{"id":18524,"date":"2023-09-30T19:24:23","date_gmt":"2023-09-30T23:24:23","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=18524"},"modified":"2023-09-30T21:09:16","modified_gmt":"2023-10-01T01:09:16","slug":"atlanta-stop-cop-city-continues-despite-fierce-repression","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2023\/09\/30\/atlanta-stop-cop-city-continues-despite-fierce-repression\/","title":{"rendered":"Atlanta: Stop Cop City contin\u00faa a pesar de la feroz represi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"18526\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2023\/09\/30\/atlanta-stop-cop-city-continues-despite-fierce-repression\/cop-city-final\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cop-CIty-final.jpg?fit=736%2C621&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"736,621\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Cop CIty final\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cop-CIty-final.jpg?fit=723%2C610&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-18526 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cop-CIty-final.jpg?resize=626%2C528&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"626\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cop-CIty-final.jpg?resize=300%2C253&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cop-CIty-final.jpg?w=736&amp;ssl=1 736w\" sizes=\"auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por RUSS O&#8217;SHEA<\/strong><\/p>\n<p>Incendios incontrolables en Canad\u00e1. Una tormenta devastadora en Libia. El verano m\u00e1s caluroso jam\u00e1s registrado. Seg\u00fan PBS, &#8220;dos tercios de los adultos estadounidenses afirman que el cambio clim\u00e1tico est\u00e1 afectando notablemente a sus comunidades locales&#8221;. A medida que los efectos del cambio clim\u00e1tico se hacen m\u00e1s evidentes, tambi\u00e9n lo hace la necesidad de actuar para combatirlo.<\/p>\n<p>Activistas de todo el mundo se est\u00e1n sumando a esta causa urgente, a veces arriesgando sus cuerpos por la perspectiva de un mundo mejor. Una de esas luchas es el movimiento para proteger un bosque considerado el pulm\u00f3n de Atlanta, el bosque Weelaunee. Bautizado como &#8220;Stop Cop City&#8221;, este movimiento se opone a los planes de arrasar el bosque y construir en sus cenizas un complejo policial fuertemente militarizado para entrenar en t\u00e1cticas de guerra urbana y represi\u00f3n de movimientos.<\/p>\n<p>Es importante subrayar desde el principio que la &#8220;Cop City&#8221; que se planea construir en Atlanta es muy lejos de ser un incidente aislado. Concebidas originalmente en la d\u00e9cada de 1960 como respuesta a las movilizaciones masivas por los derechos civiles y para poner fin a la guerra de Vietnam, estas instalaciones est\u00e1n volviendo a la actualidad de forma alarmante. Ya existe una instalaci\u00f3n similar en Chicago, y avanzan los planes para ciudades polic\u00eda en Baltimore, Nueva Jersey y Pittsburgh. La lucha para detener la Cop City de Atlanta es s\u00f3lo una parte de una batalla mucho mayor para resistir la creciente militarizaci\u00f3n policial y el empeoramiento del cambio clim\u00e1tico. El \u00e9xito del movimiento en Atlanta ser\u00e1 sin duda una prueba de la facilidad con que el Estado puede implantar instalaciones similares en otros lugares. Teniendo en cuenta lo mucho que est\u00e1 en juego -y lo lejos que llegan estas implicaciones m\u00e1s all\u00e1 de Atlanta-, no es de extra\u00f1ar que este movimiento haya sido reprimido en la medida en que lo ha sido.<\/p>\n<p>Desde los primeros d\u00edas de organizaci\u00f3n, el movimiento Stop Cop City ha sido una batalla dura, combatida brutalmente en todo momento por las fuerzas del Estado. La provocaci\u00f3n m\u00e1s notable ocurri\u00f3 en enero de este a\u00f1o, cuando la polic\u00eda asalt\u00f3 el bosque y dispar\u00f3 docenas de veces al querido defensor del bosque Manuel &#8220;Tortuguita&#8221; Teher\u00e1n mientras meditaba en su tienda. Desde esta tr\u00e1gica p\u00e9rdida, &#8220;Viva, Viva Tortuguita&#8221; se ha convertido en un grito de guerra para el movimiento y la imagen de Tortuguita ha sido sin\u00f3nimo de \u00e9l.