{"id":13440,"date":"2022-11-19T19:18:02","date_gmt":"2022-11-20T00:18:02","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=13440"},"modified":"2022-12-14T14:49:24","modified_gmt":"2022-12-14T19:49:24","slug":"philadelphia-save-the-meadows","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2022\/11\/19\/philadelphia-save-the-meadows\/","title":{"rendered":"Filadelfia: \u00a1Salva los prados!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">\n<strong>Por MICHAEL SCHREIBER<\/strong><\/p>\n<p>Ha surgido una pol\u00e9mica en torno al proyecto de 255 millones de d\u00f3lares del Departamento de Parques y Actividades Recreativas de Filadelfia para reconstruir secciones del parque Franklin Delano Roosevelt. FDR es un parque grande y popular, situado en el extremo sur de la ciudad, cerca de donde el r\u00edo Schuylkill desemboca en el Delaware.<\/p>\n<p>El plan para el parque, redactado en 2018, es franco sobre los problemas que afectan al parque y contiene recomendaciones para mejorarlos. Sus directrices para la secci\u00f3n oriental del parque, por ejemplo, ayudar\u00edan a restablecer elementos clave del dise\u00f1o original del parque realizado por los hermanos Olmstead en 1913. Esto incluir\u00eda la restauraci\u00f3n del entorno buc\u00f3lico que rodea la entrada principal del parque por la calle Broad. Las actuales pistas de tenis y campos de b\u00e9isbol que abarrotan la zona se eliminar\u00edan y trasladar\u00edan, y se sustituir\u00edan por un extenso &#8220;Gran C\u00e9sped&#8221; y m\u00e1s masas de \u00e1rboles. Asimismo, se ampliar\u00eda la cubierta arb\u00f3rea de la orilla sur del lago Edgewood, para crear una gran zona de picnic arbolada.<\/p>\n<p>Pero algunos aspectos del plan de la ciudad han provocado protestas. Las cr\u00edticas se han centrado en los planes para la parte occidental del parque, antiguos terrenos agr\u00edcolas que se a\u00f1adieron al parque original de League Island en 1930. El terreno incluye los terrenos de un antiguo campo de golf municipal, que se inaugur\u00f3 en 1940 y se cerr\u00f3 (en gran parte por problemas de inundaciones) en 2018. Desde el cierre, se permiti\u00f3 que gran parte de la zona -que ya conten\u00eda extensos bosques, humedales y arroyos- volviera a la naturaleza. Las calles se convirtieron en praderas florecidas, repletas de abejas y mariposas. Muchos residentes de la ciudad disfrutaron de la oportunidad de recorrer los senderos y observar la vida salvaje. La zona, de unos 160 acres, fue apodada &#8220;los Prados&#8221;, un revival de su denominaci\u00f3n de hace siglos, cuando las granjas, huertos y pastos cubr\u00edan gran parte del sur de Filadelfia. Una casa asociada a una de las granjas hist\u00f3ricas, Bellaire Manor, sigue en pie en una loma de los Prados, como ha hecho durante los \u00faltimos 300 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Dos elementos importantes de los planes de la ciudad para los Prados han sido objeto de cr\u00edticas. El primero es el plan de rellenar y nivelar aproximadamente la mitad de la zona inundable para construir nuevos campos de atletismo y edificios. Los cr\u00edticos, entre los que se encuentran muchos residentes locales y varios grupos ecologistas, sostienen que el plan destruir\u00eda en gran medida uno de los principales recursos naturales de la ciudad: el \u00fanico parque del sur de Filadelfia que proporciona un h\u00e1bitat importante para la fauna salvaje. Adem\u00e1s, se\u00f1alan, las instalaciones deportivas propuestas estar\u00edan mejor situadas en barrios donde existe una necesidad real de ellas, en lugar de obligar a los jugadores, sus familias y los espectadores de toda la ciudad a desplazarse hasta el extremo m\u00e1s alejado del sur de Filadelfia.