{"id":18561,"date":"2023-10-07T17:57:47","date_gmt":"2023-10-07T21:57:47","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=18561"},"modified":"2023-10-07T18:30:03","modified_gmt":"2023-10-07T22:30:03","slug":"dismantle-the-doomsday-machine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2023\/10\/07\/dismantle-the-doomsday-machine\/","title":{"rendered":"\u00a1Desmantelar la M\u00e1quina del Apocalipsis!"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18563\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2023\/10\/07\/dismantle-the-doomsday-machine\/atom_bomb_nuclear_explosion\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?fit=2000%2C1333&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"2000,1333\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"atom_bomb_nuclear_explosion\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?fit=723%2C482&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-18563 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?resize=723%2C482&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"723\" height=\"482\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?resize=1024%2C682&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?resize=1536%2C1024&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?resize=1200%2C800&amp;ssl=1 1200w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?w=2000&amp;ssl=1 2000w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/atom_bomb_nuclear_explosion.jpeg?w=1446&amp;ssl=1 1446w\" sizes=\"auto, (max-width: 723px) 100vw, 723px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por MICHAEL G. LIVINGSTON<\/strong><\/p>\n<p>Rese\u00f1a de &#8220;<em>The Doomsday Machine: Confessions of a nuclear war planner,\u201d<\/em>, de Daniel Ellsberg. (Nueva York: Bloomsbury USA) 2017.<\/p>\n<p><em>Este articulo fue traducido a m\u00e1quina y puede inclu\u00edr errores. <\/em><\/p>\n<p>&#8220;[C]ualquier sistema social (no solo el nuestro) que haya creado y mantenido una M\u00e1quina del Apocalipsis y haya puesto un detonador de la misma, incluido el primer uso de armas nucleares, en manos de un ser humano -cualquiera, no solo este hombre, [es decir, Trump] a\u00fan peor en manos de un n\u00famero desconocido de personas- est\u00e1 en aspectos centrales loco. El nuestro es un sistema as\u00ed. Estamos presos de una locura institucionalizada&#8221; (p. 332).<\/p>\n<p>Desde finales de la d\u00e9cada de 1980, la mayor\u00eda de los estadounidenses se han olvidado de los peligros de la guerra nuclear, a pesar de que esos peligros han aumentado enormemente. O los estadounidenses no se han dado cuenta o no les importa. Ahora el \u00e9xito popular de &#8220;Oppenheimer&#8221; (ver La Voz de los Trabajadores\/La voz de los trabajadores, 12 de agosto de 2023, &#8220;Encendiendo la atm\u00f3sfera: Una cr\u00edtica de &#8216;Oppenheimer'&#8221;) ha vuelto a introducir la cuesti\u00f3n de las armas nucleares entre el p\u00fablico.<\/p>\n<p>Daniel Ellsberg, fallecido el 16 de julio de 2023 a los 92 a\u00f1os, siempre se dio cuenta y se preocup\u00f3. Famoso como el informante que filtr\u00f3 los &#8220;Papeles del Pent\u00e1gono&#8221; durante la guerra de Vietnam, ha escrito una historia inquietante y detallada de lo que \u00e9l llama la &#8220;M\u00e1quina del Apocalipsis&#8221;, las pol\u00edticas e instituciones dedicadas a la guerra nuclear. En parte memorias y en parte historia, muestra lo inestable que es esta m\u00e1quina, c\u00f3mo se desarroll\u00f3 y lo profundamente arraigada que est\u00e1 en el complejo militar-industrial estadounidense.<\/p>\n<p>Ellsberg creci\u00f3 durante la Segunda Guerra Mundial. Tras graduarse en la Universidad de Harvard y asistir a la Universidad de Cambridge con una beca, se alist\u00f3 en los Marines como oficial. Tras tres a\u00f1os de servicio, regres\u00f3 a Harvard en 1957 para cursar estudios de posgrado, donde estudi\u00f3 teor\u00eda econ\u00f3mica, concretamente la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre. En el verano de 1958, fue consultor de la RAND Corporation, un grupo de reflexi\u00f3n con contratos de las Fuerzas A\u00e9reas de EE.UU. y el Pent\u00e1gono. Y en 1959 Ellsberg ya ten\u00eda un puesto a tiempo completo en RAND, un doctorado en teor\u00eda de la toma de decisiones y trabajaba para el ej\u00e9rcito en la planificaci\u00f3n de una guerra nuclear de alto secreto. Como planificador, Ellsberg iba y ven\u00eda de un empleo a otro, unas veces trabajando para la RAND y otras para el Pent\u00e1gono o la Casa Blanca. La RAND estaba en el centro del complejo militar-industrial y en el coraz\u00f3n de la militarizaci\u00f3n de la ciencia estadounidense.