{"id":12961,"date":"2022-09-27T12:45:56","date_gmt":"2022-09-27T16:45:56","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=12961"},"modified":"2022-09-27T16:27:48","modified_gmt":"2022-09-27T20:27:48","slug":"out-now-halsteads-account-of-vietnam-antiwar-activism-provides-rich-lessons-for-revolutionaries","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2022\/09\/27\/out-now-halsteads-account-of-vietnam-antiwar-activism-provides-rich-lessons-for-revolutionaries\/","title":{"rendered":"&#8216;\u00a1Fuera ya!&#8217;: El relato de Halstead sobre el activismo contra la guerra de Vietnam ofrece ricas lecciones para los revolucionarios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12965\" data-permalink=\"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2022\/09\/27\/out-now-halsteads-account-of-vietnam-antiwar-activism-provides-rich-lessons-for-revolutionaries\/ysa-vietnam\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/YSA-Vietnam.jpg?fit=614%2C443&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"614,443\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"YSA Vietnam\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/YSA-Vietnam.jpg?fit=614%2C443&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-12965\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/YSA-Vietnam.jpg?resize=614%2C443&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"443\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/YSA-Vietnam.jpg?w=614&amp;ssl=1 614w, https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/YSA-Vietnam.jpg?resize=300%2C216&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por CHUCK CAIRNS<\/strong><\/p>\n<p>Fred Halstead: <em>&#8220;\u00a1Out Now! A Participant&#8217;s Account of the Movement in the U.S. Against the Vietnam War<\/em>&#8221; (Pathfinder Press, Nueva York) 1978, 1991, 881 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Peter Camejo: &#8220;<em>Liberalismo, ultraizquierdismo o acci\u00f3n de masas<\/em>&#8221; (Pathfinder Press, Nueva York) 1970, folleto.<\/p>\n<p>Estados Unidos sali\u00f3 de la Segunda Guerra Mundial como el pa\u00eds imperialista m\u00e1s poderoso que el mundo hab\u00eda visto jam\u00e1s. El imperialismo estadounidense ten\u00eda un poder militar, diplom\u00e1tico y econ\u00f3mico insuperable, que utiliz\u00f3 agresivamente en todos los rincones del planeta. Su enemigo era la revoluci\u00f3n mundial, ya que las rebeliones se aceleraron r\u00e1pidamente despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. La guerra de Estados Unidos contra Vietnam es un ejemplo especialmente espeluznante de la aplicaci\u00f3n de estos poderes contra un pueblo empobrecido que intentaba escapar del colonialismo.<\/p>\n<p>Vietnam, junto con gran parte del sudeste asi\u00e1tico, hab\u00eda sido colonizado por los franceses desde finales del siglo XIX y ocupado brevemente por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la derrota japonesa en la guerra, los franceses intentaron reafirmar su r\u00e9gimen colonial en Vietnam. Pero el pueblo revolucionario de Vietnam les derrot\u00f3 en 1954 en la batalla de Dien Bien Phu. Las fuerzas revolucionarias vietnamitas, dirigidas principalmente por el Viet Minh, dominado por los estalinistas, se retiraron del sur del pa\u00eds, de acuerdo con los dictados de la Conferencia de Ginebra de 1954. Esto permiti\u00f3 a Estados Unidos colocar un r\u00e9gimen autoritario corrupto en el poder en el sur, mientras los estalinistas establec\u00edan un estado obrero deformado en el norte, con Ho Chi Minh como jefe de estado.