{"id":21683,"date":"2024-07-13T08:05:59","date_gmt":"2024-07-13T12:05:59","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=21683"},"modified":"2024-07-13T14:05:12","modified_gmt":"2024-07-13T18:05:12","slug":"whats-next-for-the-palestine-solidarity-movement-on-college-campuses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/07\/13\/whats-next-for-the-palestine-solidarity-movement-on-college-campuses\/","title":{"rendered":"\u00bfQue sigue para el movimiento estudiantil por Palestina?"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"21685\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/07\/13\/whats-next-for-the-palestine-solidarity-movement-on-college-campuses\/nyu-spectrum-news-ny1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/NYU-Spectrum-News-NY1.jpg?fit=1220%2C686&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1220,686\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"NYU (Spectrum News NY1)\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/NYU-Spectrum-News-NY1.jpg?fit=723%2C407&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-21685 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/NYU-Spectrum-News-NY1.jpg?resize=723%2C447&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"723\" height=\"447\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por DAN BELLE y N. IRAZU<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sigue para el Movimiento Estudiantil de Solidaridad con Palestina?<\/p>\n<p>En m\u00e1s de nueve meses de lucha mundial para poner fin a la guerra genocida de Israel en Gaza, los campus universitarios se han convertido en lugares claves de lucha en muchos pa\u00edses, especialmente en Estados Unidos. All\u00ed se ha concentrado parte de la oposici\u00f3n m\u00e1s visible a la ofensiva israel\u00ed y de los esfuerzos m\u00e1s duros de la represi\u00f3n. Cuando las vacaciones de verano se acaban y los campus empiecen a reabrir, tendremos un momento esencial para aprender del \u00faltimo periodo y planificar qu\u00e9 hacer a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha conseguido este movimiento? \u00bfA qu\u00e9 obst\u00e1culos se enfrenta? \u00bfCu\u00e1les son las tareas centrales hoy y en los pr\u00f3ximos meses?<\/p>\n<p><strong>El panorama mundial<\/strong><\/p>\n<p>El balance actual es muy contradictorio, tanto a escala mundial como en el escenario estadounidense. No es f\u00e1cil proyectar el resultado de la fase actual. Ni el derrotismo ni el triunfalismo est\u00e1n justificados.<br \/>\nSin duda, la ofensiva israel\u00ed ha sido devastadora. Ha matado a casi uno de cada 50 habitantes de Gaza y herido al menos a uno de cada 25. Cerca del 90% de los que quedan est\u00e1n desplazados. M\u00e1s de la mitad no tienen un hogar f\u00edsico al que puedan regresar. La hambruna impuesta contin\u00faa y las enfermedades infecciosas proliferan. Las im\u00e1genes por sat\u00e9lite muestran que m\u00e1s de la mitad de la vegetaci\u00f3n de Gaza ha sido destruida. Las pocas instalaciones sanitarias que quedan est\u00e1n al punto de colapso. Todas las universidades han sido da\u00f1adas o destruidas. Israel sigue asesinando, mutilando, aterrorizando, secuestrando, encarcelando y torturando a los habitantes de Gaza. Al ritmo al que Gaza pudo reconstruirse tras las ofensivas anteriores, tardar\u00e1n 80 a\u00f1os en reemplazar s\u00f3lo los edificios totalmente destruidos.<\/p>\n<p>La ofensiva en Cisjordania contin\u00faa y se intensifica. El ministro de Finanzas israel\u00ed, Bezalel Smotrich, planea avanzar hacia la anexi\u00f3n formal de m\u00e1s del 60% de Cisjordania, ya controlada por Israel. Los ataques de Israel en el territorio se intensifican con ataques a\u00e9reos.