<\/p>\n<p>El despertar de Ellsberg a la locura y la maldad de la M\u00e1quina del Apocalipsis llev\u00f3 su tiempo. En la primavera de 1961 se produjo un importante punto de inflexi\u00f3n. Justo despu\u00e9s de cumplir 30 a\u00f1os, Ellsberg recibi\u00f3 un memor\u00e1ndum de una p\u00e1gina del Estado Mayor Conjunto con el sello &#8220;Top Secret-Sensitive&#8221; y &#8220;For the President&#8217;s Eyes Only&#8221;. El memor\u00e1ndum conten\u00eda un gr\u00e1fico que calculaba el n\u00famero de muertes causadas por un ataque nuclear preventivo de Estados Unidos contra la URSS y China: 275 millones de muertes inmediatas y 325 muertes al cabo de seis meses. El gr\u00e1fico exclu\u00eda las muertes en Europa del Este (donde Estados Unidos planeaba atacar las bases sovi\u00e9ticas) y en Europa Occidental a causa de la lluvia radiactiva. El total de muertes estimadas por un ataque estadounidense: 600 millones de personas.<\/p>\n<p>Ellsberg escribe: &#8220;Recuerdo lo que pens\u00e9 cuando sostuve por primera vez esta hoja con el gr\u00e1fico. Pens\u00e9 que este trozo de papel no deber\u00eda existir. Nunca deber\u00eda haber existido. Ni en Estados Unidos. Ni en ning\u00fan sitio. Describ\u00eda el mal m\u00e1s all\u00e1 de cualquier proyecto humano. No deber\u00eda haber nada en la tierra, nada real, a lo que se refiriera&#8221; (p. 3).<\/p>\n<p>Ellsberg pas\u00f3 los 10 a\u00f1os siguientes intentando arreglar la locura. En el proceso descubri\u00f3 con qu\u00e9 facilidad pueden perderse las armas nucleares, cu\u00e1ntos individuos tienen &#8220;el dedo en el bot\u00f3n&#8221;, es decir, pueden lanzar armas nucleares bajo su propia autoridad, c\u00f3mo la llamada brecha de misiles era una mentira, lo d\u00e9biles que eran (y son) las salvaguardias para evitar una guerra nuclear accidental y c\u00f3mo otros pa\u00edses tambi\u00e9n construyeron M\u00e1quinas del Apocalipsis en respuesta al arsenal estadounidense. La lectura de sus memorias me produjo escalofr\u00edos.<\/p>\n<p>Otro momento decisivo para Ellsberg fue la crisis de los misiles en Cuba. Ellsberg estuvo \u00edntimamente involucrado en Washington en la respuesta estadounidense. Su descripci\u00f3n de la crisis, basada en su experiencia personal y en estudios sobre Estados Unidos y la antigua URSS, muestra que el mundo estuvo a un mil\u00edmetro de una guerra nuclear entre las dos superpotencias, a pesar de los esfuerzos de Kennedy y Kruschev por reducir el conflicto mediante negociaciones. Un ataque estadounidense a submarinos sovi\u00e9ticos estuvo a punto de provocar un ataque nuclear sovi\u00e9tico, de no ser por la decisi\u00f3n de un \u00fanico comandante sovi\u00e9tico que vot\u00f3 a favor de no lanzar el ataque.<\/p>\n<p>En oto\u00f1o de 1969, Ellsberg empez\u00f3 a copiar todos los documentos de su caja fuerte de alto secreto. La mayor\u00eda de estos documentos estaban relacionados con la guerra nuclear. Algunos se refer\u00edan a la guerra de Vietnam. Los documentos sobre la guerra nuclear fueron ocultados y tr\u00e1gicamente perdidos. Los varios miles de p\u00e1ginas relacionados con Vietnam se publicaron y se conocieron como los &#8220;Papeles del Pent\u00e1gono&#8221;. Ellsberg ya estaba harto.<\/p>\n<p>La segunda parte del libro de Ellsberg traza el desarrollo hist\u00f3rico de la M\u00e1quina del Apocalipsis. Comenz\u00f3 antes de la detonaci\u00f3n de las bombas at\u00f3micas sobre Jap\u00f3n. El nacimiento de la M\u00e1quina del Apocalipsis comienza con el bombardeo masivo de civiles, primero por los japoneses en Shanghai en 1932 y 1937, y segundo por los aliados nazis de Franco en Guernica (Espa\u00f1a) por los aliados nazis del fascista Francisco Franco en 1937. Para cuando los nazis invadieron Polonia en 1939, tanto las potencias aliadas como las del Eje cre\u00edan en el valor de los bombardeos &#8220;estrat\u00e9gicos&#8221;, es decir, bombardeos de civiles, f\u00e1bricas, carreteras y puertos lejos de cualquier campo de batalla, como en Tokio, Dresde, Hamburgo, etc. Huelga decir que los bombardeos constituyeron una violaci\u00f3n directa de todo el derecho internacional relativo a la guerra tal y como se ha desarrollado a lo largo de los siglos. Como han demostrado estudiosos posteriores, los bombardeos no s\u00f3lo fueron inmorales, sino tambi\u00e9n ineficaces como medio para terminar o ganar la guerra. Sin embargo, los militares adoptaron esta doctrina y la utilizaron para justificar la guerra nuclear.