<\/p>\n<p>Estados Unidos asumi\u00f3 el papel de amo colonial franc\u00e9s en un intento fallido de mantener a Vietnam bajo el tal\u00f3n del imperialismo. Estados Unidos libr\u00f3 una sangrienta guerra contra la revoluci\u00f3n vietnamita hasta que la expulsaron en 1975. Ahora Vietnam es un pa\u00eds libre e independiente (y completamente capitalista).<\/p>\n<p>La resistencia y combatividad del pueblo vietnamita contra el imperialismo estadounidense engendr\u00f3 una solidaridad masiva en todo el mundo. &#8220;\u00a1Fuera ya!&#8221;, de Fred Halstead, es un an\u00e1lisis marxista detallado del componente estadounidense del movimiento internacional contra la guerra de Vietnam, desde su surgimiento del viejo movimiento pacifista de los a\u00f1os 50 hasta la humillante derrota sufrida por el ej\u00e9rcito estadounidense el 30 de abril de 1975, cuando el ej\u00e9rcito norvietnamita tom\u00f3 Saig\u00f3n y ocup\u00f3 la embajada estadounidense poco despu\u00e9s de que el personal de la embajada escapara de su tejado en helic\u00f3pteros. &#8220;\u00a1Fuera ya!&#8221; lleva al lector desde las primeras actividades contra la guerra, como las concentraciones de profesores, hasta las manifestaciones en las que participaron decenas de millones de estudiantes, soldados y trabajadores estadounidenses.<\/p>\n<p>Halstead (v\u00e9ase la foto de la derecha) fue miembro del Partido Socialista de los Trabajadores y l\u00edder central de un ala decisiva del movimiento antiguerra. El libro se basa en la memoria de los acontecimientos de Halstead y en su amplia colecci\u00f3n de material escrito. Con m\u00e1s de 800 p\u00e1ginas, es una lectura pesada, pero que merece la pena para los activistas contempor\u00e1neos que buscan orientaci\u00f3n a trav\u00e9s de los tumultuosos giros de la construcci\u00f3n de un movimiento con el poder de desafiar a la clase capitalista.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Fuera ya!&#8221; es rico en lecciones para los revolucionarios, pero esta rese\u00f1a s\u00f3lo puede referirse a algunas de las m\u00e1s destacadas. El lector que lea detenidamente este libro aprender\u00e1 mucho sobre la importancia de la democracia en las reuniones convocadas para planificar los acontecimientos del movimiento, la importancia de la eficacia administrativa, los factores que controlan el flujo y reflujo de los movimientos de masas a lo largo del tiempo, el valor de las relaciones cordiales dentro de los movimientos, y mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Nos centramos aqu\u00ed, en cambio, en el examen de dos acontecimientos del movimiento antiguerra dentro del marco proporcionado por Peter Camejo en su discurso a la Alianza de J\u00f3venes Socialistas, el 14 de junio de 1970, &#8220;Liberalismo, Ultraleftismo o Acci\u00f3n de Masas&#8221;. El discurso de Camejo describe tres categor\u00edas de enfoques para la construcci\u00f3n de movimientos, y yo las describir\u00e9 primero. A continuaci\u00f3n, mostrar\u00e9 c\u00f3mo se aplican a dos acontecimientos importantes del movimiento antiguerra de la d\u00e9cada de 1960: el tumulto que tuvo lugar con motivo de la convenci\u00f3n del Partido Dem\u00f3crata en Chicago en agosto de 1968, y la masiva manifestaci\u00f3n antiguerra que tuvo lugar en Washington el 24 de abril de 1971.<\/p>\n<p><strong>Las tres categor\u00edas de Camejo<\/strong><\/p>\n<p>Las tres formas de Camejo de enfocar la construcci\u00f3n del movimiento son: La orientaci\u00f3n liberal; el enfoque de ultraizquierda; y la estrategia basada en la construcci\u00f3n de movimientos de masas independientes de los partidos capitalistas. Los socialistas revolucionarios reconocen inmediatamente la \u00faltima de ellas como nuestra opci\u00f3n, porque ninguna de las dos primeras puede movilizar el poder social y pol\u00edtico para desafiar seriamente las pol\u00edticas de la clase dominante. Pero los puntos de Camejo pueden no ser obvios para muchos activistas.