¿Emancipación, opresión y/o Explotación?
por Valentina Baldor de UST- Venezuela (LITCI)
Las mujeres venezolanas hemos estado encabezando escenarios de luchas de la historia de este país, por ejemplo durante el estallido social llamado el caracazo en el año 1989, estuvimos frente a las movilizaciones estudiantiles y populares, allí murieron muchas mujeres dirigentes de aquel entonces. Asimismo, recordemos los momentos del golpe de estado 2002 las mujeres salieron a la calle repudiando al golpe. Sin embargo, La historia poco habla de esto ya que cuando se trata de las luchas de nuestra clase se invisibiliza el papel de las mujeres trabajadoras quienes durante las crisis somos las que junto a nuestros compañeros de clase sufrimos aun mas los coletazo de esta.
Es necesario que no solo conozcamos estas experiencias, sino además que nuestras mujeres entienda las venideras luchas que debemos emprender.
Discrepamos con los movimientos de mujeres simpatizantes del oficialismo, cuando plantean que la emancipación y liberación de la mujer ha sido posible en este “proceso bolivariano” afirmando que en el“socialismo del siglo XXI” las mujeres ya han logrado su liberación.
Lo que no mencionan los diferentes movimientos de mujeres reformista son las luchas de nuestras mujeres en el sector salud, las condiciones laborales de nuestras maestras y profesoras en el sector educación, también dejan de lado la vida de las mujeres en las empresas pesqueras.
Pero el gobierno ha venido agitando a través de la teoría de la emancipación, que la mujer por el hecho de participar en la estructura del estado ya ha logrando la liberación de sus derechos sociales, económicos y políticos, por ejemplo, los nombramientos de un número significativo de mujeres como ministras en el alto nivel del gobierno venezolano. También por la creación de un ministerio del poder popular para la mujer y la igualdad de género, y recientemente el pasado 10 de julio del año en curso, el nombramiento por primera vez en la historia de este país a una mujer como ministra del poder popular para la defensa, Carmen Teresa Meléndez Rivas en Gaceta 40204 y decreto de ley numero 214.
Este hecho político saco a los diferentes movimientos de mujeres a celebrarlo como reivindicativo ya que según estos, el gobierno le estaría adjudicando y confiando una tarea tan importante a una mujer, y este hecho según las feministas reformistas es el reflejo de una democracia participativa y protagónica en un “socialismo feminista”.
No coincidimos con estos movimientos. El hecho que sean mujeres quienes dirijan instituciones o gobiernen países no resuelve los problemas de fondo que tenemos como mujeres trabajadoras. Margaret Tacher (Primera Ministra inglesa en los 90) Condolesa Raight (Secretaria de defensa yanqui con Bush) Dilma Rosef (Presidenta de Brasil) o Cristina de Kirchner (Presidenta de Argentina), no hacen más que cumplir el mismo papel que los hombres: hacer cumplir las leyes de explotación y opresión en este sistema capitalista. Las mujeres no están ni un poquito mejor en el Brasil de Dilma, ni en la Argentina de Cristina. Por el contrario es necesario denunciar y hablar para las mujeres de nuestra clase que las fuerzas armadas representan la institución política más importante para los regímenes democráticos burgueses, lo cual significa que el papel que viene a jugar esta mujer es el de velar por los intereses del estado y de este gobierno burgués, no representa jamás los intereses de clase trabajadora. Debemos dejar bien claro que en cada lucha que emprendamos por las reivindicaciones de nuestros derechos laborales, esta mujer estará en la acera del frente, defendiendo intereses de los empresarios privados o estatales no de los trabajadores, mujeres u hombres. Por eso hoy más que nunca elevemos la consigna mujer el género nos une la clase nos divide y hagamos de ella una orientación para la lucha de la mujer trabajadora.Esto significa que estaremos en cada lucha por los derechos elementales de la mujer. Pero estamos conscientes que la lucha contra la explotación nos toca librar a las mujeres trabajadoras junto a nuestro a los compañeros de nuestra clase.
Hoy el lugar que debemos ocupar las mujeres trabajadoras es el de la organización, de allí que el papel que debemos jugar es el de la lucha cotidiana. La organización política para la acción, una organización independiente del gobierno y de las empresas una organización junto a los compañeros de nuestra clase, para enfrentar la opresión y luchar en contra de la explotación. Nos toca una lucha cotidiana por la salud, por aumentos de salario, por educación gratuita para nuestros hijos, por los puestos de trabajo.
Por eso la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST) invita a las mujeres trabajadoras a la construcción de una herramienta política, que logre unificar las luchas por los intereses de nuestra clase, y pone a la disposición toda la fuerza militante para que las y los hombres de nuestra clase podamos construir esa herramienta política
