{"id":9890,"date":"2020-07-08T21:41:48","date_gmt":"2020-07-08T21:41:48","guid":{"rendered":"https:\/\/lavozlit.com\/?p=9890"},"modified":"2020-07-08T21:41:48","modified_gmt":"2020-07-08T21:41:48","slug":"history-of-violence","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2020\/07\/08\/history-of-violence\/","title":{"rendered":"Una historia violenta"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Brian Crawford<\/strong><br \/>\n<strong><em>Traducci\u00f3n al castellano por Carlos Jara y Una Tolca.<\/em><\/strong><br \/>\nLos manifestantes que se han volcado a las calles para protestar el asesinato de afroamericanos han tenido que hacer frente a una fuerza paramilitar armada hasta los dientes. La polic\u00eda se ha lanzado en contra de manifestantes, periodistas y hasta espectadores con aerosoles de pimienta, balas de goma, gas lacrim\u00f3geno, bastonazos y murallas de escudos. El mundo entero ha podido ver estos ataques en vivo por televisi\u00f3n.<br \/>\nAntes del asesinato de George Floyd, el debate convencional sobre la violencia policial se centraba en la defensa de la polic\u00eda como instituci\u00f3n, representando a los actos de brutalidad policial como si fuesen casos aislados. La verdad es muy otra \u2013 la violencia policial, incluso los ataques letales, no son casos aislados, ni tampoco representan fallas de entrenamiento o en las pol\u00edticas de cada comisar\u00eda. La polic\u00eda utiliza la amenaza y la realidad de la violencia para mantener el \u201corden\u201d en la sociedad. No es una fuerza ben\u00e9vola en las comunidades. M\u00e1s bien, hist\u00f3ricamente, esta instituci\u00f3n ha tenido una funci\u00f3n muy clara en la sociedad de clases: ser un instrumento del poder del estado y de los intereses del capital en contra de la clase trabajadora.<br \/>\nA lo largo de la historia de las fuerzas policial en Estados Unidos, la evidencia demuestra abrumadoramente que para mantener a la gente en su lugar, la producci\u00f3n capitalista depende tanto de la amenaza de violencia como de su realidad. El andamiaje legal le otorga legitimidad a estos usos de la violencia. Un cuerpo policial que tiene como obligaci\u00f3n el hacer cumplir las leyes locales y constitucionales puede al mismo tiempo violar los derechos constitucionales de un individuo con impunidad, protegido como est\u00e1 de tener que rendir cuentas al p\u00fablico. Las comunidades de trabajadores y minor\u00edas son las m\u00e1s controladas, y las m\u00e1s expuestas a la violencia policial, especialmente cuando participan en acciones de masas tales como protestas o huelgas.<br \/>\nPara aumentar el presupuesto y reclutamiento de la polic\u00eda se alude al auge de las tasas de criminalidad. Pero como dice el estudioso legal Sidney Harring, \u201cla imposici\u00f3n de un sistema econ\u00f3mico y de clase ca\u00f3tico y desordenado crea problemas graves en el sistema social, a los cuales la burgues\u00eda responde con nuevas instituciones sociales. Al brindarle un servicio de valor para todas las clases de la sociedad, en los hechos lo que estas instituciones hacen es ayudar a legitimar el nuevo orden social.\u201d<sup>1 <\/sup>Desde los inicios de la vigilancia policial moderna hasta la actualidad, el rol de la polic\u00eda siempre ha sido la protecci\u00f3n de la propiedad privada.<br \/>\nEl capitalismo exige que, como condici\u00f3n para su subsistencia, una clase le venda su trabajo a la burgues\u00eda a cambio de un salario. Los que no pueden o quieren someterse a estos t\u00e9rminos mueren de hambre o buscan otros modos de supervivencia en los m\u00e1rgenes de la sociedad. Como dec\u00eda Federico Engels, \u201cEl desarrollo de la industria capitalista cre\u00f3 las condiciones de pobreza y miseria que padecen los de la clase obrera. El pago en efectivo se convirti\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s&#8230; en el \u00fanico nexo entre los seres humanos.