<\/p>\n<p>Halstead muestra con detalle c\u00f3mo el movimiento antiguerra de los a\u00f1os 60 y 70 se dividi\u00f3 en estas categor\u00edas. El enfoque de los liberales es superficialmente obvio a primera vista: Los dem\u00f3cratas pueden influir en los acontecimientos porque forman parte de la estructura de poder, as\u00ed que debemos trabajar con los dem\u00f3cratas para frenar a la clase dominante. Sin embargo, los liberales no entienden que la sociedad capitalista est\u00e1 organizada en torno a fuerzas de clase opuestas.<\/p>\n<p>Los capitalistas descubrieron hace d\u00e9cadas c\u00f3mo embaucar a grandes sectores de la sociedad estadounidense para que creyeran que s\u00f3lo somos una masa desorganizada de personas con distintos puntos de vista entre nosotros, y que nuestros problemas se han producido porque los m\u00e1s cerdos de nuestro grupo han conseguido el control de las palancas del poder. Por tanto, nuestra tarea es elegir a pol\u00edticos racionales y humanos que pongan en su sitio a los narcisistas ego\u00edstas y a los aduladores. Puesto que tenemos la mejor Constituci\u00f3n que el mundo ha visto jam\u00e1s, debemos mantener la fe y trabajar dentro del marco pol\u00edtico actual para enderezar el l\u00edo en el que nos han metido las manzanas podridas. El libro de Halstead proporciona abundantes ejemplos de c\u00f3mo ese enfoque fue un camino a la perdici\u00f3n para el movimiento antiguerra, como lo ha sido para todos los movimientos sociales.<\/p>\n<p>El segundo enfoque descrito por Camejo, el ultraizquierdismo, es en realidad el reverso del primero. Los ultraizquierdistas son raros entre la clase obrera, pero son relativamente comunes entre los radicales peque\u00f1oburgueses. Al igual que los liberales, rechazan la idea de que es posible movilizar a los trabajadores para desafiar las pol\u00edticas imperialistas. Suelen empezar como liberales, pero se frustran cuando ven que las manifestaciones legales y pac\u00edficas no consiguen un r\u00e1pido cambio de las pol\u00edticas de la clase dominante. As\u00ed que se esfuerzan por intentar llamar la atenci\u00f3n de la clase dirigente por medios dram\u00e1ticos, a veces llamados &#8220;acci\u00f3n directa&#8221;, que implican a peque\u00f1os grupos de personas que se dedican esencialmente al teatro pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La tercera estrategia, la acci\u00f3n de masas realmente independiente de la pol\u00edtica capitalista, consiste en intentar llevar a grandes masas de personas a la lucha contra las pol\u00edticas de la clase dominante. Esta es la pol\u00edtica que, de hecho, llev\u00f3 al movimiento antiguerra a los \u00e9xitos que alcanz\u00f3, y su eficacia se muestra v\u00edvidamente en la manifestaci\u00f3n de 1971, descrita m\u00e1s adelante en este ensayo. El \u00faltimo cap\u00edtulo de &#8220;\u00a1Fuera ya!&#8221; -el &#8220;Ep\u00edlogo&#8221;- muestra con elegancia el profundo \u00e9xito de este enfoque al haber tenido un efecto significativo en las pol\u00edticas imperialistas y en la historia mundial.