Nota de la Conlutas acerca del curso de los Congresos de la Conlutas y el Conclat/Conlutas notes on the course of the congresses of Conlutas and Conclat


Miércoles 09 de Junio de 2010 23:14
Escrito por Conlutas

El Conclat – Congreso Nacional de la Clase Trabajadora – reunió 4.000 participantes, de los cuales 3.180 eran delegados, con una representación de base de las organizaciones de cerca de 3.000.000 de trabajadores/as. La Conlutas era la organización con mayor representatividad. Nuestro Congreso previo contó con 1.800 delegados.
Lo que iba a ser una gran victoria del proceso de reorganización, desgraciadamente, se transformó en una derrota, por la decisión del bloque Intersindical/Unidos/MAS de retirarse del Congreso después de perder la votación sobre el nombre de la nueva entidad.
Toda la programación del Congreso había sido garantizada: el acto político de apertura, la defensa de las tesis ante el plenario, los trabajos en grupo y la plenaria final de votación de las resoluciones. El Congreso había resuelto sobre los principales temas en discusión: coyuntura y plan de acción; carácter, composición y puesta en marcha de la Central.
La última votación importante, antes de la elección de la Secretaría Ejecutiva, era la definición del nombre de la nueva central. Tras un intenso debate acerca de las propuestas presentadas, se consagró vencedora la propuesta de “Conlutas/Intersindical – Central Sindical y Popular” presentada por el MTL y defendida por la Conlutas.
En la votación, esa propuesta obtuvo cerca de 2/3 de los votos. El resultado fue acatado públicamente por los demás sectores. Todo eso está filmado y estará disponible en los próximos días en internet.
Sin embargo, después de esta votación, la Intersindical decidió abandonar el Congreso, y fue seguida por las delegaciones del MAS – Movimiento Avanzando Sindical – y por la agrupación Unidos Para Luchar.
Una práctica inaceptable



El Conclat sólo fue convocado porque la Intersindical y demás sectores envueltos en el debate de la reorganización concordaron en llamar a un congreso resolutivo que decidiese por el voto de los delegados las polémicas que no se resolviesen entre las organizaciones envueltas en el proceso.
Esa decisión fue tomada, por unanimidad, en el Seminario Nacional realizado en noviembre de 2009 en el Club de los Bancarios, en San Paulo. Sin esa condición, no hubiera sido posible llamar el Congreso, pues polémicas tanto o más importantes que la del nombre todavía estaban pendientes, tales como el carácter y la composición de la Central, el formato y puesta en marcha de la dirección.
Durante todo el periodo anterior, la Comisión por la Reorganización/Coordinación pro Central funcionó teniendo por base el acuerdo político. Agotada esa fase, de acumulación en los debates y conocimientos de las distintas opiniones, se convocó el Congreso para que la base decidiese todo lo que no fue posible resolver por consenso.
La ruptura del Congreso por parte del bloque Intersindical/Unidos/MAS, entonces, sólo se explica porque esos sectores no aceptan que la base decida las polémicas que las direcciones no fueron capaces de resolver. Y quieren imponer, por acuerdo entre las corrientes, sus posiciones por sobre lo que la base decide. Eso evidentemente sería un retroceso inaceptable.
Ninguna entidad que sirva a la lucha de los trabajadores funciona en base a ese criterio, pues, así, nuestra Central dejará de ser un instrumento de agrupamiento y de lucha de los trabajadores/as y pasará a ser un foro de discusión permanente entre dirigentes, sin utilidad para la lucha y la defensa de los trabajadores/as.
Entendemos que deben ser hechos todos los esfuerzos para que los/las compañeros/as del bloque Intersindical/Unidos/MAS revean sus posiciones y se incorporen a la nueva central creada en el Conclat. Los esfuerzos pueden y deben ser hechos para limar las aristas y diferencias menores.
Sin embargo, el respeto a la democracia operaria debe presidir la puesta en marcha de la entidad y la relación entre los sectores envueltos.  Es inconcebible que, cada vez que se encuentren en minoría en un debate, los dirigentes se levanten, se retiren de las discusiones, o sencillamente abandonen la organización. Ninguna organización seria, para la lucha de los trabajadores, podría ser construida en base a este criterio.
El Congreso se restableció con la mayoría todavía presente y concluyó el proceso de constitución de la nueva Central, eligiendo una Secretaría Ejecutiva Provisional, conformada prácticamente por consenso, para encaminar las resoluciones aprobadas en el Congreso.
La secretaría (conformada por representantes de diversas entidades de la Conlutas, MTL, MTST, entre otros) se reunirá en los próximos días y, ciertamente, adoptará resoluciones buscando restablecer la unidad y el respeto a las decisiones colectivas tomadas en el Congreso, bien como tomará en sus manos el encaminamiento del plan de luchas aprobado y la organización de la nueva central fundada en el Conclat.
San Pablo, 8 de junio de 2010.
Coordinación Nacional de Luchas

