{"id":2508,"date":"2011-07-14T17:59:55","date_gmt":"2011-07-14T23:59:55","guid":{"rendered":"http:\/\/lavozlit.com\/?p=2508"},"modified":"2011-07-14T17:59:55","modified_gmt":"2011-07-14T23:59:55","slug":"la-revolucion-arabe-en-los-medios-de-comunicacion-burgueses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2011\/07\/14\/la-revolucion-arabe-en-los-medios-de-comunicacion-burgueses\/","title":{"rendered":"La Revoluci\u00f3n \u00c1rabe en los medios de comunicaci\u00f3n burgueses"},"content":{"rendered":"<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\">Escrito por Florence Oppen\/ La Voz de los Trabajadores<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\">Martes 28 de Junio de 2011 02:56<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td valign=\"top\">\n<div>\n<strong><em><span style=\"text-decoration: underline;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.litci.org\/images\/image\/gran_mediosdemanipulacion2_%281%29.jpg?resize=200%2C150\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"150\" align=\"left\" border=\"0\" hspace=\"4\" vspace=\"6\" \/>Cinismo, racismo y manipulaci\u00f3n.<\/span><\/em><\/strong><br \/>\n\u00bfSimpat\u00eda o hipocres\u00eda?\n<\/div>\n<div>\nLa simpat\u00eda inicial de los medios de comunicaci\u00f3n imperialistas (principalmente en Estados Unidos y Europa) hacia los procesos de revoluci\u00f3n en \u00c1frica del Norte no puede sino ser sospechosa.\n<\/div>\n<div>En realidad, los medios de la burgues\u00eda, lejos de querer generar ning\u00fan tipo de apoyo o simpat\u00eda genuinos a la revoluci\u00f3n, desvelan m\u00e1s bien la ideolog\u00eda del imperialismo, y avisan de antemano el marco en el que \u00e9ste va a contener y tolerar a tal revoluci\u00f3n, un marco que la reduce y limita terriblemente su potencial. La prueba de ello es que a partir de cierto momento, los procesos revolucionarios dejaron de aparecer en televisi\u00f3n.<\/div>\n<div>Este marco de interpretaci\u00f3n tiene motivaciones y tambi\u00e9n consecuencias pol\u00edticas, cuyo an\u00e1lisis es de gran transcendencia tanto para las masas \u00e1rabes como para la clase obrera de los pa\u00edses imperialistas. Si no desmontamos este an\u00e1lisis y mostramos su car\u00e1cter pol\u00edtico, o de clase, verdadero, muchos trabajadores pueden acabar pensando que, por ejemplo, Obama o Sarkozy s\u00ed apoyan las revoluciones \u00e1rabes y est\u00e1n a favor de la democracia obrera.<\/div>\n<div><strong>\u201cEllos\u201d y \u201cnosotros\u201d: \u00bfDos mundos o uno s\u00f3lo?<\/strong><\/div>\n<div><strong><em>\u201cEllos\u201d y \u201cnosotros\u201d: la barrera \u201cdemocr\u00e1tica\u201d<\/em><\/strong><\/div>\n<div>La primera caracter\u00edstica del enfoque medi\u00e1tico es que presentan la revoluci\u00f3n en T\u00fanez, Egipto, Libia y otros pa\u00edses como una revoluci\u00f3n \u00fanicamente democr\u00e1tica. Es decir una revoluci\u00f3n que no s\u00f3lo se limita a la conquista de los derechos democr\u00e1ticos, sino que tambi\u00e9n quiere llegar a una democracia burguesa como la de EEUU y los pa\u00edses europeos:\u00a0<em>\u201cEl despertar \u00e1rabe est\u00e1 enfocado en la dignidad humana y los derechos de la gente com\u00fan- valores en los que se vive en Occidente y que el Occidente busca promover<\/em>\u201d (<em>The Economist<\/em>, 17 de marzo del 2011). Y d\u00e1ndole este enfoque, los medios dividen sutilmente el mundo en dos bloques: los que viven en democracia (burguesa), y los que viven bajo dictaduras.