<\/p>\n<p><strong>El caos de Chicago<\/strong><\/p>\n<p>El primer ejemplo que ilustra las categor\u00edas de Camejo es el tumulto que tuvo lugar con motivo de la convenci\u00f3n del Partido Dem\u00f3crata en Chicago, la semana del 26 de agosto de 1968. El 31 de enero, durante el A\u00f1o Nuevo Lunar conocido como Tet en Vietnam, las fuerzas revolucionarias vietnamitas montaron una poderosa ofensiva en todo Vietnam del Sur que pill\u00f3 a Washington completamente desprevenido. &#8220;Durante meses, los portavoces militares de Estados Unidos hab\u00edan estado diciendo al p\u00fablico estadounidense que hab\u00eda luz al final del t\u00fanel&#8221; (p 378). Washington hab\u00eda estado afirmando que la resistencia ind\u00edgena era insignificante y que el \u00fanico problema militar era la &#8220;agresi\u00f3n&#8221; del Norte. La ofensiva del Tet expuso estas mentiras y puso a nuevos y masivos sectores de la opini\u00f3n estadounidense y mundial en contra de la guerra de Washington.<\/p>\n<p>El presidente Johnson se enfrent\u00f3 a una oposici\u00f3n vociferante all\u00e1 donde fuera. La campa\u00f1a era imposible, porque la prensa tend\u00eda a centrarse en los manifestantes m\u00e1s que en el candidato, as\u00ed que se retir\u00f3 de la campa\u00f1a en marzo. Los dem\u00f3cratas buscaron candidatos que fueran aceptables para un p\u00fablico que se opon\u00eda a la guerra imperialista, pero que no supusieran un desaf\u00edo serio a las pol\u00edticas capitalistas. Eugene McCarthy era el principal candidato &#8220;paloma&#8221; al llegar a la convenci\u00f3n de agosto. Contaba con el fuerte apoyo del ala liberal del movimiento antiguerra, y era bastante expl\u00edcito en cuanto a que su objetivo era sacar al movimiento antiguerra de las calles; se presentaba para &#8220;aliviar&#8230; [la] sensaci\u00f3n de impotencia pol\u00edtica y devolver a mucha gente la creencia en los procesos de la pol\u00edtica y el gobierno estadounidenses&#8221; (p 365).<\/p>\n<p>Uno de los principales focos de discusi\u00f3n dentro del movimiento antiguerra era la conveniencia de realizar o no grandes manifestaciones en la convenci\u00f3n de Chicago. Los liberales, organizados en organizaciones moderadas como Women Strike for Peace y SANE[i], apoyaban la campa\u00f1a de McCarthy y abogaban por manifestaciones ordenadas y pac\u00edficas que fueran expl\u00edcitamente pro-McCarthy.<\/p>\n<p>Los ultraizquierdistas se organizaron en varios grupos. Los Yippies (Partido Internacional de la Juventud), un grupo anarquista, preve\u00edan bandas de miles de j\u00f3venes corriendo por las calles de Chicago, &#8220;obligando al presidente a traer tropas de Vietnam para mantener el orden en la ciudad&#8221; (p. 406). Los pacifistas radicales difer\u00edan de los tipos Yippie, pero segu\u00edan encajando en la segunda categor\u00eda de Camejo. Un l\u00edder de este grupo, David Dellinger, &#8220;insisti\u00f3 en que la acci\u00f3n de masas se subordinara a la resistencia individual y a las t\u00e1cticas de confrontaci\u00f3n&#8221; (p 722\/3). Despreci\u00f3 las movilizaciones por la &#8220;retirada inmediata&#8221; como frentes unidos en el m\u00ednimo com\u00fan denominador&#8221; (p 724), a pesar de que sacar a EEUU de Vietnam era todo el objetivo del movimiento antiguerra. Los liberales, los yippies y los pacifistas radicales estaban a favor de celebrar manifestaciones en Chicago, incluso despu\u00e9s de que Johnson anunciara su retirada.<\/p>\n<p>El tercer enfoque de Camejo, el centrado en la construcci\u00f3n de las mayores movilizaciones de masas, estaba representado por la YSA, el SWP y el Comit\u00e9 de Movilizaci\u00f3n Estudiantil. Hab\u00edan apoyado las manifestaciones de Chicago cuando deb\u00edan centrarse en la oposici\u00f3n a Johnson; despu\u00e9s de todo, el presidente es leg\u00edtimamente el pararrayos del descontento popular. Pero les retiraron su apoyo en cuanto Johnson dimiti\u00f3, porque las manifestaciones con motivo de la convenci\u00f3n del Partido Dem\u00f3crata ser\u00edan vistas forzosamente como intentos de influir en la convenci\u00f3n para que eligiera a un candidato &#8220;paloma&#8221; capitalista.