<\/p>\n<p>Todo esto se logra con el constante apoyo material y diplom\u00e1tico del gobierno de Estados Unidos, s\u00f3lo brevemente frenado. Las amenazas de Biden de detener la ayuda a Israel si invad\u00eda Rafah no sirvieron de nada cuando lleg\u00f3 el momento. A pesar de las peri\u00f3dicas garant\u00edas de Biden de que un acuerdo de alto el fuego est\u00e1 a punto de hacerse realidad, Netanyahu promete continuar la guerra sin fin.<\/p>\n<p>En apariencia, nada ha cambiado.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el progreso constante de Israel hacia la plena normalizaci\u00f3n con los Estados \u00e1rabes se ha interrumpido y su aislamiento internacional ha alcanzado nuevas cotas. La Corte Penal Internacional y el Tribunal Internacional de Justicia han dictado importantes sentencias en su contra. Al menos 11 pa\u00edses han retirado a sus embajadores de Israel o han cortado completamente sus lazos.<\/p>\n<p>Por simb\u00f3licas que puedan ser estas medidas, reflejan acontecimientos menos visibles pero mucho m\u00e1s amenazadores en todo el mundo, que socavan tambi\u00e9n la autoridad de los aliados de Israel.<\/p>\n<p>En Egipto, por ejemplo, las acciones contra Israel han creado oportunidades para desafiar al gobierno de Sisi, respaldado por Estados Unidos, y su colaboraci\u00f3n con la guerra colonial de Israel contra Palestina, en particular su negativa a abrir el paso fronterizo de Rafah para los suministros humanitarios. En un caso, los manifestantes desobedecieron las \u00f3rdenes del Estado de mantenerse alejados de la plaza Tahrir y ocuparon ese lugar empapado por el recuerdo del levantamiento de 2011 que derroc\u00f3 al predecesor de Sisi y compa\u00f1ero de apoyo del imperialismo estadounidense, Hosni Mubarak.<\/p>\n<p>Fueron precisamente este tipo de acciones en solidaridad con la Intifada de 2001-2005 las que dieron espacio al movimiento que irrumpir\u00eda en la escena mundial en 2011 y har\u00eda tambalearse a los reg\u00edmenes clientes del imperialismo en el mundo \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Jordania, el movimiento de solidaridad con Palestina amenaza al rey Abdallah II, leal a Estados Unidos. All\u00ed los manifestantes se han enfrentado a la represi\u00f3n policial por marchar hacia la embajada israel\u00ed y en la frontera con Israel.<\/p>\n<p>Los signos de crisis tambi\u00e9n se aprecian en las dimisiones p\u00fablicas del personal diplom\u00e1tico estadounidense, como la de Anelle Sheline, que se quej\u00f3 de que el aislamiento estadounidense en el mundo \u00e1rabe hab\u00eda hecho su trabajo &#8220;casi imposible&#8221;.<\/p>\n<p>Nada de esto se ve aliviado por las perturbaciones econ\u00f3micas peri\u00f3dicas creadas por los ataques de los Houthi al transporte mar\u00edtimo, las crecientes tensiones entre Hezbol\u00e1 e Israel o los intercambios militares entre Ir\u00e1n e Israel. Estos \u00faltimos pusieron de manifiesto la dependencia de Israel de una coalici\u00f3n de fuerzas locales y regionales para defenderse y revelaron la colaboraci\u00f3n militar directa de Jordania con el Estado colonial de los colonos.<\/p>\n<p>El propio Israel se ha enfrentado a una grave contracci\u00f3n econ\u00f3mica (en gran parte por perder la mano de obra de unos 180.000 palestinos, llamar a las tropas de reserva y dislocar a parte de la poblaci\u00f3n). Unos 20.000 soldados han resultado heridos, m\u00e1s de 8.000 han quedado discapacitados permanentemente y 670 han muerto. El profundo cisma entre la sociedad sionista fundamentalista y laica de Israel, que retrocedi\u00f3 tras el 7 de octubre, ha vuelto a estallar (aunque firmemente dentro de los l\u00edmites sionistas) con marchas y peleas callejeras sobre la cuesti\u00f3n de continuar la guerra o negociar la liberaci\u00f3n de los rehenes y un alto el fuego.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se examina la situaci\u00f3n mundial -el potencial del actual movimiento de solidaridad en el mundo \u00e1rabe para estallar en una rebeli\u00f3n popular a gran escala contra los agentes dominantes del imperialismo, la fragilidad militar de Israel, su crisis econ\u00f3mica, su crisis pol\u00edtica- m\u00e1s claro se pone la importancia de la ayuda estadounidense a Israel.