{"id":21184,"date":"2024-06-11T20:33:24","date_gmt":"2024-06-12T00:33:24","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=21184"},"modified":"2024-06-11T21:54:50","modified_gmt":"2024-06-12T01:54:50","slug":"biden-vs-trump-most-voters-dislike-them-both","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/06\/11\/biden-vs-trump-most-voters-dislike-them-both\/","title":{"rendered":"Biden contra Trump: a la mayor\u00eda de los votantes no les gusta ninguno"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"21186\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/06\/11\/biden-vs-trump-most-voters-dislike-them-both\/trump-biden-poster\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Trump-Biden-poster.jpg?fit=720%2C537&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"720,537\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Trump Biden poster\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Trump-Biden-poster.jpg?fit=720%2C537&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-21186 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Trump-Biden-poster.jpg?resize=676%2C475&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"676\" height=\"475\" \/><br \/>\n<strong>Por JAMES MARKIN<\/strong><\/p>\n<p>Con la inflaci\u00f3n y la guerra contra Gaza continuando sin fin, y Biden cada vez menos popular, el Partido Dem\u00f3crata se enfrenta a una situaci\u00f3n inc\u00f3moda en las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales de noviembre. Los candidatos de los dos principales partidos burgueses, Biden y Trump, parecen ser igualmente odiados. De hecho, las \u00faltimas encuestas estatales -la forma por cual se deciden las elecciones presidenciales en Estados Unidos- muestran que la carrera est\u00e1 muy re\u00f1ida. Trump, que hace cuatro a\u00f1os fue derrotado y aparentemente abandonado por sus partidarios capitalistas tras sus intentos cada vez m\u00e1s desesperados de anular el resultado de las elecciones, parece haber recuperado el apoyo capitalista y tiene muchas posibilidades de victoria.<\/p>\n<p><strong>El dolor econ\u00f3mico verdadero perjudica la posici\u00f3n de Biden, no una supuesta &#8220;vibecesi\u00f3n&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Este sondeo parece haber desconcertado a los estrategas del Partido Dem\u00f3crata y sus aleda\u00f1os, que sostienen que la econom\u00eda va bien y que los votantes deber\u00edan apoyar naturalmente a un titular que les ha cumplido econ\u00f3micamente. Los partidarios del presidente incluso han acu\u00f1ado un t\u00e9rmino para esta aparente &#8220;contradicci\u00f3n&#8221;, llam\u00e1ndola &#8220;vibecesi\u00f3n&#8221; (Editor: &#8220;vibes&#8221; en ingles es slang que se define como &#8220;una impresi\u00f3n intuitiva, o la aura de sentimento de alguna cosa&#8221;) . En un art\u00edculo para el New York Times, el analista liberal Paul Krugman explicaba que, aunque seg\u00fan las encuestas, la gente puede calificar de positivas sus propias perspectivas econ\u00f3micas, sigue considerando negativas las perspectivas econ\u00f3micas nacionales generales, a pesar de las estad\u00edsticas econ\u00f3micas oficiales. Por tanto, cree que s\u00f3lo es una recesi\u00f3n seg\u00fan la intuici\u00f3n immaterial, de ah\u00ed &#8220;vibecesi\u00f3n&#8221;. Esta narrativa condescendiente es, por supuesto, un intento de disimular la verdadera crisis del coste de la vida a la que se enfrentan los trabajadores de este pa\u00eds para que Biden pueda reivindicar una &#8220;econom\u00eda positiva&#8221;.