
Por Una Tolca
Para varios trabajadores y para la comunidad inmigrante en la pequeña ciudad de Princeton, Nueva Jersey, la madrugada del miércoles, 10 de julio no comenzó como cualquier otro día de trabajo. Antes de la salida del sol, agentes de la división de “Operaciones de Extracción” (Enforcement and Removal Operations, ERO) de la migra (Immigration and Customs Enforcement, ICE) recorrían las calles de la ciudad, según la agencia, en busca específicamente de dos trabajadores guatemaltecos que querían detener. Iban en vehículos sin identificar, armados y con chalecos antibalas. Según la migra, lograron detener a uno de los trabajadores, como se ve en el video, pero no pudieron atrapar al otro, quien logró eludir a los agentes con la ayuda de miembros de la comunidad que interfirieron con el operativo. Los agentes siguieron recorriendo las calles, interrogando sin mostrar identificación alguna y al azar a personas de apariencia latinoamericana que iban en bicicleta o a pie al trabajo e intimidando a los jornaleros que esperaban trabajo en algunas esquinas. Estos interrogatorios fueron luego caracterizados como “profiling” (la detención de personas basada en su raza o apariencia) por parte de varios activistas, incluida Verónica Olivares, quien denunció que a pesar de que ICE declaró estar buscando a personas específicas, en el terreno estaban “perfilando y parando a gente que se parece a nosotros, que parecen latinos.” De momento, no se sabe a ciencia cierta cuántos migrantes fueron detenidos, pero según Alejandra Gonçalvez Peña, Directora Legal de Derechos de los Inmigrantes del American Friends Service Committee, podrían llegar a diez.
La respuesta de la comunidad inmigrante y trabajadora fue inmediata. A media mañana, dirigentes de Resistencia en Acción NJ se movilizaron para organizar patrullas de trabajadores y activistas en las calles de la ciudad para detectar los vehículos y los agentes de ERO/ICE que seguían en la zona y así advertir a la comunidad con precisión de lo que estaba ocurriendo y cómo protegerse. La Voz de Los Trabajadores participó de esta vigilancia. Resistencia también organizó talleres para educar a la comunidad acerca de cómo proceder ante una interpelación por parte de la migra o la policía, y desde entonces viene sosteniendo sus reuniones presenciales de trabajadores inmigrantes para organizar la respuesta comunitaria a las redadas.
Bajo el lema de “Fuera ICE de Princeton,” el 16 de julio, Resistencia en Acción sostuvo una conferencia de prensa en el centro de Princeton, bajo la conducción de Ana Paola Pazmiño, directora de la organización y Angela Ramos, organizadora, ambas luchadoras por los derechos de los inmigrantes en Princeton, el estado y la nación. En la conferencia, estas activistas y miembros de otras organizaciones de inmigrantes, tales como Desde Abajo Labor Enforcement (DALE), Make the Road NJ, y Faith in New Jersey denunciaron la presencia amenazante de los agentes migratorios y se comprometieron a seguir movilizándose para proteger a la comunidad.
Pazmiño, Ramos, y otros oradores comunitarios hicieron hincapié en la necesidad de organizarse y movilizarse para rechazar las agresiones del gobierno como sufrió la comunidad el 10 de julio y para conquistar derechos para los inmigrantes en este país. Es de notar que Resistencia en Acción se declara políticamente independiente, ya que no apoya a los partidos Demócrata y Republicano. Aun así, en la conferencia hablaron el alcalde de la ciudad, Mark Freda, y dos miembros del consejo municipal, Leticia Fraga y Leighton Newlin, ya que como autoridades municipales deben dar cuenta de sus acciones o falta de ellas ante una intervención represiva de agencias del gobierno federal. Freda declaró que Princeton da la bienvenida a todas las comunidades, y que como gobierno municipal no han asistido a la migra desde el 2013, llamando a la comunidad a “confiar en nuestro departamento de policía” entre las otras instancias del gobierno local. Freda y Fraga declararon que no sabían que ERO/ICE vendría a la ciudad y que ya estando en ella su gobierno no colaboró con la agencia federal de ninguna manera. “Si van a venir nos tienen que avisar, y la policía debe estar presente [en el operativo], no para asistir a Inmigración sino para tener un informe detallado de lo que transcurra y que sea legal … que no hagan lo que no deben,” declaró Freda, como si el problema de fondo fuese la corrección reglamentaria y legalidad en los procedimientos antiinmigrantes de las autoridades federales