{"id":23759,"date":"2024-12-23T11:25:11","date_gmt":"2024-12-23T16:25:11","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=23759"},"modified":"2024-12-27T10:50:41","modified_gmt":"2024-12-27T15:50:41","slug":"how-can-we-defend-ourselves-from-repression-under-the-trump-administration","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/12\/23\/how-can-we-defend-ourselves-from-repression-under-the-trump-administration\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo podemos defendernos de la represi\u00f3n del gobierno Trump?"},"content":{"rendered":"<h1><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"23761\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/12\/23\/how-can-we-defend-ourselves-from-repression-under-the-trump-administration\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?fit=1200%2C900&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,900\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"gettyimages-2149565768-1&amp;#8211;03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?fit=300%2C225&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?fit=723%2C542&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-large wp-image-23761\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?resize=723%2C542&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"723\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?w=1200&amp;ssl=1 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 723px) 100vw, 723px\" \/><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>Por MICHAEL SCHREIBER<\/b><\/p>\n<p>Dado que a\u00fan faltan semanas para la segunda ascensi\u00f3n de Donald Trump a la Casa Blanca, es dif\u00edcil calibrar hasta qu\u00e9 punto Trump lograr\u00e1 cumplir las promesas que hizo a los fieles del MAGA de inaugurar una nueva \u00abedad de oro\u00bb desregulada, con aranceles elevados, favorable a las corporaciones y amenazas contra los inmigrantes en Estados Unidos. Sin embargo, es evidente que el ataque a los derechos humanos ocupar\u00e1 un lugar destacado en la agenda de su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>A medida que se aceleren las actividades de protesta pol\u00edtica, como el resurgimiento del movimiento de solidaridad con Palestina o la salida a la calle de los activistas clim\u00e1ticos para resistirse a la puesta en pr\u00e1ctica de la directiva de Trump de avanzar la petroliferaci\u00f3n, podemos esperar que el gobierno intente apu\u00f1alar duro contra las libertades civiles, especialmente contra los derechos de libertad de expresi\u00f3n y reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Trump ha prometido que la primera gran ofensiva de la nueva administraci\u00f3n ser\u00e1 contra los inmigrantes y los solicitantes de asilo. Trump ha dicho que empezar\u00eda, el primer d\u00eda, a deportar a los inmigrantes que hayan sido condenados por delitos. Despu\u00e9s de eso, su administraci\u00f3n avanzar\u00eda met\u00f3dicamente hacia la deportaci\u00f3n del resto de los 12 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos, adem\u00e1s de muchos inmigrantes que actualmente tienen capacidad legal para vivir y trabajar aqu\u00ed. Ya hay planes para ampliar los centros de detenci\u00f3n (campos de concentraci\u00f3n) para albergar a la enorme masa de personas que esperan ser deportadas.<\/p>\n<p>Trump ha dicho que utilizar\u00eda a la Guardia Nacional o incluso al Ej\u00e9rcito para ayudar en las redadas de inmigrantes. La plataforma electoral del Partido Republicano para 2024 preve\u00eda \u00abtrasladar a miles de tropas actualmente estacionadas en el extranjero\u00bb a la frontera entre EEUU y M\u00e9xico para frenar la entrada de inmigrantes.<\/p>\n<p>Pero otros sectores de la poblaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1n en peligro. Bastantes de los aduladores y abogados que Trump ha presentado como candidatos a puestos del gabinete y otros cargos han revelado en sus declaraciones los planes de la administraci\u00f3n entrante de buscar represalias contra sus supuestos \u00abenemigos\u00bb. Por ejemplo, Kash Patel, candidato de Trump a director del FBI, enumer\u00f3 en su libro de conspiraciones, \u00abGangsters del gobierno\u00bb, a varias personas a las que consideraba parte integrante del llamado \u00abEstado profundo\u00bb y, por tanto, sujetas a procesamiento legal. Y el propio Trump ha nombrado a muchos pol\u00edticos de alto nivel (en su mayor\u00eda dem\u00f3cratas) y empleados del gobierno como personas que necesitan ser &#8220;encerrados&#8221;.<\/p>\n<p>Es probable que gran parte de este veneno no sea m\u00e1s que una maniobra de temporada electoral destinada a encender a la multitud MAGA. Sin embargo, miles de trabajadores federales y cient\u00edficos corren el riesgo de ser purgados cuando los designados por Trump \u00ablimpien la casa\u00bb. Unos 50.000 empleados federales sindicados corren el riesgo de perder su empleo.