allí antes de la transición de dueños, debido principalmente a los despidos y ceses. La tienda funciona ahora con muchos menos empleados que cuando se conocía como Strawberry Fields.

    HWC United ha seguido defendiendo a los trabajadores y ha exigido un contrato digno y negociaciones justas con su empleador. Debido a la falta de avances en las negociaciones durante más de un año, los trabajadores de HWC no tuvieron más remedio que ir a la huelga para que los dueños finalmente vengan a negociar.

    Desde el día 27, los trabajadores han establecido piquetes diarios frente al Herbal Wellness Center y han obtenido el importante apoyo de la comunidad. Muchos trabajadores sindicalizados y organizadores laborales se han unido a HWC United para apoyarles en el piquete. Los miembros de la comunidad que pasan por la concurrida carretera en la que se encuentra el Herbal Wellness Center tocan el claxon regularmente para mostrar su apoyo a los trabajadores y sus reivindicaciones. Incluso algunos trabajadores que habían sido despedidos o cesados durante la transición de la dirección se unieron al piquete «para ayudarnos a mejorar», como dijo un empleado actual.

    Debido a la huelga, Herbal Wellness Center se ha visto obligado a traer gerentes de otros lugares para sustituir a los trabajadores en huelga, pero aún así ha tenido que reducir el horario de apertura de la tienda. Gran parte de su clientela ha respetado el piquete y se ha negado a comprar en la tienda mientras dure la huelga. Aunque no hay cifras disponibles públicamente, los trabajadores creen que los beneficios de la empresa se han visto significativamente afectados por la huelga en curso.

    En el piquete, los trabajadores nos contaron directamente sus experiencias y sus reivindicaciones. Su actitud y su determinación eran firmes y decididas, desde el primer empleado con el que hablamos hasta el último. Tuvimos conversaciones más profundas con tres empleados, mientras que otros también contribuyeron al debate. Nos llamó la atención su determinación por conseguir un acuerdo justo en materia de los salarios, los procesos y las normas administrativas, los horarios y los turnos justos para los empleados, etc.

    Los trabajadores hicieron hincapié en que quieren resolver las prácticas laborales injustas que han predominado desde que la nueva dirección asumió el control. Exigen seguridad en el empleo y quieren procesos disciplinarios justos. Existe un fuerte sentimiento de que los despidos anteriores fueron injustos y que, desde entonces, ha habido un ambiente de favoritismo que ha dado lugar a nuevos despidos injustos. Los trabajadores quieren que se establezcan procedimientos disciplinarios formales que aporten equidad a estos procesos.

    Otra queja de los trabajadores era la desigualdad en los salarios y los aumentos. Los trabajadores de HWC consideran que estas desigualdades en los salarios y los aumentos, sin procesos ni explicaciones serias, son injustas.

    Una última demanda clave que destacaron los trabajadores fue la existencia de procedimientos formales para la sucesión de la empresa. El traspaso de la antigua dirección de Strawberry Fields a la nueva dirección de Herbal Wellness Center provocó grandes despidos y una serie de cambios negativos en las condiciones de trabajo de los empleados que permanecieron en la empresa. En caso de futuros cambios en la dirección, los trabajadores de HWC quieren protecciones para evitar este tipo de acciones unilaterales por parte de la dirección. Exigen la «sucesión», en la que los empleados tendrían voz y voto en lo que les ocurre en caso de cambio de propiedad.

    Los trabajadores de HWC destacaron repetidamente que plantean estas demandas porque les gustan su trabajo. Uno de los empleados, Ian, afirmó que este ha sido su «trabajo favorito». Pero cuando la empresa cambió de propietario, le redujeron las horas de trabajo y muchos de sus compañeros fueron despedidos. Perdió entre cuatro y ocho horas de trabajo por fin de semana. No obstante, afirmó: «Me encanta este trabajo, tanto que estoy aquí en huelga por él».

    Kalyana, otra trabajadora, compartió que «nunca había hecho esto [una huelga] antes», pero cree que «la huelga es algo bueno. Creo que estamos siendo justos». Otro empleado resumió su visión con estas palabras: «Queremos estar protegidos; queremos estar donde podamos crecer como trabajadores».

    En el momento de escribir este artículo, la huelga lleva casi dos semanas. Los trabajadores de HWC en el piquete estaban muy animados y creían que la empresa volvería pronto a la mesa de negociaciones.

    Animamos a los trabajadores a que difundan la noticia de la huelga y ofrezcan su apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores de Herbal Wellness Center. La solidaridad y el apoyo de la comunidad pueden ayudar materialmente a los huelguistas a que la dirección vuelva a la mesa de negociaciones y reconozca sus reivindicaciones. Las reivindicaciones que plantean los trabajadores de HWC son muy sencillas. Todos los trabajadores deben tener condiciones laborales justas y protección. Y los trabajadores de HWC están mostrando los medios para que la clase trabajadora consiga sus derechos: a través de la solidaridad y la lucha.

  • ¿Qué está en juego con el cierre del gobierno?

    Por JOHN LESLIE

    A medianoche del 30 de septiembre, el gobierno de los Estados Unidos cerró después de que republicanos y demócratas no lograran llegar a un acuerdo sobre un plan de gastos a corto plazo. Como consecuencia, existe el peligro inminente de que el cierre provoque una serie de recortes en los servicios y despidos permanentes de trabajadores federales que van mucho más allá de lo que ya ha llevado a cabo la administración. Un memorándum de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB) indica que se ha ordenado a las agencias «aprovechar esta oportunidad para considerar avisos de reducción de plantilla (RIF) para todos los empleados de programas, proyectos o actividades». Las condiciones en las que podrían producirse los despidos incluyen la consideración de que «no son coherentes con las prioridades del presidente».