<\/p>\n<p>Ellsberg se\u00f1ala que la mayor\u00eda de nosotros tenemos un grave concepto err\u00f3neo de las armas nucleares, un concepto err\u00f3neo formado por nuestras im\u00e1genes de las nubes en forma de hongo sobre Hiroshima o Nagasaki. Esas fotos proceden de explosiones de bombas at\u00f3micas. Las armas actuales son bombas de hidr\u00f3geno. Cada una de nuestras miles de bombas H&#8221;, escribe, &#8220;requiere una bomba A de tipo Nagasaki como denotador&#8221; (p. 292). Seg\u00fan Enrico Fermi e I.I. Rabi, dos de los f\u00edsicos que desempe\u00f1aron un papel decisivo en el desarrollo de las armas termonucleares, esto hace que cada uno de estos artefactos sea &#8220;a efectos pr\u00e1cticos&#8230; un genocidio&#8221; y &#8220;un peligro para toda la humanidad&#8221; (p. 290).<\/p>\n<p>Las investigaciones llevadas a cabo despu\u00e9s de la d\u00e9cada de 1960 muestran que la estimaci\u00f3n de muertes, incluso de una guerra nuclear limitada, es a menudo una gran subestimaci\u00f3n. Esto se debe a lo que los cient\u00edficos llaman invierno nuclear, un tema que Ellsberg trata a lo largo de su libro. Las cenizas de una explosi\u00f3n termonuclear bloquean el sol y pueden permanecer en la atm\u00f3sfera durante un a\u00f1o o m\u00e1s, provocando una especie de invierno que dura a\u00f1os. Esto a su vez mata muchas plantas, y la mayor\u00eda de los animales y los seres humanos mueren de hambre. Un supuesto ataque limitado de 100 armas, de las 1500 que existen actualmente, ennegrecer\u00eda los cielos durante una d\u00e9cada y acabar\u00eda con toda la vida compleja del planeta.<\/p>\n<p>Los peligros de la extinci\u00f3n humana se ven exacerbados por lo que Ellsberg llama la &#8220;paradoja de Strangelove&#8221;. Para que las armas nucleares funcionen como elemento disuasorio, los pa\u00edses deben distribuir ampliamente el control sobre estas armas en la jerarqu\u00eda militar y pol\u00edtica, incluso entre los comandantes regionales o los oficiales de bajo rango. As\u00ed se evita la decapitaci\u00f3n de un liderazgo pol\u00edtico que har\u00eda imposible tomar represalias. Resulta que la idea de que el presidente de Estados Unidos es la \u00fanica persona con acceso al &#8220;bot\u00f3n&#8221; es falsa. Miles de personas en todos los pa\u00edses que poseen armas nucleares tienen la capacidad de lanzar un ataque. La paradoja de Strangelove hace que sea muy probable que una guerra nuclear se inicie por error, por las acciones de comandantes deshonestos o por un ataque terrorista confundido con un asalto enemigo. Como Ellsberg se\u00f1al\u00f3 anteriormente en sus memorias, la pel\u00edcula &#8220;Dr. Strangelove&#8221; no era en un sentido muy real una parodia, sino un documental.<\/p>\n<p>Debido al mito del excepcionalismo estadounidense, los norteamericanos suelen suponer err\u00f3neamente que Estados Unidos nunca atacar\u00eda primero con armas termonucleares. Ignorando el hecho de que Estados Unidos utiliz\u00f3 la bomba at\u00f3mica en dos ocasiones contra Jap\u00f3n y que es el \u00fanico pa\u00eds que ha utilizado este tipo de armas, nos enorgullecemos de nuestra ignorancia.