<\/p>\n<p><b>La amenaza contra los activistas de izquierda<\/b><\/p>\n<p>La amenaza de la administraci\u00f3n Trump contra las organizaciones y la actividad pol\u00edtica de la clase obrera y de la izquierda debe tomarse a\u00fan m\u00e1s en serio. No hay duda de que a Trump y sus amigos les gustar\u00eda paralizar la capacidad de esos grupos para movilizar a la gente en las calles. En ese esfuerzo, estar\u00edan continuando las pol\u00edticas represivas que se fomentaron bajo Biden y los dem\u00f3cratas, especialmente contra los manifestantes de solidaridad con Palestina. El a\u00f1o pasado se lanzaron falsas acusaciones de \u00abantisemitismo\u00bb contra las protestas, acampadas y declaraciones antisionistas, lo que dio lugar a una oleada de caza de brujas de tipo McCarthy en muchas universidades.<\/p>\n<p>Por ejemplo, seg\u00fan un informe de <a href=\"https:\/\/jewishcurrents.org\/inside-yale-police-department-war-student-protesters-palestine\">la revista<i> Jewish Currents<\/i> <\/a>(20 de diciembre de 2024), miles de archivos publicados recientemente en virtud de la Ley de Libertad de Informaci\u00f3n (FOIA) revelaron que el FBI ayud\u00f3 al Departamento de Polic\u00eda [de la Universidad] de Yale la primavera pasada a espiar a los estudiantes propalestinos e interrumpir sus actividades de protesta en el campus. El Departamento de Polic\u00eda de Yale vigil\u00f3 las publicaciones de los estudiantes en las redes sociales y por correo electr\u00f3nico, y rastre\u00f3 su paradero con c\u00e1maras de vigilancia y drones. Estas t\u00e1cticas se repitieron en otras universidades, a menudo tambi\u00e9n con la ayuda del FBI.<\/p>\n<p>Sin duda, la Casa Blanca de Trump intentar\u00e1 extender y ampliar esta oleada de represi\u00f3n, si puede salirse con la suya. La determinaci\u00f3n de Trump de tomar medidas dr\u00e1sticas contra las protestas pol\u00edticas pudo verse en julio, por ejemplo, cuando despotric\u00f3 contra las manifestaciones de solidaridad con Palestina y declar\u00f3 en Fox News que quienes quemaran o pisotearan la bandera estadounidense deber\u00edan ser condenados a un a\u00f1o de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Durante la primera administraci\u00f3n de Trump, cuando millones de personas salieron a las calles para protestar contra la brutalidad policial tras el asesinato de George Floyd, el presidente dijo a sus apoyantes militares que quer\u00eda emplear la Acci\u00f3n de Insurrecci\u00f3n de 1807 para movilizar tropas del Ej\u00e9rcito o de la Guardia Nacional contra los manifestantes. Pregunt\u00f3 al jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark A. Miley, sobre c\u00f3mo hacer frente a los manifestantes en las calles de Minneapolis: \u00ab\u00bfNo puedes simplemente dispararles? \u00bfDispararles a las piernas o algo as\u00ed?\u00bb. Cuando sus asesores replicaron, Trump se enfureci\u00f3 y denuncio de \u00abperdedores\u00bb a los l\u00edderes militares.<\/p>\n<p>Sin embargo, Trump plante\u00f3 el mismo escenario m\u00e1s recientemente, el 13 de octubre, cuando Fox News le pregunt\u00f3 si pensaba que podr\u00eda haber violencia el d\u00eda de las elecciones. Respondi\u00f3 a la pregunta arremetiendo contra lo que llam\u00f3 el \u00abenemigo desde dentro\u00bb y continu\u00f3 diciendo: \u00abTenemos gente muy mala. Tenemos gente enferma, lun\u00e1ticos de la izquierda radical. Y creo que son los grandes&#8230; y deber\u00edan ser manejados muy f\u00e1cilmente, si es necesario, por la Guardia Nacional, o si es realmente necesario, por los militares, porque no pueden dejar que eso ocurra.\u00bb<\/p>\n<p><b>\u00abMarchando hacia la violencia\u00bb<\/b><\/p>\n<p>El regreso de Trump al poder pol\u00edtico ha emocionado a los grupos de extrema derecha. El presidente electo se ha mostrado dispuesto a indultar a los l\u00edderes de dos grupos de milicianos derechistas, los Proud Boys y los Oath Keepers, que hab\u00edan sido condenados por actividades delictivas durante los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio. Adem\u00e1s, algunos grupos de derechas, debido a su influencia en el gobierno y en los medios de comunicaci\u00f3n, tienen el poder de amenazar nuestros derechos democr\u00e1ticos, incluida la capacidad de los disidentes pol\u00edticos de crear sus movimientos sin interferencias del Estado.<\/p>\n<p>Un ejemplo especialmente pernicioso de propaganda derechista es un texto de 151 p\u00e1ginas titulado \u00abMarchando hacia la violencia\u00bb, publicado en Internet a principios de noviembre por un supuesto centro de reflexi\u00f3n\u00a0 llamado Capital Research Center (CRC). El sensacionalista documento pretende ser una exposici\u00f3n de m\u00e1s de 150 organizaciones que pueden tener relaci\u00f3n con el movimiento de solidaridad con Palestina en Estados Unidos.