<\/p>\n<p>La segunda gran controversia surgi\u00f3 en agosto de 2022 debido a la sorprendente brusquedad con que la ciudad empez\u00f3 a aplicar su plan. Sin avisar previamente, y mucho menos programar una audiencia p\u00fablica, los responsables del proyecto enviaron maquinaria pesada a la zona para talar vastas zonas de bosques y praderas. Los excursionistas y paseadores de perros se vieron sorprendidos por los \u00e1rboles que se derrumbaban a su alrededor. En pocos d\u00edas, decenas de \u00e1rboles maduros, algunos de ellos de casi un siglo, hab\u00edan sido arrancados. A continuaci\u00f3n se rasp\u00f3 el suelo para eliminar toda la vegetaci\u00f3n y se empez\u00f3 a excavar. Aproximadamente la mitad de las Praderas es ahora una zona de obras embarrada; la mayor\u00eda de las antiguas rutas de senderismo se han vallado para que no puedan ser visitadas por el p\u00fablico.<\/p>\n<p>La fauna se ha convertido en una v\u00edctima de las prisas de la ciudad por actuar. Aunque los planificadores afirman que se realiz\u00f3 un estudio del h\u00e1bitat de los Prados, se prest\u00f3 poca atenci\u00f3n a lo que ocurrir\u00eda con las aves y otros animales que se dispersaron debido a la destrucci\u00f3n de su entorno. La tala de los prados y bosques se program\u00f3 irreflexivamente para que tuviera lugar justo al comienzo de la temporada de migraci\u00f3n de las aves. La gente ha fotografiado ciervos desconcertados que fueron expulsados cuando las excavadoras eliminaron los \u00e1rboles y matorrales de los que dependen.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es inquietante el hecho de que no se preparara ninguna investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de la zona antes de excavarla. Los pueblos ind\u00edgenas habitaron la zona durante miles de a\u00f1os. Las culturas ind\u00edgenas fueron suplantadas por los asentamientos de agricultores y comerciantes europeos -suecos, holandeses, alemanes e ingleses- a partir del siglo XVII. Durante la Revoluci\u00f3n Americana, los brit\u00e1nicos construyeron una bater\u00eda de ca\u00f1ones cerca, en Girard Point. Parece que cualquier artefacto hist\u00f3rico que yazca en el suelo ser\u00e1 engullido por las obras de excavaci\u00f3n y enterrado o eliminado sin ning\u00fan estudio.<\/p>\n<p><strong>Humedales y campos de juego: \u00bfuna mala combinaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>El plan actual para el Parque FDR se redact\u00f3 por primera vez en 2018, y se modific\u00f3 ligeramente en 2022. Supuestamente, est\u00e1 previsto que se publique una tercera revisi\u00f3n en febrero de 2023. Este plan es el \u00faltimo de una serie de estudios que se han realizado a lo largo de las d\u00e9cadas. Por ejemplo, la Comisi\u00f3n del Parque Fairmount public\u00f3 un &#8220;Estudio de Drenaje&#8221; en 1973 para abordar las inundaciones del parque, y cit\u00f3 otras investigaciones que se hab\u00edan realizado en la d\u00e9cada de 1960. Pero no se aplicaron todos los remedios propuestos, y las inundaciones no han hecho m\u00e1s que empeorar. En 2000, la Comisi\u00f3n del Parque encarg\u00f3 otro estudio, que fue bastante exhaustivo y aconsej\u00f3 a los gestores del parque que emprendieran un programa de cuidadosa conservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de las zonas naturales, con el objetivo de &#8220;restaurar y mantener la biodiversidad aut\u00f3ctona.&#8221;<\/p>\n<p>El plan actual, publicado bajo los auspicios de la Fairmount Park Conservancy, grupo sin \u00e1nimo de lucro que colabora con la ciudad, y el propio departamento de Parques y Ocio de la ciudad, es mucho m\u00e1s dr\u00e1stico que las propuestas anteriores en sus recomendaciones de cambios en el parque. Como preparaci\u00f3n, encuest\u00f3 a un cierto n\u00famero de habitantes de Filadelfia sobre qu\u00e9 caracter\u00edsticas y actividades les gustar\u00eda ver en el parque. Sus respuestas se registraron, pero luego se ignoraron en gran medida. El plan publicado acab\u00f3 designando una enorme porci\u00f3n de los Meadows (casi la mitad) para la construcci\u00f3n de instalaciones deportivas: 12 campos de f\u00fatbol, cuatro de b\u00e9isbol, canchas de baloncesto y tenis, vestuarios, una cafeter\u00eda y montones de aparcamientos para coches y autobuses. Y ello a pesar de que los residentes que hab\u00edan respondido a la encuesta situaban estas cosas muy abajo en su lista de actividades preferidas. En cambio, un elevado n\u00famero de personas expres\u00f3 en las reuniones comunitarias su deseo de que hubiera senderos multiusos, tanto para el ocio &#8220;activo&#8221; como para disfrutar de la naturaleza.