{"id":914,"date":"2022-05-10T18:56:26","date_gmt":"2022-05-10T22:56:26","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=914"},"modified":"2022-05-13T11:42:52","modified_gmt":"2022-05-13T15:42:52","slug":"residential-schools-an-integral-part-of-canadas-project-of-indigenous-genocide","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2022\/05\/10\/residential-schools-an-integral-part-of-canadas-project-of-indigenous-genocide\/","title":{"rendered":"Las escuelas residenciales: Una parte integral del proyecto de genocidio ind\u00edgena de Canad\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><em>&#8220;Y adem\u00e1s, Su Majestad se compromete a mantener escuelas para la instrucci\u00f3n en las reservas que por el presente documento se han creado y que a Su Gobierno del Dominio de Canad\u00e1 le parezcan convenientes, siempre que los indios de la reserva lo deseen&#8221;.<\/em> &#8211; (Versi\u00f3n del Gobierno canadiense) Tratado 6, 1876.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Taytyn Badger<\/strong><\/p>\n<p>Desde mayo de 2021, se han descubierto m\u00e1s de 1.700 cad\u00e1veres de ni\u00f1os ind\u00edgenas en las antiguas escuelas residenciales canadienses. Si bien esto confirma poco que no se supiera ya, estos descubrimientos hicieron tangible el programa de genocidio ind\u00edgena en curso de Canad\u00e1 de una manera que pod\u00eda unir a los pueblos indigenas, y que Canad\u00e1 no pod\u00eda ignorar.<\/p>\n<p>Por todo el pa\u00eds se organizaron marchas, protestas y manifestaciones dirigidas por los ind\u00edgenas, incluidas las acciones masivas del D\u00eda de Canad\u00e1 de Cancelaci\u00f3n el 1 de julio de 2021. Estas acciones no s\u00f3lo han exigido reparaciones y el reconocimiento de las barbariedades de las Escuelas Residenciales por parte de la Iglesia Cat\u00f3lica y el Estado canadiense. Han exigido el fin de la opresi\u00f3n y el asesinato de los pueblos indigenas y de color por parte de los colonos; la invasi\u00f3n de los colonos en las tierras de los wet&#8217;suwet&#8217;en y otros pueblos ind\u00edgenas con el fin de producir combustibles f\u00f3siles y celebrar el estado canadiense colono; y la devoluci\u00f3n de las tierras ind\u00edgenas y la soberan\u00eda ind\u00edgena.<\/p>\n<p>La Iglesia cat\u00f3lica ha intentado por mucho tiempo ignorar o desviar su responsabilidad con respeto a los internados. Sin embargo, estos descubrimientos y la indignaci\u00f3n p\u00fablica finalmente obligaron al Papa Francisco a ofrecer una disculpa a una delegaci\u00f3n ind\u00edgena el 1 de abril de este a\u00f1o. Pero esto no ha impedido que se exijan decenas de millones de d\u00f3lares en concepto de restituci\u00f3n a los supervivientes, la devoluci\u00f3n de tierras y artefactos, la publicaci\u00f3n de los documentos retenidos sobre los internados, la investigaci\u00f3n de los abusos pasados y actuales de la Iglesia contra los pueblos ind\u00edgenas y las personas de todo el mundo, y las reformas para ponerles fin.<\/p>\n<p>Es clave que todo el mundo entienda lo que fueron estas escuelas, su lugar en el programa canadiense de eliminaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas y los efectos que siguen teniendo en los pueblos de las Primeras Naciones. Sin embargo, para empezar a entender las Escuelas Residenciales, hay que comprender sus or\u00edgenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos, el contexto en el que fueron concebidas y su lugar en el actual programa canadiense de opresi\u00f3n y eliminaci\u00f3n de los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Los pueblos ind\u00edgenas de las tierras que ahora ocupan las provincias de las praderas mantuvieron un alto grado de independencia hasta bien entrado el siglo XIX, a pesar de la creciente integraci\u00f3n en la econom\u00eda internacional. Aunque muchos pueblos fueron explotados por empresas europeas que produc\u00edan pieles, cueros, pemmican y otros bienes, esta producci\u00f3n se injertaba en la producci\u00f3n tradicional de