{"id":1211,"date":"2022-06-03T13:22:13","date_gmt":"2022-06-03T17:22:13","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=1211"},"modified":"2022-06-03T13:50:28","modified_gmt":"2022-06-03T17:50:28","slug":"macron-reelected-now-what","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2022\/06\/03\/macron-reelected-now-what\/","title":{"rendered":"Macron reeligido &#8211; \u00bfy ahora que?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/litci.org\/fr\/macron-reelu-et-maintenant\/\">Traducido del franc\u00e9s original<\/a>, publicado el 5 de mayo de 2022<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Michael Lenoir<\/strong><\/p>\n<p>El 10 y el 24 de abril, Francia celebr\u00f3 sus elecciones presidenciales. Al igual que en las elecciones de 2017, la segunda ronda de votaciones enfrent\u00f3 a Emmanuel Macron con Marine Le Pen. Un enfrentamiento para el que los sondeos y los medios de comunicaci\u00f3n nos hab\u00edan preparado durante mucho tiempo. Un enfrentamiento entre un presidente de derechas (aunque se niegue a presentarse como tal, prefiriendo llamarse &#8220;progresista&#8221;) y su rival de ultraderecha (aunque ella rechace el t\u00e9rmino, y si su campa\u00f1a se centr\u00f3 mucho en cuestiones sociales, concretamente en el poder adquisitivo). Una primera ronda de votaciones que volvi\u00f3 a eliminar a todos los que, en un vasto y confuso crisol, se consideran de izquierdas en la pol\u00edtica francesa. Y el candidato preferido de la burgues\u00eda y sus medios de comunicaci\u00f3n, Macron, fue reelegido.<\/p>\n<p><strong>Algunos recordatorios sobre el primer mandato de Macron<\/strong><\/p>\n<p>Basta con recordar algunos hechos importantes de los \u00faltimos cinco a\u00f1os. Este recordatorio nos permite plantear una primera pregunta: \u00bfC\u00f3mo es posible que Macron siga siendo Jefe de Estado, a pesar de su actuaci\u00f3n hasta ahora, que le ha supuesto un desprecio generalizado? En efecto, mientras ha estado en el cargo, ha aprobado medidas y ha asumido una actitud arrogante que, sin duda, le han convertido en el presidente m\u00e1s odiado de la V Rep\u00fablica, especialmente entre las clases populares. Su reelecci\u00f3n parece, pues, parad\u00f3jica, en un primer momento.<\/p>\n<p>La presidencia de Macron nunca ha sido la de los ricos -el presidente de los ricos ya era Sarkozy-, sino la de los superricos. En particular, las primeras medidas aprobadas fueron la sustituci\u00f3n del &#8220;Impuesto Solidario sobre la Riqueza&#8221; por un impuesto \u00fanico, es decir, el &#8220;Pago \u00danico&#8221;. Se trata de medidas puramente a favor de los muy, muy ricos, en detrimento de lo que se llama t\u00edpicamente &#8220;solidaridad nacional&#8221;, lo que lleva a pensar que Macron es realmente una marioneta de la alta burgues\u00eda.<\/p>\n<p>La era Macron ha sido testigo de las d\u00e1divas a los multimillonarios, por un lado, y de un violento ataque a los trabajadores m\u00e1s oprimidos, por otro. En particular, Macron ha estado comiendo constantemente el C\u00f3digo Laboral desde que era ministro de Finanzas de Fran\u00e7ois Hollande; adem\u00e1s, atac\u00f3 viciosamente las prestaciones de jubilaci\u00f3n, lo que dio lugar a un gran movimiento social durante el invierno de 2019-2020. Mientras tanto, durante sus devastadores cinco a\u00f1os de servicio, el ministro de Educaci\u00f3n Nacional, Jean-Michel Blanquer, ha: aumentado la carga de trabajo del personal en todos los niveles, ha desmantelado las medidas destinadas a disminuir las desigualdades hist\u00f3ricas y actuales en la