<\/p>\n<p><strong>El balance en Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>Aunque Biden no ha ido m\u00e1s all\u00e1 de algunas amenazas huecas de reducir la ayuda a Israel, los cambios m\u00e1s amplios sobre Palestina en Estados Unidos exigen la atenci\u00f3n de todos los l\u00edderes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, cientos de miles de personas han salido a la calle una y otra vez, algo que era incompensible para este movimiento hace s\u00f3lo unos pocos a\u00f1os. Las encuestas revelan sistem\u00e1ticamente que alrededor de dos tercios de los estadounidenses desean un alto el fuego inmediato (incluso un alto el fuego israel\u00ed inmediato). Esto se ha reflejado m\u00e1s o menos en los sindicatos a nivel nacional. M\u00e1s de la mitad de los sindicalistas estadounidenses pertenecen ahora a una federaci\u00f3n que ha aprobado alg\u00fan tipo de resoluci\u00f3n de alto el fuego. A esto se unen muchas resoluciones locales -a veces mucho m\u00e1s claras pol\u00edticamente que las de las federaciones- y declaraciones de otras organizaciones como la NAACP.<\/p>\n<p>Los campamentos estudiantiles contribuyeron a dar visibilidad a la oposici\u00f3n contra la guerra. Podemos ver un compromiso creciente en la voluntad de los estudiantes de continuar ante las duras medidas represivas y en los muchos esfuerzos por defenderlos, incluyendo la reciente votaci\u00f3n del local 4811 de la UAW para ir a la huelga en oposici\u00f3n a la represi\u00f3n del campamento de UCLA.<\/p>\n<p>La clase dominante estadounidense no se toma a la ligera este despertar pol\u00edtico. Espera utilizar segmentos del partido dem\u00f3crata para canalizar y cooptar gran parte del movimiento, aislarlo e intensificar la represi\u00f3n ya preparada y ensayada en los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p>Este enfoque se emplea con diferentes proporciones, formas y tiempos en respuesta a cada movimiento serio: Tras los levantamientos de 2014 y 2020 contra los asesinatos policiales, el movimiento Occupy de 2011, los movimientos contra las guerras de Afganist\u00e1n e Irak, el movimiento contra la guerra de Vietnam, los movimientos por el poder negro y los derechos civiles, y el auge del trabajo organizado en las d\u00e9cadas de 1930 y 1940.<\/p>\n<p>Nuestro movimiento puede rechazar esta doble ofensiva. Para eso es necesario organizar amplias campa\u00f1as de defensa pol\u00edtica que generen apoyo para los que est\u00e1n siendo atacados, al tiempo que ampl\u00edan y fortalecen el apoyo a la autodeterminaci\u00f3n palestina. Cada campa\u00f1a de defensa ofrece una apertura a espacios en los que la gente no est\u00e1 del todo preparada para discutir la cuesti\u00f3n de Palestina por s\u00ed misma, pero s\u00ed se siente obligada a discutir si debe o no defender las libertades civiles de alguien.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n s\u00f3lo es \u00fatil si provoca la contracci\u00f3n de un movimiento. Por eso los esfuerzos de defensa que ampl\u00edan las filas y la popularidad de un movimiento tienden a desalentar r\u00e1pidamente las represiones por un tiempo.<\/p>\n<p>Expandir y fortalecer el movimiento hasta un punto en el que pueda detener la ayuda estadounidense a Israel, impedir su domesticaci\u00f3n por el Partido Dem\u00f3crata y defenderse de amplias ofensivas pol\u00edticas requiere una mayor claridad pol\u00edtica. Esto significa organizar ambiciosas campa\u00f1as educativas, y los campus son lugares clave para empezar.<\/p>\n<p>El movimiento contra la guerra de Vietnam comenz\u00f3 con actos educativos masivos. En sus primeras fases, a\u00f1os antes de sus alturas, una sola manifestaci\u00f3n pod\u00eda reunir a miles o incluso decenas de miles de personas en un solo campus.