\u201d<sup>2<\/sup><br \/>\nA principios del siglo XIX en Estados Unidos, los trabajadores padec\u00edan largas horas y malas condiciones de trabajo. Los salarios no llegaban a cubrir las necesidades b\u00e1sicas. La vivienda era de mala calidad y hacinada. Tanto los obreros cualificados como los no cualificados estaban unidos en su descontento. \u201cLos salarios bajos, las largas horas, y la irregularidad en el empleo llevaban al borde de la miseria\u201d a las masas trabajadoras.<sup>3<\/sup> Los obreros no cualificados sal\u00edan en huelgas que se enfocaban sobre los salarios y las horas, ya que la jornada laboral duraba de 12 a 14 horas y la mayor\u00eda de los trabajadores recib\u00eda apenas 12 d\u00f3lares a la semana.<br \/>\nYa para la d\u00e9cada de 1820, la demanda por la jornada laboral de 10 horas dio origen a las primeras organizaciones obreras a nivel de cada ciudad \u2013 la Philadelphia Mechanics Union of Trade Association (Asociaci\u00f3n de Sindicatos Mec\u00e1nicos de Oficio de Filadelfia) y la New England Association of Farmers and Mechanics and other Workingmen (Asociaci\u00f3n de Granjeros, Mec\u00e1nicos y otros Trabajadores de Nueva Inglaterra). Un dirigente sindical de Nueva Inglaterra polemizaba que los trabajadores hab\u00edan perdido sus derechos ante \u201cla riqueza monopolizada\u201d.<sup>2<\/sup><br \/>\nEl desarrollo de los departamentos de polic\u00eda o comisar\u00edas coincidi\u00f3 tanto con los adelantos en la industria, que requer\u00eda mano de obra, como con el aumento de la poblaci\u00f3n urbana, que la prove\u00eda. La creciente explotaci\u00f3n llev\u00f3 a mayores niveles de organizaci\u00f3n en cada lugar de trabajo. A su vez, esto llev\u00f3 al surgimiento de organizaciones de la clase trabajadora para exigir mejoras laborales dentro de cada empresa, con lo cual se intensific\u00f3 el conflicto de clases. En todas las industrias, los empresarios buscaban mantener bajos los costos de producci\u00f3n, generalmente a trav\u00e9s de la reducci\u00f3n de los salarios. Los trabajadores respond\u00edan con\u00a0 huelgas que representaban no s\u00f3lo sus demandas inmediatas a nivel empresarial, sino tambi\u00e9n los intereses de toda su clase. Esta floreciente conciencia de clase queda manifiesta durante la auge huelgu\u00edstico de fines del siglo XIX en las ciudades industriales de Buffalo (estado de Nueva York), Chicago y Pittsburgh., donde la poblaci\u00f3n en general brind\u00f3 se solidariz\u00f3 con los huelguistas.<br \/>\nPara hacerle frente a este reto, la vigilancia policial necesitaba dejar atr\u00e1s el viejo sistema de las guardias nocturnas, que ya no era adecuado ni para las \u00e1reas urbanas en expansi\u00f3n ni para las necesidades de la clase dominante. En la portuaria ciudad de Boston, la fuerza policial p\u00fablica, fundada en 1838, estaba a disposici\u00f3n del transporte mar\u00edtimo comercial, con lo cual se socializaba el costo de la vigilancia y represi\u00f3n con el argumento de que era un bien p\u00fablico. Nueva York hizo lo propio en 1845, con su departamento de polic\u00eda. Los oficiales eran nombrados pol\u00edticamente y controlados por los partidos pol\u00edticos o, en las grandes ciudades, por las maquinarias electorales. Este sistema se difundi\u00f3 por todo el pa\u00eds. La influencia obrera siempre fue limitada cuando de vigilancia policial se trata.<br \/>\nEl desarrollo capitalista trajo consigo la desigualdad, lo cual motiv\u00f3 a los trabajadores a organizarse a una escala m\u00e1s amplia. Las huelgas se multiplicaron entre fines del siglo XIX y principios del XX, y la industria se enfrent\u00f3 a una masa trabajadora rebelde. As\u00ed, los departamentos de polic\u00eda surgieron como arma que el estado pod\u00eda movilizar, a favor del capital, en cada conflicto de clase. Seg\u00fan Gary Potter, un estudioso del crimen y el castigo, \u201ca los intereses econ\u00f3micos les preocupaba m\u00e1s el control social que el control del crimen.\u201d<sup>4<\/sup> Las empresas usaban su posici\u00f3n en la sociedad para influir en la pol\u00edtica, y a su vez los pol\u00edticos controlaban a la polic\u00eda.