    Durante las negociaciones presupuestarias, los demócratas se mantuvieron firmes en la prórroga de los créditos fiscales temporales en virtud de la Ley de Asistencia Asequible (ACA), que se establecieron durante la pandemia de COVID-19 y se prorrogaron hasta 2025 mediante la Ley de Reducción de la Inflación. Sin la prórroga de estas subvenciones, 22 millones de afiliados a la ACA podrían ver un fuerte aumento de sus primas.

    Antes del cierre, los líderes del Partido Republicano dijeron que los demócratas estaban retrasando un acuerdo para dar seguro médico a los «extranjeros ilegales». Trump publicó un vídeo falso e increíblemente racista generado por IA en X sobre el líder de la minoría del Senado, Schumer, y el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.

    Según KFF, «si el Congreso prorroga los créditos fiscales mejorados para los seguros de salúd, los afiliados subvencionados ahorrarían una media de 1016 dólares en el pago de las primas durante el año 2026. En otras palabras, se estima que la expiración de los créditos fiscales doblaría con creces lo que los afiliados subvencionados pagan actualmente por las primas, lo que supone un aumento del 114 % desde una media de 888 dólares en 2025 a 1904 dólares en 2026. (El pago medio de las primas, neto de los créditos fiscales, entre los afiliados subvencionados se mantuvo estable en 888 dólares anuales en 2024 y 2025 debido a los créditos fiscales).

    El resultado del aumento de las primas podría ser catastrófico. «Algunas personas tendrán que renunciar por completo a su seguro, pero los hogares con alguien que padezca una enfermedad crónica tendrán que pagar esos enormes aumentos», afirmó Rohit Chopra, exdirector de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor.

    Todo esto se suma a los enormes recortes en Medicaid en virtud de la denominada «One Big Beautiful Bill» (OBBB) y a los cambios en las normas de la ACA bajo el mandato de Trump, entre los que se incluyen la reducción del periodo de inscripción abierta, las restricciones en los periodos de inscripción especiales y las cuotas mensuales adicionales que se cobran a los afiliados automáticos que no verifican activamente su elegibilidad.

    La OBBB también modificó las normas de elegibilidad de la ACA. A partir de 2027, solo determinados grupos podrán optar a un seguro médico subvencionado a través de los mercados de la ACA; se trata de los ciudadanos estadounidenses, los residentes permanentes legales (LPR) (titulares de la tarjeta verde), los inmigrantes cubanos y haitianos y los migrantes de los países del Pacto de Libre Asociación (COFA), incluidos los Estados Federados de Micronesia y la República de las Islas Marshall. Quedan excluidos de los mercados un grupo de inmigrantes legales: los refugiados y los titulares de asilo que no tienen tarjeta verde, los beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), las personas con Estatus de Protección Temporal (TPS), los beneficiarios de libertad condicional humanitaria y los titulares de determinados visados de trabajo. Según la KFF, esto «dará lugar a que alrededor de 1,4 millones deinmigrantes legalmente presentes se queden sin seguro».

    Cabe señalar que, aunque los demócratas del Congreso han decidido luchar contra los recortes en las prestaciones sanitarias, no se han opuesto a la enorme cantidad de fondos públicos que se destinan al ejército, que asciende a más del 13 % del presupuesto. En junio, Trump solicitó 961 600 millones de dólares para el Departamento de Defensa en 2026, mientras que la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley de 831 500 millones de dólares en fondos discrecionales para el ejército y el Senado aprobó un proyecto de ley de 852 000 millones de dólares. Estas cifras son casi diez veces superiores a la cantidad (95 000 millones de dólares) que se ha apartido para el Departamento de Salud y Servicios Humanos en 2026.

    Puestos de trabajo y servicios en peligro

    Algunos servicios esenciales continuarán durante el cierre, y el personal de la Administración de Seguridad en el Transporte y los controladores aéreos seguirán trabajando. Se seguirán emitiendo los cheques de la Seguridad Social, pero cientos de miles de trabajadores federales de múltiples agencias han sido suspendidos temporalmente. Los empleados suspendidos se consideran «sin servicio y sin sueldo», pero recibirán el pago retroactivo más adelante, según una ley de 2019; anteriormente, a los empleados suspendidos no se les garantizaba el pago retroactivo. Los considerados «esenciales» necesitan seguir trabajando sin sueldo hasta que termine el cierre.

    Según Politico, «el cierre le ofrece ahora a él [Trump] y a su jefe de presupuesto, Russ Vought, siempre deseoso de poner a prueba los límites de la autoridad ejecutiva, un nuevo medio para ejercer aún más control sobre la fuerza laboral federal y el gasto. La semana pasada, la Oficina de Gestión y Presupuesto ordenó a las agencias que elaboraran planes para despedir a los empleados en caso de que se produjera un cierre». Vought, director de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB), es uno de los autores del proyecto de extrema derecha Project 2025.

    En respuesta a la directiva de Vought, la Federación Estadounidense de Empleados Estatales, Municipales y del Condado (AFSCME) y la Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno (AFGE) presentaron una demanda para impugnar estas amenazas.