<\/p>\n<p>Ciertamente, la tecnolog\u00eda actual facilita el conocimiento de los detalles del genocidio. Pero un movimiento no puede sobrevivir con una serie de datos o un aluvi\u00f3n de v\u00eddeos impactantes. Los movimientos tienen que ver fundamentalmente con ideas y valores. De formas de ver el mundo y de relacionarse con \u00e9l.<\/p>\n<p>Nuestro movimiento debe hacer algo m\u00e1s que establecer hechos. Debe derribar las narrativas que millones de personas utilizan para dar sentido a los hechos, como por ejemplo: la idea de que &#8220;esto es s\u00f3lo lo que ocurre en otras partes del mundo&#8221;, que &#8220;ambas partes comparten la culpa&#8221;, que &#8220;es complicado&#8221;, que &#8220;lo que hace Israel es horrible, pero los palestinos har\u00edan lo mismo si tuvieran la mitad de posibilidades&#8221;, o incluso que &#8220;el apoyo de Estados Unidos a Israel le permite moderar a Netanyahu&#8221;.<\/p>\n<p>Las ideas anteriores son muy comunes. Son compatibles con los llamamientos a un alto el fuego mediado por Estados Unidos (que suelen incluir un lenguaje expl\u00edcito que culpa a los palestinos y exige demandas de ellos) y a menudo los sustentan. Permiten a que alguien se oponga a la violencia y la muerte sin dejar de equiparar la autodeterminaci\u00f3n palestina con el genocidio, y sin dejar de identificar a Estados Unidos como la fuerza m\u00e1s progresista de la ecuaci\u00f3n. Por tanto, tambi\u00e9n son compatibles con el apoyo a la ayuda estadounidense a Israel.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el movimiento ha cuestionado como nunca antes el apoyo b\u00e1sico al sionismo. Las decenas y quiz\u00e1 cientos de miles de personas que forman el n\u00facleo del movimiento marchan habitualmente bajo lemas que defienden la autodeterminaci\u00f3n palestina y piden la derrota del proyecto sionista.<\/p>\n<p>Sin embargo, para millones de personas, la prominencia de estos lemas s\u00f3lo pone la cuesti\u00f3n sobre la mesa, no la responde.<\/p>\n<p>As\u00ed que es un momento cr\u00edtico para dar explicaciones a preguntas como: \u00bfQu\u00e9 significa una Palestina libre del r\u00edo al mar? \u00bfPor qu\u00e9 Israel es un Estado de apartheid? \u00bfPor qu\u00e9 importa el derecho al retorno? \u00bfPor qu\u00e9 la soluci\u00f3n de los dos Estados es una mentira? \u00bfQu\u00e9 significa defender el derecho a la autodeterminaci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 es importante este movimiento para los estadounidenses? \u00bfPor qu\u00e9 el sionismo es antisemita? \u00bfPor qu\u00e9 la lucha por la autodeterminaci\u00f3n palestina es una amenaza para el imperialismo? \u00bfQu\u00e9 importancia tiene esto para las luchas contra el racismo?<\/p>\n<p>Si no nos esforzamos por ayudar a la gente a responder a estas preguntas, lo har\u00e1 Fox News.<\/p>\n<p><strong>Detener la ayuda estadounidense a Israel<\/strong><\/p>\n<p>Aunque todas las universidades desinvirtieran ma\u00f1ana en Israel, las ofensivas contra Gaza y Cisjordania continuar\u00edan sin interrupci\u00f3n. Pero todos los analistas israel\u00edes saben que su ej\u00e9rcito depende de Estados Unidos. Como dijo el mayor israel\u00ed retirado Yitzak Brick: &#8220;En el momento en que cierran el grifo, no puedes seguir luchando&#8230; Todo el mundo entiende que no podemos librar esta guerra sin Estados Unidos. Punto&#8221;.<\/p>\n<p>As\u00ed que, aunque pueda desempe\u00f1ar un papel t\u00e1ctico importante, los estudiantes no pueden limitarse a las peleas o a las negociaciones con la administraci\u00f3n sobre las inversiones universitarias. Deben preocuparse por la lucha m\u00e1s amplia para detener la ayuda militar federal.