<\/p>\n<p>Durante una semana de acci\u00f3n a principios de marzo, un festival de m\u00fasica familiar en el bosque fue asaltado por la polic\u00eda, y 31 asistentes fueron detenidos arbitrariamente y acusados de terrorismo dom\u00e9stico. Apenas una semana antes, la activista medioambiental Erin Brockovich hab\u00eda sido nombrada en un informe de las fuerzas de seguridad de Ohio que la describ\u00eda como una &#8220;amenaza terrorista de inter\u00e9s especial&#8221; por sus expresiones de preocupaci\u00f3n por la comunidad de Palestina Este, Ohio tras un descarrilamiento de tren ampliamente publicitado en febrero. Casi al mismo tiempo, el comit\u00e9 de asuntos estatales de Idaho present\u00f3 al Senado estatal un proyecto de ley que pretend\u00eda ampliar la definici\u00f3n de terrorismo dom\u00e9stico, redefiniendo los &#8220;des\u00f3rdenes civiles&#8221; como &#8220;terrorismo dom\u00e9stico.&#8221;<\/p>\n<p>A finales de mayo, el domicilio de los organizadores del Atlanta Solidarity Fund, un fondo de fianza para activistas de Atlanta, fue objeto de una redada paramilitar SWAT llevada a cabo por la polic\u00eda de Atlanta y Georgia. Esto tuvo lugar entre dos reuniones hist\u00f3ricas del ayuntamiento, durante las cuales los residentes de Atlanta dieron horas de emotivos testimonios en abrumadora oposici\u00f3n a Cop City. Aun as\u00ed, suficientes votos a favor del proyecto permitieron que siguiera adelante. En respuesta, los organizadores lanzaron una masiva iniciativa electoral para someter a votaci\u00f3n la cancelaci\u00f3n del contrato de arrendamiento de la granja de la antigua prisi\u00f3n de Atlanta, donde se construir\u00eda la instalaci\u00f3n. Para ello, un ej\u00e9rcito de voluntarios recorri\u00f3 las calles durante todo el verano y recogi\u00f3 116.000 firmas, m\u00e1s del doble de los residentes que votaron al alcalde Andre &#8220;Sellout&#8221; Dickens, como le apodan sus electores.<\/p>\n<p>Como era de esperar, el gobierno de la ciudad ha respondido a este llamamiento a la democracia con m\u00e1s obst\u00e1culos antidemocr\u00e1ticos, incluidas demandas para descalificar la medida, la eliminaci\u00f3n de firmas recogidas, una falta general de transparencia y una t\u00e1ctica de supresi\u00f3n de votantes conocida como &#8220;equiparaci\u00f3n de firmas&#8221;, normalmente criticada por los liberales pero ahora impulsada por ellos. Por supuesto, nunca se pretendi\u00f3 que el proceso de votaci\u00f3n fuera democr\u00e1tico, como demuestra el constante desplazamiento de las metas. Si bien es cierto que los &#8220;canales legales apropiados&#8221; se construyen deliberadamente para ser lo m\u00e1s desmovilizadores posible, el movimiento para organizar esta medida electoral fue una gran iniciativa. Dio a los organizadores la oportunidad de comprometerse con m\u00e1s gente de Atlanta que nunca, mostrando a amplias capas de la ciudad que tienen un inter\u00e9s en esta lucha, y exponi\u00e9ndoles ahora los fallos del sistema legal.<\/p>\n<p>Durante la \u00faltima semana de recogida de firmas, el estado intensific\u00f3 sus t\u00e1cticas una vez m\u00e1s, presentando cargos RICO contra los 61 defensores del bosque que previamente hab\u00edan sido acusados de falsos cargos de terrorismo dom\u00e9stico. Establecida originalmente con el prop\u00f3sito de perseguir el crimen organizado y la extorsi\u00f3n, la Ley RICO se est\u00e1 aplicando cada vez m\u00e1s contra los activistas medioambientales. El contexto m\u00e1s amplio de esta represi\u00f3n es que Biden calific\u00f3 a los activistas medioambientales de &#8220;extremistas violentos&#8221; en su Estrategia Nacional contra el Terrorismo Dom\u00e9stico. Biden ha dejado claro que no es el presidente verde que quiere presentar, ya que ha firmado una serie de proyectos de combustibles f\u00f3siles que, si no se detienen, seguir\u00e1n devastando el planeta y las condiciones de vida de sus habitantes.<\/p>\n<p>Los barrios que rodean el Parque Popular de Weelaunee son un ejemplo vivo de las repercusiones negativas de las ciudades policiales y de proyectos similares destructivos para el medio ambiente. Los residentes ya han experimentado una menor calidad de vida como consecuencia directa de los planes. Adem\u00e1s de una mayor presencia policial, los residentes han denunciado el paso de tanques y el ruido de helic\u00f3pteros por sus barrios como medio para intimidarles o presionarles para que abandonen sus hogares.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los arroyos locales est\u00e1n siendo contaminados con sedimentos procedentes de la construcci\u00f3n, objeto de una demanda interpuesta contra la ciudad por la South River Watershed Alliance. Ya se ha talado gran parte del bosque, lo que ha provocado inundaciones potencialmente mortales. En una reciente publicaci\u00f3n de Instagram se se\u00f1alaba r\u00e1pidamente que, mientras la polic\u00eda de Atlanta utiliza im\u00e1genes suyas rescatando a personas de las inundaciones como justificaci\u00f3n de Cop City, en realidad cualquier avance en la construcci\u00f3n de Cop City seguir\u00e1 agravando las inundaciones y restando fondos a proyectos que podr\u00edan beneficiar concretamente a los residentes de Atlanta, como las infraestructuras de aguas pluviales (de las que carecen muchos barrios).