<\/div>\n<div>De esta lectura se destila consciente o inconscientemente un enfoque neo-colonial de tales procesos pol\u00edticos, en el que se presupone que hay pa\u00edses \u201cavanzados\u201d econ\u00f3mica, pol\u00edtica y culturalmente, y que hay pa\u00edses \u201catrasados\u201d; \u00a0y que \u00a0por lo tanto el curso de la historia es un curso lineal del desarrollo del \u201cprogreso\u201d humano. Este \u201cprogreso\u201d est\u00e1 supuestamente liderado por las potencias imperialistas, que se presentan como las m\u00e1s \u201cdesarrolladas\u201d abanderadas en una falsa promesa de democracia.<\/div>\n<div>Dentro de este marco tan desigual, la burgues\u00eda imperialista caracteriza estas revoluciones como un paso adelante hacia el \u201cprogreso\u201d- pre-dise\u00f1ado en el marco del capitalismo- de esos pa\u00edses m\u00e1s \u201catrasados\u201d que supuestamente son los pa\u00edses \u00e1rabes.<\/div>\n<div>Esta inabarcable \u201cdistancia hist\u00f3rica\u201d impuesta por los medios de comunicaci\u00f3n en la que \u201cellos\u201d, los trabajadores de los pa\u00edses \u00e1rabes, se acercan a \u201cnosotros\u201d (a ese \u201cnosotros\u201d que los medios de comunicaci\u00f3n representan \u2013y desde donde enuncian), no s\u00f3lo est\u00e1 llena de arrogancia, no s\u00f3lo expone de nuevo la ideolog\u00eda neo-colonial del imperialismo, sino que adem\u00e1s construye dos mundos que en realidad est\u00e1n unidos en el capitalismo como un sistema econ\u00f3mico internacional. Separa impl\u00edcitamente a los pueblos y a la clase trabajadora internacional, que en el fondo tienen las mismas necesidades y preocupaciones, y establece un marco en el que el trabajador del pa\u00eds imperialista no puede identificarse de igual a igual con el trabajador \u00e1rabe en la lucha.<\/div>\n<div><strong><em>\u00bfUna revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa?<\/em><\/strong><\/div>\n<div>El objetivo ideol\u00f3gico de los medios es as\u00ed bien claro: el transformar la revoluci\u00f3n a un proceso de democratizaci\u00f3n burgu\u00e9s, despoj\u00e1ndola de todo car\u00e1cter de clase y eludiendo el hecho que se trata de revoluciones contra gobiernos que son burgueses, que tienen por lo tanto un contenido socialista.<\/div>\n<div>Algunos medios la comparan a la revoluciones europeas de 1789 o de 1848, que marcaron una transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo y de la tiran\u00eda a la democracia burguesa, como si el Egipto de hoy hubiera llegado finalmente al lugar de la \u201cEuropa\u201d de ayer, olvidando que fue precisamente el imperialismo europeo quien impuso el capitalismo en sus colonias en el siglo XIX.<\/div>\n<div><strong><em>El velo medi\u00e1tico a los intereses de la clase obrera mundial<\/em><\/strong><\/div>\n<div>Las consecuencias de tal an\u00e1lisis y manipulaci\u00f3n del car\u00e1cter social de la revoluci\u00f3n, que no es para nada una revoluci\u00f3n burguesa y \u201cdemocr\u00e1tica\u201d, sino una revoluci\u00f3n llevada por las masas trabajadoras son dobles:<\/div>\n<ul type=\"disc\">\n<li>Por un lado los medios ocultan la realidad social y material de lo que ocurre en esos pa\u00edses (una revoluci\u00f3n cuya naturaleza de clase es socialista). Redefinen una revoluci\u00f3n que no es la suya, le expropian la palabra a los revolucionarios egipcios, que raramente son entrevistados, y a los que se les substituye siempre con la voz del comentarista europeo o estadounidense &#8212; neg\u00e1ndoles una expresi\u00f3n pol\u00edtica propia.