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es esencial comprender que Estados Unidos no apoya a Israel tanto solo por una casualidad temporal, o porque los grupos de presi\u00f3n pro-Israel sean muy poderosos, o incluso porque exista una fuerte base de apoyo interno. Estados Unidos apoya a Israel porque sirve a intereses estrat\u00e9gicos fundamentales del imperialismo estadounidense: la divisi\u00f3n del mundo \u00e1rabe africano del mundo \u00e1rabe asi\u00e1tico, un Estado permanentemente hostil a la autodeterminaci\u00f3n \u00e1rabe con una amplia base de apoyo entre su propia ciudadan\u00eda que le proporciona un ej\u00e9rcito ideol\u00f3gicamente comprometido. La derrota israel\u00ed y la victoria palestina socavar\u00edan la autoridad de los aliados estadounidenses en la regi\u00f3n y envalentonar\u00edan a los movimientos de masas antiimperialistas de todo el mundo.<\/p>\n<p>Por estas razones, no es posible simplemente presionar al gobierno para que retire la ayuda a Israel. Toda la clase capitalista estadounidense teme el surgimiento de naciones \u00e1rabes independientes (por no hablar de unificadas) y la p\u00e9rdida de control sobre el petr\u00f3leo y las rutas comerciales clave, sobre todo mientras se enfrenta a una mayor competencia con China y Rusia, y a diversas dificultades econ\u00f3micas. No hay ning\u00fan &#8220;amigo&#8221; en el partido dem\u00f3crata que sirva para convencer o engatusar al capital estadounidense para que renuncie a competir en la escena mundial.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos mismos levantamientos temidos por la clase dominante estadounidense transformar\u00edan la posici\u00f3n de los trabajadores estadounidenses. No s\u00f3lo es cierto que los bajos niveles de vida de los trabajadores asalariados en cualquier lugar ejercen una presi\u00f3n a la baja sobre los niveles de vida de los trabajadores en todas partes (porque los puestos de trabajo tienden a desplazarse hacia el peor postor)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que, como esclavos asalariados, los trabajadores no pueden asegurarse una salida para ellos y sus hijos sin acabar con las miserables condiciones del actual orden social. Cada victoria contra la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n promete un paso en esta direcci\u00f3n. Las masas egipcias que derrocaron a Mubarak en 2011 inspiraron a los trabajadores estatales de Wisconsin. Siguieron el ejemplo de la ocupaci\u00f3n egipcia de la plaza Tahrir y ocuparon su propio capitolio estatal, coreando &#8220;lucha como un egipcio&#8221; mientras se un\u00edan para derrotar una ofensiva hist\u00f3rica contra los sindicatos del sector p\u00fablico.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los trabajadores no poseen la riqueza del mundo, sino que la producen. Por eso se les puede ganar para la lucha por el fin de la ayuda estadounidense a Israel, y son necesarios para lograr su victoria.<\/p>\n<p>Los trabajadores de los puertos, almacenes, camiones y ferrocarriles pueden detener directamente los env\u00edos a Israel (como han hecho los estibadores belgas y espa\u00f1oles). Los trabajadores de la industria manufacturera pueden detener la fabricaci\u00f3n de las propias armas. Los de cualquier industria pueden crear una crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica suficiente como para que los empresarios decidan que tienen que cesar la venta de armas a Israel.<\/p>\n<p>El movimiento estudiantil puede crear las condiciones para la intervenci\u00f3n en el movimiento de amplias capas de la clase obrera. Esto requiere no s\u00f3lo campa\u00f1as masivas de educaci\u00f3n que se extiendan por toda la sociedad, sino tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n de un n\u00famero cada vez mayor de personas para poner fin a la ayuda estadounidense a Israel. Porque sin un movimiento de masas de millones de personas que comprenda y apoye activamente las huelgas obreras contra la ayuda a Israel, ning\u00fan grupo de trabajadores podr\u00e1 resistir por s\u00ed solo.