<\/p>\n<p>Aparentemente hay una cantidad interminable de fondos para la polic\u00eda, pero cada a\u00f1o servicios como la vivienda, los cuidados y la educaci\u00f3n reciben cada vez menos. La lucha por las ciudades policiales representa una contradicci\u00f3n fundamental entre los intereses de la gente -la capacidad de llevar una vida segura, feliz y saludable en unidad con la naturaleza- y los intereses de la clase dominante de proteger y aumentar sus beneficios a cualquier precio para la comunidad y el medio ambiente. A medida que la gente ve cada vez m\u00e1s su poder, como se refleja en el levantamiento de George Floyd, el aumento de la sindicalizaci\u00f3n y las huelgas -y ahora la lucha contra las ciudades policiales-, la clase dominante reconoce que debe estrechar el cerco o arriesgarse a perder el control. La polic\u00eda es el principal veh\u00edculo para hacerlo.<\/p>\n<p>De hecho, la enjuiciamento RICO de los activistas de Cop City enumera el asesinato de George Floyd como el comienzo del movimiento Stop Cop City (junto con la repugnante afirmaci\u00f3n de que el asesinato policial de Rayshard Brooks estaba justificado). En muchos sentidos, las luchas contra las ciudades policiales son una continuaci\u00f3n de esa lucha. Muchas de las mismas empresas que ahora financian la Cop City de Atlanta tambi\u00e9n se asociaron con el Departamento de Polic\u00eda de Minneapolis. &#8220;Es como un qui\u00e9n es qui\u00e9n de la Am\u00e9rica corporativa&#8221;, se\u00f1al\u00f3 Taya Graham, reportera de The Real News Network y presentadora de &#8220;Police Accountability Report&#8221;.<\/p>\n<p>Estas empresas quieren construir ciudades policiales para proteger la riqueza que robaron a la gente mientras les pagan salarios de miseria. Waffle House es un claro ejemplo de ello. A principios de este mes, los trabajadores de Waffle House en Atlanta entregaron una carta a la direcci\u00f3n para exigir mejores salarios. El director ejecutivo Walt Ehmer forma parte de la junta ejecutiva de la Fundaci\u00f3n de la Polic\u00eda de Atlanta y la empresa ha ayudado a financiar Cop City, pero los empleados de Waffle House no llegan a fin de mes. Una vez m\u00e1s, hay dinero aparentemente ilimitado para aumentar la vigilancia policial, pero nunca para ayudar a los trabajadores a llevar una vida decente y cuidar de sus familias.<\/p>\n<p>La lucha para detener Cop City quita un poco la chapa y revela el mundo que los capitalistas quieren crear. Quieren exprimir a los trabajadores todo lo posible, acallando la disidencia y haciendo retroceder el derecho de la gente a organizarse y reunirse. La construcci\u00f3n de las ciudades policiales es s\u00f3lo una parte de ello, y los pasos para llegar a ellas son un sombr\u00edo presagio de lo que puede venir si no son desafiadas por un movimiento de masas que luche. La supervivencia y el \u00e9xito de este movimiento radican en su capacidad para seguir creciendo y superar al Estado y a sus fuerzas represivas, lo que puede hacer si contin\u00faa movilizando a las capas m\u00e1s amplias posibles de la clase obrera y sigue defendiendo a las v\u00edctimas de los ataques pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La lucha para acabar con las ciudades policiales es s\u00f3lo una parte de un movimiento global para luchar contra el cambio clim\u00e1tico y la escalada policial, que no son m\u00e1s que los resultados l\u00f3gicos de un mundo dominado por la b\u00fasqueda del beneficio. Un mundo en el que las personas puedan vivir en armon\u00eda con la naturaleza y sin la amenaza de la violencia estatal debe ser un mundo que sustituya este \u00edmpetu por otro basado en las necesidades humanas y la solidaridad.<\/p>\n<p><em>Foto: Tatsoi v\u00eda Wikimedia Commons<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por RUSS O&#8217;SHEA Incendios incontrolables en Canad\u00e1. Una tormenta devastadora en Libia. El verano m\u00e1s caluroso jam\u00e1s registrado. Seg\u00fan PBS, &#8220;dos tercios de los adultos estadounidenses afirman que el cambio clim\u00e1tico est\u00e1 afectando notablemente a sus comunidades locales&#8221;. 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