
Escrito por PSTU Argentina
Sábado 02 de Noviembre de 2013 14:55
En un resultado histórico para la llamada “izquierda dura”, el Frente de Izquierda y los Trabajadores superó ampliamente el resultado de las PASO obteniendo más de un millón de votos en todo el país, una bancada con cuatro diputados nacionales (aunque ahora quieren robarnos la Banca de Olivero en Córdoba), Legisladores provinciales y Concejales. Las altísimas votaciones en varios puntos del país son también una demostración de este fenómeno.
Esta gran votación se dio en el marco más general de derrota del gobierno. A diferencia de lo que dice el kirchnerismo y algunos sectores de la izquierda, no consideramos se haya dado un voto masivo por la derecha. Lo que se dio es un masivo voto castigo, provocado por la política antiobrera y antipopular del gobierno, por la inflación, el acuerdo con Chevron y la entrega de nuestros recursos naturales. Para dar ese castigo muchos utilizaron lo que creyeron mejor para golpear al gobierno y, claro, no pocos cayeron en el engaño de creer que los Massa, Pino o Binner, cumplirán con lo que se vieron obligados a prometer: no al impuesto al salario, 82% móvil para los jubilados, etc. Pero lo nuevo es lo que dijimos al principio, más de un millón de trabajadores y sectores populares, decidieron castigar al gobierno pero eligiendo una alternativa de independencia de clase y un programa revolucionario de ruptura con el imperialismo, el capitalismo y de lucha por el socialismo. Sin lugar a dudas el triunfo que hemos obtenido debe ser considerado como una victoria de los trabajadores y luchadores en su conjunto, que plantea la inmediata tarea de transformar al FIT en una referencia para las luchas contra el ajuste que se avecina.
Se profundiza la crisis del gobierno
Las caras de forzada alegría que intentaban simular el domingo por la noche en el “bunker K” no pueden tapar la realidad: millones se pronunciaron a través del voto contra el modelo de ajuste, saqueo y represión del actual gobierno, millones dijeron basta de inflación, de techos salariales, de precarización laboral, de despidos y suspensiones, dijeron basta de entrega de nuestra soberanía, de darle millones a la deuda externa a costa de nuestra salud y educación pública.
Las acusaciones cruzadas y la búsqueda de “chivos expiatorios” al interior del propio gobierno son una clara muestra de la situación de crisis en que queda este gobierno, donde desde ahora mismo comienza la interna por la sucesión. El problema de fondo es que este nuevo golpe cae sobre un gobierno que tiene a su Presidenta fuera de la escena política, ahora por su enfermedad, pero fundamentalmente porque los trabajadores le han empezado a dar la despedida definitiva hace un buen rato. Y ese gobierno debilitado es el mismo que tiene por delante la tarea encomendada por los patrones de pretender hacer pagar la crisis a los trabajadores con más y más ajuste, de salvar a las multinacionales y las potencias imperialistas con más y más entrega de nuestras riquezas.
Las variantes patronales, nuevos sostenes del gobierno y el ajuste
La extraordinaria votación del FIT no puede hacernos perder de vista que millones decidieron castigar al gobierno dando su voto a otras alternativas patronales. La carrera por la sucesión de Cristina deja en el primer lugar de la grilla a Massa. Macri lanzó la misma noche de la elección su candidatura en un acto con más colores que convicciones, hasta Carrió y Pino regresaron de sus modestas votaciones anteriores. Seguramente otros se anotaran en la carrera hacia el 2015.
Pero toda la oposición patronal sufre de males que la emparentan con el gobierno de Cristina. En primer lugar porque ninguno tiene una propuesta distinta, todos son variantes del mismo modelo de ajuste contra los trabajadores y el pueblo.
Pero junto con eso tienen la dificultad de tener que sostener a la actual presidenta y apuntalarla hasta el 2015 esperando se encargue de parte del trabajo. Por eso, como lo vienen haciendo aún desde antes del 27, todos se muestran muy “preocupados” por sostener lo que llaman la “gobernabilidad”, es decir que se garantice que sigan gobernando y aplicando el ajuste hasta el fin del gobierno de Cristina.
El problema es que los trabajadores y el pueblo ya hemos dado muestras de la predisposición a enfrentar el ajuste y pelear por nuestros derechos, y en esa pelea quedaran del lado opuesto. Entonces, para todos estos opositores patronales y defensores del ajuste y del modelo de saqueo y represión el camino al 2015 será largo y dificultoso.
