{"id":20936,"date":"2024-05-20T13:37:08","date_gmt":"2024-05-20T17:37:08","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=20936"},"modified":"2024-05-20T19:45:45","modified_gmt":"2024-05-20T23:45:45","slug":"s-african-elections-ruling-anc-fears-decline-in-support","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/05\/20\/s-african-elections-ruling-anc-fears-decline-in-support\/","title":{"rendered":"Sud\u00e1frica: El CNA teme perder apoyo"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"20938\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2024\/05\/20\/s-african-elections-ruling-anc-fears-decline-in-support\/supporters-of-south-africas-governing-african-national-congress-carry-a-mock-coffin-of-the-opposition-democratic-alliance-da-during-the-partys-final-rally-at-ellis-park-stadium-in-johannesburg\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/ANC-Siphiwe-SIbekoReuters-mock-coffin-Doc.-Alliance-May-2019.jpg?fit=1710%2C1120&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1710,1120\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;REUTERS&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;Supporters of South Africa&#039;s governing African National Congress carry a mock coffin of the opposition Democratic Alliance (DA) during the party&#039;s final rally at Ellis Park Stadium in Johannesburg, South Africa, May 5, 2019. 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Aunque el actual presidente del CNA, Cyril Ramaphosa, ha proclamado su misi\u00f3n de revitalizar el partido y erradicar la corrupci\u00f3n, el aplastante peso de sus fracasos ha demostrado ser demasiado grande. Su propia complicidad en la corrupci\u00f3n y su implicaci\u00f3n en la violencia y la explotaci\u00f3n no han ayudado en este sentido.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan, un enemigo que Ramaphosa cre\u00eda derrotado ha surgido ahora como un serio impedimento para sus planes de revitalizar el CNA: el expresidente sudafricano Jacob Zuma. Aunque Ramaphosa pensaba que hab\u00eda quitado a Zuma del CNA, tras las acusaciones de grave corrupci\u00f3n, Zuma ha regresado como un fantasma vengativo para crearle problemas al partido. A pesar de permanecer oficialmente en las listas del CNA, se ha convertido en la principal atracci\u00f3n del nuevo partido uMkhonto we Sizwe (MK). Aprovechando el pasado de Zuma en el grupo armado antiapartheid del mismo nombre, ha presentado una plataforma nebulosa pero conservadora y ha conseguido el apoyo de los votantes zul\u00faes de mentalidad tradicional de la provincia de KwaZulu Natal.<\/p>\n<p>El MK no es el \u00fanico aspirante del CNA este a\u00f1o. El MK de Zuma se ha unido a los Luchadores por la Libertad Econ\u00f3mica (LLE), de izquierdas, y a la Alianza Democr\u00e1tica, de tendencia liberal, para pisarle los talones al CNA. Ante estas alternativas pol\u00edticas y el descenso del apoyo al CNA, el terreno pol\u00edtico en Sud\u00e1frica est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente. Para muchos, la cuesti\u00f3n ya no es si el CNA mantendr\u00e1 su mayor\u00eda, sino qui\u00e9n formar\u00e1 parte de su nueva coalici\u00f3n de gobierno.<\/p>\n<p><strong>La historia del CNA<\/strong><\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990, el CNA contaba con el apoyo de la inmensa mayor\u00eda de los sudafricanos negros, que lo consideraban la fuerza pol\u00edtica m\u00e1s importante contra el sistema represivo del apartheid. As\u00ed, el CNA lleg\u00f3 al poder con una base de apoyo esperando cambios significativos. El CNA jug\u00f3 con esta expectativa con la Carta de la Libertad, un vago programa que alud\u00eda a cambios sociales radicales como la nacionalizaci\u00f3n de la industria, la redistribuci\u00f3n de la tierra y la garant\u00eda de acceso a la sanidad, la vivienda y el trabajo. Esto tuvo el efecto de crear ilusiones entre la poblaci\u00f3n sudafricana, pero mantuvo la puerta abierta a pol\u00edticas que, en cambio, favorec\u00edan las inversiones imperialistas.