    El presidente de la AFSCME, Lee Saunders, dijo: «La administración Trump está infringiendo la ley una vez más para impulsar su agenda extremista del Proyecto 2025, atacando ilegalmente a los trabajadores federales con amenazas de despidos masivos debido al cierre del gobierno federal. … Si se producen estos despidos masivos, las personas que mantienen la seguridad de nuestros cielos para viajar, el suministro de alimentos y la protección de nuestras comunidades perderán sus puestos de trabajo. Haremos todo lo posible para defender a estos miembros de la AFSCME y a sus compañeros de trabajo de una administración empeñada en despojarlos de sus derechos de negociación colectiva y de sus puestos de trabajo».

    Alissa Tafti, codirectora ejecutiva de la Federal Unionist Network, dijo: «Sabemos desde hace tiempo que esta administración quiere llevar a cabo reducciones masivas de plantilla. Esto no es nuevo. … Lo que sí es nuevo es utilizar el cierre como amenaza para presionar al Congreso a que apruebe un presupuesto que afecta a los más vulnerables, incluidos los ancianos, las comunidades rurales, los niños que pasan hambre y que recorta el acceso a la asistencia sanitaria a millones de estadounidenses».

    De hecho, Trump podría intentar utilizar el cierre como pretexto para recortes masivos en el gasto y los servicios, la reestructuración de la plantilla federal y represalias contra sus oponentes políticos. Según Associated Press, «la Oficina de Gestión y Presupuesto anunció que iba a suspender aproximadamente 18 000 millones de dólares de fondos de infraestructura para los proyectos del metro de Nueva York y el túnel Hudson, en la ciudad natal de los líderes demócratas de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos». Trump elogió a Vought diciendo: «Puede recortar el presupuesto a un nivel que no se podría conseguir de otra manera».

    Junto con las medidas contra la DEI (diversidad, equidad e inclusión), el despido de trabajadores federales afectará de manera desproporcionada a las mujeres y a los trabajadores negros, y el efecto dominó en la economía por la pérdida de empleos seguros podría ser catastrófico para las comunidades. Durante décadas, los empleos públicos han ofrecido a la clase trabajadora negra una vía estable hacia los ingresos de la clase media. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, más de 300 000 mujeres negras han abandonado la población activa desde que Donald Trump volvió al cargo en enero de 2025.

    Los economistas e investigadores atribuyen estas pérdidas de empleo a una combinación de recortes de personal federal, la eliminación de iniciativas DEI y una desaceleración económica más generalizada. Una ronda de despidos masivos en el sector público no hará más que agravar esta tendencia. Esto se suma a las pérdidas masivas de empleo anteriores durante el cierre por la pandemia de COVID-19, cuando las tasas de desempleo de las mujeres negras alcanzaron el 16,5 %, la más alta de todos los grupos demográficos.

    Según Forbes, «los recortes de empleo federales están afectando de manera desproporcionada a las mujeres de todas las edades y etapas profesionales». La administración Trump prevé una reducción de 300 000 puestos de trabajo federales este año, lo que supone casi el 12,5 % de la plantilla, según las declaraciones a la prensa del director de la Oficina de Gestión de Personal, Scott Kupor. Las mujeres representan aproximadamente la mitad de los empleados federales y tienen una mayor representación en las agencias objeto de los recortes. Estas medidas administrativas amenazan no solo los puestos de trabajo de las mujeres, sino también su crecimiento profesional, la seguridad de su jubilación y su estabilidad financiera».

    Creando oposición a los recortes de Trump

    El ataque de Trump a los sindicatos del sector público es el preludio de un ataque total a los sindicatos en su conjunto. Algunos líderes sindicales, como Sean O’Brien, de Teamsters, creen que tienen un asiento en la mesa de Trump, pero su tiempo queda corto. Desde la ofensiva antisindical de Reagan en la década de 1980 no se había producido un ataque federal a los sindicatos a esta escala. Según el Economic Policy Institute, «Trump ha perjudicado a los trabajadores y a la economía de más de 100 maneras. Desde sus ataques a los derechos de los trabajadores hasta su caótica aplicación de aranceles históricamente altos, pasando por el desmantelamiento de agencias federales fundamentales y los programas que administran, las acciones de Trump han dejado a los trabajadores con menos derechos y han puesto a la economía estadounidense en camino hacia una recesión casi segura».

    Desde la ascensión de Trump a su segundo mandato, los líderes sindicales y la cúpula del Partido Demócrata han sido criminalmente ineficaces. En algunos casos, la lección que los demócratas han extraído de su derrota en 2024 es que el partido debe moverse aún más hacia la derecha o abandonar a las personas trans en busca de votos. Del mismo modo, en 2024, los demócratas viraron hacia la derecha en la cuestión de la inmigración, argumentando que podían llevar a cabo las deportaciones de forma más humana. En resumen, los demócratas prefieren transigir con el trumpismo antes que arriesgarse a enfadar a sus amos capitalistas.

    También necesitamos revitalizar el movimiento por un sistema sanitario nacional que cubra a toda la población. La ACA, que se aprobó como un «compromiso» durante la administración Obama, dejó intencionadamente de lado la cuestión de la sanidad de pagador único, dejando a los trabajadores a merced de las depredadoras compañías de seguros.

    La alternativa para los trabajadores y los oprimidos es un movimiento de masas independiente y organizado democráticamente, la movilización de los sindicatos en los lugares de trabajo y en las calles, y la defensa masiva de los derechos democráticos. Los tribunales y los políticos capitalistas no nos salvarán. Tenemos el poder potencial para remodelar completamente la sociedad en interés de los oprimidos y explotados. En parte, esto significa construir nuestro propio partido, un partido de la clase trabajadora que luche por nosotros todos los días.