subsistencia, que segu\u00eda siendo un recurso, y el control ind\u00edgena de la tierra y de su mano de obra significaba que la coerci\u00f3n directa era en gran medida insostenible. Al mismo tiempo, la falta de colonos deseosos para ocupar las tierras en el norte mientras que se pod\u00edan expropiar tierras m\u00e1s aptas para la agricultura a los pueblos ind\u00edgenas del sur, junto con el hecho de que la mano de obra de los pueblos ind\u00edgenas se consideraba suficientemente rentable para los inversores de Gran Breta\u00f1a y del este, hizo que hubiera relativamente poco inter\u00e9s en apoderarse directamente de nuestras tierras.<\/p>\n<p>Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX, varios cambios interrelacionados sirvieron para socavar esta situaci\u00f3n. Uno de los m\u00e1s conocidos era la despoblaci\u00f3n de las manadas de bisontes, provocada por dos factores claves. El primero fue la matanza masiva de bisontes por parte de los Estados Unidos para acabar con la resistencia ind\u00edgena en las tierras situadas al sur de la Frontera de Medicina (la frontera canadiense-estadounidense,\u00a0 as\u00ed llamada por la incapacidad, aparentemente sobrenatural, de las tropas de cada estado para cruzarla). Esto se combin\u00f3 con una caza m\u00e1s intensiva por parte de los pueblos ind\u00edgenas, tanto locales como desplazados, y la creciente poblaci\u00f3n de colonos de la regi\u00f3n, para satisfacer la creciente demanda tanto de pemmican como de cuero, este \u00faltimo para satisfacer la necesidad de correas de transmisi\u00f3n de la industrializaci\u00f3n. En conjunto, estos factores sirvieron para destruir la principal fuente de alimentos y recursos de los pueblos de las llanuras.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n de animales de peleter\u00eda se vio igualmente mermada por la caza excesiva, afectando incluso a las opciones de los pueblos de los bosques. Por \u00faltimo, la demanda de nuestras tierras por parte de los capitalistas, el gobierno canadiense y los colonos en general -todos los cuales vieron un mayor beneficio potencial en la ocupaci\u00f3n de nuestras tierras para el acceso directo a los recursos y la conversi\u00f3n a la agricultura- aument\u00f3 a medida que las tierras al sur de la Medicine Line fueron ocupadas en su totalidad por los colonos.<\/p>\n<p><strong>El gobierno traiciona los t\u00e9rminos de sus propios tratados forzados<\/strong><\/p>\n<p>Fue en este nuevo clima que el Reino Brit\u00e1nico, en nombre del gobierno canadiense, hizo tratados con los pueblos de las Primeras Naciones del oeste de las praderas, a los que nos vimos obligados bajo coacci\u00f3n y la amenaza de invasi\u00f3n y hambre. Como se dice, &#8220;un hombre hambriento vender\u00e1 su casa por un bocadillo&#8221;.<\/p>\n<p>A pesar de esto, as\u00ed como de la distorsi\u00f3n deliberada de los tratados por parte de los negociadores de la Corona (lo que se escrib\u00eda a menudo se parec\u00eda poco o nada a lo que se discut\u00eda), los l\u00edderes de las Primeras Naciones trataron de conseguir el mejor acuerdo posible. En las praderas del norte, generalmente acept\u00e1bamos compartir parte de la tierra (los tratados variaban en detalles, pero el Tratado 6, por ejemplo, se refer\u00eda espec\u00edficamente a compartir los campos hasta &#8220;seis dedos de profundidad&#8221;). No \u00e9ramos est\u00fapidos, y comprendimos que ten\u00edamos que adaptarnos a las nuevas herramientas y conocimientos externos para avanzar.<\/p>\n<p>A cambio de compartir la tierra, pedimos equipo y formaci\u00f3n agr\u00edcola, alimentos en tiempos de hambruna y, en el caso del Tratado 6, atenci\u00f3n m\u00e9dica. Lo m\u00e1s relevante para este debate es que exigimos la escolarizaci\u00f3n en las reservas, con la expectativa de que la primera generaci\u00f3n fuera ense\u00f1ada por profesores colonos, y que luego la ense\u00f1anza pasar\u00eda a manos de aquellos a los que se les ense\u00f1aba, para que se mezclara con el conocimiento y la educaci\u00f3n tradicionales.