<\/p>\n<p>Este trabajo significa salir de las burbujas de las redes sociales y del campus creadas por el capital. En la mayor\u00eda de los campus, si no en todos, el movimiento estudiantil todav\u00eda tiene que llegar seriamente a una minor\u00eda significativa del alumnado. Esto puede parecer in\u00fatil para algunos, pero probablemente parec\u00eda in\u00fatil en la altura de la represi\u00f3n anticomunista organizarse en torno a la guerra de Vietnam en los campus, cuando el tema estaba incluso prohibido en las marchas por la paz. Sin embargo, poco m\u00e1s de diez a\u00f1os despu\u00e9s, todo el alumnado de casi todos los campus universitarios particip\u00f3 en huelgas universitarias contra la guerra, en las que los estudiantes convirtieron sus universidades en escuelas del movimiento contra la guerra.<\/p>\n<p>En ese movimiento, los estudiantes se dirigieron conscientemente a los soldados en servicio activo para reclutarlos en la oposici\u00f3n. Lanzaron volantes por encima de las vallas de las bases militares, crearon cafeter\u00edas para reunirse con los soldados fuera de servicio, se abrieron paso hasta los cuarteles, ayudaron a organizar marchas y contingentes con las tropas en activo, organizaron campa\u00f1as de defensa para los soldados que se resist\u00edan al servicio e incluso ayudaron a organizar para ellos espect\u00e1culos contra la guerra.<\/p>\n<p>Los soldados crearon peri\u00f3dicos contra la guerra, participaron en protestas simb\u00f3licas, rechazaron \u00f3rdenes, desertaron de sus puestos, dieron falsos informes de inteligencia y mataron a sus oficiales. En 1971 los dirigentes del Pent\u00e1gono decidieron que si no pon\u00edan fin a la guerra de Vietnam la estructura de mando militar se derrumbar\u00eda.<\/p>\n<p>En mayo de 1968, los manifestantes estudiantiles franceses marcharon hacia los barrios obreros en el momento oportuno y se ganaron a tantos con tanta firmeza que estuvieron a punto de hacer una revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cierto modo, los estudiantes del movimiento actual ya han empezado a establecer estas conexiones, como atestigua la defensa sindical de los estudiantes. Y ciertamente, tiene sentido que los estudiantes empiecen por llegar a los trabajadores de sus campus y de sus comunidades inmediatas.<\/p>\n<p>Pero ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil ganar a los trabajadores cuanto m\u00e1s cerca est\u00e9n de los intereses centrales del capital (beneficios, industria b\u00e1sica, producci\u00f3n de armas, por ejemplo). Cuanto m\u00e1s se acerque el movimiento a esta capa de trabajadores, m\u00e1s esencial ser\u00e1 un movimiento amplio y consciente que proporcione la base para ganar.<\/p>\n<p>Conectar con los trabajadores tambi\u00e9n significa desarrollar una relaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n con ellos antes de contemplar manifestaciones en su lugar de trabajo. Hacer lo contrario significa envalentonar al ala derecha de un lugar de trabajo y aislar a su ala izquierda. Nuestra misi\u00f3n es hacer lo contrario.<\/p>\n<p>Si el movimiento no tiene la fuerza para ganarse a los trabajadores de un lugar relacionado con la producci\u00f3n o la distribuci\u00f3n militar, es dif\u00edcil ver c\u00f3mo podr\u00eda tener la fuerza para enfrentarse tanto al Estado como a los trabajadores el tiempo suficiente para detener la producci\u00f3n en una magnitud que repercuta notablemente en una guerra. En realidad, una acci\u00f3n de este tipo no puede hacer mucho m\u00e1s que dar publicidad al grupo que la organiza.