<\/li>\n<\/ul>\n<ul type=\"disc\">\n<li>Por otro, le ocultan a los trabajadores de los pa\u00edses imperialistas su propia realidad social y pol\u00edtica. Como si ellos no enfrentaran a los mismos ataques y desaf\u00edos que los trabajadores tunecinos durante esta crisis, como si en los pa\u00edses imperialistas s\u00ed hubiera una democracia real y bastara por votar por los partidos de gobierno para solucionar sus problemas.<\/li>\n<\/ul>\n<div>Los gobiernos burgueses imperialistas, en colaboraci\u00f3n con sus aparatos de propaganda que son los medios masivos de comunicaci\u00f3n, est\u00e1n muy atemorizados de que la revoluci\u00f3n del Norte de \u00c1frica se traslade a sus pa\u00edses. Por eso deben controlar el mensaje pol\u00edtico y la interpretaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n, se\u00f1alando, como venimos diciendo, que se trata \u00fanicamente de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa.<\/div>\n<div>El objetivo de la burgues\u00eda es manipular el proceso revolucionario para que la clase obrera de los pa\u00edses imperialistas no vea intereses comunes con las luchas de los trabajadores en los pa\u00edses \u00e1rabes utilizando a la democracia burguesa como \u00fanico esquema de interpretaci\u00f3n y l\u00ednea divisoria.<\/div>\n<div>Al obviar, minimizar o censurar las luchas obreras, las huelgas y ocupaciones de f\u00e1bricas, las demandas sociales y econ\u00f3micas de estas revoluciones, ocultan y dificultan el verdadero car\u00e1cter pol\u00edtico de la revoluci\u00f3n as\u00ed como las bases para el desarrollo en todos los pa\u00edses de una consciencia internacional anti-imperialista y de lucha por el socialismo.<\/div>\n<div><strong>Un nueva ocasi\u00f3n para que el imperialismo propague su racismo e islamofobia<\/strong><\/div>\n<div><strong><em>\u201cEllos\u201d y \u201cnosotros\u201d: la diferencia de fondo es \u201ccultural\u201d<\/em><\/strong><\/div>\n<div>No s\u00f3lo, seg\u00fan la burgues\u00eda, la clase obrera estadounidense y europea no comparte los mismos intereses y necesidades, no s\u00f3lo niegan la base material que une a toda la clase obrera mundial que es la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n diaria que sufre la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, sino que adem\u00e1s la burgues\u00eda insiste en separar a esos sectores de la clase obrera enfatizando diferencias \u201cculturales\u201d entre el mundo \u201ccivilizado\u201d cristiano, tambi\u00e9n conocido como el bloque monol\u00edtico que supuestamente es Occidente o el West, y el mundo \u00e1rabe-musulm\u00e1n, \u201cno civilizado\u201d.<\/div>\n<div>Esa es la segunda caracter\u00edstica del an\u00e1lisis burgu\u00e9s del proceso de revoluci\u00f3n permanente: el marco del \u201cchoque de civilizaciones\u201d que divide el mundo con l\u00edneas culturales r\u00edgidas y llenas de prejuicios y no seg\u00fan la din\u00e1mica real de los procesos sociales, que son la lucha de clases y la revoluci\u00f3n permanente.<\/div>\n<div>Comentadores y periodistas burgueses centran el debate sobre la compatibilidad o no entre el \u201cIslam\u201d y los \u201cvalores democr\u00e1ticos\u201d, o entre la \u201ccultura \u00e1rabe\u201d y la \u201ccivilizaci\u00f3n occidental\u201d: \u00a0\u00a0\u201c<em>no hay ning\u00fan modelo ya disponible para una sociedad \u00e1rabe abierta y democr\u00e1tica, ya sea una rep\u00fablica o una monarqu\u00eda constitucional<\/em>\u201d, la sociedad \u00e1rabe es tan diferente que el modelo democr\u00e1tico\u00a0<em>\u201cse tiene que reinventar desde cero<\/em>\u201d. (<em>The Economist<\/em>, 10 de marzo del 2011).