Por JOHN LESLIE
— DECLARACIÓN EN NOMBRE DEL COMITÉ EDITORIAL DE LA VOZ DE LOS TRABAJADORES —
Nos encontramos en un momento decisivo en la historia de Estados Unidos y del mundo. Ante el desastre medioambiental, el auge de la extrema derecha y la profundización de la crisis del capitalismo, la izquierda socialista revolucionaria y anticapitalista parece estar creciendo, pero sigue fragmentada. En Estados Unidos, el régimen de Trump ha lanzado un ataque en varios frentes contra los trabajadores y los oprimidos. Esto incluye un ataque a los derechos democráticos que se ganaron con el sudor y la sangre de generaciones pasadas. Trump utiliza las acusaciones de antisemitismo como arma para aislar y destruir el movimiento de solidaridad con Palestina, una campaña de difamación que ha sido bipartidista tanto bajo Trump como bajo «Genocidero Joe» Biden.
Mientras crece la oposición masiva contra Trump, los trabajadores buscan alternativas. Aunque las organizaciones vinculadas al Partido Demócrata han desempeñado un papel importante en las manifestaciones como las históricas marchas «No Kings» del 14 de junio, existe el peligro de que esta ira masiva se canalice fuera de las calles y hacia las urnas. Los demócratas son un partido «de oposición» ineficaz y traicionero. Por un lado, condenan algunas de las políticas de Trump. Por otro lado, votan a sus candidatos en el Congreso y se alinean con la derecha en materia de inmigración y derechos trans para intentar captar parte de la base de Trump.
¡Unidad en la acción!
Desgraciadamente, la izquierda revolucionaria dividida carece actualmente del tamaño y la capacidad necesarios para lanzar campañas e iniciativas nacionales eficaces. Para hacer avanzar las luchas de los oprimidos y explotados, los revolucionarios necesitamos la mayor unidad posible en la acción. Utilizando el método del frente único, podemos trabajar juntos para construir movimientos más eficaces sin necesidad de un alto nivel de acuerdo programático y permitiéndonos luchar juntos contra este sistema. Los movimientos de solidaridad con los inmigrantes, la defensa de los derechos democráticos y el derecho al aborto son solo algunos ejemplos. Pero la unidad en la acción no es suficiente.
Por una nueva organización socialista revolucionaria en Estados Unidos
Unir a la izquierda revolucionaria en una sola organización es también una tarea urgente. Por supuesto, esto no se puede hacer simplemente al ignorar las diferencias políticas. Debemos determinar qué diferencias programáticas son fundamentales y cuáles pueden incluirse en la agenda para su debate futuro dentro de una organización unificada. Es posible que podamos unirnos en torno a algunos principios básicos, tales como:
- La independencia política de la clase trabajadora, la construcción de un partido independiente de la clase trabajadora y los oprimidos, y la oposición a las alianzas políticas y electorales entre clases.
- El papel dirigente de la clase trabajadora en la lucha por el socialismo, sin ignorar las luchas de todos los pueblos oprimidos.
- Por la liberación de las personas LGBTQ, por la liberación de las mujeres, por la liberación de los negros y contra la supremacía blanca.
- La lucha por la legalización de todos los inmigrantes y el fin del ICE y otras formas de persecución contra los trabajadores inmigrantes.
- Movilización activa contra la extrema derecha y los movimientos fascistas con una tactica de la contramovilización de masas en frente único.
- Internacionalismo y solidaridad con los trabajadores y los pueblos oprimidos del mundo, independientemente del poder imperialista que los oprima y explote. Nos oponemos al «campismo» y a las distorsiones estalinistas del marxismo.
- Por la acción de masas contra el cambio climático, la contaminación y la extinción de especies. Esto es esencial para el bienestar de los pueblos de la Tierra.
- Una intervención activa en los movimientos sociales y en los sindicatos. Aunque luchemos por las reformas, entendemos que debemos ir más allá de las reformas hacia la revolución social.
Una reagrupación de principios de la izquierda revolucionaria en Estados Unidos es posible y necesaria. Por supuesto, lograr la unidad de nuestras fuerzas llevará tiempo. Antes de nuestra convención de fusión en 2022, por ejemplo, La Voz de los Trabajadores participó en un proceso de dos años de discusión y trabajo conjunto que incluyó a miembros de Socialist Resurgence, del antiguo grupo de La Voz y de exmiembros de la Organización Socialista Internacional.
Esperamos que otras organizaciones socialistas, así como activistas socialistas no afiliados, consideren la posibilidad de construir una organización que reúna a cientos, incluso miles, de militantes revolucionarios. Una organización así sería capaz de intervenir eficazmente en las luchas sociales y de clase. Se convertiría en una escuela de la revolución, formando y poniendo a prueba a los líderes y militantes de la próxima generación. Instamos a todos los que lean esto a participar en este debate.
Ilustración: Diana Johanna Velasques / Vecteezy