<\/p>\n<p>El CNA lleg\u00f3 al poder en el marco de una alianza tripartita con el Partido Comunista (PCSA) y la federaci\u00f3n sindical COSATU. El PCSA ten\u00eda la perspectiva de que el proceso de construcci\u00f3n del socialismo tendr\u00eda m\u00faltiples etapas, en las que el socialismo s\u00f3lo llegar\u00eda despu\u00e9s de que una llamada &#8220;revoluci\u00f3n democr\u00e1tica nacional&#8221; hubiera producido una versi\u00f3n m\u00e1s equitativa del capitalismo sudafricano. As\u00ed pues, mientras al pueblo sudafricano se le vend\u00eda la perspectiva de un cambio social masivo, el CNA lleg\u00f3 a un acuerdo negociado con el Partido Nacional en el poder, formando un gobierno de coalici\u00f3n que exig\u00eda que Mandela mantuviera en su gabinete a algunos ministros del antiguo r\u00e9gimen del apartheid.<\/p>\n<p>Como parte de este gobierno de &#8220;unidad nacional&#8221;, Nelson Mandela presidi\u00f3 un nuevo plan econ\u00f3mico, CER: Crecimiento, Empleo y Redistribuci\u00f3n (en ingles, GEAR). Este plan equival\u00eda m\u00e1s o menos a una austeridad financiera sist\u00e9mica. Mandela recort\u00f3 dr\u00e1sticamente los impuestos a los ricos, privatiz\u00f3 industrias e hizo todo lo que pudo para &#8220;abrir Sud\u00e1frica a los negocios&#8221;, con un gran coste para el pueblo sudafricano. Al mismo tiempo que Mandela llevaba a cabo el CER, el pa\u00eds normalizaba sus relaciones con el resto del mundo, poniendo fin al estatus de paria que hab\u00eda sufrido bajo el apartheid. En conjunto, la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y el fin del aislamiento supusieron m\u00e1s o menos la venta de gran parte de los recursos sudafricanos a los imperialistas extranjeros y la desindustrializaci\u00f3n de la econom\u00eda. De hecho, el gobierno del CNA negoci\u00f3 pactos con el Banco Mundial en torno al sector minero del pa\u00eds, en los que el gobierno promet\u00eda evitar elevados impuestos a los conglomerados, mantener una regulaci\u00f3n favorable a las empresas y permitir que las empresas privadas tomaran la iniciativa.<\/p>\n<p>As\u00ed, aunque el dominio blanco lleg\u00f3 oficialmente a su fin en Sud\u00e1frica, el sistema de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n de la mayor\u00eda negra ha continuado. De hecho, desde la d\u00e9cada de 1990 muchos indicadores sociales se han estancado o han empeorado. Las condiciones de vida de la clase obrera sudafricana siguen siendo malas y los trabajadores a menudo no tienen acceso a un saneamiento adecuado. La educaci\u00f3n gratuita ya no est\u00e1 garantizada y el coste de la ense\u00f1anza p\u00fablica se ha disparado. Desde principios de la d\u00e9cada de 2000, Sud\u00e1frica tambi\u00e9n ha entrado en una crisis energ\u00e9tica. Bajo la supervisi\u00f3n del CNA, la empresa p\u00fablica de electricidad ESKOM ha tenido que realizar frecuentes &#8220;cortes de carga&#8221;, dejando regularmente a los sudafricanos sin electricidad. Esta crisis se ha convertido en una realidad cotidiana para los sudafricanos, que deben comprobar en qu\u00e9 horas del d\u00eda habr\u00e1 apagones programados para poder planificar cu\u00e1ndo pueden hacer cosas como cocinar o ducharse.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que la mayor\u00eda trabajadora sudafricana se ha enfrentado a esta inmisericordia, unos pocos se han hecho fabulosamente ricos. El pa\u00eds es el m\u00e1s desigual del mundo, seg\u00fan mediciones econ\u00f3micas burguesas como el coeficiente de Gini. Seg\u00fan el Banco Mundial (los mismos que participaron en la venta de la econom\u00eda sudafricana en la d\u00e9cada de 1990), la raza sigue siendo un factor importante a la hora de determinar qui\u00e9n es rico y qui\u00e9n es pobre, y la mayor\u00eda negra es la que m\u00e1s sufre.<\/p>\n<p>Sin embargo, este no ha sido el destino del actual presidente del CNA, Cyril Ramaphosa. En la d\u00e9cada de 1990, cambi\u00f3 sus funciones en el CNA y en los sindicatos sudafricanos por una carrera como hombre de negocios. En este nuevo trabajo le ayudaron sus conexiones pol\u00edticas con pol\u00edticos de alto nivel del CNA como parte de un plan de &#8220;empoderamiento econ\u00f3mico de los negros&#8221;. Si bien este &#8220;empoderamiento&#8221; podr\u00eda haberse aplicado al propio Ramaphosa, seguramente no parec\u00eda aplicarse a sus empleados.