<\/div>\n<div>O de manera m\u00e1s bruta y sincera: \u201c<em>Egipto es un pa\u00eds joven, enojado y pobre. La prensa del pa\u00eds s\u00f3lo afirm\u00f3 su independencia recientemente. Tiene universidades somnolientas, poca historia de disentimiento individual y no tiene tradici\u00f3n parlamentaria. Est\u00e1 te\u00f1ida por el desprecio a Occidente y por el odio hacia Israel. Le faltan las fundaciones de la democracia<\/em>.\u201d (<em>The Economist<\/em>, 10 de marzo del 2011).<\/div>\n<div><strong><em>El racismo de los medios contra la solidaridad internacional de la clase obrera<\/em><\/strong><\/div>\n<div>Nos podr\u00edamos preguntar: \u00bfCu\u00e1l es el objetivo real de tanta xenofobia? Tal representaci\u00f3n no manipula s\u00f3lo la realidad de los procesos revolucionarios, sino que busca moldear la relaci\u00f3n de los trabajadores de los pa\u00edses imperialistas con los trabajadores de los pa\u00edses semi-coloniales o dependientes. Se trata m\u00e1s que nada de propaganda para contener y alienar a sus propias bases, la clase obrera estadounidense y europea , con los siguientes argumentos:<\/div>\n<ul type=\"disc\">\n<li>Primero el sujeto colonial o neo-colonial siempre aparece en el marco ideol\u00f3gico en el que aspira a parecerse al colonizador, siempre despose\u00eddo de una cultura propia y \u201ccivilizada\u201d, y, lo que es peor, despose\u00eddo de la posibilidad de escoger un curso hist\u00f3rico diferente al \u201cdesarrollo capitalista\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<ul type=\"disc\">\n<li>Segundo, est\u00e1n totalmente ausentes las l\u00edneas de clase. El explotado y oprimido nunca aparece cuestionando ni la explotaci\u00f3n ni la opresi\u00f3n generada directamente por las potencias imperialistas. La relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n y de explotaci\u00f3n es el punto ciego de los medios burgueses. Se crea una relaci\u00f3n artificial de exterioridad al sufrimiento y la rabia del sujeto oprimido. El sentimiento que incitan es la compasi\u00f3n pasiva y condescendiente, no la solidaridad en la lucha.<\/li>\n<\/ul>\n<ul type=\"disc\">\n<li>Tercero, el sujeto colonizado aparece fuera del marco en el que vive el trabajador capitalista. Si bien el primero aspira a asimilarse al segundo, se establece primero una alteridad radical (cultural o \u201cracial\u201d) que parece imposible de superar, en la que la \u201cdemocracia\u201d o la \u00a0\u201ccivilizaci\u00f3n\u201d del colonizado, aunque se parezca mucho a la Occidental, nunca llegar\u00e1 a ser plenamente igual dados sus or\u00edgenes impuros. Este racismo epistemol\u00f3gico es la salvaguarda ideol\u00f3gica de la burgues\u00eda imperialista que mantiene a las masas de los pa\u00edses dependientes sobre-explotadas y oprimidas, para que la revoluci\u00f3n no llegue hasta las puertas de su propia casa sino que se quede all\u00e1, localizada en ese \u201cmundo atrasado\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<div>El marco del an\u00e1lisis burgu\u00e9s tiene pues un segundo objetivo muy claro: el reproducir el marco racista que evita que el trabajador estadounidense o europeo se identifique social y pol\u00edticamente con el trabajador \u00e1rabe y tunecino en lucha en las calles, ya que pertenecen a culturas y religiones irremediablemente incompatibles. Para eso, los medios deben simular una falsa simpat\u00eda hacia las masas \u00e1rabes, para en el fondo reproducir la misma ideolog\u00eda mezquina, racista, colonial y arrogante de la burgues\u00eda imperialista.