<br \/>\nComo instituci\u00f3n de la sociedad capitalista, la polic\u00eda gan\u00f3 sus credenciales durante la ola de huelgas de 1877, que comenz\u00f3 cuando el Ferrocarril B&amp;O (Baltimore and Ohio Railroad) le recort\u00f3 los salarios a sus trabajadores tres veces consecutivas en menos de un a\u00f1o. La huelga cerr\u00f3 ciudades enteras a lo largo de la l\u00ednea del B&amp;O. Desde Baltimore hasta St. Louis, la conciencia de clases de los trabajadores traspas\u00f3 sectores para hacerle frente a la creciente explotaci\u00f3n.<br \/>\nLa responsabilidad de romper las huelgas recay\u00f3 sobre los departamentos de polic\u00eda.\u00a0 Cada vez que se ve\u00eda venir un paro, se pon\u00eda en alerta a casi la totalidad de la fuerza policial. Un ejemplo excelente del papel de la polic\u00eda es la huelga de los estibadores de Buffalo de 1884, en la cual los agentes atacaron a los huelguistas mientras proteg\u00edan a los esquiroles. A la polic\u00eda tambi\u00e9n se la moviliz\u00f3 para proteger f\u00e1bricas, cada vez con m\u00e1s efectivos para poder cubrir grandes \u00e1reas y ejercer diversas funciones. La polic\u00eda proteg\u00eda esquiroles, reprim\u00eda huelguistas, y pr\u00e1cticamente se volv\u00eda ella misma en esquirol.<br \/>\nAntes de estos sucesos, a la polic\u00eda no se la consideraba a\u00fan como algo esencial para el gobierno urbano. Gran parte de la clase dominante opinaba que los agentes eran perezosos, borrachos e indisciplinados. Pero, dado que la huelga del B&amp;O se dio apenas seis a\u00f1os despu\u00e9s de la Comuna de Par\u00eds, la clase dominante comenz\u00f3 a sentir temor a las explosiones sociales de este tipo, y as\u00ed acudi\u00f3 a los departamentos de polic\u00eda que resultaron buenos para el control de masas y el restablecimiento del \u201corden\u201d en varias ciudades afectadas por la huelga. Era esta una situaci\u00f3n para la cual la frase \u201cguerra de clases\u201d resulta apropiada, literalmente, ya que hab\u00eda batallas campales entre polic\u00edas y obreros. En Chicago, por ejemplo, la polic\u00eda dispar\u00f3 contra obreros y manifestantes sin miramientos, con un saldo de 35 muertos. En Pittsburgh, donde se hab\u00eda reforzado la fuerza policial, cientos murieron en manos de la polic\u00eda y las milicias. As\u00ed como los capitalistas europeos se deleitaron con la matanza de los Comuneros de Par\u00eds, sus contrapartes norteamericanos asintieron la represi\u00f3n violenta de los trabajadores concientizados. Seg\u00fan Sidney Harring, en Chicago \u201cla polic\u00eda se granje\u00f3 el respeto de la clase dominante y sus aliados y logr\u00f3 para su instituci\u00f3n un lugar en la compleja arena del poder comunal como fiable arma coactiva de la burgues\u00eda\u201d.<sup>5<\/sup><br \/>\nDado el amplio apoyo de las comunidades para con los huelguistas, frecuentemente la polic\u00eda atestaba castigos colectivos. Tras el incidente de Haymarket Square en 1886, en el cual alguien lanz\u00f3 un palo de dinamita a los polic\u00edas que intentaban dispersar una manifestaci\u00f3n de apoyo a una huelga por la jornada laboral de ocho horas, la polic\u00eda lanz\u00f3 una campa\u00f1a de terror, apaleando y arrestando militantes y dirigentes obreros. Y as\u00ed era en muchos casos. Harring observa que \u201ccomo instituci\u00f3n, la polic\u00eda frecuentemente iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de la ley para proteger los intereses de los industrialistas \u2013 atacaban a los trabajadores en sus casas, suprim\u00edan las libertades pol\u00edticas, y golpeaban y mataban incontables veces. La burgues\u00eda y la peque\u00f1oburgues\u00eda dominaban el proceso legislativo y as\u00ed crearon un aparato legal que elevaba sus derechos de propiedad por encima de la vida humana.