<\/p>\n<p>El plan se centra en cuestiones de hidrolog\u00eda. A los planificadores de la ciudad les gusta describir el parque como una &#8220;ba\u00f1era&#8221;, envuelta por todos lados por terrenos m\u00e1s altos, as\u00ed como por calles y carreteras arteriales, una l\u00ednea ferroviaria y edificios. Mientras que el terreno edificado al norte y al oeste del parque se eleva hasta 6 metros o m\u00e1s sobre el nivel del mar, la secci\u00f3n central septentrional de los Prados desciende a profundidades de hasta 2 metros por debajo del nivel del mar. Esto significa que el parque debe enfrentarse con frecuencia a la escorrent\u00eda de las tormentas procedentes de las calles.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el parque tiene un alto nivel de aguas subterr\u00e1neas y est\u00e1 sujeto a la acci\u00f3n de las mareas del canal trasero de la cuenca del Delaware y el Schuylkill, que sube y baja unos cuatro pies dos veces al d\u00eda cuando cambia la marea. La compuerta de marea del parque lleva d\u00e9cadas funcionando mal. La Fairmount Park Conservancy ha demostrado en un modelo que las inundaciones se reducir\u00edan significativamente una vez reparada la compuerta.<\/p>\n<p>Sin embargo, las inundaciones actuales de los r\u00edos se ver\u00e1n agravadas por el cambio clim\u00e1tico. Se prev\u00e9 que el nivel de las aguas del r\u00edo Delaware en esta zona aumente alrededor de un metro y medio a finales de siglo, y dado que las medidas actuales para frenar el cambio clim\u00e1tico son deplorablemente insuficientes, el aumento podr\u00eda ser incluso mayor. Como resultado, la mayor parte del Parque FDR podr\u00eda quedar permanentemente inundado por las crecidas. El cambio clim\u00e1tico tambi\u00e9n aumentar\u00e1 la probabilidad de fuertes tormentas y huracanes, y tender\u00e1 a aumentar la salinidad de los r\u00edos y las aguas subterr\u00e1neas, lo que podr\u00eda da\u00f1ar las plantas y animales del parque.<\/p>\n<p>Como remedio parcial, el plan prev\u00e9 dragar el suelo de la secci\u00f3n sur de las Praderas para ampliar los humedales, y sustituir la antigua cubierta arb\u00f3rea por 7.000 \u00e1rboles j\u00f3venes aut\u00f3ctonos y varios miles de arbustos supuestamente m\u00e1s adecuados para las condiciones m\u00e1s c\u00e1lidas y h\u00famedas que traer\u00e1 el cambio clim\u00e1tico. Por desgracia, un \u00e1rbol joven s\u00f3lo puede absorber una fracci\u00f3n del CO2 que puede secuestrar un \u00e1rbol maduro. Seg\u00fan un informe citado por la Universidad Estatal de Ohio, hacen falta 269 arbolitos para ofrecer los mismos beneficios medioambientales de un \u00e1rbol maduro sano, de 36&#8243; de di\u00e1metro.<\/p>\n<p>Esta parte del proyecto relativa a los humedales est\u00e1 financiada por el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, de acuerdo con la ley medioambiental federal que le obliga a compensar los humedales que destruir\u00e1 en el suroeste de Filadelfia para la construcci\u00f3n de una nueva instalaci\u00f3n de carga.<\/p>\n<p>Gran parte de la tierra excavada se utilizar\u00eda como relleno para la construcci\u00f3n de campos de juego atl\u00e9ticos en las partes norte y oeste de los Meadows. Tras el cierre del campo de golf, esa zona se hab\u00eda convertido con bastante rapidez en praderas floridas, marismas de juncos y una extensi\u00f3n de bosques. Los bajos acantilados ondulados se inclinaban gradualmente hacia un cuenco, por el que serpenteaban varios brazos del arroyo Shedbrook. Parte de esa zona ha sido ahora arrasada, y la atraviesa una carretera de grava para camiones. En la actualidad, una franja al oeste del arroyo sigue abierta a los excursionistas, pero aqu\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 previsto alterar radicalmente el entorno natural en los pr\u00f3ximos a\u00f1os para construir instalaciones deportivas.