El Conclat sólo fue convocado porque la Intersindical y demás sectores envueltos en el debate de la reorganización concordaron en llamar a un congreso resolutivo que decidiese por el voto de los delegados las polémicas que no se resolviesen entre las organizaciones envueltas en el proceso.
Esa decisión fue tomada, por unanimidad, en el Seminario Nacional realizado en noviembre de 2009 en el Club de los Bancarios, en San Paulo. Sin esa condición, no hubiera sido posible llamar el Congreso, pues polémicas tanto o más importantes que la del nombre todavía estaban pendientes, tales como el carácter y la composición de la Central, el formato y puesta en marcha de la dirección.
Durante todo el periodo anterior, la Comisión por la Reorganización/Coordinación pro Central funcionó teniendo por base el acuerdo político. Agotada esa fase, de acumulación en los debates y conocimientos de las distintas opiniones, se convocó el Congreso para que la base decidiese todo lo que no fue posible resolver por consenso.
La ruptura del Congreso por parte del bloque Intersindical/Unidos/MAS, entonces, sólo se explica porque esos sectores no aceptan que la base decida las polémicas que las direcciones no fueron capaces de resolver. Y quieren imponer, por acuerdo entre las corrientes, sus posiciones por sobre lo que la base decide. Eso evidentemente sería un retroceso inaceptable.
Ninguna entidad que sirva a la lucha de los trabajadores funciona en base a ese criterio, pues, así, nuestra Central dejará de ser un instrumento de agrupamiento y de lucha de los trabajadores/as y pasará a ser un foro de discusión permanente entre dirigentes, sin utilidad para la lucha y la defensa de los trabajadores/as.
Entendemos que deben ser hechos todos los esfuerzos para que los/las compañeros/as del bloque Intersindical/Unidos/MAS revean sus posiciones y se incorporen a la nueva central creada en el Conclat. Los esfuerzos pueden y deben ser hechos para limar las aristas y diferencias menores.
Sin embargo, el respeto a la democracia operaria debe presidir la puesta en marcha de la entidad y la relación entre los sectores envueltos. Es inconcebible que, cada vez que se encuentren en minoría en un debate, los dirigentes se levanten, se retiren de las discusiones, o sencillamente abandonen la organización. Ninguna organización seria, para la lucha de los trabajadores, podría ser construida en base a este criterio.
El Congreso se restableció con la mayoría todavía presente y concluyó el proceso de constitución de la nueva Central, eligiendo una Secretaría Ejecutiva Provisional, conformada prácticamente por consenso, para encaminar las resoluciones aprobadas en el Congreso.
La secretaría (conformada por representantes de diversas entidades de la Conlutas, MTL, MTST, entre otros) se reunirá en los próximos días y, ciertamente, adoptará resoluciones buscando restablecer la unidad y el respeto a las decisiones colectivas tomadas en el Congreso, bien como tomará en sus manos el encaminamiento del plan de luchas aprobado y la organización de la nueva central fundada en el Conclat.
San Pablo, 8 de junio de 2010.
Coordinación Nacional de Luchas

El Conclat sólo fue convocado porque la Intersindical y demás sectores envueltos en el debate de la reorganización concordaron en llamar a un congreso resolutivo que decidiese por el voto de los delegados las polémicas que no se resolviesen entre las organizaciones envueltas en el proceso.
Esa decisión fue tomada, por unanimidad, en el Seminario Nacional realizado en noviembre de 2009 en el Club de los Bancarios, en San Paulo. Sin esa condición, no hubiera sido posible llamar el Congreso, pues polémicas tanto o más importantes que la del nombre todavía estaban pendientes, tales como el carácter y la composición de la Central, el formato y puesta en marcha de la dirección.
Durante todo el periodo anterior, la Comisión por la Reorganización/Coordinación pro Central funcionó teniendo por base el acuerdo político. Agotada esa fase, de acumulación en los debates y conocimientos de las distintas opiniones, se convocó el Congreso para que la base decidiese todo lo que no fue posible resolver por consenso.
La ruptura del Congreso por parte del bloque Intersindical/Unidos/MAS, entonces, sólo se explica porque esos sectores no aceptan que la base decida las polémicas que las direcciones no fueron capaces de resolver. Y quieren imponer, por acuerdo entre las corrientes, sus posiciones por sobre lo que la base decide. Eso evidentemente sería un retroceso inaceptable.
Ninguna entidad que sirva a la lucha de los trabajadores funciona en base a ese criterio, pues, así, nuestra Central dejará de ser un instrumento de agrupamiento y de lucha de los trabajadores/as y pasará a ser un foro de discusión permanente entre dirigentes, sin utilidad para la lucha y la defensa de los trabajadores/as.
Entendemos que deben ser hechos todos los esfuerzos para que los/las compañeros/as del bloque Intersindical/Unidos/MAS revean sus posiciones y se incorporen a la nueva central creada en el Conclat. Los esfuerzos pueden y deben ser hechos para limar las aristas y diferencias menores.
Sin embargo, el respeto a la democracia operaria debe presidir la puesta en marcha de la entidad y la relación entre los sectores envueltos. Es inconcebible que, cada vez que se encuentren en minoría en un debate, los dirigentes se levanten, se retiren de las discusiones, o sencillamente abandonen la organización. Ninguna organización seria, para la lucha de los trabajadores, podría ser construida en base a este criterio.
El Congreso se restableció con la mayoría todavía presente y concluyó el proceso de constitución de la nueva Central, eligiendo una Secretaría Ejecutiva Provisional, conformada prácticamente por consenso, para encaminar las resoluciones aprobadas en el Congreso.
La secretaría (conformada por representantes de diversas entidades de la Conlutas, MTL, MTST, entre otros) se reunirá en los próximos días y, ciertamente, adoptará resoluciones buscando restablecer la unidad y el respeto a las decisiones colectivas tomadas en el Congreso, bien como tomará en sus manos el encaminamiento del plan de luchas aprobado y la organización de la nueva central fundada en el Conclat.
San Pablo, 8 de junio de 2010.
Coordinación Nacional de Luchas
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Conlutas notes on the course of the congresses of Conlutas and Conclat
Written by Conlutas – Brasil
Wednesday, 16 June 2010 03:25