<\/p>\n<p>La realidad econ\u00f3mica a la que se enfrentan los trabajadores en Estados Unidos esta mucho menos brillante que lo que Krugman y los partidarios de Biden quieren hacer creer. Seg\u00fan el an\u00e1lisis realizado por Thomas Ferguson y Servaas Storm, los salarios reales han disminuido durante la \u00faltima parte de la presidencia de Biden, ya que los aumentos salariales no han tenido en cuenta los aumentos de la inflaci\u00f3n. Esta crisis del coste de la vida se ha sentido en muchos aspectos de la vida, pero quiz\u00e1 sea m\u00e1s aguda en el sistema sanitario, que ha caido en crisis. Una encuesta sugiere que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estadounidense tiene problemas con el coste de los servicios m\u00e9dicos. Seg\u00fan el sondeo, el 60% de los encuestados afirma no recibir tratamientos m\u00e9dicos importantes debido a los costes, y alrededor del 20% se salta medicamentos cruciales por la misma raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro coste importante para las familias de clase trabajadora es el alquiler. Los datos sugieren que los alquileres han aumentado en general desde el comienzo de la pandemia y lo han hecho a un ritmo 1.5 veces superior al de los salarios. Puede ser que este fen\u00f3meno sea m\u00e1s grave de lo que parece, dado que este mes el FBI ha realizado una redada en Cortland Management, una importante empresa de alquiler con sede en Atlanta, en el marco de una investigaci\u00f3n sobre el programa inform\u00e1tico Real Page. El FBI alega que los arrendadores de todo el pa\u00eds han estado utilizando el software para coludirse y fijar precios m\u00e1s altos para los inquilinos.<\/p>\n<p>Esta colusi\u00f3n, junto con la crisis de los costes sanitarios y el dolor general de la inflaci\u00f3n, apuntan al hecho de que no hay ninguna &#8220;vibecesi\u00f3n&#8221;, sino que la clase trabajadora ha seguido enfrent\u00e1ndose a problemas de coste de la vida y a la disminuci\u00f3n de los salarios reales, incluso cuando los beneficios y los indicadores empresariales se disparan. Esto viene a demostrar que mientras estos indicadores econ\u00f3micos pueden reflejar una econom\u00eda que va bien para la clase dominante, la clase trabajadora de a pie sigue estando en bastante mala forma. Esto es una prueba m\u00e1s de que la famosa y costosa pol\u00edtica industrial de Biden, incluida la Ley CHIPS, no ha logrado llegar a los bolsillos de las masas.<\/p>\n<p>Aunque los sondeos deben tomarse con cautela, y el an\u00e1lisis general de los sondeos sobre grupos raciales puede ser a menudo reductivo y por lo tanto racista, los sondeos que reflejan el descontento con la econom\u00eda son los que obligaron a los partidarios de Biden a inventarse la idea de la &#8220;vibecesi\u00f3n&#8221; en primer lugar. Aunque muchos de sus partidarios vocearon el fin de este fen\u00f3meno en enero, la crisis del coste de la vida nunca fue ilusoria y no se ha desaparecido. Esta crisis ha seguido reflej\u00e1ndose en las principales encuestas burguesas, incluida una importante encuesta de Gallup de esta primavera, en la que la inflaci\u00f3n fue calificada como la cuesti\u00f3n m\u00e1s importante para los votantes, con un 55% que dijo que este problema le preocupaba &#8220;mucho&#8221;.<\/p>\n<p>Frente a todo esto, Biden ha intentado hacer propaganda de sus &#8220;buenas cifras econ\u00f3micas&#8221; y hacer alarmismo sobre c\u00f3mo una presidencia de Trump acabar\u00eda con la democracia en EEUU. Una encuesta de la Universidad de Chicago entre j\u00f3venes sugiere que este enfoque podr\u00eda ser m\u00e1s eficaz entre los blancos que entre los votantes negros y latinos. Mientras que la mayor\u00eda de los grupos calificaron la inflaci\u00f3n como el tema n\u00famero uno, la &#8220;amenaza a la democracia estadounidense&#8221; ocup\u00f3 el segundo lugar para los votantes blancos y asi\u00e1ticos\/melaneses, pero no fue visto como el m\u00e1s importante por los votantes negros y latinos, que por su parte estaban m\u00e1s preocupados por temas como la pobreza, la desigualdad de ingresos, el crecimiento econ\u00f3mico y la violencia armada.