<\/p>\n<p>El plan consiste en elevar el terreno a ambos lados del arroyo muy por encima del nivel de inundaci\u00f3n. Los mapas publicados para la reconstrucci\u00f3n de esta zona del parque parecen mostrar que un futuro arroyo Shedbrook ensanchado, en lugar de discurrir por un valle amplio y de pendiente suave bordeado de humedales, discurrir\u00eda por un barranco de taludes altos, con peligro de erosi\u00f3n. La nueva superficie elevada sobre el arroyo se aplanar\u00eda, compactar\u00eda y cubrir\u00eda con campos de juego, canchas de baloncesto y tenis, edificios y aparcamientos.<\/p>\n<p>Los portavoces del plan del Parque FDR de la ciudad afirman que los campos de f\u00fatbol se cubrir\u00edan con un c\u00e9sped artificial construido con fibras de pl\u00e1stico incrustadas en un soporte de materiales org\u00e1nicos como el corcho y el coco, que tienen cierta capacidad para absorber la lluvia. Tambi\u00e9n han afirmado que el c\u00e9sped artificial absorber\u00eda cierta cantidad de CO2, y por tanto ayudar\u00eda a luchar contra el cambio clim\u00e1tico. Pero eso es falso; aunque los alcornoques absorben CO2 mediante la fotos\u00edntesis, la corteza, utilizada como c\u00e9sped, libera CO2 al descomponerse. Adem\u00e1s, sustituir\u00eda a la vegetaci\u00f3n natural que s\u00ed absorbe di\u00f3xido de carbono. Adem\u00e1s, el c\u00e9sped artificial tiende a descomponerse con el tiempo, lo que crea el peligro de que las part\u00edculas, incluidos los micropl\u00e1sticos, sean arrastradas a los arroyos y humedales.<\/p>\n<p>Para completar su paquete de medidas para evitar inundaciones, los gestores del proyecto afirman que se construir\u00e1n cuencas de retenci\u00f3n de agua debajo de los nuevos campos de juego. Sin embargo, el coste de esta construcci\u00f3n es extraordinario, cerca de 100 millones de d\u00f3lares s\u00f3lo para construir los campos de juego y su infraestructura asociada, mientras que su eficacia para limitar la escorrent\u00eda de agua no est\u00e1 probada. De hecho, deber\u00eda ser evidente que la construcci\u00f3n de instalaciones deportivas y aparcamientos en esta zona sensible probablemente agrave los problemas de las inundaciones. Por otra parte, los esfuerzos por conservar y mejorar lo que ya hab\u00eda en la zona -humedales, praderas y \u00e1rboles maduros- deber\u00edan ayudar a mitigar las inundaciones, al tiempo que actuar\u00edan absorbiendo CO2 y proporcionando h\u00e1bitat para animales e insectos polinizadores, etc. Tambi\u00e9n garantizar\u00edan la supervivencia de las actividades actuales que la gente ha disfrutado en los Prados: picnic, senderismo, b\u00fasqueda de alimentos, estudios de la naturaleza para ni\u00f1os, observaci\u00f3n de aves, etc.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n act\u00faa en detrimento del entorno natural el hecho de que los nuevos campos de juego, seg\u00fan el plan municipal, estar\u00edan equipados con torres de iluminaci\u00f3n para facilitar su uso nocturno. La Sociedad Audubon ha expresado su alarma por el hecho de que esto tendr\u00eda un efecto extremadamente adverso sobre las aves y otros animales salvajes de los humedales y bosques adyacentes.<\/p>\n<p>Destruir los humedales y la cubierta arb\u00f3rea, y luego compactar el suelo, cubrirlo con c\u00e9sped artificial e iluminarlo como una peque\u00f1a ciudad es un grave error en este periodo de crisis mundiales que se entrecruzan: el cambio clim\u00e1tico y la dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la biodiversidad. La necesidad de proteger el medio ambiente se encuentra ahora en una fase cr\u00edtica, y sin medidas de emergencia profundas y r\u00e1pidas, se precipitar\u00e1 hacia la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p><strong>Desarrollo err\u00f3neo a lo largo de los r\u00edos<\/strong><\/p>\n<p>El problema de las inundaciones, por supuesto, no se limita al Parque