<\/p>\n<p>El Capital Research Center es un grupo reaccionario que ha actuado como adversario de varias campa\u00f1as medioambientales y luchas por los derechos de los trabajadores; tambi\u00e9n ha arremetido contra cuestiones como la supuesta \u00abcorrecci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb en los campus universitarios. El CRC fue fundado en 1984 por Willa Johnson, antigua vicepresidenta de la Fundaci\u00f3n Heritage. Este \u00faltimo grupo fue el autor del plan Proyecto 2025, que ofrec\u00eda un dr\u00e1stico escenario de orientaci\u00f3n derechista para la nueva administraci\u00f3n Trump.<\/p>\n<p>Como autor de su folio \u00abMarchando hacia la violencia\u00bb, el CRC eligi\u00f3 a Ryan Mauro, comentarista habitual de Fox News y profesor de la Universidad Regent, \u00abcentrada en Cristo\u00bb, que afirma tener experiencia en investigaciones \u00abisl\u00e1micas y contraextremistas\u00bb. Result\u00f3 que Mauro elabor\u00f3 un documento de investigaci\u00f3n muy chapucero para el CRC. Sin embargo, a pesar de su incapacidad para aportar pruebas convincentes, Mauro insisti\u00f3 audazmente en su documento en que el movimiento palestino contiene en su n\u00facleo \u00abelementos militantes que lo empujan hacia &#8230; la destrucci\u00f3n de propiedades y la violencia descrita propiamente como terrorismo dom\u00e9stico\u00bb.<\/p>\n<p>El documento declara que muchos de los grupos de su lista, aunque no est\u00e9n implicados en actos terroristas propiamente dichos, son sin embargo \u00abproterroristas\u00bb. Mauro justifica el uso de ese t\u00e9rmino porque los grupos supuestamente funcionan a largo plazo como \u00abreclutadores\u00bb para el terrorismo, o est\u00e1n de alguna manera \u00abasociados con grupos terroristas\u00bb. En los c\u00edrculos exteriores de su categor\u00eda \u00abproterrorista\u00bb, el documento sit\u00faa a organizaciones tan conocidas como el Gremio Nacional de Abogados, los Socialistas Dem\u00f3cratas de Am\u00e9rica, el Consejo Isl\u00e1mico del Norte de California, el Comit\u00e9 Antidiscriminatorio \u00c1rabe-Americano, el Centro de Derechos Constitucionales y la Alianza Musulmana de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>No cabe duda de que Mauro y el CRC, al difamar al movimiento de solidaridad con Palestina y a una amplia constelaci\u00f3n de organizaciones antibelicistas, de libertades civiles y socialistas con acusaciones de \u00abterrorismo\u00bb y \u00abviolencia\u00bb, esperan afectar a la capacidad de esos grupos para organizar sus actos y crecer. El documento recomienda remedios como acusar a los \u00abinfractores\u00bb con arreglo a las leyes contra el crimen organizado (un m\u00e9todo que ya se est\u00e1 utilizando contra los manifestantes de Cop City en Atlanta) y despojar a algunos grupos de su condici\u00f3n de organizaciones sin \u00e1nimo de lucro.<\/p>\n<p>Existe el peligro de que la distribuci\u00f3n de \u00abMarchando hacia la violencia\u00bb y de otros escritos conspirativos similares contribuya a fomentar un clima de miedo en la poblaci\u00f3n estadounidense. De forma similar a lo que ocurri\u00f3 en el periodo McCarthy de principios de la d\u00e9cada de 1950, podr\u00edamos estar de nuevo al principio de un periodo en la que los partidarios potenciales de las causas progresistas decidan mantenerse alejados de las actividades del movimiento para evitar ser objetivo de la polic\u00eda y otros organismos gubernamentales. Tales textos tambi\u00e9n pueden invitar a la violencia de represalia por parte de vigilantes de extrema derecha y fascistas contra los grupos que fueron nombrados.<\/p>\n<p><b>Parte II: Mirando a la historia<\/b><\/p>\n<p>Un breve repaso a la historia puede ser instructivo para determinar c\u00f3mo defendernos de los ataques del gobierno y de la derecha. A lo largo del siglo\u00a0 XX, las organizaciones de izquierda, sindicales, negras, indigenas y antibelicistas fueron atacadas por las fuerzas policiales y el FBI o por organizaciones fascistas que a menudo actuaban con la connivencia de las autoridades estatales. La polic\u00eda orquest\u00f3 o ayud\u00f3 a encubrir los asesinatos de destacados dirigentes negros, como Medgar Evers, Malcolm X, Fred Hampton y Mark Clark, mientras que muchos m\u00e1s activistas fueron detenidos y enviados a prisi\u00f3n por cargos falsos.<\/p>\n<p>El movimiento socialista fue uno de los principales objetivos de los esfuerzos de desarticulaci\u00f3n del gobierno. Pero en muchas ocasiones, el movimiento pudo responder de acuerdo con una larga y probada pol\u00edtica de trabajo de defensa. A continuaci\u00f3n esbozaremos algunos de sus m\u00e9todos.