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en las manifestaciones fue relativamente escasa. En la noche del 25 de agosto, los Yippies celebraban un acto de unas 1500 personas en Lincoln Park, para el que se les hab\u00eda denegado el permiso. La polic\u00eda irrumpi\u00f3 en la protesta, golpe\u00f3 sistem\u00e1ticamente a la gente, la arroj\u00f3 al estanque del parque y roci\u00f3 con gas lacrim\u00f3geno una amplia zona. Los polic\u00edas continuaron con los disturbios durante las siguientes noches, golpeando y apaleando indiscriminadamente a la gente con garrotes, incluidos los periodistas (p 415). Tal vez la escena m\u00e1s horrible, frente al hotel Conrad Hilton la noche del mi\u00e9rcoles 28 de agosto, se transmiti\u00f3 a todo el mundo por televisi\u00f3n. La polic\u00eda empuj\u00f3 a un gran grupo de manifestantes contra una gran ventana de cristal de uno de los salones del hotel, aterrorizando a los manifestantes y a los clientes del sal\u00f3n. Finalmente, &#8220;la ventana se rompi\u00f3, y hombres y mujeres gritando salieron disparados, algunos con graves cortes por los cristales rotos. &#8230; [Los polic\u00edas] irrumpieron en el bar, golpeando a todos los que les parec\u00edan manifestantes&#8221; (p. 413). La convenci\u00f3n, en la que no se conoc\u00edan estos acontecimientos, concluy\u00f3: McCarthy fue derrotado y el partido nomin\u00f3 a Hubert Humphrey, un favorito de los liberales, vicepresidente de Johnson y ardiente partidario del ba\u00f1o de sangre imperialista en Vietnam. Muchos asistentes a la convenci\u00f3n volvieron a sus hoteles y se vieron envueltos en el tumulto alrededor del Hilton&#8221; (p 414). En total, unas 660 personas fueron detenidas, m\u00e1s de 1000 resultaron heridas y una persona muri\u00f3.<\/p>\n<p>Aunque la polic\u00eda de Chicago fue la responsable de los disturbios, hay que se\u00f1alar que hubo una tr\u00e1gica falta de planificaci\u00f3n por parte de los dirigentes de la manifestaci\u00f3n. Como escribi\u00f3 Dellinger a\u00f1os m\u00e1s tarde, &#8220;no ten\u00edamos un sistema de sonido capaz de llegar a la multitud, ni un plan de acci\u00f3n, ni formaci\u00f3n de mariscales&#8221; (p 414). Sin embargo, &#8220;la direcci\u00f3n de la acci\u00f3n cont\u00f3&#8230; [las acciones de Chicago] como una victoria&#8221; cuando el Chicago Tribune escribi\u00f3 que &#8220;incluso los comentaristas de la televisi\u00f3n y los delegados liberales han calificado a esta ciudad de la convenci\u00f3n como un &#8216;estado policial'&#8221; (p 416). Halstead se\u00f1ala que apenas fue una victoria porque, como resultado, &#8220;el propio movimiento antiguerra estaba en una especie de caos, muy dividido, y esa parte que hab\u00eda organizado&#8230; la acci\u00f3n [de Chicago] pronto entr\u00f3 en una crisis prolongada&#8221; (p 416).<\/p>\n<p>Lew Jones, l\u00edder de la YSA en aquella \u00e9poca, reflexion\u00f3 que deb\u00edamos ver la debacle de Chicago como parte de la lucha por una l\u00ednea efectiva hacia adelante en el movimiento antiguerra. &#8220;Nuestra l\u00ednea dice que [debemos organizarnos] en torno a dos o tres temas sencillos, como poner fin a la guerra, [y] traer las tropas a casa ahora&#8221; (p 419). Esto se opon\u00eda a la idea de Dellinger de que el movimiento deb\u00eda &#8220;conseguir peque\u00f1as brigadas de j\u00f3venes, enfrentarse a la autoridad armada, [y] al hacerlo exponer la verdadera naturaleza del sistema [con la esperanza de que] las masas se vean influidas&#8221; (p 419). A la luz de los acontecimientos de Chicago, es dif\u00edcil ver c\u00f3mo el enfoque de la ultraizquierda puede conducir a una revoluci\u00f3n americana. Por el contrario, los acontecimientos del 24 de abril de 1971 demuestran el potencial revolucionario del enfoque de la movilizaci\u00f3n de masas.