\u201d<br \/>\nEn el sur de Estados Unidos, la mano de obra tambi\u00e9n era la propiedad de la clase dominante. Los or\u00edgenes de la polic\u00eda en los estados del sur est\u00e1n ligados al sistema de esclavitud. Yacen en la necesidad de los due\u00f1os de esclavos de asegurar la captura de esclavos fugitivos y el retorno de su \u201cpropiedad humana\u201d y de reprimir las revueltas de sus cautivos.<br \/>\nEn la relaci\u00f3n entre due\u00f1o y esclavo, el esclavo no ten\u00eda derechos. Los esclavos se rebelaban o hu\u00edan para no sufrir una vida como propiedad de otro bajo un sistema brutal que suprim\u00eda su humanidad. Para bregar con esto, desde temprano los esclavistas formaron patrullas para rastrear a los fugitivos, castigarlos, y devolverlos a sus se\u00f1ores. Estas patrullas cazadoras de esclavos brindaban una base de solidaridad racial entre la poblaci\u00f3n blanca, al sumarse a los patrulleros blancos de clase trabajadora los propios due\u00f1os de las plantaciones, para quienes era crucial la participaci\u00f3n en la cacer\u00edas para capturar a los fugitivos. Ante los ojos de la oligarqu\u00eda esclavista, las insurrecciones de esclavos, tales como la rebeli\u00f3n de Stono (tambi\u00e9n conocida como la rebeli\u00f3n de Cato) de 1739 o la de Denmark Vesey de 1822, ambas en Carolina del Sur, o la de Nat Turner en Virginia en 1831, justificaban la cruel represi\u00f3n de las patrullas. Una vez capturado, un esclavo recib\u00eda el m\u00e1s brutal de los castigos. \u201cLa crucifixi\u00f3n, la quema, y el hambreo eran modos legales de castigo,\u201d explica W.E.B. Dubois.<sup>6<\/sup><br \/>\nDurante el dominio ingl\u00e9s, tanto las colonias del sur como las del norte promulgaron leyes para regular la esclavitud. Los c\u00f3digos esclavistas restring\u00edan el movimiento, el casamiento (proscribiendo en particular las uniones interraciales), la posesi\u00f3n de armas y la asamblea entre los esclavos. Aquellos esclavos que planificasen o participasen en insurrecciones, escapasen, se resistiesen o cometiesen otros actos que desafiasen su condici\u00f3n legal se enfrentaban al remate o a duros castigos, incluyendo la muerte. El trabajo de los negros produjo la riqueza de la naci\u00f3n, fuese esta en base al tabaco o posteriormente el \u201crey algod\u00f3n\u201d, y por lo tanto ten\u00eda que mantenerse pasivo para seguir alimentando el orden econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Desde los due\u00f1os de las plantaciones hasta los financistas de Wall Street, todos los sectores del capital sacaron provecho de la esclavitud negra.<br \/>\nLa ratificaci\u00f3n de la XIII enmienda a la constituci\u00f3n norteamericana en 1789 trajo la libertad legal a la poblaci\u00f3n negra esclava. Pero en el sur, los negros no eran libres, a pesar de la legislaci\u00f3n. Los estados de la antigua Confederaci\u00f3n adoptaron leyes para bloquear el poder pol\u00edtico que los negros conquistaron durante la Reconstrucci\u00f3n (el per\u00edodo entre 1865 y 1877, tras la Guerra Civil, durante el cual se intent\u00f3 resarcir el legado econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social de la esclavitud, especialmente en el sur), eventualmente logrando su reversi\u00f3n. La polic\u00eda intervino activamente en esta campa\u00f1a de represi\u00f3n contra las negros, con hostigamientos cotidianos, palizas y linchamientos. Era normal que los agentes polic\u00eda fuesen tambi\u00e9n miembros del Ku Klux Klan. Tambi\u00e9n eran habituales las ejecuciones ritualizadas, que seg\u00fan la NAACP (Asociaci\u00f3n Nacional para el Avance de la Gente de Color, por sus siglas en ingl\u00e9s) suman unos 4000 linchamientos entre las d\u00e9cadas de 1880 y 1920, aunque esta cifra es seguramente una subestimaci\u00f3n. Estas acciones no podr\u00edan haberse dado a esta escala sin el consentimiento, indiferencia o participaci\u00f3n de las fuerzas policiales del sur y del estado mismo. Las fuerzas del orden en el sur est\u00e1n inextricablemente vinculadas a la supresi\u00f3n de las masas negras y la defensa de la propiedad privada, primero de los due\u00f1os de plantaciones y luego de los industrialistas.