{"id":17879,"date":"2023-07-30T19:14:03","date_gmt":"2023-07-30T23:14:03","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=17879"},"modified":"2023-07-30T23:09:07","modified_gmt":"2023-07-31T03:09:07","slug":"green-capitalism-wont-save-us-we-need-eco-socialism","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2023\/07\/30\/green-capitalism-wont-save-us-we-need-eco-socialism\/","title":{"rendered":"El capitalismo verde no nos salvar\u00e1; necesitamos un ecosocialismo"},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17881\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2023\/07\/30\/green-capitalism-wont-save-us-we-need-eco-socialism\/green-money-shutterstock\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/green-money-Shutterstock.webp?fit=2116%2C1208&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"2116,1208\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"green money Shutterstock\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/green-money-Shutterstock.webp?fit=723%2C413&amp;ssl=1\" class=\"wp-image-17881 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/green-money-Shutterstock.webp?resize=723%2C404&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"723\" height=\"404\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por CARLOS SAPIR<\/strong><\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico no es nada nuevo. Desde hace d\u00e9cadas, la comunidad cient\u00edfica un\u00e1nimemente ha encendido la alarma sobre la producci\u00f3n descontrolada de gases de efecto invernadero por parte de la humanidad. Se han organizado innumerables convenciones internacionales, y las Naciones Unidas ha convocado una conferencia sobre el tema casi cada a\u00f1o desde 1995, incluyendo la firma de varios tratados supuestamente emblem\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, cualquier persona menor de 30 a\u00f1os ha vivido toda su vida sabiendo que una cat\u00e1strofe medioambiental oscurece su futuro. En la \u00faltima d\u00e9cada, las predicciones de un tiempo apocal\u00edptico han dado paso a cat\u00e1strofes reales y continuas que est\u00e1n claramente relacionadas con el cambio clim\u00e1tico. Las olas de calor matan a miles de personas cada a\u00f1o en las regiones de mayor riesgo, como Pakist\u00e1n, e incluso quienes viven en regiones relativamente seguras se enfrentan a los efectos de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica generalizada provocada por los incendios. Y sin embargo, a pesar de esta crisis mundial que se agrava y se reconoce abiertamente, no estamos m\u00e1s cerca de detener, y mucho menos de revertir, los da\u00f1os del cambio clim\u00e1tico, ya que el mundo sigue a punto de sobrepasar el ya catastr\u00f3fico umbral de 2 \u00b0C de aumento medio de las temperaturas en todo el mundo.<\/p>\n<p>El fracaso de la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico hasta ahora no ha sido un fracaso de la ciencia o de la tecnolog\u00eda, ni siquiera un fracaso a la hora de anticipar los efectos del cambio clim\u00e1tico. M\u00e1s bien, la ausencia de respuestas eficaces al cambio clim\u00e1tico ha sido un fracaso pol\u00edtico del capitalismo y sus instituciones. El dogma econ\u00f3mico capitalista de dejarlo todo a los caprichos del mercado pone toda la potestad sobre la pol\u00edtica medioambiental en manos de los ultrarricos, que solo buscan soluciones individualistas que no hacen nada por detener la crisis, sino que se limitan a salvarse a s\u00ed mismos en mansiones contraclimas mientras dejan que el resto del mundo sufra las consecuencias.<\/p>\n<p>Las instituciones internacionales como las Naciones Unidas, que en teor\u00eda deber\u00edan liderar la lucha contra el cambio clim\u00e1tico, son impotentes para intervenir, obstaculizadas por las prioridades del gobierno de los Estados Unidos, entre otros estados imperialistas que se benefician de la situaci\u00f3n actual y que controlan efectivamente la capacidad de la ONU para imponer pol\u00edticas decisivas. Mientras tanto, los esfuerzos para vincular los esfuerzos ambientales al mercado, como las compensaciones de carbono, est\u00e1n condenados al fracaso, ya que cualquier cambio en la situaci\u00f3n econ\u00f3mica que afecte a la rentabilidad de la producci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles, ya sea una crisis internacional como la invasi\u00f3n rusa de Ucrania o simplemente la continua &#8220;mejoraci\u00f3n&#8221; de las tecnolog\u00edas de extracci\u00f3n y refinamiento que hacen que los combustibles sean m\u00e1s baratos (pero no m\u00e1s limpios) de producir, tiene la capacidad de descarrilar por completo los impactos de la pol\u00edtica basada en el mercado. En lugar de reducir y, con el tiempo, acabar con la dependencia de la sociedad de los combustibles f\u00f3siles, el capitalismo ha creado un sistema de indulgencias de carbono, mediante el cual las empresas pueden limpiar sus conciencias (y lavar su imagen p\u00fablica) haciendo contribuciones simb\u00f3licas al desarrollo sostenible, mientras que la producci\u00f3n y el consumo de combustibles f\u00f3siles contin\u00faan sin inhibiciones.