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes de las Primeras Naciones eran muy conscientes de la probabilidad de que el gobierno traicionar\u00eda estos acuerdos. Al fin y al cabo, la palabra viaja, y los distintos pueblos ind\u00edgenas llevaban varios cientos de a\u00f1os haciendo tratados y viendo c\u00f3mo se romp\u00edan. Mistahi-Maskwa, un resistente que intent\u00f3 reunir a los dem\u00e1s de los jefes nehiyawenses para exigir una gran reserva en lugar de diversas reservas dispersas, calific\u00f3 los tratados como una soga al cuello. Es famosa la frase de Pitikwahanapiwiyin, otro jefe del bando cr\u00edtico con los tratados: &#8220;Esta es nuestra tierra. No es un trozo de pemmican para que nos lo corten y nos lo devuelvan en pedacitos. Es nuestra y tomaremos lo que queramos&#8221;.<\/p>\n<p>Incluso los que estaban a favor del tratado, como Mistawasis y Ahtahkakoop, reconocieron que accedieron s\u00f3lo porque no ten\u00edan otra opci\u00f3n. El gobierno canadiense utilizar\u00eda m\u00e1s tarde la aplastada Revoluci\u00f3n Metis de 1885 como pretexto para acorralar a la mayor\u00eda de los cr\u00edticos del tratado por traici\u00f3n, y Mistahi-Maskwa y Pitikwahanapiwiyin s\u00f3lo fueron liberados de la c\u00e1rcel al borde de la muerte a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El gobierno canadiense ignor\u00f3 incluso lo que se molest\u00f3 en escribir, y r\u00e1pidamente se dedic\u00f3 a desplazar a los pueblos de las Primeras Naciones a peque\u00f1as parcelas de tierra, t\u00edpicamente marginales, y muchas veces con la amenaza de retener los alimentos prometidos. Sin embargo, nos segu\u00eda considerando un obst\u00e1culo para la expansi\u00f3n de los colonos capitalistas y el control de la tierra, una amenaza potencial y un sumidero de dinero debido a la necesidad nominal de cumplir las promesas de los tratados. De manera infame, el primer primer ministro de Canad\u00e1, John A. Macdonald, fue llamado en un momento dado por el Partido Liberal por gastar demasiado en los alimentos prometidos por el tratado, a lo que respondi\u00f3 que se negaban los alimentos &#8220;hasta que los indios estuvieran al borde de la inanici\u00f3n, para reducir el gasto&#8221;.<\/p>\n<p>En representaci\u00f3n de los intereses del capitalismo de los colonos, el gobierno canadiense ten\u00eda tres objetivos clave en mente cuando concibi\u00f3 su pol\u00edtica india. En primer lugar, quer\u00eda acabar con los pueblos ind\u00edgenas para apoderarse del resto de nuestras tierras. Como objetivo secundario, quer\u00eda crear mano de obra barata asalariada\/agr\u00edcola para explotar mejor el Oeste como fuente de materias primas para alimentar la industria en el Este, un inter\u00e9s clave de la floreciente clase capitalista de Canad\u00e1 reflejado en la &#8220;Pol\u00edtica Nacional&#8221;. Por \u00faltimo, deseaba gastar el menor dinero posible para lograr los dos primeros fines.<\/p>\n<p>Reflejando estos objetivos, el gobierno canadiense inici\u00f3 un proyecto para tratar de eliminarnos y forzarnos a abandonar las tierras que nos quedaban, que contin\u00faa hoy en d\u00eda. Las estrategias utilizadas para lograr este fin fueron innumerables. El sistema de pases nos prohib\u00eda salir de la reserva a menos que nos &#8220;empadron\u00e1ramos&#8221;, renunciando legalmente a nuestra condici\u00f3n de &#8220;indios&#8221;. A los individuos de las Primeras Naciones no se les permit\u00eda votar, y a los veteranos se les prohib\u00eda recibir los beneficios y pensiones prometidas, a menos que hicieran lo mismo. Cuando pocos estaban dispuestos a aceptar la emancipaci\u00f3n a costa de abandonar sus hogares, familias y los derechos prometidos por los tratados, el gobierno recurri\u00f3 a la emancipaci\u00f3n involuntaria, declarando por decreto que los individuos ya no eran ind\u00edgenas contra su voluntad. En ning\u00fan momento, ni siquiera los peque\u00f1os terrenos marginales que nos quedaban estaban a salvo, ya que el gobierno los confiscaba y vend\u00eda repetidamente con cualquier excusa que pudiera inventar.