Los centros de detención: un encierro de 20 a 24 horas al dia.


Seguidamente presentamos un testimonio vivo de un inmigrante que sufrió en carne propia la brutal experiencia de estar preso por varios meses en los centros de detención Mesa Verde y Golden State Annex en las ciudades de Bakersfield y McFarland, CA.

Tal y como describe José Hernandez, el autor del relato que presentamos a continuación, la condición a la cuál son sometidos miles de inmigrantes en los centros de detención dispuestos por ICE bajo la operación de corporaciones tales como GEO, nos hace recordar los abusos más extremos conta los derechos humanos por el Estado capitalista. Estos castigos son practicados contra personas, niños y familas cuyo única supuesta razon para ser encarcelados ha sido cruzar la frontera en busca de un mejor futuro.

Sin embargo, como Carlos Marx lo puso, , hace ya cerca de 200 años, la liberación de los explotados y oprimidos es obra de explotados mismos. Es así como cerca de 80 inmigrantes trabajadores detenidos en estas cárceles, adelantan sucesivas acciones de protesta como la huelga laboral, la huelga de hambre para llamar la atención del conjunto de la clase obrera americana sobre los abusos de los que son víctimas. Hoy la llama de la lucha se mantiene prendida con estas acciones valientes de quienes abanderan la lucha del sector más explotado y oprimido del proletariado americano y del mundo. Lucha que más temprano que tarde encontrará la cenda de la unidad y la solidaridad de la clase trabajadora para conquistar un gobierno propio de los trabajadores, el Socialismo con democracia.

Escrito por José Hernandez

Un centro de detención contine multiples dormitorios y “hoyos”, que en detalle son celdas de aislamiento para los detenidos que alzan la voz contra los maltratos que cometen los empleados al servicio de ICE y GEO.
Sin tener en cuenta los riesgos y la seguridad del bienestar de un ser humano, encierran arriba de cien personas en un solo dormitorio, más chico que un restaurante de McDonald.
Tener que vivir en un dormitorio con escásamente dos angostos baños llenos de moho, cucarachas, agua sucia, respirando polvo sucio de un sistema de ventilación inadecuado; tener que comer pocas porciones de comida vencida, servida en trastes sucios dentro de los cuales a veces se encuentran insectos y piedras pues se pasa a los límites de un tratamieinto completamente inhumano.
Es triste que estas corporaciones se enriquecen a costa del sufrimiento del inmigrante. Sus ganancias son más importantes que el bienestar del ser humano del que estan a cargo. Las corporaciones proveen colchones, cobijas, sabanas, ropa y zapatos en muy malas condiciones: rotas, con manchas permanentes y ascosas.
El alto costo de la comida lamosa y vencida que es vendida en la comisaría y el alto costo de llamadas telefónicas que llegan a $6.30 por 30 minutos, son parte de su inhumano esquema.
Para agregar todavía más, estas corporaciones nos explotan al pagarnos $1.00 por día por el trabajo que le toca hacer a sus oficiales a quienes les paga $45.00 la hora.
Sufrimos por la negligencia médica con la que temenos que esperar de 4 meses a un año para ser tratados por un especialista y cuando va uno a la cita lo encadenan, peor que un perro, de los pies, cintura y manos, teniendo que caminar en público lo cual es una tortura y una humillación.
A diario, un detenido está sujeto a ser esculcado de 8 a 10 veces por día para poder ir a hacer sus necesidades como comer, ir al medico, ir a los servicios religiosos ir a la yarda. En ese proceso somos victimas de acoso sexual por la manera como los oficiales nos tocan las parte intimas cuando nos esculcan.
Todas estas son las muchas razones por las cuales participamos en la huelga de laboral y de hambre. Desafortunadamente, por haber levantado las voces en los dormitories contra el proceso de las acciones anteriores fuimos violentamente arrastrados, tirados al suelo, espozados y transferidos al Paso, Texas por los oficiales de ICE y GEO. La razon por lo cuál nos transfirieron a Texas fue para forzarnos a comer. Texas es una de los muchos estados donde ICE y GEO practican el forzamiento de alimentos que consiste en meterle al detenido mangueras por la nariz hasta la pansa para bombear comida liquida. Esta práctica no solo viola nuestra autonomía corporal, sino que es activamente peligrosa y sin la supervisión médica adecuada, que obviamente no se puede confiar en que GEO Group proporcione, puede resultar en la muerte. Como castigo directo por las actividades de huelga, es una violación de la Primera Enmienda de la Constitución, que es el derecho a la libertad de expresión sin interferencia del gobierno. Al alimentarnos a la fuerza y someternos a confinamiento solitario, ICE y GEO violan nuestro derecho a la libre expresión.

Los únicos criminales en los centros de detención de ICE y GEO Group son los propios guardias del campo, así como sus jefes, a quienes no les importa la humanidad de las personas que detienen. Para que nuestra gente esté segura, necesitamos cerrar estos centros de detención.

Photo: Skyward Kick Productions / Shutterstock

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