    También significa construir una nueva dirección de lucha de clases en nuestros sindicatos. Necesitamos métodos de lucha de la clase trabajadora, incluyendo huelgas, marchas masivas y autodefensa comunitaria contra los ataques de la extrema derecha.

    En 1981, en respuesta a la represión sindical de Reagan, los sindicatos y sus aliados organizaron una marcha del Día de la Solidaridad que reunió a 500 000 trabajadores en las calles de la capital del país. En 1991, el Segundo Día de la Solidaridad reunió a cientos de miles de personas en las calles tras la Guerra del Golfo para exigir derechos laborales, puestos de trabajo, educación y asistencia sanitaria.

    Hoy necesitamos otra marcha del Día de la Solidaridad en Washington para exigir:

    • ¡No a los recortes de los servicios federales; no a los despidos!
    • ¡Basta de represión sindical!
    • ¡Basta de ataques contra los derechos democráticos!
    • ¡Defendamos a las comunidades de inmigrantes! ¡Papeles para todos!
    • ¡Defendamos los derechos LGBTQ! ¡Defendamos a las personas transgénero!
    • ¡Empleo, educación y asistencia sanitaria para todos!
    • ¡Detengamos la marcha de Trump hacia el autoritarismo!
  • Redondeo de luchas sindicales

    Por ERNIE GOTTA

    ¡Lea aquí las noticias y opiniones sobre la lucha de clases en Estados Unidos y a nivel internacional! Esta edición incluye noticias de Connecticut, Ohio, Kentucky, Filadelfia y Los Ángeles.

    Los trabajadores del automóvil de Connecticut amenazan con ir a la huelga en Cummins

    El sindicato UAW Local 379 exige aumentos salariales y de prestaciones sanitarias, participación en los beneficios y seguridad laboral en Cummins/Jacob Vehicle Systems en Bloomfield, Connecticut. Los miembros del sindicato se han reunido con su comité de negociación y han practicado la formación de piquetes, con un 98 % a favor de convocar una huelga si no se alcanza un acuerdo satisfactorio. El jueves 25 de septiembre, los miembros del UAW realizaron piquetes de práctica fuera de la fábrica en Dudley Town Road.

    En 2022, Cummins adquirió Jacob Vehicle Systems (JVS), fabricante del «Jake Brake», para incorporarlo a su cartera. El Jake Brake fue inventado por Clessie Cummins, fundador de Cummins. JVS fabrica tecnologías de frenado del motor, desactivación de cilindros, arranque y parada y gestión térmica, y fue adquirida a Alta Industrial Motion Corp como parte de un acuerdo que garantizaría los componentes del motor homologados por el Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá.

    Los beneficios se han disparado en Cummins/JVS. Solo en 2024, la empresa registró 8400 millones de dólares en beneficios brutos y 3900 millones de dólares en ingresos netos, pagó 21,9 millones de dólares a su director general y distribuyó 969 millones de dólares entre los accionistas. Mientras tanto, los salarios de los trabajadores se han estancado, alcanzando un máximo de 26 dólares por hora.

    Siga a La Voz de los Trabajadores CT en Facebook para obtener información actualizada sobre los piquetes de práctica y cómo mostrar solidaridad en caso de que los trabajadores decidan paralizar la producción.

    Los Teamsters de Chicago se declaran en huelga en Mauser por mejores condiciones, salarios y protecciones migratorias

    Los miembros del sindicato Teamsters Local 705 de Mauser Packaging Solutions están en huelga desde el 9 de junio. Mauser, una empresa multinacional con unos ingresos de aproximadamente 5000 millones de dólares, reacondiciona contenedores industriales que contienen productos químicos peligrosos como la acetona. Los vídeos recién publicados en la página de Facebook del Local 705 «muestran nubes de polvo, humo y gases que envuelven el sucio almacén. Se ven gases que se elevan de barriles de ácido fluorhídrico y otros productos químicos tóxicos. Las nubes naranjas se bombean desde el almacén al espacio aéreo de Chicago. Los barriles están colocados cerca de peligros estructurales evidentes, como paredes agrietadas y pilares dañados. Estas imágenes confirman lo que han denunciado los trabajadores de Mauser en huelga: que Mauser está poniendo a sus trabajadores en peligro diario y directo».

    Los trabajadores están paralizando la producción para exigir no solo condiciones de trabajo más seguras y mejores salarios, sino también protección contra las redadas del ICE sin órdenes judiciales.

    A pesar de que no le cuesta ni un centavo a la empresa, Mauser se ha negado a aceptar medidas de protección de sentido común para sus trabajadores. Desde el inicio de la huelga en Chicago, el sindicato Teamsters ha ampliado los piquetes en Mauser en Los Ángeles y Minnesota.

    Los conflictos laborales entre Mauser y los miembros del sindicato Teamsters comenzaron en Seattle en abril, cuando 20 miembros del sindicato Teamsters Local 117 fueron despedidos después de que la empresa enviara una oferta final inaceptable al equipo de negociación del sindicato. Los trabajadores siguen despedidos y están luchando por sus puestos de trabajo.

    «Mauser intentó echarnos en lugar de negociar de forma justa», afirmó Brian Perfitt, miembro despedido de Teamsters en ICS y miembro del Local 117. «Ahora están intentando lo mismo en Chicago, pero no solo están luchando contra un grupo de Teamsters. Se enfrentan a todo el sindicato Teamsters».