<\/p>\n<p><strong>Escuelas establecidas lejos de las comunidades y reservas ind\u00edgenas<\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, estos objetivos fueron detras de la introducci\u00f3n del sistema de escuelas residenciales. Desde la \u00e9poca de la Nueva Francia exist\u00edan internados y escuelas diurnas de uno u otro tipo, administrados por los gobiernos coloniales o por instituciones religiosas de los colonos con el fin de asimilar a los pueblos ind\u00edgenas. Sin embargo, por lo general carec\u00edan de la capacidad de forzar la asistencia de los ind\u00edgenas y, por consiguiente, se ve\u00edan obligados a consentir, al menos hasta cierto punto, los deseos y expectativas de sus alumnos si quer\u00edan tener alguna esperanza de \u00e9xito. El reci\u00e9n creado Sistema de Escuelas Residenciales, financiado y supervisado por el gobierno canadiense, era una especie fundamentalmente diferente. Aunque este sistema se basaba aparentemente en la estipulaci\u00f3n de escuelas financiadas por el gobierno en las reservas &#8220;siempre que los indios de la reserva lo deseen&#8221; que se incluy\u00f3 en los tratados numerados, lo que recibimos en cambio fue a menudo poco m\u00e1s que campos de trabajo y concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las escuelas se construyeron lejos de las comunidades ind\u00edgenas y de las reservas, y a menudo s\u00f3lo se permit\u00eda a los ni\u00f1os un permiso limitado para las vacaciones o el verano. Esto se hizo con el fin de ahorrar costes mediante de la centralizaci\u00f3n, as\u00ed como para separar a los ni\u00f1os de lo que Canad\u00e1 consideraba la influencia corruptora de sus familias y comunidades, que podr\u00eda, se tem\u00eda, permitirles mantener una mayor conexi\u00f3n con sus culturas ind\u00edgenas. Esto \u00faltimo lo ejemplifica una vez m\u00e1s John A. MacDonald, quien declar\u00f3: &#8220;cuando la escuela est\u00e1 en la reserva, el ni\u00f1o vive con sus padres, que son salvajes; est\u00e1 rodeado de salvajes, y aunque aprenda a leer y escribir, sus h\u00e1bitos, su formaci\u00f3n y su modo de pensar son indios. Es simplemente un salvaje que sabe leer y escribir&#8221;.<\/p>\n<p>La responsabilidad directa del funcionamiento de las escuelas residenciales se concedi\u00f3 al licitador m\u00e1s bajo en aras del ahorro de costes, y el 70% acab\u00f3 siendo administrado por la Iglesia Cat\u00f3lica, y la mayor parte del resto por las iglesias protestantes. La polic\u00eda montada del noroeste y su sucesora, la Real Polic\u00eda Montada de Canad\u00e1, que ten\u00eda autoridad para detener y juzgar a los padres que se negaban a entregar a sus hijos, se encargaban de hacer cumplir la asistencia a las escuelas.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n en las escuelas era escasa. La Iglesia a menudo utilizaba a los ni\u00f1os como mano de obra esclava, cultivando tierras de la Iglesia o realizando otros trabajos, durante la mitad del d\u00eda o m\u00e1s, con la excusa de ense\u00f1ar supuestamente &#8220;industria&#8221; y &#8220;habilidades pr\u00e1cticas&#8221;. La comida era p\u00e9sima. Mi mochom (abuelo) recuerda que a \u00e9l le serv\u00edan papilla de verduras verdes mientras las monjas y los sacerdotes com\u00edan comidas completas a la cabeza de la mesa. La religi\u00f3n tradicional estaba prohibida, para ser sustituida por la adhesi\u00f3n forzada al cristianismo. A los ni\u00f1os se les afeitaba el pelo (que a menudo ten\u00eda un significado tradicional) a su llegada, se les llamaba por n\u00fameros o se les daba nombres de colonos, y se les prohib\u00eda hablar sus propias lenguas.