<br \/>\nEl \u00e9xodo negro conocido como la \u201cGran Migraci\u00f3n\u201d de 1916 a 1970 llev\u00f3 a m\u00e1s de seis millones de negros del sur rural, donde las condiciones eran infernales, a las pujantes ciudades del norte, oeste y centro del pa\u00eds que clamaban por mano de obra. A estos migrantes se los empuj\u00f3 a zonas segregadas en estas ciudades, donde experimentaron el hostigamiento y la brutalidad a manos de la polic\u00eda. Para la d\u00e9cada de 1960, hubo rebeliones negras en varias ciudades en contra de la violencia policial, como por ejemplo en el barrio de Bayview-Hunter\u2019s Point en San Francisco, California, donde se establecieron muchos negros durante la Gran Migraci\u00f3n. En 1966, tras el asesinato de un adolescente desarmado a manos de la polic\u00eda, el barrio fue sacudido por tres d\u00edas de violencia. El joven hab\u00eda estado conduciendo un auto que se adujo era robado; cuando el auto se atasc\u00f3, la polic\u00eda lo arrincon\u00f3, el chico se dio a la fuga, y un agente lo mat\u00f3 de un balazo. Al movilizarse la comunidad para protestar, la Guardia Nacional se sum\u00f3 al Departamento de Polic\u00eda de San Francisco (SFPD) y a la Patrulla Vial de California para reprimir brutalmente. Hasta hab\u00eda francotiradores, que dispararon al edificio de la Opera en el cual los ni\u00f1os de la comunidad se hab\u00edan refugiado: era la era de Vietnam, y la guerra hab\u00eda llegado a casa. Los tanques salieron a las calles del barrio, \u201csacudiendo a una de las comunidades negras m\u00e1s importantes del pa\u00eds.\u201d<sup>7<\/sup><br \/>\nLa polic\u00eda ha reprimido a todas las luchas de los oprimidos y la clase trabajadora, desde el movimiento de Liberaci\u00f3n Negra, hasta los huelguistas de fines del siglo XIX y los mineros del carb\u00f3n en la d\u00e9cada de 1920. Sin falta, cada vez que la clase trabajadora lucha en contra de la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n, la clase dominante moviliza a estas fuerzas armadas para suprimir a las organizaciones obreras que considera sus enemigas, desde los sindicatos a los partidos socialistas. Durante la Guerra Fr\u00eda, la burgues\u00eda norteamericana suprimi\u00f3 a toda la izquierda por igual, como si fuese monol\u00edtica, y luego la polic\u00eda reprim\u00eda desde la protestas pacificas del Movimiento de los Derechos Civiles hasta las organizaciones m\u00e1s militantes tales como el Partido de las Panteras Negras.<br \/>\nDurante la Convenci\u00f3n Nacional Dem\u00f3crata en Chicago en 1968, el mundo entero fue testigo de lo se dio en llamar una revuelta policial, en la cual el Departamento de Polic\u00eda de Chicago (CPD) se ensa\u00f1\u00f3 violentamente con los manifestantes, que en plena guerra de Vietnam y lucha por los derechos civiles de negros y chicanos planteaban su oposici\u00f3n a la opresi\u00f3n y el imperialismo. El estado exig\u00eda \u201cla ley y orden\u201d, y lo impuso a trav\u00e9s de la desinformaci\u00f3n, la infiltraci\u00f3n, y el asesinato. Varios dirigentes de izquierda terminaron en la c\u00e1rcel o asesinados.<br \/>\nNo es coincidencia que el CPD tratase a las protestas anti-guerra de 1968 con semejante brutalidad. Hace tiempo que la militarizaci\u00f3n es \u00edntegra al orden policial moderno: la polic\u00eda es una fuerza paramilitar con disciplina y organizaci\u00f3n militar. Como tal, tambi\u00e9n inculca y propaga la idea de una sociedad en guerra: a sus ojos la gente de los barrios obreros y de minor\u00edas son combatientes enemigos. Los gobiernos municipales dan poco apoyo o asistencia a aquellas comunidades devastadas por el \u00e9xodo de capitales y la p\u00e9rdida de empleos: en vez, mandan a sus agentes armados para cerciorarse de que la gente sufra en silencio. La relaciones entre estas comunidades y la polic\u00eda frecuentemente son tensas, ya que a los barrios los tratan como territorio ocupado. El gobierno federal brinda su ayuda para esto, como verdadero traficante de armas. Bajo el programa 1033 del Ministerio de Defensa, proporciona equipo que le sobra al ministerio a los departamentos de polic\u00eda municipales, para que as\u00ed puedan librar mejor la guerra urbana. En cada presupuesto municipal, el rubro del orden p\u00fablico recibe enormes sumas.