<\/p>\n<p>Los principios b\u00e1sicos de la defensa en el movimiento obrero se perfeccionaron en las campa\u00f1as de organizaciones como la Defensa Obrera Internacional (creada por el Partido Comunista en sus primeros a\u00f1os). James P. Cannon fue el secretario nacional de la DOI, y un n\u00facleo de personas que participaron en la organizaci\u00f3n de defensa, como Rose Karsner, formaron m\u00e1s tarde el primer cuadro del grupo trotskista en EEUU, la Liga Comunista de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>En su libro \u00abThe First Ten Years of American Communism\u00bb (Los primeros diez a\u00f1os del comunismo estadounidense), James P. Cannon escribi\u00f3 que hab\u00eda elaborado los planes para crear la DOI cuando era delegado de la Comintern en Mosc\u00fa en 1925 y manten\u00eda conversaciones con Big Bill Haywood, dirigente de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW). Cannon escribi\u00f3 que \u00e9l y Haywood conceb\u00edan el DOI \u00abcomo un organismo no-partidista que defender\u00eda a cualquier miembro del movimiento obrero, independientemente de su opini\u00f3n o afiliaci\u00f3n, si fuera perseguido por la ley capitalista\u00bb. En otras palabras, trabajaban de acuerdo con el viejo lema de la IWW: \u00abUn da\u00f1o a uno es un da\u00f1o a todos\u00bb.<\/p>\n<p>Otro principio adoptado por el DOI fue la idea de que, para ser m\u00e1s eficaces, los esfuerzos de defensa requer\u00edan la construcci\u00f3n de un amplio frente \u00fanico de todas las organizaciones obreras y otros grupos interesados en defender las libertades civiles.<\/p>\n<p>Cannon se\u00f1al\u00f3 en el libro \u00abLos Primeros Diez A\u00f1os\u00bb que al principio del trabajo del DOI hab\u00eda 106 presos de la guerra de clases en Estados Unidos: decenas de miembros de la IWW, un grupo de mineros del carb\u00f3n de la AFL en Virginia Occidental, etc\u00e9tera. Cannon dijo que su \u00fanico delito era ser dirigentes u organizadores de huelgas, y que ninguno de ellos era miembro del Partido Comunista. \u00ab\u00a1Pero los defendimos a todos!\u00bb<\/p>\n<p>El caso m\u00e1s famoso del que se hizo cargo el DOI fue la defensa de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos inmigrantes italianos y anarquistas que, a pesar de la debilidad de las pruebas, hab\u00edan sido condenados en 1921 por asesinar a dos empleados de banco durante un atraco en Massachusetts. A medida que se alargaban las apelaciones judiciales, el reci\u00e9n creado DOI se involucr\u00f3 en la recaudaci\u00f3n de dinero y otras actividades de apoyo en nombre del comit\u00e9 de defensa de los acusados. En 1927, el a\u00f1o en que Sacco y Vanzetti fueron ejecutados, se hab\u00edan celebrado grandes manifestaciones en su favor en ciudades de todo Estados Unidos y de todos los continentes del mundo. Seg\u00fan Cannon, el DOI \u00abera el centro organizador\u00bb de esta actividad mundial.<\/p>\n<p><b>Campa\u00f1as de defensa de los trotskistas estadounidenses<\/b><\/p>\n<p>En 1927, tr\u00e1gicamente, los Partidos Comunistas de todo el mundo hab\u00edan ca\u00eddo bajo el dominio de la burocracia conservadora de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica dirigida por Josef Stalin. En Estados Unidos, Cannon y otros miembros fueron expulsados sumariamente del Partido Comunista por su apoyo a las ideas de Le\u00f3n Trotsky, que luchaba contra la burocracia y abogaba por un retorno a los principios revolucionarios de Lenin y los bolcheviques.<\/p>\n<p>Cuando la \u00abOposici\u00f3n de Izquierda\u00bb (trotskistas) empez\u00f3 a organizarse en una agrupaci\u00f3n independiente en Estados Unidos -que pronto se nombro la Liga Comunista de Am\u00e9rica-, tuvo que enfrentarse a matones estalinistas, a los que el PC hab\u00eda enviado a disolver sus reuniones y a agredir en las calles a los vendedores del peri\u00f3dico <i>The Militant<\/i>. La LCA pudo emplear una vez m\u00e1s la t\u00e9cnica de construir una defensa amplia y \u00fanica. Una serie de sindicalistas, radicales y personas que deseaban apoyar el derecho de los trotskistas a hablar fueron reclutados en la Guardia de Defensa de los Trabajadores para proteger las reuniones. Eventualmente, los estalinistas se dieron cuenta de que sus ataques violentos eran contraproducentes y les pusieron fin.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os siguientes, los trotskistas de Estados Unidos se comprometieron a fondo en la defensa del propio Le\u00f3n Trotsky, que hab\u00eda sido calumniado por Stalin y sus seguidores. Los estalinistas inventaron la mentira de que Trotsky era un contrarrevolucionario, un pro-fascista, que trabajaba mano a mano con Hitler para desbaratar el movimiento obrero internacional. Insistieron en que Trotsky y sus secuaces merec\u00edan ser perseguidos y eliminados, incluso asesinados.