<\/p>\n<p>Los abusos verbales eran constantes, y a los ni\u00f1os se les dec\u00eda constantemente que eran salvajes, bestias, paganos, o cosas peores. El maltrato f\u00edsico, algo considerado fundamentalmente monstruoso seg\u00fan muchas tradiciones ind\u00edgenas, que iba desde tirones de orejas hasta palizas, se repart\u00eda por cualquier infracci\u00f3n. Muchos supervivientes de mi reserva natal tienen da\u00f1os auditivos duraderos por haber sido golpeados en la oreja. El Colegio Residencial Saint Anne, conocido como uno de los m\u00e1s brutales, lleg\u00f3 a instalar y utilizar una silla el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, los abusos sexuales eran habituales, y los &#8220;sacerdotes problem\u00e1ticos&#8221; eran reasignados deliberadamente a las escuelas, ya que abusar sexualmente a los ni\u00f1os ind\u00edgenas ten\u00eda menos probabilidades de tener repercusiones negativas para la Iglesia. Mi kojkom (abuela) recuerda que a muchas de sus amigas las llevaban a la caba\u00f1a del cura por la noche y volv\u00edan llorando. Ella cree que s\u00f3lo se salv\u00f3 porque era la hija del jefe y los sacerdotes tem\u00edan un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>El gobierno canadiense habr\u00eda preferido que nos convirtieran en mano de obra barata y nos obligaran a entrar en los escalones m\u00e1s bajos de la sociedad capitalista de colonos. Sin embargo, como reflejan los cientos de tumbas descubiertas recientemente, matarnos era un resultado m\u00e1s que aceptable.<\/p>\n<p><strong>Las enfermedades y las muertes eran elevadas<\/strong><\/p>\n<p>La tuberculosis y otras enfermedades se extendieron a lo largo de la existencia de las escuelas, propag\u00e1ndose con facilidad en los barrios densamente poblados y mal construidos, mal calefaccionados y mal mantenidos, y los que se contagiaban apenas recib\u00edan tratamiento. En muchas de las primeras escuelas se grabaron tasas de mortalidad que oscilan entre el 30 y el 60%. Incluso bas\u00e1ndose en informaci\u00f3n muy incompleta, el doctor Henderson Bryce public\u00f3 en un informe de 1907 escribio que de &#8220;un total de 1.537 alumnos reportados [en su estudio], casi el 25% est\u00e1n muertos, de una escuela con una declaraci\u00f3n absolutamente precisa, el 69% de los ex alumnos est\u00e1n muertos, y que en todas partes la causa casi invariable de muerte dada es la tuberculosis.&#8221;<\/p>\n<p>Duncan Campbell Scott, jefe del Departamento de Asuntos Indios durante las dos d\u00e9cadas a principios del siglo XX, confirm\u00f3 pr\u00e1cticamente lo mismo cuando escribi\u00f3: &#8220;Es bastante acertado decir que el cincuenta por ciento de los ni\u00f1os que pasaron por estas escuelas no vivieron para beneficiarse de la educaci\u00f3n que hab\u00edan recibido en ellas.&#8221; Sin embargo, respondi\u00f3 a estas y otras estad\u00edsticas similares &#8220;Se reconoce f\u00e1cilmente que los ni\u00f1os indios pierden su resistencia natural a las enfermedades por el hecho de habitar tan estrechamente en estas escuelas, y que mueren en una proporci\u00f3n mucho mayor que en sus aldeas. Pero esto no justifica por s\u00ed solo un cambio en la pol\u00edtica de este Departamento, que se orienta hacia la soluci\u00f3n final de nuestro problema indio.&#8221;<\/p>\n<p>El n\u00famero oficial de muertos reconocido por el gobierno canadiense es 6.000, pero el descubrimiento de 1.700 cuerpos en s\u00f3lo 10 escuelas ha llamado la atenci\u00f3n sobre el hecho de que se trata de una cifra deliberada e incre\u00edblemente conservadora. El objetivo final de la pol\u00edtica india canadiense era (y es) la eliminaci\u00f3n, no la asimilaci\u00f3n, que era simplemente el medio preferido para ese fin. Los internados no fueron ninguna excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de la amenaza de represalias, no nos fuimos en silencio. Los pueblos ind\u00edgenas utilizaron diversos medios para resistir el robo de sus hijos y la imposici\u00f3n de la ideolog\u00eda de los colonos por parte de las escuelas residenciale. Los padres y las familias escond\u00edan a sus hijos cuando los sacerdotes pasaban a recogerlos, como mi mochom, que se libr\u00f3 de ser enviado a las escuelas durante dos a\u00f1os escondi\u00e9ndose con su kojkom. En otros casos, se negaban rotundamente a entregar los ni\u00f1os a pesar de los riesgos. Incluso cuando los ni\u00f1os eran llevados a las escuelas, los intentos de fuga eran frecuentes, y los ni\u00f1os pod\u00edan hablar su propia lengua y practicar sus propias tradiciones en secreto. No faltan\u00a0 historias de resistencia ofrecidas a la opresi\u00f3n canadiense.