<\/p>\n<p>Aunque una vez m\u00e1s es importante no generalizar bas\u00e1ndose en categor\u00edas raciales amplias, esto tambi\u00e9n parece reflejarse en las encuestas nacionales, que sugieren que Biden est\u00e1 perdiendo su ventaja sobre Trump entre los votantes negros y latinos. Las encuestas tambi\u00e9n sugieren que el apoyo del presidente a las masacres de Gaza tambi\u00e9n le ha perjudicado entre los votantes negros. Estos datos de las encuestas se demuestran tambi\u00e9n en hechos m\u00e1s concretos. Por ejemplo, el mes pasado, la NAACP emiti\u00f3 un inusual reproche a Biden, pidiendo el fin de los env\u00edos de armas estadounidenses a Israel.<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n de la guerra no s\u00f3lo est\u00e1 da\u00f1ando el apoyo de Biden en las comunidades negras; la cuesti\u00f3n est\u00e1 matando a Biden de otra manera: con el segmento pol\u00edticamente activado de la poblaci\u00f3n. Este grupo de sindicalistas y trabajadores en ONGs es fundamental para conseguir el voto y hacer funcionar la m\u00e1quina electoral del presidente. Aunque la p\u00e9rdida de sus votos por s\u00ed sola podr\u00eda no costarle al presidente las elecciones, la p\u00e9rdida de su apoyo o al menos de su entusiasmo le costar\u00e1 profundamente, especialmente en los estados disputados, que son cr\u00edticos para ganar la Casa Blanca bajo el sistema profundamente antidemocr\u00e1tico del Colegio Electoral.<\/p>\n<p><strong>La batalla legal contra Trump<\/strong><\/p>\n<p>Con su campa\u00f1a presidencial tambale\u00e1ndose, Biden y muchos de sus partidarios se han consolado con los numerosos problemas legales de Trump, evidentemente con la esperanza de que los tribunales quitar\u00e1n Trump por ellos. De hecho, en un acto de recaudaci\u00f3n de fondos para la campa\u00f1a en Connecticut que tuvo lugar despu\u00e9s de que Trump fuera condenado por 34 cargos de fraude, Biden se inclin\u00f3 a mencionar varias veces las noticias del juicio, diciendo que &#8220;por primera vez en la historia de Estados Unidos, un ex presidente que es un delincuente convicto aspira ahora al cargo de la presidencia&#8221;.<\/p>\n<p>Aunque, desde la perspectiva de la clase trabajadora, el procesamiento de un ex jefe de Estado con un historial tan despreciable como el de Trump es bienvenido, los tribunales han decidido, en su mayor parte, no perseguir a Trump por sus numerosos delitos contra los trabajadores. Si bien se present\u00f3 un caso contra Trump por el grave delito de agresi\u00f3n sexual, no ha habido ning\u00fan enjuiciamiento en el Distrito Sur de Nueva York por el incalculable n\u00famero de personas que ha matado con ataques de drones, y ning\u00fan jurado ha escuchado ning\u00fan caso sobre la pol\u00edtica de inmigraci\u00f3n de Trump, que separ\u00f3 a un n\u00famero igualmente amplio y desconocido de familias y arruin\u00f3 innumerables vidas. En cambio, excluyendo el caso de agresi\u00f3n sexual, los casos legales de Trump han sido en gran medida de la variedad m\u00e1s insignificante, centr\u00e1ndose en cr\u00edmenes contra las normas de la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>Un resumen completo de los asuntos legales de Trump no cabr\u00eda en este art\u00edculo, pero los casos pueden dividir generalmente entre cuatro categor\u00edas: los delitos empresariales y el fraude, los delitos personales y la difamaci\u00f3n, los delitos relacionados con las elecciones presidenciales de 2020 y los delitos en torno a secretos gubernamentales. Aunque los dem\u00f3cratas han depositado esperanzas en que cada categor\u00eda lleve a Trump a la c\u00e1rcel o a la prohibici\u00f3n de presentarse a las elecciones, una investigaci\u00f3n revela en cambio que es muy probable que ninguna de ellas va detener a Trump, o por lo menos no lo van a perjudicar antes de las elecciones.