FDR. Las fuertes lluvias suelen provocar inundaciones en gran parte de la regi\u00f3n de Filadelfia. El problema no ha dejado de empeorar a medida que m\u00e1s y m\u00e1s tierras de cultivo y bosques son sustituidos por el desarrollo,<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, la zona del Parque FDR ha compartido un ecosistema con zonas bajas contiguas a lo largo de los r\u00edos Schuylkill y Delaware. Los arroyos que atraviesan el parque, Hollander&#8217;s y Shedbrook (antes Ship Brook), sol\u00edan drenar una amplia zona del sur de Filadelfia, a trav\u00e9s de una red de afluentes. Pero con los a\u00f1os, esos arroyos se desviaron hacia alcantarillas, y los terrenos abiertos se convirtieron en hileras de edificios; con este desarrollo, las inundaciones del parque han empeorado.<\/p>\n<p>Por ello, los intentos de mejorar las inundaciones del Parque FDR deben tener en cuenta las condiciones medioambientales de una zona mucho m\u00e1s amplia. Los terrenos a lo largo del Schuylkill, ligeramente al oeste y al norte del Parque FDR, son un ejemplo de ello. Esa zona, al igual que el FDR, sol\u00eda contener marismas en la regi\u00f3n ribere\u00f1a inferior y bosques, praderas y tierras de cultivo en las tierras altas. Hasta mediados del siglo XIX, era conocida como un pintoresco lugar de ocio, de caza, pesca y descanso, con varios hoteles y posadas para alojar a los veraneantes. Hacia 1870, sin embargo, la Atlantic Refining Company estableci\u00f3 all\u00ed sus operaciones. En el siglo y medio transcurrido desde entonces, bajo la \u00e9gida de varios propietarios corporativos, las refiner\u00edas de petr\u00f3leo y gasolina se extendieron hasta cubrir una superficie del tama\u00f1o del centro de Filadelfia. El petr\u00f3leo y otros productos qu\u00edmicos saturaron el suelo y los gases se vertieron en el aire; las refiner\u00edas se convirtieron en el mayor emisor de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica del \u00e1rea metropolitana. Los residentes de los barrios obreros, principalmente negros, colindantes con el complejo fueron las principales v\u00edctimas: enfermedades como el asma y el c\u00e1ncer estaban muy extendidas.<\/p>\n<p>Enfrentada a la quiebra tras un desastroso incendio y explosi\u00f3n en junio de 2019 -y tras las protestas de un grupo comunitario, Philly Thrive-, la \u00faltima propietaria de la refiner\u00eda, Philadelphia Energy Solutions, cerr\u00f3 sus operaciones. El terreno se vendi\u00f3 a un promotor inmobiliario de Chicago, Hilco, que proyecta construir un gigantesco complejo de almacenes y otros edificios, posiblemente con laboratorios para las ciencias de la vida, en una urbanizaci\u00f3n que ha bautizado como Distrito Bellwether. Est\u00e1 previsto que la construcci\u00f3n de los primeros edificios -un almac\u00e9n de 700.000 pies cuadrados y otro de 326.000 pies cuadrados- comience en la primavera de 2023.<\/p>\n<p>Los lustrosos dibujos que Hilco ha hecho p\u00fablicos dan pocas pistas sobre lo que puede deparar finalmente la propiedad de 1.300 acres. Algunos de los dibujos iniciales muestran una variedad de edificios con tejados verdes situados en un campus con numerosos parques, un paseo arbolado a lo largo del r\u00edo e incluso un puerto deportivo. Pero otras ilustraciones muestran al menos una docena de enormes almacenes de una planta que cubren casi toda la propiedad y se extienden hasta las orillas del Schuylkill. Adem\u00e1s, Hilco tiene previsto conservar un parque de tanques de petr\u00f3leo y ha presionado para que se construya una nueva carretera y un intercambiador que conecte la propiedad con la autopista Schuylkill. No cabe duda de que los montones de coches y camiones necesarios para abastecer los almacenes de trabajadores y mercanc\u00edas seguir\u00e1n amenazando la salud de los habitantes de los barrios cercanos.