<\/p>\n<p>Internamento no fue una experiencia universal. Por ejemplo, s\u00f3lo el 31% de los ni\u00f1os de las Primeras Naciones asistieron a uno en 1920. Sin embargo, m\u00e1s de 150.000 ni\u00f1os pasaron por sus puertas, y han causado un da\u00f1o incre\u00edble a los pueblos y las culturas ind\u00edgenas. La prohibici\u00f3n de las lenguas ind\u00edgenas dej\u00f3 a generaciones enteras de algunas reservas sin poder hablar su lengua nativa. Los sistemas tradicionales de educaci\u00f3n, transmisi\u00f3n de conocimientos y crianza de los ni\u00f1os quedaron devastados.<\/p>\n<p>En el caso que mejor conozco, la educaci\u00f3n tradicional nehiyawense se basa en el establecimiento de v\u00ednculos entre los viejos y los jovenes. viejos ancianos tienen el conocimiento, pero no la fuerza. Los ni\u00f1os y los j\u00f3venes tienen la fuerza, pero no el conocimiento. As\u00ed, formando estos lazos para aprender a vivir bien, seguimos existiendo. En cambio, a veces varias generaciones seguidas eran arrastradas a las escuelas, donde, incluso si sobreviv\u00edan, a menudo quedaban marcadas f\u00edsicamente y psicol\u00f3gicamente. Cuando volv\u00edan, no ten\u00edan ni idea de c\u00f3mo vivir, ni de c\u00f3mo ser padres, y a menos que pudieran superarlo, se arriesgaban a destruirse a s\u00ed mismos o a transmitir sus abusos a sus hijos (parte de lo que se denomina &#8220;trauma intergeneracional&#8221;).<\/p>\n<p>Como ejemplo personal de los efectos que han tenido los internados, mi mochom recuerda que la primera vez que pudo decirle a su hija que la quer\u00eda fue cuando se fue a la universidad. El amor que le ense\u00f1aron era el amor de Dios, y el amor de Dios eran los golpes y los abusos. As\u00ed que simplemente no pudo soportar decirlo.<\/p>\n<p>Se est\u00e1 realizando una gran cantidad de trabajo para intentar reconstruir y reaprender nuestras tradiciones y lenguas, y abordar el da\u00f1o causado por la opresi\u00f3n pasada y actual de Canad\u00e1 a los pueblos ind\u00edgenas. Adem\u00e1s, como han demostrado las acciones mencionadas en la introducci\u00f3n de este art\u00edculo, seguimos luchando para poner fin al programa de opresi\u00f3n ind\u00edgena que dio lugar a los internados, y por la soberan\u00eda y la devoluci\u00f3n de nuestras tierras.<\/p>\n<p>Las escuelas residenciales empezaron a desaparecer en la d\u00e9cada de 1960 ante la resistencia ind\u00edgena y la creciente convicci\u00f3n del gobierno de que la integraci\u00f3n, y no la segregaci\u00f3n, era un medio m\u00e1s eficaz para eliminar\/asimilar a los pueblos ind\u00edgenas. A pesar de ello, hasta 1996 no se cerr\u00f3 la \u00faltima esscuela. Sin embargo, las escuelas residenciales fueron seguidads por otros programas, como el &#8220;Sixties Scoop&#8221;, que dur\u00f3 desde la d\u00e9cada de 1950 hasta la de 1980, y que consist\u00eda en separar a los ni\u00f1os ind\u00edgenas de sus familias y colocarlos con familias de acogida blancas con el fin de asimilarlos. Incluso hoy en d\u00eda, mientras que la principal causa de retirada de ni\u00f1os por parte de la protecci\u00f3n de la infancia para los no ind\u00edgenas es el abuso, para los ind\u00edgenas es el abandono, normalmente en funci\u00f3n de la pobreza resultante de la opresi\u00f3n canadiense.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la educaci\u00f3n sigue desempe\u00f1ando un papel asimilador a pesar de que el gobierno canadiense acepta nominalmente el &#8220;control indio de la educaci\u00f3n india&#8221;, ya que las bandas siguen estando obligadas a adherirse a los planes de estudio y normas provinciales y federales, y la mayor\u00eda de los estudiantes ind\u00edgenas asisten a escuelas de colonos con planes de estudio y contenidos dise\u00f1ados principalmente para los colonos. Por \u00faltimo, reflejando el objetivo permanente del gobierno canadiense de eliminar a los pueblos ind\u00edgenas, sigue definiendo la &#8220;herencia&#8221; del estatus indio de tal manera que se asegura que el n\u00famero de &#8220;indios legales&#8221; que reconocer\u00e1 disminuir\u00e1 con el tiempo.