<\/p>\n<p>En 2015, los mineros del platino sindicados que trabajaban para Lonmin Platinum en la localidad de Marikana declararon una huelga salvaje y exigieron salarios m\u00e1s altos. Los trabajadores estaban descontentos tanto con su salario, de unos 800 d\u00f3lares al mes, como con su sindicato, acusado de subordinar los intereses de los trabajadores a la pol\u00edtica del CNA. Los trabajadores abandonaron el trabajo y protestaron; al cabo de seis d\u00edas, la polic\u00eda abri\u00f3 fuego contra los trabajadores, matando a 44 e hiriendo a muchos m\u00e1s. El propio Ramaphosa era accionista de Lonmin y correos electr\u00f3nicos filtrados revelan que hab\u00eda calificado a los trabajadores de &#8220;criminales cobardes&#8221; e instado a la empresa a tomar medidas contra ellos. Aunque en 2022 Ramaphosa se disculp\u00f3 por los correos electr\u00f3nicos, no ha podido borrar de sus manos la sangre de los masacrados en Marikana, y muchos trabajadores sudafricanos siguen odi\u00e1ndole y despreci\u00e1ndole.<\/p>\n<p>Toda esta historia revela claramente el hecho de que el CNA no representa al pueblo trabajador sudafricano y, en cambio, es el partido pol\u00edtico de un sector de la clase capitalista sudafricana. Este grupo de compinches capitalistas compran influencia en el partido y a su vez son recompensados con pol\u00edticas favorables y licitaciones gubernamentales, mientras que los trabajadores sudafricanos se enfrentan a perspectivas econ\u00f3micas cada vez m\u00e1s sombr\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Palestina &#8211; \u00bfEsperanza electoral para el CNA?<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de su hundida popularidad, la postura del CNA sobre Palestina ha sido una peque\u00f1a fuente de esperanza para sus perspectivas electorales. Debido a los lazos hist\u00f3ricos entre el CNA y la Organizaci\u00f3n por la Liberaci\u00f3n de Palestina, basados en su condici\u00f3n com\u00fan de partidos de liberaci\u00f3n, Ramaphosa y el CNA ya ten\u00edan un largo historial de apoyo a la lucha palestina. Antes de que comenzara el ataque genocida de Israel contra Gaza, Ramaphosa ya hab\u00eda dejado constancia de su apoyo al pueblo palestino, incluso calificando el propio sistema de apartheid de Israel de &#8220;duplicado o r\u00e9plica&#8221; de lo que sufrieron los sudafricanos negros y posando para una foto con una bolsa de mano de la marca BDS Sud\u00e1frica. Tras el inicio del asalto israel\u00ed a Gaza en octubre de 2023, Ramaphosa se tom\u00f3 un tiempo de la conferencia del CNA para posar con otros l\u00edderes del CNA vestidos con keffiyehs y grabar un v\u00eddeo condenando a Israel, convirti\u00e9ndose en uno de los primeros grandes l\u00edderes mundiales en hacerlo. Ramaphosa sigui\u00f3 esta declaraci\u00f3n con la presentaci\u00f3n de cargos contra Israel ante la Corte Penal Internacional a principios de 2024.<\/p>\n<p>Esta rotunda postura de apoyo a Palestina ha calado en muchos del pueblo sudafricano, que se sienten afines a los palestinos debido a una historia com\u00fan de opresi\u00f3n y lucha. Al mismo tiempo, este asunto le ha costado caro a la Alianza Democr\u00e1tica liberal, que ha pasado de una postura m\u00e1s proisrael\u00ed a reclamar la igualdad de derechos y la dignidad humana para &#8220;los dos lados&#8221;. La decisi\u00f3n del gobierno de la CNA de convertirse en una de las principales voces internacionales contra el genocidio de Gaza le ha prestado nuevos apoyos en \u00e1mbitos en los que antes ten\u00eda pocos. As\u00ed lo demuestra un reportaje de Al Jazeera, en el que se cita a votantes de Cabo Occidental, tradicional basti\u00f3n de la AD, que afirman que se tapar\u00e1n la nariz y votar\u00e1n al CNA s\u00f3lo por esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de los aplausos que ha recibido el CNA sobre Palestina, es importante se\u00f1alar que Ramaphosa -aunque ret\u00f3ricamente apoya a Palestina y condena a Israel- no ha hecho mucho en concreto para impulsar la lucha palestina. Pol\u00edticamente, se ha ce\u00f1ido al marco de las negociaciones y a la soluci\u00f3n de los dos Estados, que est\u00e1 intr\u00ednsecamente condenada al fracaso. En t\u00e9rminos de acci\u00f3n, aunque el caso de la CPI es importante simb\u00f3licamente, no representa el tipo de apoyo militar y material que el mismo CNA recibi\u00f3 de pa\u00edses amigos durante su propia lucha contra el apartheid. En la \u00faltima instancia, aunque