y no el hecho de que exista la represión y persecución de las comunidades migrantes y la denegación de sus derechos por parte de ambos partidos imperialistas de este país. No contentos con esto, Freda y Fraga agregaron con candidez casi inocente la importancia que le da su gobierno a las apariencias: “No queremos dar la apariencia de que la policía [de Princeton] está colaborando con inmigración.” Por su parte, el concejal Newlin advirtió a los presentes que como hombre negro el también sabía lo que es la persecución, pero que instaba a la comunidad a que “no se enemisten con nosotros [su gobierno] …. no somos parte del gobierno federal y pedimos paciencia y que no se pongan en contra nuestra porque eso nos llevara al retroceso,” repitiendo así el mantra que constantemente evoca el Partido Demócrata para impedir que entre los trabajadores surja una fuerza política propia. En ningún momento las autoridades locales detallaron cómo actuarán en la vida real, si sabiendo que vendría ERO/ICE a futuro alertarán a la comunidad inmigrante y sus organizaciones, cómo movilizarían a la población y los estudiantes de la Universidad de Princeton para impedir la entrada de la migra a la ciudad, qué medidas tomarán para asegurar que los detenidos que hubieren sean liberados, cuántos recursos destinarán a defender a los inmigrantes en la realidad, más allá del discurso, y cómo piensan luchar por los plenos derechos para todos los inmigrantes. Declarándose “horrorizada”, tampoco Bonnie Watson Coleman, representante Demócrata del distrito en el Congreso, se comprometió a hacer más que exigir que ERO/ICE siga las reglas al perseguir a los inmigrantes. Las declaraciones de los representantes del gobierno son más un lavado de cara que una respuesta real a una crisis comunitaria gestada por el propio régimen bipartidista.
Y así parecen haberlo visto los activistas inmigrantes. Verónica Olivares declaró tras los discursos de los gobernantes que “entiendo que tenemos que confiar en nuestros gobernantes locales, pero al final estamos siempre solos.” Y agregó, “no se trata de venir a mostrar la cara y decir que somos una ciudad que da la bienvenida … se trata de hacer algo, de ir para adelante, y de estar ahí cuando se le necesite.”
Ana Paola Pazmiño y otros activistas exigieron también una investigación pública acerca de las circunstancias que facilitaron el operativo de ERO/ICE, y una respuesta a preguntas acerca del proceder del gobierno y policías locales ante la presencia de la autoridad migratoria. Las interrogantes son varias y apuntan en parte a determinar si la policía local colaboró con el operativo, y de ser así bajo la orden de quién lo hizo, ya que durante el operativo se divisó que un vehículo de la policía acompañaba a los de ERO/ICE y que estos se refugiaron en el estacionamiento de la comisaría al ser detectados e interpelados por activistas. Las oradoras comunitarias exigieron además saber por qué la migra intervino en un asunto local (las declaraciones de ERO/ICE aludían a infracciones por parte de los migrantes buscados que constituyen delitos que normalmente son atendidos por gobiernos y policías locales) y cómo la agencia federal se había enterado de estas infracciones. Mientras en La Voz de los Trabajadores no compartimos la expectativa de Resistencia en Acción de que “ICE sea transparente y rinda cuentas,” y en vez militamos por la abolición de esta institución y de la policía a través de la movilización de masas, sí apoyamos su exigencia de que la policía local no colabore con ERO/ICE.
En estos días de movilización comunitaria y en la conferencia de prensa ha sido palpable la sana desconfianza con respecto a las autoridades, e igualmente claro que por lo menos Resistencia en Acción le apuesta más a la movilización de los inmigrantes mismos, a la alianza con otros sectores de la clase trabajadora, y la solidaridad con luchas de los oprimidos como Palestina que a la dependencia de los políticos de los patrones. Políticos estos – sea Biden o los llamados progresistas del congreso – que, como las autoridades locales de Princeton, le piden a los trabajadores que confíen en ellos y reduzcan su actuar político a la emisión de un voto y a esperar pacientemente a que las instituciones del estado capitalista resuelvan la crisis apremiante que aqueja a todo trabajador. La Voz de los Trabajadores seguirá apoyando y participando en el actuar independiente, militante y unido a otros sectores de la clase trabajadora de organizaciones como Resistencia en Acción NJ.