<\/p>\n<p><strong>La organizaci\u00f3n democr\u00e1tica de masas<\/strong><\/p>\n<p>Para construir el tipo de movimiento de masas que es posible y necesario hoy en d\u00eda, el liderazgo de camarillas de amigos o la toma de decisiones secretas no ser\u00e1n suficientes. Necesitamos un movimiento formado por agentes pol\u00edticos capaces de reflexionar sobre los problemas y resolverlos, no una base de fans pasiva capaz de generar likes. Necesitamos organizaciones en las que la gente conf\u00ede. Esto requiere una organizaci\u00f3n democr\u00e1tica transparente, de modo que todos se sientan responsables de elaborar y llevar a cabo las decisiones de las organizaciones, y comprendan de d\u00f3nde proceden las decisiones y qu\u00e9 resultados se esperan. Esto significa elegir a los l\u00edderes y mantener la naturaleza de las acciones tal y como se votaron y anunciaron. Esta forma de organizaci\u00f3n es tambi\u00e9n la que protege la seguridad de una organizaci\u00f3n y de sus miembros.<\/p>\n<p>La acampada de la Universidad Estatal de San Francisco utiliz\u00f3 este enfoque y no s\u00f3lo organiz\u00f3 algunas acciones muy significativas, sino que consigui\u00f3 algunas de las concesiones m\u00e1s impresionantes de la administraci\u00f3n a trav\u00e9s de negociaciones p\u00fablicas que implicaron y educaron a grandes capas de activistas.<\/p>\n<p>Este tipo de organizaci\u00f3n puede reproducirse en los campus y las coaliciones de todo el pa\u00eds. Con la experiencia que adquieran all\u00ed, los estudiantes estar\u00e1n bien equipados para organizar conferencias estatales y regionales que puedan servir como centros de reclutamiento, educaci\u00f3n y organizaci\u00f3n. Dichas conferencias podr\u00edan celebrar grandes reuniones con votos para determinar el car\u00e1cter de las manifestaciones masivas. Estas experiencias podr\u00edan capacitar a los estudiantes para organizar el mismo tipo de conferencia a escala nacional.<\/p>\n<p>Este tipo de conferencias fueron fundamentales para el \u00e9xito del movimiento contra la guerra de Vietnam, y organizaron debates no de cientos, sino de miles de personas. Ya este verano el Movimiento Juvenil Palestino ha demostrado que es capaz de reunir a m\u00e1s de 3000 activistas en una conferencia de varios d\u00edas (\u00a1con 12 horas de paneles al d\u00eda!). Si imaginamos una conferencia similar -pero con el espacio para proponer, debatir y votar acciones nacionales- empezaremos a contemplar el verdadero potencial de este movimiento.<\/p>\n<p>A corto plazo, la organizaci\u00f3n de d\u00edas de acci\u00f3n regionales y luego nacionales, convocados por grupos de estudiantes y j\u00f3venes, podr\u00eda proporcionar al movimiento importantes puntos focales que vuelvan a situar la cuesti\u00f3n de la guerra en el escenario nacional. Estas actividades tambi\u00e9n proporcionar\u00e1n importantes experiencias de colaboraci\u00f3n entre regiones y brindar\u00e1n la oportunidad de construir una base para acciones m\u00e1s amplias (especialmente a trav\u00e9s de campa\u00f1as de educaci\u00f3n y propaganda).<\/p>\n<p>En este periodo deber\u00edamos organizarnos con el objetivo de ganar grandes mayor\u00edas en los campus para el movimiento y preparar el terreno para verdaderas huelgas estudiantiles contra la ayuda estadounidense a Israel, no paros simb\u00f3licos de docenas de personas, sino acciones amplias que abarquen a cuerpos enteros de estudiantes capaces de cerrar campus, o incluso mejor, convertirlos en escuelas del movimiento para la sociedad en general. Algunos campus est\u00e1n seguramente mucho m\u00e1s cerca de estos objetivos que otros. Pero estos son los objetivos por los que podemos juzgar nuestra eficacia a nivel local y como movimiento nacional.<\/p>\n<p><strong>Las elecciones de 2024<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s los mayores obst\u00e1culos a los que nos enfrentaremos en los pr\u00f3ximos meses sean las elecciones de 2024. Aunque el movimiento en general denuncia a Biden, su verdadera independencia pol\u00edtica se pondr\u00e1 a prueba con m\u00e1s fuerza cada d\u00eda que nos acerquemos al 5 de noviembre.