Palestina pueda hacer ganar algunos votos a Ramaphosa, no es suficiente para frenar la sangr\u00eda de apoyos a los partidos de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La oposici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La mayor oposici\u00f3n a Ramaphosa y al CNA en estas elecciones es la Alianza Democr\u00e1tica y su coalici\u00f3n denominada &#8220;carta multipartidista&#8221; (CMP). Esta coalici\u00f3n electoral m\u00e1s amplia contiene a la totalidad de la oposici\u00f3n, excluyendo al EFF y al MK de Zuma. Sin embargo, a pesar de haber formado esta amplia coalici\u00f3n, la AD no ofrece ninguna soluci\u00f3n verdadera a los problemas a los que se enfrenta Sud\u00e1frica. Como partido liberal resultante de la fusi\u00f3n de los principales partidos blancos y liberales que exist\u00edan durante el apartheid, su plataforma s\u00f3lo ofrece m\u00e1s capitalismo, m\u00e1s privatizaci\u00f3n y m\u00e1s mercantilizaci\u00f3n. Un gobierno de la AD significar\u00eda simplemente la intensificaci\u00f3n de las pol\u00edticas de privatizaci\u00f3n de Mandela y un ataque sin cuartel contra los servicios p\u00fablicos y los sindicatos. Su agrupaci\u00f3n CMP tambi\u00e9n incluye al partido racista Frente de la Libertad Plus, manchando a\u00fan m\u00e1s todo el esfuerzo con el hedor del racismo blanco. Afortunadamente, las encuestas indican que tienen muy pocas posibilidades de desbancar al ANC.<\/p>\n<p>El \u00faltimo partido de la oposici\u00f3n que ha surgido es el MK de Jacob Zuma. El MK no tiene un programa claro y basa su popularidad en la popularidad personal del propio Zuma. Como presidente de Sud\u00e1frica, Jacob Zuma prometi\u00f3 hacer realidad algunas de las promesas radicales del primer CNA, y propuso una plataforma de Transformaci\u00f3n Econ\u00f3mica Radical (TER). Sin embargo, este cambio radical nunca lleg\u00f3 a producirse y, en su lugar, Zuma se hizo tristemente c\u00e9lebre por sus esc\u00e1ndalos sexuales y por una de las corrupciones m\u00e1s flagrantes jam\u00e1s vistas en Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p>Los sistemas de clientelismo mediante los cuales los capitalistas sudafricanos compraban influencia en el CNA alcanzaron nuevas cotas bajo el gobierno de Zuma, especialmente en lo que respecta a la acaudalada familia Gupta. Como revel\u00f3 una investigaci\u00f3n posterior del gobierno sobre la &#8220;captura del Estado&#8221; por parte de la familia Gupta, Zuma tom\u00f3 decisiones pol\u00edticas clave totalmente a instancias de esta familia. Entre ellas, la contrataci\u00f3n y el despido de ministros y la composici\u00f3n del consejo de administraci\u00f3n de la empresa el\u00e9ctrica ESKOM. En \u00faltima instancia, fue el esc\u00e1ndalo de la captura del Estado lo que le cost\u00f3 la presidencia a Zuma, ya que el CNA opt\u00f3 por sustituirle por Ramaphosa, lo que oblig\u00f3 a Zuma a un breve exilio de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ahora que ha regresado, parece que su compromiso con la &#8220;Transformaci\u00f3n Econ\u00f3mica Radical&#8221; ha perdido importancia, y en su lugar su nueva base de poder se construye sobre el apoyo de los l\u00edderes tradicionales zul\u00faes. Desde que Zuma dio a conocer sus intenciones de presentarse este a\u00f1o, se ha enfrentado a problemas legales, siendo declarado brevemente inelegible para el cargo debido a sus condenas anteriores por corrupci\u00f3n y teniendo que enfrentarse al CNA en los tribunales por su uso del nombre del partido &#8220;uMkhonto we Sizwe&#8221; (&#8220;Lanza de la Naci\u00f3n&#8221;, nombre del ala paramilitar del CNA, fundada por Mandela y otros en la d\u00e9cada de 1960). Sin embargo, hasta ahora, el MK y Zuma han ganado sus batallas judiciales y parecen dispuestos a obtener una parte considerable de los votos en las zonas del pa\u00eds con mayor\u00eda zul\u00fa.<\/p>\n<p>En la izquierda, la oposici\u00f3n m\u00e1s seria al CNA en estas elecciones es la de los Luchadores por la Libertad Econ\u00f3mica, aunque el LLE ha manifestado su voluntad de formar parte de un gobierno de mayor\u00eda CNA. LLE fue fundado por los dirigentes del ala juvenil del CNA en la d\u00e9cada de 2010, despu\u00e9s de que entraran en conflicto con la direcci\u00f3n del partido en el periodo previo a la ca\u00edda de Zuma. Debido a esta historia, muchos de los principales l\u00edderes del LLE tienen un pasado como seguidores de Zuma y en su momento fueron entusiastas partidarios de su plan RET. Sin embargo, tras su expulsi\u00f3n del partido, se convirtieron en los mayores cr\u00edticos de Zuma y del CNA.