<\/div>\n<div><strong>\u00bfCorrupci\u00f3n de las \u201c\u00e9lites gobernantes\u201d o crisis del sistema capitalista?<\/strong><\/div>\n<div><strong><em>El falso radicalismo de la prensa burguesa<\/em><\/strong><\/div>\n<div>M\u00e1s sorprendente es el an\u00e1lisis de aquellos sectores cr\u00edticos de la burgues\u00eda, peque\u00f1a burgues\u00eda y clase media, que se auto-describen como \u201cprogresistas\u201d y \u201cliberales\u201d, y dicen tener un an\u00e1lisis objetivo e imparcial de los hechos.<\/div>\n<div>La mayor\u00eda de \u201canalistas\u201d y periodistas burgueses y de \u201cexpertos\u201d universitarios llegan a la conclusi\u00f3n un\u00e1nime de que si bien EEUU no siempre ayud\u00f3 a preservar los valores democr\u00e1ticos en la regi\u00f3n, el origen del descontento est\u00e1 localizado y circunscrito a esos pa\u00edses: se trata por un lado de la falta de democracia, dada su ineluctable \u201cdiferencia cultural\u201d que hacen operar como un determinismo; por el otro de la extrema corrupci\u00f3n de sus \u00e9lites gobernantes. Siguen siendo ciegos, o quiz\u00e1s siguen ceg\u00e1ndose voluntariamente a las verdaderas causas objetivas de la revoluci\u00f3n: la pol\u00edtica del imperialismo en la regi\u00f3n, las contradicciones del sistema capitalista y los intereses opuestos que mantienen las burgues\u00edas nacionales con sus pueblos.<\/div>\n<div>Por un lado, es cierto que algunos medios se\u00f1alan el \u201cerror\u201d sistem\u00e1tico que cometieron todos los gobiernos sucesivos al dar apoyo a esas dictaduras (apoyo expl\u00edcito como es el caso del gobierno de Chirac a Ben Ali en 1995, que lo elogi\u00f3 por el \u201cmilagro econ\u00f3mico\u201d y por defender los derechos humanos, o las declaraciones de Sarkozy en el 2008 en las que afirmaba que las libertades se estaban expandiendo en el T\u00fanez, o el apoyo impl\u00edcito del gobierno de Obama que no se atrevi\u00f3 a proferir ninguna cr\u00edtica a Mubarak).<\/div>\n<div>Pero los analistas no se plantean las causas de esos \u201cerrores\u201d de evaluaci\u00f3n sistem\u00e1ticos, de ese apoyo incondicional del que disponen todos los reg\u00edmenes dictatoriales en el mundo y que est\u00e1 condicionado a que apliquen la pol\u00edtica del imperialismo. No se plantean nada de eso, que es lo esencial, porque no se plantean ni siquiera la relaci\u00f3n imperialista que tienen sus propios pa\u00edses con los pa\u00edses dependientes del Norte de \u00c1frica que est\u00e1n viviendo revoluciones hoy.<\/div>\n<div>Tampoco se plantean el investigar o incluso cuestionar los resultados nefastos de las pol\u00edticas econ\u00f3micas impuestas en los \u00faltimos 20 a\u00f1os por el BM y el FMI a T\u00fanez y Egipto y otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, ni la presencia apabullante de empresas de la \u201cmetr\u00f3polis\u201d en esos pa\u00edses. Ni siquiera se cuestionan por ejemplo por qu\u00e9 EEUU destina m\u00e1s de\u00a0mil millones\u00a0de d\u00f3lares anuales en ayuda militar a Egipto y al r\u00e9gimen de Mubarak.