    Los miembros de la UAW en Ohio y Kentucky ratifican las mejoras del contrato en GE Aerospace

    Unos 600 miembros del sindicato United Auto Workers (UAW) en GE Aerospace volvieron al trabajo en Ohio y Kentucky la semana pasada tras ratificar un contrato por un 82 % después de una huelga de tres semanas. La UAW anunció en su página web: «Tras un camino largo y difícil, nuestro comité de negociación se enorgullece de anunciar que hemos llegado a un acuerdo provisional con la empresa». Este acuerdo de cinco años supone importantes logros para nuestros miembros, entre los que se incluyen: Garantía mínima de plantilla para proteger nuestros puestos de trabajo y nuestro futuro. 3500 dólares en pagos en efectivo para ayudar a compensar el aumento de los costes sanitarios. Tiempo personal adicional para todos los miembros. Aumento de las vacaciones para proporcionar a los miembros más tiempo libre. No hay cambios en nuestra cláusula de reclamaciones o huelga: nuestras protecciones siguen siendo sólidas».

    Los miembros del UAW abandonaron sus puestos de trabajo después de que, tras casi un mes de negociaciones, no se logró alcanzar un acuerdo provisional. Los trabajadores del UAW de la fábrica de Evendale, Ohio, detuvieron la producción de componentes de motores de alta temperatura para uso militar y comercial. En Erlanger, Kentucky, los trabajadores sindicalizados paralizaron la producción de piezas de motores de aviones y cerraron el centro de distribución de hardware comercial de GE Aerospace.

    Durante la huelga, el UAW emitió un comunicado en el que decía: «Entre 2022 y 2024, GE Aerospace ha obtenido unos beneficios récord que superan los 17 000 millones de dólares y más de 16 000 millones de dólares en distribuciones a los accionistas. Cabe destacar que un acuerdo de cinco años que satisfaga las demandas de los trabajadores de mantener su actual seguro de salud sin aumentos de las primas, reforzar la seguridad laboral y añadir más tiempo libre, le costaría a GE solo 75 millones de dólares, lo que supone solo el 1 % de sus beneficios de 2024».

    Los trabajadores hoteleros de UNITE HERE en Filadelfia se enfrentan a los jefes

    Alrededor del 98 % de los miembros de UNITE HERE Local 274 que trabajan en el Hotel Sheraton del centro de Filadelfia votaron a favor de autorizar una huelga. El Sheraton es el mayor hotel sindicalizado de Filadelfia y es el centro de las negociaciones contractuales en las que participarán otros ocho hoteles sindicalizados, con un total de alrededor de 1000 trabajadores. Los trabajadores del Hampton Inn Center City-Convention Center aprobaron su propia votación de autorización de huelga el jueves 25 de septiembre.

    Una huelga en los ocho hoteles podría paralizar el sector, justo cuando la ciudad busca aprovecharse del turismo. «El año que viene, el turismo va a reportar más de mil millones de dólares a nuestra región», afirmó Francine Eason, camarera de piso del Sheraton. «Antes de que llegue todo ese dinero, tenemos que asegurarnos de que obtenemos la parte que nos corresponde. »

    Los camareros de piso, cocineros, bármanes, personal de banquetes, lavaplatos, y recepcionistas que componen la plantilla del Sheraton llevan más de un año esperando un nuevo contrato y están cansados de que la industria hotelera se demore. La clave del éxito de las huelgas hoteleras siempre ha sido movilizar el poder de huelga del mayor número posible de trabajadores de toda la industria. Así lo demostró la huelga hotelera de UNITE HERE San Francisco en septiembre de 2024, cuando 2500 trabajadores hoteleros de toda la ciudad en los hoteles Marriott, Hyatt y Hilton paralizaron el sector de la hostelería.

    Los problemas presupuestarios de Los Ángeles ponen a los trabajadores municipales en una situación difícil

    Los sindicatos que representan a los trabajadores municipales de Los Ángeles hicieron concesiones para evitar despidos. Los acuerdos incluyen hasta una semana de días de permiso voluntario. La Coalición de Sindicatos de la Ciudad de Los Ángeles y la Asociación de Ingenieros y Arquitectos acordaron tomar «vacaciones sin sueldo» en 2026 para evitar 300 despidos. Presionada por un déficit presupuestario de 1000 millones de dólares —debido en gran parte a los recortes de Trump en el gasto federal a través de la «Big Beautiful Bill»—, los costes derivados de los incendios forestales masivos y la disminución de los ingresos fiscales, la ciudad de Los Ángeles amenazó con despedir a 1600 trabajadores en abril. La ciudad también se ha enfrentado a pagos de miles de millones de dólares debido a la legislación AB 218 firmada por el gobernador Gavin Newsom, que amplió el plazo para que los supervivientes de abusos sexuales infantiles presentaran reclamaciones.

    En abril, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) lanzó una huelga por prácticas laborales injustas, que incluyo a 50 000 empleados municipales. El condado de Los Ángeles declaró que los miembros del SEIU recibirían «una bonificación única de ratificación de 5000 dólares, un ajuste del 2 % por el coste de la vida (COLA) y una bonificación de 2000 dólares en el segundo año (a partir del 1 de octubre de 2026), y un ajuste de costes de vida del 5 % en el tercer año del contrato (a partir del 1 de octubre de 2027)».