<\/p>\n<p>Todo esto refleja la realidad de que la bestia responsable por las escuelas residenciales y por la opresi\u00f3n antiind\u00edgena sigue suelta, a pesar de todas las palabras y t\u00f3picos que los gobiernos capitalistas de los colonos ofrescan sobre la reconciliaci\u00f3n y &#8220;no repetir los errores del pasado&#8221;.<\/p>\n<p>A diferencia de lo que creen muchos liberales e idealistas, las causas profundas de la introducci\u00f3n de los internados y otros aspectos de la pol\u00edtica colonialista no son solo ideas abstractas como la superioridad europea o la falta de respeto por los pueblos ind\u00edgenas, y no pueden abordarse en isolaci\u00f3n con simplemente constru\u00edr una relaci\u00f3n &#8220;respetuosa&#8221; y &#8220;equitativa&#8221;. Aunque el deseo de convertir a los pueblos ind\u00edgenas en mano de obra ya no es tan fuerte como cuando Canad\u00e1 concibi\u00f3 su Pol\u00edtica India, la necesidad del capitalismo de crecer constantemente garantiza que los pueblos ind\u00edgenas, las creencias ind\u00edgenas y el control ind\u00edgena de la tierra siempre ser\u00e1n un obst\u00e1culo que hay que eliminar hasta que el capitalismo de los colonos se rompa, o hasta que sieramos destruidos nosotros. No es posible la reconciliaci\u00f3n mientras que el capitalismo siga vigente, o mientras que los intereses y lass necesidades de los colonos se antepongan a los de los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Notas del autor: La primera secci\u00f3n de este art\u00edculo est\u00e1 escrita desde la perspectiva de la tierra que ahora ocupan las provincias de las praderas, ya que es mi hogar y mi \u00e1rea de experiencia. Los acontecimientos que condujeron a la invasi\u00f3n de los colonos y a la imposici\u00f3n de los internados fueron distintos para cada regi\u00f3n y cada pueblo. Sin embargo, el deseo de eliminar a los pueblos ind\u00edgenas como un obst\u00e1culo para la expansi\u00f3n de los colonos capitalistas es universal, y los internados fueron una instituci\u00f3n que se extendi\u00f3 por todo Canad\u00e1 con efectos similares por todo el pa\u00eds. Adem\u00e1s, he optado por no detenerme en las experiencias personales y las secuelas, muy importantes que sean, ya que no faltan los relatos de primera mano de los ancianos y los guardianes del conocimiento que los han expuesto con mayor claridad de la que yo podr\u00eda esperar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Y adem\u00e1s, Su Majestad se compromete a mantener escuelas para la instrucci\u00f3n en las reservas que por el presente documento se han creado y que a Su Gobierno del Dominio de Canad\u00e1 le parezcan convenientes, siempre que los indios de la reserva lo deseen&#8221;. &#8211; (Versi\u00f3n del Gobierno canadiense) Tratado 6, 1876. Por Taytyn Badger [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13882115,"featured_media":917,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27726],"tags":[],"class_list":["post-914","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-indigenous-native-peoples"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","es"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/e010962313-v8-copy.png?fit=1000%2C763&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdQxqk-eK","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13882115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=914"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":940,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/914\/revisions\/940"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/917"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}