Los desafíos del FIT
Luego de la gran elección que realizamos, los desafíos y las responsabilidades que tendremos por delante son aún mayores. En primer lugar es fundamental que el conjunto de las fuerzas que llevamos adelante la campaña por el FIT, y en particular los partidos que lo dirigen (PO, PTS, IS), saquemos todas las conclusiones del masivo apoyo recibido, el cual excede no solo a cada uno de los partidos en particular, sino al conjunto.
Lo que está planteado es la necesidad de abrir de inmediato el FIT al conjunto de las fuerzas políticas que llevamos adelante la batalla electoral. Lo que viene ahora no son elecciones sino prepararnos para dar pelea en el terreno de la lucha. En ese terreno lo que define no es la legalidad que otorga la justicia electoral, sino la disposición a la lucha, por eso no puede ser esa legalidad lo que delimite quienes integran el frente.
Pero no se trata solo de las fuerzas políticas de izquierda, sino, y fundamentalmente, de los miles de luchadores que aún no están organizados en ningún partido, de los miles de delegados y activistas que se sienten “del FIT” y que quieren la unidad, es a ellos a quienes el FIT debe abrir sus puertas.
Junto con hacer cada vez más grande y poderosa esa herramienta que es el FIT, el otro desafío será trascender el terreno electoral. La responsabilidad que nos han dado los más de un millón de trabajadores con su voto hace que tengamos la obligación de responder en todos los terrenos, y fundamentalmente en el enfrentamiento que se avecina contra la política de ajuste. El FIT debe transformarse en una herramienta que de la pelea por dirigir esas luchas, que pelee por terminar con los viejos dirigentes traidores en los sindicatos y por democratizarlos para que los trabajadores tengamos una nueva dirección, combativa y democrática, que encabece las luchas.
De igual manera, se tiene que encontrar la forma para que las bancadas del FIT (nacional y provinciales), estén en contacto permanente con la gran cantidad de luchadores que los votaron, para que ellos puedan hacer conocer sus inquietudes y propuestas para que esos mandatos estén totalmente al servicio de la luchas obreras y populares.
Si logramos continuar avanzando por ese camino, incorporando a nuevos sectores en base a un programa y para luchar juntos, si logramos romper con el viejo sectarismo que tantas veces se ha criticado de la izquierda y no caer en tentaciones de autoproclamación, lograremos que el FIT continúe haciendo historia.
Desde el PSTU te llamamos a organizarnos juntos para dar esa pelea, como cantábamos en el festejo el mismo domingo cuando los resultados anunciaban una gran votación y diputados de izquierda, vamos por más, para concretar eso de que ¡“ahora que la crisis, la paguen los patrones”!
¡Vení al PSTU para seguir fortaleciendo el FIT!
Desde el PSTU hemos apoyado al FIT desde su nacimiento, porque siempre consideramos que, por su carácter de independencia de clase, se podía convertir en una importante herramienta para enfrentar a la patronal en el combate electoral y en las luchas cotidianas.
A pesar de no tener candidatos expectables y de ser aún un pequeño partido, desde las PASO volcamos todas nuestras fuerzas en propagandizar las propuestas del FIT desarrollando una fuerte campaña electoral en las fábricas, colegios universidades y barrios. Impulsamos actos y charlas con nuestros candidatos y con los que encabezaban las listas del FIT. En Neuquén y Córdoba, donde no teníamos candidatos, nuestros compañeros salieron a pegar los afiches y nuestros dirigentes sindicales hicieron público su apoyo al Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Sacamos decenas de miles de volantes y este 27 de octubre defendimos el voto al FIT fiscalizando más de mil mesas electorales en todo el país.
Es también al servicio de seguir sumando y fortaleciendo al FIT, que el PSTU viene buscando su legalidad en varias provincias, entre ellas Chubut donde el Frente no pudo presentarla y nuestro partido tiene una importante implantación, para colocarlas al servicio de hacer más grande esta herramienta.
Desde ese lugar, como parte militante del FIT, consideramos que tenemos derecho a hacer propuestas al PO, PTS e IS, los partidos que dirigen el Frente, para que abramos las puertas y logremos así que la gran cantidad de luchadores que con el voto generamos este gran triunfo, podamos tener parte activa en su construcción.
Te invitamos a sumarte al PSTU para avanzar juntos por este camino.