<\/p>\n<p><strong>La movilizaci\u00f3n de masas del 24 de abril de 1971<\/strong><\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 22 de \u00a1Fuera ya! describe la manifestaci\u00f3n contra la guerra del 24 de abril de 1971, que da una idea de c\u00f3mo podr\u00eda ser una revoluci\u00f3n americana. La acci\u00f3n en Washington D.C., que los organizadores antiguerra calculan que incluy\u00f3 a m\u00e1s de 500.000 manifestantes, fue la mayor manifestaci\u00f3n de la historia de EEUU y se organiz\u00f3 en torno a la \u00fanica exigencia de que EEUU se retirara inmediatamente de Vietnam. El mismo d\u00eda, una marcha en San Francisco reuni\u00f3 a 350.000 personas o m\u00e1s. Hab\u00eda habido fuertes se\u00f1ales de que la oposici\u00f3n a la guerra, tanto de los civiles como de los soldados, estaba creciendo. Aunque el presidente Nixon hab\u00eda ordenado una gran escalada de la guerra, &#8220;los referendos antiguerra se aprobaron por mayor\u00eda en los lugares dispersos en los que estaban en las papeletas&#8221; (p 582) en las elecciones bienales del 3 de noviembre de 1970.<\/p>\n<p>En los d\u00edas inmediatamente anteriores al 24 de abril, los Veteranos de Vietnam contra la Guerra &#8220;montaron un campamento en el Mall a unos cientos de metros de la capital&#8221; (p 605), desde el que lanzaron una imaginativa variedad de protestas. El Departamento de Justicia consigui\u00f3 una orden judicial contra el campamento de los veteranos de guerra, que fue confirmada por el Tribunal Supremo. Sin embargo, los veteranos se negaron a evacuar: &#8220;&#8216;Los veteranos anulan al Tribunal Supremo&#8217;, dec\u00eda el titular del Washington Star del 21 de abril&#8221; (p 606). El Departamento de Justicia, reconociendo el equilibrio de fuerzas, volvi\u00f3 al tribunal al d\u00eda siguiente y retir\u00f3 la orden.<\/p>\n<p>La manifestaci\u00f3n en s\u00ed fue inmensa. No s\u00f3lo se vieron desbordados los espacios designados para la manifestaci\u00f3n, sino que los autobuses y coches que tra\u00edan a los manifestantes sufrieron retrasos de 20 millas; un n\u00famero incontable de posibles manifestantes no lleg\u00f3 al lugar hasta despu\u00e9s de la marcha y la concentraci\u00f3n. La amplitud de sus implicaciones revolucionarias: &#8220;Casi todos los elementos de la poblaci\u00f3n estadounidense ten\u00edan su representaci\u00f3n; &#8230; veteranos de guerras anteriores, un contingente totalmente negro y una secci\u00f3n del Tercer Mundo que abarcaba a negros, latinos, asi\u00e1ticos americanos, iran\u00edes y palestinos, cada uno con sus propias pancartas&#8221; contra la guerra (p. 611).<\/p>\n<p>&#8220;Decenas de miles de sindicalistas marcharon, con sus afiliaciones identificadas por pancartas y estandartes, desafiando en muchos casos a los altos cargos sindicales. Tambi\u00e9n llevaban lemas que condenaban la congelaci\u00f3n salarial recientemente impuesta por Nixon. Uno de los m\u00e1s populares era: &#8216;Congela la guerra, no los salarios'&#8221;. Hab\u00eda contingentes de nativos americanos, organizaciones de mujeres, organismos profesionales, organizaciones empresariales, y la lista contin\u00faa.