    Al mismo tiempo, los funcionarios del condado de Los Ángeles culparon a los trabajadores sindicalizados de los futuros recortes en los programas sociales, afirmando que «la financiación de este acuerdo laboral provisional requerirá recortes presupuestarios que afectarán a algunos programas. Estos sacrificios serán necesarios para evitar un déficit estructural, ya que nos proponemos ofrecer una compensación justa a nuestra fuerza laboral en estos tiempos difíciles».

    Mientras se presiona a los trabajadores municipales para que acepten modestos aumentos salariales, la ciudad muestra sus verdaderas prioridades al conceder 2620 millones de dólares a los promotores inmobiliarios para la ampliación del Centro de Convenciones de Los Ángeles para los Juegos Olímpicos de 2028. Históricamente, los proyectos de infraestructura como estadios y centros de convenciones financiados con dinero de los contribuyentes son una bendición para los inversores privados y los funcionarios municipales, que reciben comisiones ilegales mientras aumentan la deuda de los presupuestos municipales.

    Foto: Trabajadores de UNITE-HERE Local 274 en piquete frente al Hilton Garden Inn de Filadelfia. (Alejandro A. Álvarez / Philadelphia Inquirer)

  • ¡La población de Connecticut demanda la libertad de Víctor Sánchez!

    Por ERWIN FREED

    Unos agentes del ICE secuestraron a Víctor Sánchez durante un control rutinario de inmigración en Hartford, Connecticut, el miércoles 24 de septiembre. Víctor es un líder comunitario, padre y trabajador. No solo participa en la organización del pueblo inmigrante, sino que también ayuda a las personas a lograr la sobriedad. Víctor ha vivido en Estados Unidos desde 2004. Según un comunicado de prensa enviado por Make the Road CT y Hartford Deportation Defense, «su trabajo ha incluido la organización de campañas de recolección de alimentos, el apoyo a campañas por la justicia laboral como Fair Work Week, la prestación de apoyo a vecinos que buscan asistencia legal y la creación de espacios seguros para el diálogo entre personas que luchan por sus derechos».

    Tras la detención de Víctor, las convocatorias para una manifestación de emergencia a las 6 de la tarde y una rueda de prensa se difundieron rápidamente en los espacios de organización y en las redes sociales. Cerca de 200 simpatizantes y periodistas se reunieron en una animada manifestación frente al edificio federal Abraham A. Ribicoff, donde ICE tiene una oficina local.

    Los oradores relacionaron la detención de Víctor con los ataques de ICE y otras agencias contra los trabajadores de todo Estados Unidos. A lo largo de la rueda de prensa, se describió una imagen urgente de ICE como parte de un ataque a varios niveles contra el nivel de vida de la clase trabajadora. Mientras que el presupuesto del ICE se triplicará y se gastan cada vez más dólares por el militarismo, se están recortando drásticamente los fondos para SNAP, MEDICAID y la educación. Cabe señalar también que en Connecticut, donde el Partido Demócrata controla todo el gobierno estatal, no hay protecciones contra el intercambio de información con el ICE sobre los inmigrantes que reciben Medicaid.

    El secuestro de Víctor es el último de una serie de detenciones por ICE con motivaciones claramente políticas. Alfredo Juárez Zerefino, Catalina «Xóchitl» Santiago y muchos otros han sido secuestrados y detenidos como parte de la campaña de terror que está llevando a cabo el ICE. El objetivo es atacar a los activistas para intimidar y silenciar al resto de la comunidad. Uno de los ponentes de la rueda de prensa advirtió a los asistentes que no creyeran la propaganda y la retórica de que los trabajadores migrantes están creando esta violencia.

    En general, los oradores se mostraron críticos con el gobierno estatal y sus representantes federales. El tema de la movilización podría resumirse con los lemas: «¡Tenemos el poder para detener estos ataques! ¡El pueblo unido jamás será vencido!».

    Las movilizaciones de emergencia en todo el estado en defensa de los activistas migrantes y los miembros de la comunidad y contra las constantes escaladas del ICE muestran la energía que se está acumulando para un movimiento de masas real y nacional.

    La Voz de los Trabajadores exige la liberación inmediata de Víctor Sánchez y de todos los presos políticos. Nos comprometemos a trabajar en los sindicatos y en los movimientos sociales para convertir cada ataque contra los trabajadores en una oportunidad para ampliar y fortalecer la organización de la clase trabajadora y conseguir la libertad de los miembros de nuestra comunidad.

    Foto: Constanza Segovia, de Hartford Deportation Defense (KM/La Voz de los Trabajadores).

  • Las soluciones artificiales del Big Tech para la crisis climática

    Por HERMAN MORRIS

    En 2019, en respuesta a la presión de los empleados y a la huelga de miles de trabajadores, Amazon declaró que se uniría al compromiso climático de alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2040. Microsoft también se unió al compromiso climático, con Apple, Oracle y Meta haciendo promesas similares. Como parte de estos compromisos, las empresas de tecnología resolvieron obtener energía libre de carbono para los centros de datos, confiar en el transporte de cero o bajas emisiones y avanzar hacia materiales reciclables para sus productos electrónicos físicos. Dadas estas elevadas ambiciones, uno esperaría una línea de tendencia a la baja de las emisiones. Sin embargo, a pesar de estos objetivos, las grandes empresas tecnológicas están emitiendo más emisiones que nunca, y muchas de ellas aumentan debido a las inversiones en centros de datos de IA.