<\/p>\n<p>Necesitamos una reorganizaci\u00f3n dr\u00e1stica de la econom\u00eda a escala mundial para frenar, ni siqueira reparar, los efectos del cambio clim\u00e1tico. La actual clase capitalista dominante ya ha demostrado su falta de voluntad y su incapacidad de poder afrontar este problema. Vencer al cambio clim\u00e1tico exige la transformaci\u00f3n hacia una econom\u00eda democr\u00e1tica que responda realmente a las necesidades de la clase trabajadora a escala mundial. La promesa capitalista de un crecimiento sin fin que beneficie a todos est\u00e1 muerta; el crecimiento constante que exige el capitalismo s\u00f3lo puede acabar quemando la Tierra. Necesitamos una r\u00e1pida transici\u00f3n a fuentes de energ\u00eda sostenibles y no contaminantes, y hacerlo sin sacrificar las condiciones de vida de los trabajadores que actualmente est\u00e1n empleados en la industria de los combustibles f\u00f3siles, proporcion\u00e1ndoles generosas pensiones y la oportunidad de transferirse a nuevas industrias. Se trata de una necesidad moral b\u00e1sica, totalmente imposible dentro del sistema econ\u00f3mico capitalista. Requiere el socialismo.<\/p>\n<p>El cambio al socialismo significa algo m\u00e1s que exigir que los gobiernos (o los capitalistas individuales) respondan a la crisis: el n\u00facleo de esta crisis es que los intereses de estos gobiernos y capitalistas son totalmente opuestos a la pol\u00edtica econ\u00f3mica sostenible que la mayor\u00eda del mundo necesita tan desesperadamente. Ganar una nueva pol\u00edtica clim\u00e1tica, por lo tanto, requiere un cambio fundamental en el equilibrio de poder econ\u00f3mico; requiere que los trabajadores se organicen y tomen el cargo en sus propias manos, que organicen manifestaciones masivas para poner a nuestra clase en movimiento, y luego tomen las f\u00e1bricas y la infraestructura energ\u00e9tica mientras organizan huelgas generales en las ciudades. Tenemos que construir sindicatos combativos preparados para la huelga, as\u00ed como un partido obrero revolucionario para unir estas batallas y construir una direcci\u00f3n democr\u00e1tica comprometida a desafiar a los capitalistas.<\/p>\n<p>Debemos rechazar las \u00f3rdenes de los capitalistas de quemar el mundo como combustible y, en su lugar, dirigir nuestras herramientas hacia un futuro nuevo y sostenible. Se trata, adem\u00e1s, de una lucha por el destino del mundo entero, que solo se liberara a escala internacional.<\/p>\n<p>Esto no ocurrir\u00e1 de la noche a la ma\u00f1ana, sino que requiere el duro trabajo de construir movimientos de masas con demandas pol\u00edticas claras. Necesitamos construir acciones de masas que puedan atraer a capas cada vez mayores de personas a esta lucha: El pr\u00f3ximo 17 de septiembre, la Marcha para Acabar con los Combustibles F\u00f3siles, en Nueva York, ser\u00e1 una oportunidad de este tipo que todos deber\u00edamos apoyar.<\/p>\n<p>Luchar por el cambio pol\u00edtico es una empresa enorme y dif\u00edcil. Sin embargo, es la \u00fanica soluci\u00f3n que nos queda ante la incapacidad del capitalismo de mover un dedo para salvar nuestro planeta. Tenemos un mundo que ganar y nada que perder, salvo nuestras cadenas.<\/p>\n<p><em>Foto: Shutterstock<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por CARLOS SAPIR El cambio clim\u00e1tico no es nada nuevo. Desde hace d\u00e9cadas, la comunidad cient\u00edfica un\u00e1nimemente ha encendido la alarma sobre la producci\u00f3n descontrolada de gases de efecto invernadero por parte de la humanidad. Se han organizado innumerables convenciones internacionales, y las Naciones Unidas ha convocado una conferencia sobre el tema casi cada a\u00f1o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13882115,"featured_media":17881,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27625],"tags":[],"class_list":["post-17879","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-climate-crisis"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","es"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/green-money-Shutterstock.webp?fit=2116%2C1208&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdQxqk-4En","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13882115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17879"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17885,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17879\/revisions\/17885"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}