<\/p>\n<p>Camejo describe c\u00f3mo se radicaliza la gente: Normalmente, se activan en torno a un tema, y luego a otros, y entonces perciben la interconexi\u00f3n entre ellos. Manifestaciones como la del 24 de abril van m\u00e1s all\u00e1 de la radicalizaci\u00f3n; tienen un efecto profundamente potenciador en sus participantes y observadores. Los manifestantes tienen una sensaci\u00f3n de asombro cuando ven multitudes gigantescas de personas, que llenan amplias avenidas de acera a acera, que se agolpan hasta donde alcanza la vista, con calles laterales abarrotadas de gente que espera unirse, y una sensaci\u00f3n generalizada de j\u00fabilo. Los participantes sienten que forman parte de un poderoso proceso hist\u00f3rico que no puede detenerse, que los funcionarios del gobierno en sus oficinas cercanas son irrelevantes.<\/p>\n<p>Esta sensaci\u00f3n de empoderamiento se hab\u00eda ido construyendo durante mucho tiempo, a medida que el movimiento antiguerra iba ganando fuerza a lo largo de los a\u00f1os. Eso s\u00f3lo pod\u00eda desarrollarse si la poblaci\u00f3n hab\u00eda tomado conciencia del movimiento, y eso se deb\u00eda a las manifestaciones callejeras masivas. Para que las manifestaciones alcanzaran las proporciones necesarias, los organizadores tuvieron que concentrarse en la \u00fanica demanda de retirada inmediata e incondicional de todas las fuerzas militares de Vietnam.<\/p>\n<p>La l\u00f3gica de los p\u00e1rrafos anteriores arroja luz sobre una aparente pero falsa paradoja. Por un lado, el movimiento antiguerra se hab\u00eda construido centr\u00e1ndose en la \u00fanica cuesti\u00f3n de \u00a1Fuera ya! Por otro lado, muchos de los grupos que participaron en la manifestaci\u00f3n del 24 de abril plantearon temas en sus pancartas que proclamaban &#8220;sus propias preocupaciones, agravios y demandas especiales&#8221; (p 611). Los homosexuales se destacaron especialmente, y esto fue significativo porque en aquella \u00e9poca, antes de Stonewall, era dif\u00edcil que las personas LGBTIA+ afirmaran con valent\u00eda sus derechos. Sin embargo, animados por la sensaci\u00f3n de empoderamiento derivada de la fuerza del movimiento antiguerra, los gays y otros grupos anteriormente silenciosos se sintieron envalentonados para reafirmarse abierta y orgullosamente.<\/p>\n<p>El movimiento antiguerra se hab\u00eda visto desgarrado desde sus inicios por la controversia sobre si el movimiento deb\u00eda adoptar un enfoque &#8220;monotem\u00e1tico&#8221; o &#8220;multitem\u00e1tico&#8221;. Como se\u00f1ala Halstead sobre el 24 de abril, &#8220;aqu\u00ed, en la gigantesca realidad viviente, estaba la resoluci\u00f3n pr\u00e1ctica de ese falso dilema&#8221; (p 612).<\/p>\n<p>La clase dominante estadounidense hab\u00eda perdido claramente la guerra en todos los frentes, aunque continu\u00f3 durante cuatro sangrientos a\u00f1os m\u00e1s. Halstead describe en el cap\u00edtulo 23 el desmoronamiento de la moral militar estadounidense: Los soldados estadounidenses rechazaban regularmente las \u00f3rdenes de entrar en combate, conspiraban con las fuerzas revolucionarias vietnamitas para evitar encuentros hostiles e incluso recurr\u00edan a asesinar a sus oficiales al mando antes que obedecer las \u00f3rdenes[ii].<\/p>\n<p>Halstead termina su libro con un &#8220;Ep\u00edlogo&#8221;, que es una lectura esencial para los socialistas revolucionarios. He aqu\u00ed un extracto importante, de las p\u00e1ginas 724\/725:<\/p>\n<p>&#8220;En 1965 y antes, no era en absoluto evidente que Vietnam fuera a ocupar un lugar tan importante en la vida estadounidense y que se convirtiera en la cuesti\u00f3n principal de su pol\u00edtica. El SWP no lo previ\u00f3, pero no cometi\u00f3 el error de subestimar la importancia de la guerra. Consider\u00f3 que, como organizaci\u00f3n socialista revolucionaria, ten\u00eda la obligaci\u00f3n internacionalista de hacer todo lo