    En un nivel fundamental, los objetivos climáticos de las Big Tech siempre han sido una cortina de humo. Sus ganancias se basan en la extracción, el transporte y la refinación de materias primas en chips, computadoras, almacenes y cables. Los procesos para crear estos productos finales son inherentemente creadores de emisiones. Todo el modelo de negocio de las grandes empresas tecnológicas está ligado a la venta de más dispositivos informáticos físicos y a la conexión de más personas a Internet y a sus servicios cada año. Con la presión de mantener altas las ganancias a medida que la tecnología se convierte en un pilar de carga para toda la economía de EE. UU., Las grandes tecnológicas siempre estuvieron obligadas a incumplir cualquier promesa de completar una transición verde. Sin embargo, el advenimiento de los centros de datos de IA ha introducido un cambio completo para perseguir una de las mayores aceleraciones de emisiones en la economía global moderna.

    Un comienzo falso

    Los centros de datos ya son uno de los mayores impulsores de las emisiones de gases de efecto invernadero para las empresas tecnológicas. La alimentación de los centros de datos a nivel mundial contribuyó a los  330 megatones de CO2 registrados en 2020 según la AIE, o aproximadamente el 1% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) ese año. Esta medida ya es una mentira inherente a los objetivos de emisiones netas cero. Los objetivos de emisiones netas cero (a diferencia de las emisiones cero “verdaderas”) permiten que una entidad siga emitiendo gases de efecto invernadero, siempre que compensen estas emisiones mediante la compra de créditos de compensación de carbono u otros certificados. The Guardian informa que mediante el uso de créditos de energía renovable (REC), las empresas de tecnología pueden comprar y usar energía verde en cualquier otra instalación del mundo, y luego usar esa energía para reducir las emisiones de sus centros de datos. Este estándar de informes ni siquiera cumple con el espíritu de energía neta cero, ya que no hay captura de carbono ni ningún otro acto para contrarrestar las emisiones totales de los centros de datos. A través de esta contabilidad creativa, los centros de datos pueden subestimar sus emisiones, que se estima que son más de siete veces mayores cuando se eliminan los REC.

    Una tensión sobre la Tierra y la clase trabajadora

    El desarrollo de centros de datos de IA plantea una tasa aún mayor de emisiones de las empresas tecnológicas. El entrenamiento y la operación de modelos de IA deben realizarse con hardware especial que la mayoría de los centros de datos existentes no están equipados para proporcionar. Esto ha llevado a una gran construcción de nueva infraestructura por parte de las grandes empresas tecnológicas. Hasta ahora, se estima que se han gastado $ 750 mil millones  en la construcción de nuevos centros de datos.

    En un caso, Meta propone  un centro de datos del tamaño de Manhattan como parte de su impulso para crear un nuevo grupo de centros de datos de IA. Todas estas adiciones de capacidad han alejado a las grandes empresas tecnológicas de sus objetivos climáticos, con Google, Amazon y Microsoft ahora creando más emisiones que en 2021, y Google aumentando sus emisiones en un 11 por ciento solo en 2024.

    Si bien el costo de entrenar los últimos modelos de IA está envuelto en misterio, el costo de operarlos puede ser un orden de magnitud más caro que operar servicios como Google. Goldman Sachs ha estimado que una consulta de ChatGPT requiere casi 10 veces más electricidad que una búsqueda en Google. Un análisis sitúa la producción total de emisiones potenciales de hardware orientado a la IA (basado en las ventas anuales de GPU para uso en centros de datos) en 3,25 gigatoneladas de CO2 al año, o el 7% de todas las emisiones producidas a nivel mundial en un año. La estrategia actual para desarrollar herramientas de IA no solo está aumentando las emisiones, sino que está creando una nueva clase de software que le costará al planeta más que las herramientas anteriores basadas en la web, como la búsqueda de Google o el correo electrónico.

    Las exorbitantes demandas de energía de la IA están haciendo que las empresas de tecnología se enfrenten a los límites existentes de las redes energéticas globales. En busca de un camino para salir de esta crisis, Amazon y Google han anunciado asociaciones con compañías de energía para explorar el uso de energía nuclear para sus centros de datos de IA. Mientras tanto, Meta tiene una solicitud abierta de propuestas de energía nuclear para proporcionar de uno a cuatro gigavatios de electricidad para sus objetivos de IA. Las proyecciones futuras sitúan que el aumento promedio de la factura de electricidad debido a la IA para los estadounidenses será del 8% para 2030, y ciertos puntos críticos como el norte de Virginia verán alrededor del 25%.

    También hay una creciente presión sobre el uso del agua. En comparación con los centros de datos tradicionales, la huella hídrica total estimada de los centros de datos de hiperescala de Google que alimentan Gmail y Google Drive fue de aproximadamente 200 millones de galones de agua al año. En el extremo inferior, se proyecta que el uso global de agua de los centros de datos de IA sea de más de 1 billón de galones de agua dulce al año para 2027. Una quinta parte de esos centros de datos estarán en regiones con estrés hídrico.

    Desarrollar IA mientras el mundo arde

    Entonces, ¿cómo están trabajando los líderes tecnológicos a través de estas contradicciones de afirmar que salvan el planeta mientras persiguen más emisiones que nunca? En una cumbre de IA en Washington, D.C., se le preguntó al ex CEO de Google, Eric Schmidt, sobre el equilibrio entre el desarrollo de la IA y los objetivos climáticos. Su respuesta fue: “No vamos a alcanzar los objetivos climáticos de todos modos porque no estamos organizados para hacerlo”, y que, en cambio, se debe prestar más atención a acelerar el desarrollo de la IA. Bill Gates hizo comentarios similares en un evento en Londres, afirmando que cualquier tensión en la red energética se compensaría con las nuevas eficiencias que desbloquea la IA.