<\/p>\n<p>En 1937, los trotskistas de este pa\u00eds -entonces reunidos dentro del Partido Socialista- contribuyeron decisivamente a convocar una Comisi\u00f3n de Investigaci\u00f3n, encabezada por el fil\u00f3sofo liberal John Dewey e integrada por otros conocidos exponentes de las libertades civiles. La comisi\u00f3n se dispuso a analizar las \u00abpruebas\u00bb contra Trotsky y su hijo Le\u00f3n Sedov que los estalinistas hab\u00edan recopilado en los infames Juicios de Mosc\u00fa. Tras examinar los hechos del caso -incluido un extenso examen de Trotsky en M\u00e9xico-, la comisi\u00f3n decidi\u00f3 que los Juicios de Mosc\u00fa hab\u00edan sido un montaje y que Trotsky y Sedov no eran culpables de los cargos que se les imputaban.<\/p>\n<p>Al iniciarse la II Guerra Mundial, el movimiento trotskista de Estados Unidos -ahora constituido como el Socialist Workers&#8217; Party (Partido Socialista de los Trabajadores)- se vio envuelto en su propia defensa, cuando 17 de los principales dirigentes del partido -junto con dirigentes del combativo local de los Teamsters en Minneapolis- fueron acusados en virtud de la Ley Smith por oponerse a la pol\u00edtica de guerra imperialista de Roosevelt y por supuestamente \u00abconspirar para derrocar al gobierno por la fuerza y la violencia\u00bb. Una vez m\u00e1s, el partido intent\u00f3 construir una amplia defensa unida contra los falsos cargos; el novelista James T. Farrell acept\u00f3 encabezar el comit\u00e9 de defensa. Al final, los dirigentes del SWP y sus coacusados del sindicato Teamster recibieron condenas relativamente leves: 16 meses en una prisi\u00f3n federal.<\/p>\n<p>Los estalinistas, en su detrimento, se negaron a defenderlos y animaron la acusaci\u00f3n. Siete a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando el propio PC se vio atrapado por la Ley Smith y otras herramientas de la caza de brujas dirigida por el senador Joe McCarthy, el SWP se ofreci\u00f3 a ayudar a construir un frente \u00fanico en su defensa. Sin embargo, el PC como tonto rechaz\u00f3 la oferta.<\/p>\n<p>Durante la guerra, la direcci\u00f3n burocr\u00e1tica de los sindicatos profundizo sus conexiones al partido Democrata de Roosevelt y Truman. Cuando se aumento la represi\u00f3n en los a\u00f1os que vinieron, la falta de apoyo por la independencia de clase debilito al movimiento sindicaal al defenderse de la Ley Taft-Harley de 1947 entre otras leyes reaccionarias.<\/p>\n<p>Muchos camaradas del SWP tambi\u00e9n perdieron sus empleos durante el periodo del Temor Rojo en la posguerra, s\u00f3lo por expresar sus ideas. Cannon mencion\u00f3 en su libro \u00abLos diez primeros a\u00f1os del comunismo estadounidense\u00bb el caso de un veterano discapacitado de la II Guerra Mundial, James Kutcher, que hab\u00eda sido despedido de su trabajo como empleado de la Administraci\u00f3n de Veteranos en 1948 por ser miembro del SWP. Cannon coment\u00f3 que, desgraciadamente, \u00abdebido a la actitud de los estalinistas, as\u00ed como por otras consideraciones, ser\u00eda ut\u00f3pico esperar un frente \u00fanico global\u00bb en defensa de Kutcher. No obstante, inst\u00f3 a los sindicatos y a las organizaciones pol\u00edticas antiestalinistas a unirse para protestar contra el procesamiento. Cannon se\u00f1al\u00f3 que esto ser\u00eda principalmente \u00abpor el bien de la libertad de expresi\u00f3n, por esos derechos democr\u00e1ticos que el movimiento obrero se ha ganado a pulso y que tanto necesita para su lucha informada y consciente por alcanzar un terreno m\u00e1s elevado.\u00bb Tras una lucha de ocho a\u00f1os, en gran parte como resultado de los vigorosos esfuerzos del Comit\u00e9 de Defensa de los Derechos Civiles de Kutcher, \u00e9ste gan\u00f3 su caso, volvi\u00f3 a su puesto de trabajo y se le concedieron los salarios atrasados.<\/p>\n<p>Kutcher escribi\u00f3 en el libro sobre su terrible experiencia, \u00abEl caso del veterano sin piernas\u00bb: \u00abNuestra victoria, por parcial que fuera, tambi\u00e9n anim\u00f3 y dio munici\u00f3n a los que no hab\u00edan sido v\u00edctimas directas pero quer\u00edan detener la represi\u00f3n. Tendi\u00f3 a minar la moral y la confianza en s\u00ed mismos de al menos algunos de los cazadores de brujas y sus seguidores o incautos. Y tuvo un impacto saludable en la gran masa de personas que se encontraban en medio y no se hab\u00edan comprometido activamente con ninguno de los bandos, cuyo apoyo ambos bandos intentaban ganarse.