<\/p>\n<p>LLE se basa en un marco pol\u00edtico ecl\u00e9ctico que incorpora aspectos del marxismo, el biko\u00edsmo y las ideas de Frantz Fanon. Su programa es relativamente radical y pro-negro, y aboga por una econom\u00eda capitalista mixta que incluya algunas nacionalizaciones (por ejemplo, de las minas) y una reforma agraria intensiva para devolver la tierra a la mayor\u00eda negra. Recientemente, tambi\u00e9n se ha manifestado m\u00e1s abiertamente a favor de los derechos de los LGBT, incluso con piquetes en la embajada ugandesa en protesta por la legislaci\u00f3n antigay aprobada en ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin embargo, el partido tiene algunos problemas preocupantes y ha demostrado de vez en cuando un oportunismo de rango. Por ejemplo, en v\u00edsperas de estas elecciones intent\u00f3 comprar el apoyo del rey zul\u00fa, Misuzulu Zulu, regal\u00e1ndole un coche. Del mismo modo, el LLE ha celebrado actos de recaudaci\u00f3n de fondos t\u00edpicos de los partidos capitalistas, en los que los empresarios pagan enormes sumas para sentarse a cenar con los l\u00edderes del partido. Estos dirigentes, como el &#8220;comandante en jefe&#8221;, Julius Malema, tampoco parecen rendir cuentas a los afiliados, y las decisiones se toman en gran medida de arriba abajo. Estas cuestiones, junto con su insuficiente programa, demuestran que el LLE no est\u00e1 a la altura de lo que se necesita hoy en Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p>Lo que se necesita claramente en Sud\u00e1frica es un partido obrero de masas cuyo programa rompa con el sistema de explotaci\u00f3n capitalista. El CNA ha quedado al descubierto en las \u00faltimas d\u00e9cadas como una mera expresi\u00f3n de los intereses pol\u00edticos de una peque\u00f1a camarilla de capitalistas. Sin embargo, el AD y su CMP no son mejores en este sentido. Simplemente representan a otra camarilla de capitalistas que creen que les toca comer. De los partidos existentes, el LLE es el m\u00e1s prometedor, pero su incapacidad para presentar una l\u00ednea de clase en pol\u00edtica como partido de la oposici\u00f3n hace dif\u00edcil confiar en que lo hagan en el gobierno. Con el CNA enfermo y la posibilidad probable de un gobierno de coalici\u00f3n tras las elecciones, es m\u00e1s urgente que nunca que la clase trabajadora sudafricana construya una alternativa pol\u00edtica realmente capaz de tomar el poder y resolver los graves problemas a los que se enfrenta el pa\u00eds.<\/p>\n<p><em>Foto: Simpatizantes del CNA en un mitin electoral del partido en mayo de 2019 portan un ata\u00fad simulado de la rival Alianza Democr\u00e1tica. (Siphiwe Sibeko \/ Reuters)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por JAMES MARKIN El 29 de mayo se celebran elecciones en Sud\u00e1frica y, una vez m\u00e1s, el Congreso Nacional Africano (CNA), en el poder, est\u00e1 preocupado por la disminuci\u00f3n de su apoyo. D\u00e9cadas de fracaso y explotaci\u00f3n capitalista han erosionado lentamente su base hasta que ahora el partido se enfrenta a la posibilidad de verse [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13882115,"featured_media":20938,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[30690],"tags":[],"class_list":["post-20936","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","es"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/ANC-Siphiwe-SIbekoReuters-mock-coffin-Doc.-Alliance-May-2019.jpg?fit=1710%2C1120&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdQxqk-5rG","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13882115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20936"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20936\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20946,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20936\/revisions\/20946"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20938"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}