<\/p>\n<p>\u00bfY el peligro de inundaciones? Dado que gran parte del terreno, sobre todo en la parte sur, est\u00e1 cerca o incluso por debajo del nivel del mar, Hilco planea hacer frente al problema transportando por cami\u00f3n acres de tierra nueva, para elevar el terreno por encima del nivel de inundaci\u00f3n. Por desgracia, canalizar a\u00fan m\u00e1s el Schuylkill y cubrir de hormig\u00f3n el terreno circundante no har\u00e1 sino aumentar los problemas de inundaci\u00f3n r\u00edo abajo, afectando al Parque FDR y a zonas como el Navy Yard, el aeropuerto y el barrio de Eastwick. Una soluci\u00f3n m\u00e1s responsable ser\u00eda devolver las zonas bajas de la propiedad de Hilco a un estado similar al que ten\u00edan antes de que se establecieran las refiner\u00edas: marismas, praderas de matorral y pantanos de cedros. Aunque el ecosistema natural podr\u00eda tardar muchos a\u00f1os en recuperarse totalmente, incluso las fases iniciales de restauraci\u00f3n permitir\u00edan que el Schuylkill se desbordara cuando estuviera en fase de crecida, al tiempo que absorber\u00eda una gran cantidad de la escorrent\u00eda que fluye hacia el r\u00edo. Adem\u00e1s, habr\u00eda que proporcionar suficientes zonas verdes y arbolado en las partes altas de la propiedad para amortiguar a la comunidad cercana de la contaminaci\u00f3n y el ruido de los camiones.<\/p>\n<p>Recientemente se anunci\u00f3 un plan similar, aunque de escala mucho menor, para una propiedad r\u00edo arriba, en la orilla oeste, justo al sur del puente de Passyunk Avenue. En ese lugar, que incluye humedales, el promotor Bridge Industrial, con sede en Nueva Jersey, quiere arrasar un dep\u00f3sito de petr\u00f3leo para construir un almac\u00e9n de 487.000 pies cuadrados, con aparcamiento para 244 empleados y para 95 grandes camiones con remolque. El promotor ha alegado que los humedales destruidos se compensar\u00edan construyendo una nueva zona de mitigaci\u00f3n de humedales. Sin embargo, el aparcamiento desaguar\u00eda en la zona de mitigaci\u00f3n propuesta y, finalmente, en el r\u00edo. El Consejo del Aire Limpio, que protesta contra el plan, se\u00f1ala que el humedal actual es el h\u00e1bitat de la amenazada tortuga cooter de vientre rojo del norte y que la conservaci\u00f3n del terreno tambi\u00e9n podr\u00eda ayudar a los habitantes de Filadelfia a acceder a las orillas del r\u00edo.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil prever si estas propuestas de hect\u00e1reas de almacenes a ambos lados del Schuylkill llegar\u00e1n a buen puerto o hasta qu\u00e9 punto. Ahora mismo, los promotores inmobiliarios de esta zona y de todo el pa\u00eds est\u00e1n inmersos en una agitada carrera unos contra otros en el juego de la log\u00edstica empresarial. Casi todas las semanas aparece en las noticias una noticia sobre c\u00f3mo se va a asfaltar otra granja familiar para construir un megaalmac\u00e9n. En general, los ayuntamientos compiten entre s\u00ed para atraer a los promotores a sus distritos. A menudo ofrecen grandes exenciones fiscales, restricciones medioambientales y de zonificaci\u00f3n m\u00e1s laxas, y se esfuerzan por ensanchar los caminos rurales o construir nuevos intercambiadores de autopistas para dar cabida al mayor tr\u00e1fico de camiones.<\/p>\n<p>Las empresas, por su parte, sin duda se dan cuenta de que la fren\u00e9tica construcci\u00f3n de instalaciones log\u00edsticas debe conducir en alg\u00fan momento a un exceso de capacidad, especialmente con una probable desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica en el horizonte. Amazon, que lidera el grupo, ya ha desistido de sus planes de construir un almac\u00e9n en el suroeste de Filadelfia. Pero las empresas m\u00e1s peque\u00f1as o nuevas siguen luchando por aventajar a sus competidoras. A menudo est\u00e1n muy endeudadas, y necesitan poner en marcha sus proyectos con rapidez para maximizar sus beneficios. No est\u00e1n de humor para invitar a las comunidades residenciales cercanas a que participen en sus proyectos, ni para atenerse estrictamente a los requisitos legales de protecci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n<p>En la ciudad de Filadelfia, a lo largo del Schuylkill, empresas como