
Por EMMA GRACE
Hace 90 años, los Teamsters de Minneapolis protagonizaron una huelga que allanaría el camino al sindicalismo industrial y a la organización militante en todo el mundo. La huelga de los Teamsters de 1934, junto con las huelgas de Toledo Autolite y de los estibadores de San Francisco del mismo año, son estudiadas con ardor por los socialistas de hoy. Son buenos ejemplos de cómo organizar eficazmente a los trabajadores y luchar con éxito contra las fuerzas represivas de la clase capitalista.
Minneapolis era una de las mayores ciudades del transporte por carretera y empleaba a miles de conductores. Al ser una ciudad mayoritariamente no sindicalizada, la Gran Depresión golpeó con especial dureza a los trabajadores. Pero en mayo de 1934, el sindicato General Drivers Local 574, perteneciente a la Hermandad Internacional de Camioneros, organizó a sus miembros en su sindicato. Cuando la patronal se negó a reconocer al sindicato, se convocó una huelga, y lo que siguió fue una violenta lucha entre los huelguistas y la policía. Tras un mes de derramamiento de sangre, se llegó a un acuerdo y el sindicato fue finalmente reconocido. Los huelguistas se jugaron la vida por unas mejores condiciones laborales, no sólo para ellos, sino para todos los trabajadores del mundo.
Remember 1934, un grupo que conmemora la huelga de los Teamsters, está celebrando diversos actos en Minneapolis este verano con motivo del 90 aniversario de la huelga. La organización está formada por activistas, sindicalistas, descendientes de huelguistas y artistas, cuyo objetivo es “promover la equidad, la autorrepresentación de los trabajadores”. También se esfuerzan por relacionar la huelga de los Teamsters con las luchas sociales actuales.
Del 3 de junio al 28 de julio se presenta en la Biblioteca Central de Minneapolis la exposición de arte 1934 & Now. La exposición contiene obras de arte relacionadas directamente con la huelga o con movimientos sociales a lo largo de la historia. Keith Christensen, artista participante y principal organizador de la exposición, afirma: “Los artistas tienen un papel social en la visión y expresión de la verdad. Es importante que las voces visuales compartan los sentimientos y las ideas que señalan un camino a seguir”.
Mike Alewitz, otro de los artistas participantes, tuvo ocasión de conocer y trabajar con algunos de los huelguistas de los años setenta y ochenta. Afirma: “Una de las cosas que caracterizó a los dirigentes de la huelga de 1934 fue su internacionalismo. Fueron a la cárcel en lugar de apoyar la carnicería de la Segunda Guerra Mundial. Creo que habrían adoptado una postura igual de firme contra el genocidio de los palestinos”.
Habrá proyecciones de películas el 23 de junio y el 26 de julio, junto con un picnic del 90 aniversario el 27 de julio para clausurar los actos. Encontrará más información en rem34.ampmpls.com/90th