\u00bb<\/p>\n<p>En 1962 -la \u00e9poca de la \u00abcrisis de los misiles en Cuba\u00bb- tres estudiantes de la Universidad de Indiana en Bloomington, que hab\u00edan ayudado a organizar una secci\u00f3n de la Alianza de J\u00f3venes Socialistas (Young Socialist Alliance) en el campus, fueron acusados de \u00absubversi\u00f3n\u00bb en virtud de la Ley Anticomunista de Indiana. Sus \u00fanicos \u00abdelitos\u00bb eran sus creencias y el hecho de que ellos y otros miembros de la AJS se hab\u00edan atrevido a emprender actividades pol\u00edticas de acuerdo con esas creencias. La AJS, junto con miembros de la secci\u00f3n local de Fair Play for Cuba, hab\u00eda ayudado a crear un \u00abComit\u00e9 Ad Hoc de Oposici\u00f3n a la Agresi\u00f3n Estadounidense\u00bb, que inici\u00f3 una peque\u00f1a marcha en el campus en defensa de la revoluci\u00f3n cubana. Los manifestantes fueron abordados por una turba derechista que se contaba por centenares, mientras la polic\u00eda permanec\u00eda parados a un lado.<\/p>\n<p>Los miembros de la AJS acusados -Ralph Levitt, James Bingham y Tom Morgan, conocidos como los Tres de Bloomington- se enfrentaban a una posible pena de prisi\u00f3n de uno a tres a\u00f1os. Sin embargo, debido en gran parte a las acciones del Comit\u00e9 de Ayuda a los Estudiantes de Bloomington (CABS), su caso recibi\u00f3 apoyo nacional. El CABS estaba dirigido por el SWP, con cual la AJS manten\u00eda una relaci\u00f3n de solidaridad. Los Tres de Bloomington fueron de gira por m\u00e1s de 100 campus. En 1965, m\u00e1s de 1.300 profesores de 95 universidades se hab\u00edan convertido en patrocinadores del comit\u00e9 de defensa. Incluso <i>el New York Times <\/i>cubri\u00f3 el caso y calific\u00f3 la acusaci\u00f3n de amenaza a la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En pocos a\u00f1os, el caso Bloomington empez\u00f3 a desmoronarse. En 1964, un juez del condado declar\u00f3 inconstitucional la ley antisubversiva de Indiana. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el Tribunal Supremo del estado restableci\u00f3 las acusaciones, pero el fiscal no tard\u00f3 en retirar los cargos y dimitir de su cargo.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os 60 y 70, en varias ocasiones, librer\u00edas y oficinas del SWP fueron bombardeadas, asaltadas y tiroteadas por grupos fascistas, a menudo organizados o protegidos por la polic\u00eda. Estos ataques ocurrieron en Los \u00c1ngeles, Chicago, Houston y otros lugares. En algunos casos, los miembros que fueron v\u00edctimas de la violencia fueron detenidos o perseguidos, mientras que los matones de extrema derecha que los atacaron quedaron libres. Al mismo tiempo, la polic\u00eda y el FBI robaron y colocaron micr\u00f3fonos en la sede del SWP, robaron los archivos del partido e intervinieron sus tel\u00e9fonos.<\/p>\n<p>Pero el SWP sigui\u00f3 luchando. Tras 13 a\u00f1os de lucha, en 1986 incluso gan\u00f3 un importante juicio contra la infiltraci\u00f3n y la desorganizaci\u00f3n por las actividades de espionaje COINTELPRO del gobierno.<\/p>\n<p><b>Parte III: Caracter\u00edsticas de una pol\u00edtica de defensa eficaz<\/b><\/p>\n<p>Por supuesto, los comit\u00e9s de defensa como la Defensa Obrera Internacional y sus descendientes s\u00f3lo entran en juego en las circunstancias especiales de un ataque del Estado contra individuos u organizaciones de la clase obrera. Sin embargo, los activistas debemos ser conscientes de nuestra pol\u00edtica de defensa en <i>todas nuestras actividades<\/i>. Tenemos que prepararnos de antemano para el aumento de incidentes de espionaje, detenciones o incluso ataques violentos.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de defensa socialista reconoce como fundamento la concepci\u00f3n marxista de la lucha de clases: La clase capitalista explota a la clase obrera y, por tanto, los intereses de ambas clases son antag\u00f3nicos y, a largo plazo, no pueden conciliarse. Y tambi\u00e9n incluye la visi\u00f3n marxista del Estado como veh\u00edculo principal de fuerza (y a menudo de violencia) dentro de la lucha de clases. Mantener a raya a la clase obrera es una de las funciones b\u00e1sicas del Estado capitalista.<\/p>\n<p>Esto, a su vez, deber\u00eda llevar a comprender que puede ser contraproducente e incluso suicida depender de que el estado capitalista act\u00fae en contra de sus propios intereses de clase para defender a la clase obrera y a sus organizaciones. Los jueces no van a fallar a nuestro favor s\u00f3lo porque coincida con el procedimiento legal o constitucional correcto, y los fiscales estatales no van a retirar sus cargos porque pueda demostrarse claramente que somos inocentes. Por supuesto, de vez en cuando, los acusados pol\u00edticos han ganado sus casos en los tribunales. Sin embargo, por lo general es esencial contar con un comit\u00e9 de defensa que trabaje independientemente del equipo jur\u00eddico para reunir un apoyo masivo a favor del acusado.