<\/div>\n<div><strong><em>El enfoque sobre la corrupci\u00f3n: oportunismo neo-colonial<\/em><\/strong><\/div>\n<div>Lo que s\u00ed irrita profundamente a los comentaristas europeos y estadounidenses es la \u201ccorrupci\u00f3n\u201d flagrante de las \u00e9lites locales, su falta de transparencia, la acumulaci\u00f3n de riquezas y propiedades, la malversaci\u00f3n de fondos etc. \u00c9sa, y no la pol\u00edtica del imperialismo, es, seg\u00fan ellos, la causa profunda de los procesos revolucionarios. A los problemas de T\u00fanez, Egipto y Libia, siempre le encuentran el mismo c\u00f3modo culpable: la incapacidad de los pueblos \u201catrasados\u201d para gobernarse y la recurrente y casi fatal corrupci\u00f3n de sus l\u00edderes pol\u00edticos.<\/div>\n<div>El\u00a0<em>New York Times<\/em>, por ejemplo, se dedica junto con otros peri\u00f3dicos a desvelar los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n de la camarilla militar que gobierna Egipto: el esc\u00e1ndalo del hospital militar p\u00fablico financiado por los EEUU que se transform\u00f3 en proveedor de servicios de salud, la flota a\u00e9rea Gulfstream a la que la junta militar le da uso personal, \u201c<em>con Washington d\u00e1ndole a Cairo 1.3 mil millones<\/em><em>\u00a0<\/em><em>de d\u00f3lares al a\u00f1o en ayuda militar, el episodio del hospital muestra que las Fuerzas Armadas egipcias, \u00a0que han estado funcionando como empresas, han a veces encontrado maneras de usar esa ayuda para aumentar sus intereses econ\u00f3micos.<\/em>\u201d (<em>New York Times<\/em>, 5 de marzo del 2011).<\/div>\n<div>Para la prensa burguesa, el problema no es el proyecto imperialista de EEUU de apoyar incondicionalmente al Estado de Israel comprando a las burgues\u00edas nacionales. Tampoco es el apoyo pol\u00edtico y econ\u00f3mico a un r\u00e9gimen dictatorial como el de Mubarak, y a\u00fan menos lo es la pol\u00edtica de recolonizaci\u00f3n de la regi\u00f3n que se lleva imponiendo al pueblo \u00e1rabe desde los a\u00f1os 70. La pol\u00edtica de EEUU nunca queda cuestionada en todo este proceso: el problema no est\u00e1 en EEUU, sino en Egipto, el problema no es el sistema imperialista de dominaci\u00f3n neo-colonial y explotaci\u00f3n, sino el que \u201clas \u00e9lites corruptas\u201d hayan hecho \u201cmal uso\u201d de todo ese dinero, es la \u201cmalversaci\u00f3n de fondos\u201d. El esc\u00e1ndalo para los lectores norteamericanos es que el dinero de los \u201ccontribuyentes\u201d haya ido a parar a las manos de una corrupta burgues\u00eda militar. Es una cuesti\u00f3n de \u201cbad management\u201d, no el resultado de una pol\u00edtica econ\u00f3mica que amenaza con acabar con la humanidad.<\/div>\n<div>As\u00ed, de repente, para el\u00a0<em>New York Times<\/em>, los culpables se vuelven precisamente aquellos que serv\u00edan los intereses del imperialismo en la regi\u00f3n: la junta militar egipcia. Junta que EEUU financi\u00f3 durante 40 a\u00f1os para que aplicara su pol\u00edtica en la regi\u00f3n.<\/div>\n<div>A cada imperialismo le corresponde su vocero medi\u00e1tico que expone la corrupci\u00f3n del mismo r\u00e9gimen que tranquilamente apoyaba a las espaldas de los trabajadores. Del mismo modo,\u00a0<em>Le Monde<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Liberaci\u00f3n<\/em>\u00a0han centrado todos sus recursos intelectuales y heur\u00edsticos en exponer con pelos y se\u00f1ales la corrupci\u00f3n de la familia de Ben Al\u00ed, publicando dossiers especiales, mapas de influencias, destapes de fraudes etc.<\/div>\n<div>Pero a los numerosos art\u00edculos y programas televisivos sobre Ben Al\u00ed, no le corresponde ninguna investigaci\u00f3n o reportaje sobre los intereses del imperialismo franc\u00e9s en T\u00fanez, ni de los lazos org\u00e1nicos de Ben Al\u00ed y su camarilla con las multinacionales europeas, y a\u00fan menos una conexi\u00f3n entre la supervivencia del imperialismo franc\u00e9s con el subdesarrollo de T\u00fanez (por no hablar del pasado colonial del pa\u00eds).