<\/p>\n<p>La primera categor\u00eda, por fraude y delitos empresariales, dio lugar a una sentencia contra Trump en un tribunal del estado de Nueva York el a\u00f1o pasado. Aunque el juez impuso importantes multas a Trump y a sus empresas, parece improbable que este asunto afectara de manera grave su carrera hacia la Casa Blanca. Del mismo modo, los delitos relacionados con la vida personal de Trump no han parecido ser el salvavidas que Biden podr\u00eda haber esperado. Aunque un juez dictamin\u00f3 que Trump era culpable de violaci\u00f3n, y su condena por 34 delitos graves de falsificaci\u00f3n de registros empresariales para ocultar una aventura fue noticia, no est\u00e1 claro que Trump tenga que enfrentarse a penas de c\u00e1rcel significativas por estos casos. Esto es especialmente cierto porque puede seguir aplazando cualquier castigo que reciba a trav\u00e9s de la apelaci\u00f3n hasta despu\u00e9s de ser potencialmente elegido presidente.<\/p>\n<p>La segunda categor\u00eda, el procesamiento de Trump por retener documentos clasificados una vez finalizado su mandato como presidente, ha resultado ser de alguna manera incluso menos peligrosa para Trump. Aunque este caso puede ser una violaci\u00f3n de la ley, como socialistas no tenemos ning\u00fan problema con la exposici\u00f3n de secretos de Estado. No obstante, Trump parece haber evitado el peligro con este caso cuando una jueza leal a \u00e9l fue nombrada para supervisarlo. Los informes sugieren que este juez, Aileen Cannon, ha estado estancando el caso de tal manera que es poco probable que se escuche antes de las elecciones.<\/p>\n<p>Esto nos lleva, por \u00faltimo, a los casos en torno al intento de Trump de ama\u00f1ar las elecciones presidenciales de 2020. A la primera vista, estos parecen ser los m\u00e1s graves, pero, por desgracia, tambi\u00e9n parece poco probable que derriben a Trump antes de las elecciones. El primer caso, llevado por el DOJ parece poco probable que sea peligroso para Trump ya que \u00e9l estar\u00eda a cargo de esa oficina si es elegido presidente. El otro, en el condado de Fulton (Georgia), parec\u00eda el m\u00e1s peligroso para Trump, ya que al ser una acusaci\u00f3n estatal en Georgia no podr\u00eda recibir un indulto en caso de ser condenado debido a las duras pol\u00edticas de &#8220;mano dura contra el crimen&#8221; del estado. Sin embargo, desde entonces el caso se ha visto descarrilado por apelaciones y retrasos despu\u00e9s de que saliera a la luz la mala conducta personal del fiscal local.<\/p>\n<p>En resumen, parece probable que ninguno de estos casos legales impida a Trump presentarse o ganar la presidencia en noviembre. Por supuesto, esto no es ninguna sorpresa dado el poder del Partido Republicano en el sistema judicial. De hecho, en general los tribunales siempre se ponen del lado de la clase capitalista, y los trabajadores no deben confiar en ellos para conseguir la justicia verdadera. Con los tribunales no logrando quitar Trump, y los dem\u00f3cratas proporcionando muy poco en el camino de una alternativa, hay una buena probabilidad de que a finales de a\u00f1o Donald Trump sea presidente electo por segunda vez.<\/p>\n<p>Con las encuestas sugiriendo que los trabajadores en los EE.UU. desprecian en gran medida las dos opciones que les dan los principales partidos capitalistas, nunca ha estado m\u00e1s claro que este pa\u00eds necesita un partido pol\u00edtico que realmente defienda a la clase obrera. Si bien el proyecto de construir un nuevo partido de los trabajadores en este pa\u00eds no puede hacerse a tiempo para evitar una segunda presidencia de Trump, construirlo es fundamental para resistir los inevitables ataques contra los trabajadores, los inmigrantes y las mujeres y minor\u00edas de g\u00e9nero que seguir\u00edan a su elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por JAMES MARKIN Con la inflaci\u00f3n y la guerra contra Gaza continuando sin fin, y Biden cada vez menos popular, el Partido Dem\u00f3crata se enfrenta a una situaci\u00f3n inc\u00f3moda en las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales de noviembre. Los candidatos de los dos principales partidos burgueses, Biden y Trump, parecen ser igualmente odiados. 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