The CONCLAT (National Congress of the Working Class – from initials in Portuguese) gathered 4,000 participants, 3,180 of them certifying their representation of the rank and file of organisations comprising nearly 3,000,000 workers. Conlutas was the organisation with the greatest representation: 1,800 representatives attended our Congress.

What was to be a great victory of the reorganisation process unfortunately became a defeat due to the decision of the Intersindical/Unidos/MAS block to leave the Congress after losing the vote on the name of the new entity.

The entire planning of the Congress has been ensured: the opening rally, the defence of the theses at the plenum, the work groups, and the final plenary. The following topics turned to be the main ones under discussion at the Congress: political moment and plan of action; character and composition of the new Central to be founded.

The last important voting before electing the Executive Secretariat was the definition of the name of the new Central. After an intense discussion about the presented proposals, “Conlutas/Intersindical – Trade Unions and Popular Central” was proclaimed the winner. It had been presented by the MTL and defended by Conlutas. This proposal received nearly 2/3 of the votes. All the remaining sectors publicly complied with the ballot results. All this has been filmed and will be available for consultation on Internet within the next few days.

However, after this voting was made, the Intersindical decided to leave the Congress, followed by MAS – Advanced Union Movement – and by the grouping United to Fight.

An inadmissible behaviour

The Conclat has only been summoned because the Intersindical and the remaining sectors involved in the debate of reorganisation agreed to call a congress empowered to vote resolutions on issues not solved by the discussions between the organisations involved in the process.

This decision was taken unanimously at the National Seminar held in November 2009 in the Bank Clerks’ Club in São Paulo. Without this condition, it would not have been possible to summon for a Congress, because debates as important as those hinging round the name or even more important ones, such as the character and the composition of the central, the format and the functioning of the leadership – were still pending.

During the entire previous period, the Commission for the Reorganisation/Coordination pro Central functioned with this political agreement in mind. Once this phase of accumulation in debates and discussions and the awareness of the different opinions have been completed, the Congress was summoned so that the rank and file could decide on everything that could not be resolved by consensus.

Consequently, the breach of the Congress by the Intersindical/United/MAS can only be explained because these sectors do not admit that the grassroots should decide on what the leaders failed to reach an agreement. And they wish to impose – through agreement between the trends – their positions overriding the decision of the rank and file. Obviously, this would have been tantamount to inadmissible backing off.

No entity that is of any use functions in accordance with such a criterion for, in this way, our central would no longer be a tool for workers assembling and struggling and would become a forum of permanent discussions between leaders, totally useless for the struggle and the defence of workers.

We understand that all efforts are to be made so that the comrades of the Intersindical/United/MAS should revise their positions and join the new Central created at Conclat. Efforts can and should be made to smooth the difficulties and minor differences out.

However, the respect for proletarian democracy should preside over the starting of the engines of the entity and the relation between sectors involved. For leaders to stand up and leave the discussion or even resign the organisation each time they are in a minority is inadmissible. No serious organisation made for proletarian struggle can be built with such criterion.

The Congress was resumed with the majority still present and the process of the construction of the new Central was concluded and a Provisional Executive Secretariat was elected, constituted practically by consensus to carry out the resolutions passed at the Congress.

The secretariat (integrating representatives of many entities of the Conlutas, MTL, MTST, Front of Urban Resistance, ANDES/SN and so on) will meet shortly and will certainly adopt resolutions seeking unity and respect for collective decisions taken at the Congress and will also take over the directing of the plan of struggles passed at the Congress as well as taking over the organisation of the new central founded at the Conclat.

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