    Ambos comentarios revelan los motivos reales detrás de la inversión en IA para las grandes empresas tecnológicas. En este momento, la capacidad de la IA para impactar positivamente en el cambio climático es altamente teórica, y hasta ahora no hay ejemplos que puedan eliminar o capturar emisiones al ritmo que libera su desarrollo. El cambio climático, por otro lado, está ocurriendo en este momento y destruyendo comunidades enteras, y la ONU pronostica un aumento de la temperatura global de 3,1 ° C este siglo, muy lejos del objetivo de 1,5 ° C. Incluso en un escenario en el que las aplicaciones de IA desbloquean eficiencias energéticas masivas que reducen las emisiones, no hay razón para creer que esto resuelva el cambio climático. Sin un cambio fundamental en la forma en que se estructura la economía global, las eficiencias descubiertas a través de nuevas herramientas solo permitirán una mayor expansión de la producción y la extracción de la tierra. En verdad, los capitalistas tecnológicos están tirando la toalla en el debate sobre el cambio climático y admitiendo que no pueden resolverlo y que prefieren centrarse en su próximo plan para mantener altos los márgenes de ganancia.

    Por el control obrero y la nacionalización de las Big Tech

    A partir de 2025, las siete empresas tecnológicas más ricas de los EE. UU. representan más de una cuarta parte del S&P 500 en los EE. UU. Por sí mismos, tienen una capitalización de mercado equivalente a las economías japonesa, canadiense y británica combinadas. Las inversiones tremendamente irresponsables en IA y su potencial para profundizar una creciente crisis climática son consecuencia de la riqueza que pertenece a un puñado de burócratas que dirigen las grandes empresas tecnológicas. Su necesidad de aumentar las ganancias para mantenerse en el poder conduce naturalmente a la situación actual en la que están haciendo que el mundo sea menos habitable para tratar de encontrar una industria más en la que entrar.

    Por otro lado, los trabajadores se verán obligados a soportar la carga ambiental y económica de buscar nuevos desarrollos de IA. Esto, sumado a su experiencia colectiva al tener que integrar herramientas de IA en el trabajo diario, los hace mucho mejores para evaluar y planificar racionalmente la inversión en IA.

    Para gestionar la crisis climática, es necesario quitar el control de estas empresas de las manos de los capitalistas tecnológicos y ponerlas en manos de la clase trabajadora. Las grandes empresas tecnológicas deben ser de propiedad pública, con trabajadores a cargo de determinar cómo estructurar y ejecutar la producción. La nacionalización y el control obrero de las grandes empresas tecnológicas pueden garantizar un debate real y votaciones democráticas sobre cuánto y dónde invertir la inmensa riqueza que ha producido el capital tecnológico, en lugar de dejarlo en manos de una burocracia que no rinde cuentas.

    ¿Cómo se vería esto? Primero, las grandes empresas tecnológicas y su inmensa riqueza pasarían a manos públicas, con sindicatos y comités de taller organizando la producción. Esos sindicatos y comités tendrían un liderazgo elegido democráticamente de los trabajadores de base, dirigiendo y planificando la producción. Bajo este modelo, el debate de cuánto invertir en IA, dónde intentar aplicarla y cómo mitigar sus impactos climáticos podría celebrarse y decidirse colectivamente por los trabajadores y no en una reunión de junta a puerta cerrada.

    A corto plazo, esto crearía las condiciones para argumentar a favor de una disminución drástica de la inversión en IA con respecto a la construcción y operación de centros de datos. A largo plazo, esto permitiría una investigación más crítica sobre cómo desarrollar herramientas de IA que sean conscientes de la energía y explorar usos de la IA que propongan un beneficio para la humanidad.

    Esta estructura tiene otros beneficios; elimina la carrera irracional por desarrollar tecnología, ya que ahora ya no hay un motivo de lucro por el cual luchar y ser el primero en descubrir el próximo avance de la IA. También significa ser realista sobre lo que es posible con la tecnología y dejar de hacer promesas de ciencia ficción sobre el potencial de la IA para apaciguar a los inversores. Quizás lo más importante es que permite a los trabajadores determinar cómo se utilizarán estas herramientas en el lugar de trabajo. Esto garantiza que las nuevas herramientas de IA ayudarán a facilitar la vida de los trabajadores, eliminar las partes menos deseables del trabajo y reducir las horas de trabajo, en lugar de utilizarlo para aumentar la vigilancia de los trabajadores y tratar de imponer una intensificación de la jornada laboral.

    Se está acabando el tiempo para cumplir los objetivos climáticos propuestos por la ONU y el Acuerdo de París. La experiencia de las últimas décadas ha demostrado que los capitalistas no están a la altura de la tarea de planificar una economía que pueda mantener el equilibrio con la Tierra. El ejemplo de los trabajadores de Amazon que se retiraron en 2019 muestra que existe un impulso masivo para proteger el medio ambiente que nos rodea, incluso en la fuerza laboral corporativa que normalmente se apacigua a través de altos salarios y buenos beneficios.

    El reloj corre para cumplir con el límite de 1,5 °C que evitaría lo peor de lo que el cambio climático tiene reservado, pero todavía existe la oportunidad de mitigar gran parte del daño catastrófico que podría causar el cambio climático. Los trabajadores pueden y deben quitarle el control de la economía a la clase capitalista; Hacer algo menos es confiar nuestro futuro a un grupo al que nunca le importó realmente la crisis climática en primer lugar.

     

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