<\/div>\n<div><strong>Ellos y nosotros: \u00a1Organicemos la clase obrera mundial contra el imperialismo!<\/strong><\/div>\n<div>Vemos pues que la representaci\u00f3n de los medios burgueses de las revoluciones no s\u00f3lo deforma su car\u00e1cter, da un falso an\u00e1lisis de lo que realmente ocurre, obviando las luchas obreras en curso y las reivindicaciones sociales y econ\u00f3micas del movimiento revolucionario. En respuesta a eso nosotros debemos insistir en el car\u00e1cter socialista de la revoluci\u00f3n en curso. Es una revoluci\u00f3n llevada a cabo por la clase obrera, aunque no sea siempre su direcci\u00f3n consciente y sus dirigentes no tengan un programa socialista, explicando y aplicando la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente.<\/div>\n<div>Adem\u00e1s, debemos combatir el esquema de lectura neo-colonial y racista que reproducen los medios y que contribuye a mantener la clase obrera mundial dividida y a evitar que se organice una verdadera solidaridad con los pueblos \u00e1rabes en lucha. El mensaje impl\u00edcito no es s\u00f3lo que el problema est\u00e1 localizado en el Norte de \u00c1frica, dadas sus especificidades culturales, su atraso y la corrupci\u00f3n de sus \u00e9lites gobernantes, sino que la soluci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 localizada all\u00e1. Hay que cambiar de dirigentes burgueses. De repente ya no se mencionan los lazos entre los gobiernos imperialistas y las burgues\u00edas nacionales que administran sus intereses.<\/div>\n<div>Nosotros debemos insistir primero en que los intereses y los desaf\u00edos de la clase trabajadora tunecina, egipcia y libia son los mismos que los de los trabajadores europeos y estadounidenses: es decir acabar con la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n y con el sistema capitalista mundial. Pero tambi\u00e9n debemos insistir en que la soluci\u00f3n de ese problema no puede ser una soluci\u00f3n nacional o regional, sino una lucha de toda la clase trabajadora mundial. Al chovinismo burgu\u00e9s de los medios debemos contestar levantando la bandera del internacionalismo proletario.<\/div>\n<div>En realidad, la mejor manera que tienen los trabajadores estadounidenses y europeos para apoyar las revoluciones en \u00c1frica del Norte es enfrentar a su propia burgues\u00eda y hacer temblar, desde dentro, al imperialismo, construyendo los instrumentos pol\u00edticos para la lucha revolucionaria. Porque hasta que no se destruyan los Estados imperialistas, no habr\u00e1 paz, libertad, bienestar ni igualdad en \u00c1frica del Norte ni en ning\u00fan lugar en el mundo. Por eso contra la separaci\u00f3n \u201ccultural\u201d de los pueblos, nosotros debemos agitar la unidad internacional de la clase trabajadora, la necesidad de la solidaridad obrera y del enfrentamiento de las burgues\u00edas imperialistas.<\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Florence Oppen\/ La Voz de los Trabajadores Martes 28 de Junio de 2011 02:56 Cinismo, racismo y manipulaci\u00f3n. \u00bfSimpat\u00eda o hipocres\u00eda? La simpat\u00eda inicial de los medios de comunicaci\u00f3n imperialistas (principalmente en Estados Unidos y Europa) hacia los procesos de revoluci\u00f3n en \u00c1frica del Norte no puede sino ser sospechosa. 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