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos construir una campa\u00f1a de defensa que llegue a las masas? Como ya se ha mencionado, nuestra pol\u00edtica de defensa reconoce, como en la \u00e9poca de la Defensa Obrera Internacional de Cannon, la necesidad de una solidaridad no sectaria, la idea de fortalecer nuestras fuerzas construyendo un amplio frente \u00fanico de todos los que est\u00e1n de acuerdo en la necesidad b\u00e1sica de defensa y de proteger los derechos civiles. Una coalici\u00f3n de defensa grande y bien organizada -que se esfuerce por incluir a dirigentes y bases m\u00e1s all\u00e1 de sus propias filas, como en el movimiento sindical o en las organizaciones religiosas o comunitarias, o incluso a acad\u00e9micos, m\u00fasicos y escritores conocidos- puede tener la capacidad de llegar a grandes sectores de trabajadores y a sus aliados y ayudar a ponerlos en movimiento.<\/p>\n<p>Por supuesto, los liberales y los partidarios no marxistas de los derechos civiles podr\u00edan no entender la reticencia de los socialistas a confiar en m\u00e9todos como apelar a pol\u00edticos supuestamente simpatizantes para obtener favores, o confiar en que la polic\u00eda se reforme y se convierta as\u00ed en un beneficio para la sociedad. Pero estas fuerzas pueden incluirse en una coalici\u00f3n de defensa m\u00e1s amplia. Independientemente de las diferencias de doctrina pol\u00edtica o de otros asuntos, todo el que est\u00e9 dispuesto a ayudar al esfuerzo de defensa debe ser bienvenido.<\/p>\n<p>La actividad de defensa tambi\u00e9n implica la necesidad de trabajar para ampliar y proteger nuestras libertades civiles dentro de la sociedad capitalista; el trabajo de defensa resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil si uno puede referirse a una serie de derechos civiles que figuran en los libros de derecho y que siguen estando protegidos en cierta medida. El derecho de reuni\u00f3n, la libertad de expresi\u00f3n, la afiliaci\u00f3n a sindicatos, etc. son adquisiciones importantes de la clase obrera, que se consiguieron mediante luchas pasadas, pero sin una lucha continua para mantener estos derechos, la clase dominante intentar\u00e1 borrarlos. Adem\u00e1s, la importancia de las libertades civiles es f\u00e1cilmente aceptada por la mayor\u00eda de los trabajadores y otros sectores de la poblaci\u00f3n de este pa\u00eds, y los casos de defensa pueden apelar a amplias capas refiri\u00e9ndose a estos derechos.<\/p>\n<p>El \u00e9xito en atraer un amplio apoyo se centra en gran medida en que el comit\u00e9 de defensa se esfuerce por mostrar claramente que las personas defendidas son v\u00edctimas, no autores, y que es el estado, la polic\u00eda, la fiscal\u00eda, etc. quienes act\u00faan de forma injusta e indefendible.<\/p>\n<p>En este sentido, el \u00e9xito del trabajo de defensa incluye un proceso que es an\u00e1logo -al menos en muchos aspectos- a los m\u00e9todos utilizados por los socialistas para acercarse a las masas en el trabajo pol\u00edtico y ayudarlas a pasar a la acci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo se ponen en pr\u00e1ctica estos m\u00e9todos? Por un lado, en nuestra literatura y esl\u00f3ganes, podemos intentar que las reivindicaciones y objetivos de nuestro movimiento parezcan f\u00e1cilmente comprensibles, l\u00f3gicos e incluso necesarios para muchos trabajadores. Tiene un valor adicional enmarcar las reivindicaciones de forma que ayuden a la gente a ver c\u00f3mo encaja la lucha concreta en una imagen mucho m\u00e1s amplia de la sociedad, de la que ellos tambi\u00e9n forman parte.<\/p>\n<p>Esta pr\u00e1ctica tambi\u00e9n incluye el uso de lo que a menudo se denominan \u00ab<i>formulaciones defensivas <\/i>\u00bb dentro de nuestras consignas y reivindicaciones. Estas formulaciones deben intentar demostrar que<\/p>\n<p>1) Nuestras fuerzas act\u00faan de forma perfectamente razonable para conseguir estas reivindicaciones necesarias, mientras que nuestros oponentes (el estado, el patr\u00f3n, etc.) son los que son injustos, desleales o incluso violentos.<\/p>\n<p>2) Defendemos la democracia y las libertades civiles frente a las fuerzas (como la polic\u00eda) que vulneran estos derechos.<\/p>\n<p>3) Nunca abogamos por la violencia, pero si se utiliza la violencia contra nosotros, podr\u00edamos vernos justificadamente obligados a defendernos.<\/p>\n<p>Estas formulaciones defensivas pueden utilizarse en una situaci\u00f3n de huelga o en cualquier tipo de lucha. Y en los casos de defensa, igualmente, su uso puede ayudar a llegar a un p\u00fablico m\u00e1s amplio entre los trabajadores, los oprimidos y sus aliados, al acercarse a estas fuerzas a su nivel de comprensi\u00f3n e intereses para se\u00f1alarles el camino a seguir y ayudarles a ver por qu\u00e9 es importante que se impliquen.