<br \/>\nEn la actualidad tecnologizada, el capital a\u00fan invierte masivamente en las fuerzas del orden, m\u00e1s all\u00e1 de los generosos presupuestos que los municipios dedican al rubro. Google, Palantir, Target u otras grandes empresas contribuyen a las fundaciones de las fuerzas policiales, que, al ser consideradas legalmente como asociaciones sin fines de lucro pueden ocultar sus fuentes de financiamiento. Estas fundaciones policiales defienden la \u201cnecesidad\u201d de su existencia aduciendo los recortes en los presupuestos de sus cuerpos, cuando en realidad en Estados Unidos las ciudades dedican un tercio o m\u00e1s de los fondos p\u00fablicos a las fuerzas policiales. Con estas contribuciones de la gran empresa, los departamentos de polic\u00eda compran instrumentos de alta tecnolog\u00eda, tales como equipos y programas de vigilancia electr\u00f3nica y armas de calibre militar. Al mismo tiempo, los departamentos de polic\u00eda no son s\u00f3lo beneficiarios de estas empresas, sino tambi\u00e9n sus clientes, cosa que las compa\u00f1\u00edas utilizan para influir sobre la pol\u00edtica policial.<br \/>\nEn el siglo XXI, y como resultado de la guerra global contra el terrorismo, mantener el orden tambi\u00e9n exige mayor colaboraci\u00f3n entre diversas agencias a todos los niveles del gobierno. Los portavoces de las fuerzas del orden arguyen que esta escalada en la coordinaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n es crucial para enfrentar a las amenazas. Con este argumento justifican la infiltraci\u00f3n de mezquitas, la suspensi\u00f3n de derechos legales, las pol\u00edticas migratorias reaccionarias y un dr\u00e1stico aumento en la\u00a0 militarizaci\u00f3n de la polic\u00eda. A falta de verdaderas amenazas militares, la polic\u00eda se ensa\u00f1a con el verdadero enemigo implacable \u2013 la clase trabajadora y los movimientos sociales.<br \/>\nLos ataques en contra de movimientos tales como Standing Rock, Occupy Wall Street y Black Lives Matter son coherentes con la misi\u00f3n de la polic\u00eda. Desde Nueva York hasta Seattle, el trato brutal brindado a los manifestantes recientemente no deja lugar a dudas acerca de la verdadera naturaleza de la polic\u00eda en Estados Unidos. Una de las funciones primarias de la polic\u00eda como instrumento del estado es la supresi\u00f3n de elementos que podr\u00edan construir movimientos pol\u00edticos de masas. Para superar esta historia de violencia hace falta una lucha pol\u00edtica basada en la comprensi\u00f3n de la verdadera naturaleza del estado y sus instituciones y en la movilizaci\u00f3n de masas. Esto es fundamental para comprender el papel de la polic\u00eda en una sociedad de clases.<\/p>\n<h2><strong>Referencias<\/strong><\/h2>\n<ol>\n<li>Sidney Harring, <em>Policing A Class Society<\/em><\/li>\n<li>Federico Engels, <em>Socialismo ut\u00f3pico y cient\u00edfico.<\/em><\/li>\n<li>Bernard Mandel, <em>Labor, Free and Slave. <\/em><em>Workingmen and the Anti-Slavery Movement in the United States<\/em><\/li>\n<li>Gary Potter, <em>Police Studies Online<\/em>, E. Kentucky University<\/li>\n<li>Sidney Harring, <em>Policing A Class Society<\/em><\/li>\n<li>W.E.B. Dubois, <em>The Suppression of the African <\/em><em>Slave Trade<\/em><em> to the United States of America, 1638-1870<\/em><\/li>\n<li>SFBayview Online Archive<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Brian Crawford Traducci\u00f3n al castellano por Carlos Jara y Una Tolca. Los manifestantes que se han volcado a las calles para protestar el asesinato de afroamericanos han tenido que hacer frente a una fuerza paramilitar armada hasta los dientes. 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