Hilco y Bridge Industrial comprenden que est\u00e1n m\u00e1s a la vista del p\u00fablico que en los distritos rurales. Para poner al p\u00fablico de su parte, Hilco ha producido v\u00eddeos que prometen un nuevo paisaje urbano casi m\u00e1gico que hipot\u00e9ticamente proporcionar\u00e1 unos 19.000 puestos de trabajo, en una fecha indeterminada del futuro. Pero se han estancado cuando los residentes de clase trabajadora que viven junto al proyecto exigen tener voz en la configuraci\u00f3n de estas decisiones, para proteger la salud de sus hijos y garantizar el mejor uso del medio ambiente. Para Hilco, Bridge Industrial y otras empresas de log\u00edstica, los beneficios son lo m\u00e1s importante, no las necesidades de las personas y, desde luego, no el medio ambiente. Por eso, la comunidad no puede cejar en su empe\u00f1o de hacerse o\u00edr y conseguir que se cumplan sus demandas.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en el Parque FDR es similar en muchos aspectos. Aqu\u00ed, el agente del cambio no es una empresa privada, sino la burocracia gubernamental de la ciudad, que tiende a plegarse a los intereses adinerados antes de molestarse en escuchar las preocupaciones de la comunidad. Hace una d\u00e9cada, a pesar de las protestas, la ciudad vendi\u00f3 a un promotor inmobiliario muchas hect\u00e1reas de terreno boscoso en una ladera que desembocaba en el arroyo Pennypack. Una historia similar tuvo lugar este a\u00f1o, cuando cientos de \u00e1rboles &#8220;patrimoniales&#8221; (notables por su tama\u00f1o, edad o singularidad) situados al borde del arroyo Cobb&#8217;s Creek fueron segados sin contemplaciones para ampliar un campo de golf municipal que se hab\u00eda arrendado a una empresa privada.\u00a0Los planes prev\u00e9n la tala de otros 400 \u00e1rboles, incluidos 150 \u00e1rboles patrimoniales en 13 acres de zonas verdes; por ley, debe programarse una audiencia p\u00fablica antes de proceder a las obras, aunque a\u00fan no se ha fijado fecha.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la ciudad ha puesto en marcha sin miramientos su nuevo plan en el Parque FDR, minimizando cualquier interacci\u00f3n real con el p\u00fablico. Han difundido a la prensa muchos art\u00edculos que alaban el proyecto, pero se niegan a reconocer la opini\u00f3n generalizada de que un gran complejo de campos deportivos y aparcamientos no pertenece a los Prados, y que estas instalaciones deber\u00edan ubicarse en cambio en barrios donde la gente las necesite. Salvemos los Prados y otros grupos ecologistas y comunitarios exigen que se suspenda la tala de \u00e1rboles y otros planes de la ciudad hasta que puedan organizarse audiencias comunitarias masivas para determinar el futuro del parque. Su sitio web es savethemeadows.com.<\/p>\n<p><em>Fotos: Escenas en los Prados del Parque FDR por Celyne Camen.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por MICHAEL SCHREIBER Ha surgido una pol\u00e9mica en torno al proyecto de 255 millones de d\u00f3lares del Departamento de Parques y Actividades Recreativas de Filadelfia para reconstruir secciones del parque Franklin Delano Roosevelt. FDR es un parque grande y popular, situado en el extremo sur de la ciudad, cerca de donde el r\u00edo Schuylkill desemboca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13882115,"featured_media":13442,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27625],"tags":[],"class_list":["post-13440","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-climate-crisis"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","es"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/sign-on-wetland-path.jpeg?fit=1035%2C700&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdQxqk-3uM","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13882115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13440"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13611,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13440\/revisions\/13611"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}