<\/p>\n<p>Estados Unidos tambi\u00e9n utiliza la amenaza de una guerra nuclear como un atracador de bancos utiliza una pistola. &#8220;Todos los presidentes, desde Truman hasta Clinton, se han sentido obligados en alg\u00fan momento de su mandato -generalmente en gran secreto- a amenazar y\/o discutir con los Jefes de Estado Mayor planes y preparativos para una posible e inminente [cursiva de Ellsberg] iniciativa estadounidense de guerra nuclear t\u00e1ctica o estrat\u00e9gica, en medio de un conflicto o crisis no nuclear en curso&#8221; (p. 319). Ellsberg enumera 25 ocasiones en las que los presidentes estadounidenses han estado tentados de atacar primero con armas nucleares. Aunque no sabemos (porque Estados Unidos lo mantiene en secreto) si los presidentes Bush hijo, Obama, Trump y Biden consideraron la posibilidad de utilizar armas nucleares como primer ataque, ninguno de ellos renunci\u00f3 al uso de tales armas. La locura y la maldad humana contin\u00faan hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>En 2021, Ellsberg public\u00f3 documentos clasificados que mostraban que Estados Unidos plane\u00f3 un primer ataque nuclear contra China en 1958 si China amenazaba militarmente a Taiw\u00e1n. Debemos suponer que tales planes a\u00fan existen, dada la historia de la planificaci\u00f3n de primeros ataques por parte de Estados Unidos, y que la amenaza de un ataque nuclear estadounidense contra China es muy real.<\/p>\n<p>Al final de sus memorias, Ellsberg ha demostrado convincentemente la realidad oculta de que &#8220;durante m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, la guerra termonuclear total -una calamidad irreversible, sin precedentes y casi inimaginable para la civilizaci\u00f3n y la mayor parte de la vida en la Tierra- ha sido&#8230; una cat\u00e1strofe a punto de ocurrir&#8221; (p. 20).<\/p>\n<p>Marx observ\u00f3 en sus &#8220;Tesis sobre Feuerbach&#8221; que &#8220;los fil\u00f3sofos s\u00f3lo han interpretado el mundo de diversas maneras; la cuesti\u00f3n, sin embargo, es cambiarlo&#8221;. Ellsberg no es un mero fil\u00f3sofo: quiere salvar al mundo de la muerte nuclear. Su \u00faltimo cap\u00edtulo es un apasionado alegato para desmantelar la M\u00e1quina del Apocalipsis. Entre los pasos concretos que propone: adopci\u00f3n de una pol\u00edtica de no primer uso por parte de Estados Unidos, audiencias de investigaci\u00f3n sobre la planificaci\u00f3n b\u00e9lica de Estados Unidos a la luz del invierno nuclear, eliminaci\u00f3n de todos los misiles bal\u00edsticos intercontinentales de Estados Unidos, no modernizaci\u00f3n ni sustituci\u00f3n de nuestro arsenal nuclear existente (como han pretendido tanto Obama como Trump), y renuncia a los beneficios, puestos de trabajo y hegemon\u00eda internacional basados en nuestro arsenal nuclear. Todos estos pasos son importantes demandas contra la guerra.<\/p>\n<p>Los marxistas saben que es s\u00f3lo a trav\u00e9s de los movimientos de masas que la gente puede desmantelar la M\u00e1quina del Apocalipsis (ver La Voz de los Trabajadores\/La voz de los trabajadores, 8 de septiembre de 2023: &#8220;Por qu\u00e9 son necesarios los movimientos de masas&#8221;). Ellsberg tambi\u00e9n parec\u00eda entender esto. Pas\u00f3 m\u00e1s de 50 a\u00f1os como destacado activista y analista de la causa de la paz hasta su muerte este a\u00f1o. Ahora es el momento de crear un movimiento de masas para desmantelar la M\u00e1quina del Apocalipsis. Como concluye Ellsberg, citando el discurso de Martin Luther King del 4 de abril de 1967: &#8220;Todav\u00eda hoy podemos elegir: coexistencia no violenta o coaniquilaci\u00f3n violenta&#8230; Ahora empecemos. Ahora volvamos a dedicarnos a la larga y amarga, pero hermosa, lucha por un mundo nuevo&#8221; (p. 350).<\/p>\n<p>Como marxistas, tambi\u00e9n sabemos que si bien es necesario construir un movimiento de masas contra la guerra, no es suficiente para abolir la amenaza de la guerra, nuclear o de otro tipo. La amenaza de la guerra moderna para la humanidad es una parte intr\u00ednseca del capitalismo, un sistema econ\u00f3mico basado en los beneficios por encima de todo. Para acabar realmente con la amenaza de la guerra nuclear, as\u00ed como con las guerras libradas con armas no nucleares, los trabajadores deben tomar el poder y crear un sistema econ\u00f3mico ecosocialista basado en la cooperaci\u00f3n, y no en la competencia imperialista y la explotaci\u00f3n capitalista. \u00a1Desmantelar la M\u00e1quina del Apocalipsis! \u00a1Acabar con el capitalismo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por MICHAEL G. LIVINGSTON Rese\u00f1a de &#8220;The Doomsday Machine: Confessions of a nuclear war planner,\u201d, de Daniel Ellsberg. (Nueva York: Bloomsbury USA) 2017. 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