posible para combatir el intento de su propio gobierno de aplastar una revoluci\u00f3n colonial. Fue esta directriz leninista la que puso al SWP en el camino correcto desde el principio. Adem\u00e1s, de acuerdo con su enfoque marxista ortodoxo de lucha de clases, el SWP se orient\u00f3 desde el principio a ganar la simpat\u00eda del movimiento antiguerra entre los trabajadores y los soldados. &#8230;<\/p>\n<p>&#8220;El SWP defendi\u00f3 la autonom\u00eda del movimiento antiguerra como fuerza de masas. Enfatizaba sistem\u00e1ticamente la necesidad de movilizaciones de masas en contraposici\u00f3n a la inutilidad de dejarse arrastrar por la pol\u00edtica bipartidista o de embarcarse en incursiones aisladas por parte de bandas de individuos atrevidos y bienintencionados. Se trataba esencialmente de un enfoque de lucha de clases basado en la acci\u00f3n directa de las masas contra el r\u00e9gimen&#8221;.<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p>[i] SANE fue una destacada organizaci\u00f3n representativa del movimiento pacifista, que comenz\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de 1950. Contin\u00faa hasta hoy como Acci\u00f3n por la Paz. Fueron los principales partidarios de la campa\u00f1a presidencial de McCarthy.<\/p>\n<p>[ii] Para obtener una descripci\u00f3n detallada de la amplitud y la eficacia del sentimiento antib\u00e9lico entre los soldados en activo, recomiendo la pel\u00edcula &#8220;Sir, No Sir&#8221;, disponible digitalmente en varios sitios en el momento de escribir este art\u00edculo. Es de suponer que Camejo no era consciente de la amplitud del sentimiento y las actividades contra la guerra entre los soldados cuando sugiri\u00f3 en su discurso que Nixon se absten\u00eda de lanzar una invasi\u00f3n a gran escala de Camboya debido al sentimiento civil contra la guerra; el sentimiento civil era ciertamente un factor importante, pero el sentimiento contra la guerra entre los soldados, incluyendo especialmente los motines de las tropas, hac\u00eda que una invasi\u00f3n a gran escala fuera una imposibilidad militar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por CHUCK CAIRNS Fred Halstead: &#8220;\u00a1Out Now! A Participant&#8217;s Account of the Movement in the U.S. Against the Vietnam War&#8221; (Pathfinder Press, Nueva York) 1978, 1991, 881 p\u00e1ginas. Peter Camejo: &#8220;Liberalismo, ultraizquierdismo o acci\u00f3n de masas&#8221; (Pathfinder Press, Nueva York) 1970, folleto. Estados Unidos sali\u00f3 de la Segunda Guerra Mundial como el pa\u00eds imperialista m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13882115,"featured_media":12963,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false,"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[27645,30705,27827,27755],"tags":[],"class_list":["post-12961","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antiwar","category-the-arts","category-theory-history","category-american-history"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","es"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/workersvoiceus.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Nov.-1969-screenshot.jpg?fit=798%2C710&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pdQxqk-3n3","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13882115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12961"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12961\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12973,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12961\/revisions\/12973"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12963"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}