<\/p>\n<p>Pol\u00edticos y agentes pol\u00edticos del propio Partido Dem\u00f3crata se encuentran en todas partes del movimiento. La visi\u00f3n de cada uno de ellos est\u00e1 ligada al partido nacional -por no mencionar al imperialismo estadounidense en su conjunto- y al grado en que resulten \u00fatiles. La financiaci\u00f3n de los distritos locales, los nombramientos, los puestos en los comit\u00e9s, las relaciones favorables con las empresas, la financiaci\u00f3n de las campa\u00f1as, los efectos de una carrera presidencial en los votos locales, todo esto est\u00e1 en juego incluso para el pol\u00edtico local m\u00e1s humilde.<\/p>\n<p>Conectados a ellos hay una multitud de organizaciones e individuos, desde organizaciones sin \u00e1nimo de lucro a sindicatos y grupos socialistas reformistas. Como su orientaci\u00f3n pol\u00edtica depende de obtener favores de los dem\u00f3cratas, una derrota de Biden les resultar\u00e1 muy dolorosa y aterradora.<\/p>\n<p>El reciente debate y la decisi\u00f3n del Tribunal Supremo sobre la inmunidad presidencial sugieren lo que probablemente vendr\u00e1. Trump probablemente continuar\u00e1 posicion\u00e1ndose a la derecha de Biden sobre Palestina (diciendo que Biden es palestino, sugiriendo que dejar\u00eda a Israel &#8220;terminar el trabajo&#8221;, etc.) y prometiendo reprimir con m\u00e1s fuerza nuestro movimiento. Mientras tanto, los partidarios del Partido Dem\u00f3crata dar\u00e1n cada vez m\u00e1s la voz de alarma sobre el significado de la presidencia de Trump (ser\u00e1 el fin de la democracia, acelerar\u00e1 el apoyo a Israel, etc.).<\/p>\n<p>Estas perspectivas se utilizar\u00e1n para persuadir a la gente de que deje de exponer visiblemente a Biden en manifestaciones masivas (ya sea abandonando por completo las acciones o dejando de lado la demanda crucial sobre la ayuda a Israel en favor de demandas que no desaf\u00eden a Biden ni interrumpan la guerra), y en su lugar hagan campa\u00f1a por los dem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Si una campa\u00f1a de este tipo tiene \u00e9xito, podr\u00eda significar el descarrilamiento del movimiento estudiantil hasta la primavera o incluso m\u00e1s tarde (debido a d\u00f3nde suelen caer las vacaciones y los ex\u00e1menes). Como las agrupaciones universitarias pierden una cuarta parte de sus miembros cada a\u00f1o (sobre todo los m\u00e1s experimentados), la cuesti\u00f3n de las elecciones podr\u00eda suponer un duro golpe. Sobre todo si los l\u00edderes estudiantiles maleducan a millones de personas sobre la naturaleza de su poder y de sus enemigos orientando al movimiento a apoyar a sus oponentes.<\/p>\n<p>El aislamiento de quienes apoyan a Israel no es nuestro problema, es el suyo. Que oponerse a la ayuda a Israel agudice clara y abiertamente su crisis no hace sino convertirla en un punto focal m\u00e1s poderoso y necesario para la lucha.<\/p>\n<p>Construir el tipo de movimiento que es posible y necesario hoy significa, por tanto, desarrollar una mayor claridad pol\u00edtica sobre las cuestiones del Partido Dem\u00f3crata y la independencia de clase. Esto no ocurrir\u00e1 autom\u00e1ticamente. Es una de las muchas razones por las que los l\u00edderes que deseen tener \u00e9xito deben organizar un partido socialista independiente cuyo prop\u00f3sito sea crear una nueva sociedad dirigida por los trabajadores, y no apuntalar el gobierno asesino de sus jefes.<\/p>\n<p><em>Foto: Spectrum News1<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por DAN BELLE y N. IRAZU \u00bfQu\u00e9 sigue para el Movimiento Estudiantil de Solidaridad con Palestina? En m\u00e1s de nueve meses de lucha mundial para poner fin a la guerra genocida de Israel en Gaza, los campus universitarios se han convertido en lugares claves de lucha en muchos pa\u00edses, especialmente en Estados Unidos. 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