<\/p>\n<p>Por el contrario, llamamientos como \u00abno existe la libertad de expresi\u00f3n para los racistas\u00bb o \u00abmatar a los fascistas\u00bb resultan mucho menos atractivos o incluso repulsivos para la mayor\u00eda de los trabajadores, o estudiantes, porque parecen abogar por la intolerancia o incluso la violencia. En lugar de aprovechar una oportunidad para educar a la gente sobre c\u00f3mo trabajan los fascistas para destruir nuestros derechos democr\u00e1ticos, esos esl\u00f3ganes pueden permitir que los fascistas aparezcan como las v\u00edctimas de un movimiento que quiere limitar la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ante las movilizaciones de racistas y fascistas, nuestro movimiento ha recomendado la t\u00e1ctica de la <i>contramovilizaci\u00f3n<\/i>. Es decir, en lugar de bloquear f\u00edsicamente a los fascistas -o intentar que las autoridades o la administraci\u00f3n universitaria proh\u00edban que se re\u00fanan o hablen-, podr\u00edamos esforzarnos por organizar una concentraci\u00f3n grande y visible que eclipsara a las fuerzas reaccionarias. En la concentraci\u00f3n, podr\u00edamos dar a conocer nuestras propias opiniones antirracistas al p\u00fablico y a los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el uso m\u00e1s notable de esta t\u00e1ctica tuvo lugar en febrero de 1939, cuando los Camisas Plateadas, afines a los nazis, celebraron una gran asamblea en el Madison Square Garden. En respuesta, el SWP fue clave para organizar una concentraci\u00f3n masiva de trabajadores en las calles fuera del auditorio. La contraprotesta lleg\u00f3 a ser de unas 100.000 personas -cinco veces el tama\u00f1o de la concentraci\u00f3n fascista- y el SWP encabez\u00f3 la marcha que sigui\u00f3. Desgraciadamente, la marcha pac\u00edfica fue atacada por polic\u00edas a caballo, y los trabajadores se vieron obligados a defenderse.<\/p>\n<p>Un uso m\u00e1s reciente de la t\u00e1ctica de contramovilizaci\u00f3n tuvo lugar en Boston en agosto de 2017. Una semana despu\u00e9s de la tristemente c\u00e9lebre manifestaci\u00f3n de los supremacistas blancos \u00abUnite the Right\u00bb en Charlottesville (Virginia), en la que fue asesinada la manifestante Heather Heyer, una serie de grupos de derechas organizaron una marcha y una concentraci\u00f3n en el Boston Common. Fue recibida por una movilizaci\u00f3n de m\u00e1s de 40.000 manifestantes (seg\u00fan la polic\u00eda), que superaban ampliamente en n\u00famero a los derechistas. Los manifestantes corearon esl\u00f3ganes como \u00abLas vidas negras importan\u00bb y \u00ab\u00a1Ni Trump, ni el KKK, ni el EEUU racista!\u00bb.<\/p>\n<p>En resumen, La Voz de los Trabajadores, al igual que nuestros predecesores en el movimiento socialista, sit\u00faa el trabajo de defensa en el primer plano de nuestras actividades. Defendemos la solidaridad con <i>todas <\/i>las v\u00edctimas de clase, al tiempo que construimos comit\u00e9s de defensa independientes y amplios. Al mismo tiempo, se\u00f1alamos la necesidad de llevar a cabo actividades de forma abierta y democr\u00e1tica, con t\u00e1cticas y reivindicaciones f\u00e1cilmente comprensibles para los trabajadores. Estos m\u00e9todos pueden contribuir a que nuestros movimientos sean m\u00e1s resistentes a los ataques del gobierno, la patronal y la extrema derecha.<\/p>\n<p><em>Foto:<\/em> <em>La polic\u00eda ataca una protesta palestina en la Universidad de Emory el pasado abril.<\/em> <em>((Elijah Nouvelage \/ AFP \/ Getty Images)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por MICHAEL SCHREIBER Dado que a\u00fan faltan semanas para la segunda ascensi\u00f3n de Donald Trump a la Casa Blanca, es dif\u00edcil calibrar hasta qu\u00e9 punto Trump lograr\u00e1 cumplir las promesas que hizo a los fieles del MAGA de inaugurar una nueva \u00abedad de oro\u00bb desregulada, con aranceles elevados, favorable a las corporaciones y amenazas contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13882115,"featured_media":23761,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false},"categories":[30798,27744,27827,27725,27799],"tags":[],"class_list":["post-23759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-defense-cases-civil-liberties","category-fascism-far-right","category-theory-history","category-police-prisons","category-national"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","es"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/gettyimages-2149565768-1-03ec87ba9645d2cdbd1cbece25ffcb9d382f29be.webp?fit=1200%2C900&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdQxqk-6bd","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13882115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23759"}],"version-history":[{"count":67,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23873,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23759\/revisions\/23873"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}