
Por YUSEF RAMIREZ
Los Estados Unidos intensificó su agresión en contra del pueblo cubano con la acusación de homicidio de Raúl Castro. Esta acusación se remonta al derribamiento de dos avionetas yanquis en zona aérea cubana por parte de las fuerzas armadas cubanas en el 1996. Estas avionetas operaban en nombre de la organización Brothers to the Rescue (BTTR) que volaba sobre el espacio aéreo cubano para provocar al gobierno y depositar propaganda anti-comunista para fomentar un levantamiento en contra del regimen.
Brothers to the Rescue surgió entre la comunidad cubana anti-comunista en los años después de la Revolución de 1959. El gobierno cubano dejó saber a la FFAA de los EEUU sobre las incursiones de BTTR en terreno cubano pero se negó a frenar sus actividades. José Bastos respondió a las advertencias de la FFAA diciendo que estaba llevando a cabo ‘actos de desobedencia civil’ en contra del gobierno cubano.
Aunque las administraciones norteamericanas desde Clinton hasta Trump han condenado el derribamiento como un ataque no provocado hacia una aeronave civil, la realidad es más profunda. José Basulto era un operativo de la CIA que, como muchos como él, buscaban desestabilizar y derrocar a la revolución cubana a través de propaganda, sabotaje, y terrorismo. Aunque en el 2023 los EEUU reclasificó a Cuba como país terrorista, la realidad es inversa: los EEUU ha invadido, enviado bacterias, asesinado, bombardeado, e intentado eliminar a los líderes de la Revolución. El mismo José Basulto es veterano de la fallida invasión de la Bahía de Cochinos en 1963 y participó en el bombardeo de un hotel habanero en 1962 en donde lanzó cañones desde una lancha.
Esta agresión es un paso en el esfuerzo de forzar un cambio de regimen en Cuba o de doblegar al regimen para aceptar la hegemonía norteamericana. EEUU busca recolonizar a América Latina para frenar el crecimiento del imperialismo chino que continua su intervención económica y diplomática. Es un reconocimiento de que han surgido otros imperialismos – el ruso y el chino – que desafían la hegemonía norteamericana en europa oriental, el asia central, y el asia oriental, una nueva realidad mundial que fuerza una reorientación de los yanquis hacia su histórico ‘patio trasero’.
Trump está siguiendo el mismo patrón que utilizaron en preparación para la caída de Nicolás Maduro en Venezuela. La acusación legal, la presión económica, y la amenaza militar fueron utilizadas para aislar al regimen y arrestar a Maduro con una incursión de fuerzas especiales. Con el secuestro de Nicolás Maduro y la sumisión del estado venezolano bajo Delcy Rodriguez, Trump le mandó un mensaje a toda América Latina – que había llegado el patrón para poner las cosas en orden.
Con el bloque energético hacia cuba, los EEUU está sumiendo a los cubanos a una crisis profunda, en la cual escasean el agua, la comida, el transporte, la atención médica, y todas los servicios esenciales que hacen a una sociedad funcionar. Desde la acusación a Raúl Castro, EEUU ha impuesto nuevas sanciones, todo con el plan de estrangular a la isla y aumentar la desesperación de la población cubana.
La presión militar, económica, y política hacia cuba señala que los EEUU tiene el objetivo de terminar con o hacer doblegar al regimen cubano. El 14 de mayo el director de la CIA, John Ratcliffe, hizo una visita inédita a la isla, en donde le comunicó sin tapujos al gobierno cubano que los EEUU estaba dispuesto a suavizar las sanciones y permitir apoyo económico si el gobierno realizaba “cambios fundamentales,” cambios que apuntan hacia un regimen que acata las ordenes del imperialismo yanqui.
No es ninguna coincidencia que los estados unidos intensifiquen sus ataques hacia cuba en este momento. Justo antes de las elecciones intermedias en los EEUU – en las cuales Trump mantiene su poder como lider del partido republicano pero con un apoyo popular en declive – Trump pretende aumentar su legitimidad con una victoria de política extranjera hacia uno de los enemigos politicos de larga data del imperialismo norteamericano. La humillación que los EEUU se enfrente ante Irán le impulsa a atacar a Cuba, que es un país más débil, para así fortalecer su imagen como jefe imperialista.
La acusación hacia Raúl Castro también es una concesión a la rabiosa comunidad de cubanos de derecha que llevan decadas soñando poder volver y retomar las propiedas expropiadas por la revolución de 1959. El anti-comunismo cubano en la Florida está estrechamente ligado al movimiento MAGA y que ven en este movimiento la posibilidad de terminar con el Partido Comunista Cubano y el legado de la revolución cubana.
Además, el ataque no se limita a cuba; el gobierno federal pretende realizar investigaciones en contra del movimiento en solidaridad con cuba en los eeuu. Forma parte de su programa autoritario para silenciar a toda la disidencia, en particular la que reivindica el legado de la revolucion cubana, la solidaridad internacional, y el derecho de los pueblos a la autodeterminación.
Los socialistas en los EEUU tenemos una responsabilidad en luchar en contra de los ataques del gobierno de Trump hacia Cuba. Nos oponemos a las sanciones economicas, las maniobras jurídicas en contra de sus líderes, y el cercamiento militar sin brindar apoyo político al régimen cubano. Solo la clase trabajadora cubana, en alianza con los obreros de los EEUU y Latinoamérica, puede ofrecer una salida digna, soberana, y democrática para el pueblo cubano.
Foto: Raúl Castro (AP)