educaci\u00f3n, ha atacado el plan de estudios nacional; en resumen, Blanquer ha puesto en marcha un sistema escolar que genera una segregaci\u00f3n social cada vez mayor. En cuanto a la inmigraci\u00f3n, el &#8220;progresismo&#8221; de Macron no ha significado m\u00e1s que la violencia policial contra los inmigrantes indocumentados y una pol\u00edtica &#8220;m\u00e1s dura&#8221; de deportaci\u00f3n contra estos trabajadores itinerantes, los miembros m\u00e1s vulnerables de nuestra clase. Al mismo tiempo, Macron redujo dr\u00e1sticamente las prestaciones por desempleo a finales de 2021.<\/p>\n<p>Al principio de su presidencia, estaba claro que Macron apoyar\u00eda a los ricos en las luchas sociales, especialmente con la lucha por la reforma ferroviaria en la primavera de 2018. Pero fue el 17 de noviembre de 2018 cuando surgi\u00f3 un vasto movimiento social. La sublevaci\u00f3n de los Gilet Jaunes, o &#8220;Chalecos Amarillos&#8221;, recorri\u00f3 el pa\u00eds durante varios meses, ocupando rotondas y otros lugares; protagonizando protestas m\u00e1s o menos espont\u00e1neas y desestructuradas; organizando a la clase; movilizando a las capas del proletariado, muchas veces las que est\u00e1n situadas de forma m\u00e1s precaria, las que en gran medida no est\u00e1n sindicadas y no est\u00e1n estructuradas pol\u00edticamente. La revuelta, desencadenada por la subida legislada del precio del carb\u00f3n, se politiz\u00f3 r\u00e1pidamente hacia la izquierda. Integraron reivindicaciones sociales, como el restablecimiento del Impuesto de Solidaridad, y democr\u00e1ticas, como el &#8220;Refer\u00e9ndum de Iniciativa Ciudadana&#8221;, una herramienta de democracia directa. Este poderoso movimiento social se vio sin embargo frustrado por la falta de perspectivas estrat\u00e9gicas y por la feroz represi\u00f3n que contribuy\u00f3 en gran parte a disminuir el n\u00famero de manifestantes. La brutalidad policial fue generalizada, por mucho que las clases dirigentes y sus medios de comunicaci\u00f3n lo nieguen. Esta vez se produjeron muertes sospechosas, a pesar de la negativa del gobierno a aceptar su responsabilidad y de una burocracia obstruccionista. Una treintena de personas se sacaron los ojos con balas recubiertas de goma, o sufrieron graves amputaciones (pies, manos). Adem\u00e1s, se produjeron detenciones masivas, por lo que cientos de personas se enfrentaron a la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Luego lleg\u00f3 la pandemia. En el momento en que la revuelta social contra los ataques a la jubilaci\u00f3n se estaba apagando -asfixiada por las pol\u00edticas de las direcciones sindicales-, Macron se encontr\u00f3 a cargo de la gesti\u00f3n de una crisis sanitaria; lo menos que se puede decir de su actuaci\u00f3n es que estuvo lejos de ser brillante. Una serie de mentiras repetidas, un enfoque paternalista y autoritario hacia la poblaci\u00f3n, pol\u00edticas favorables a las empresas -sobre todo despu\u00e9s de la primera cuarentena, desde mediados de marzo hasta principios de mayo de 2020-, el caos en las escuelas, el desbordamiento de los hospitales y una destrucci\u00f3n continua de los programas de salud p\u00fablica: el recorte de camas de hospital a pesar de la pandemia. \u00a1Ese tipo de desfachatez y cinismo podr\u00eda hacerle ganar un Oscar!<\/p>\n<p>El neoliberalismo de Macron se caracteriza por su autoritarismo. Fue evidente en la renovada brutalidad policial, y no s\u00f3lo contra los Chalecos Amarillos. Pero Macron tambi\u00e9n se apoya en las medidas excepcionales del Estado de Emergencia, que utilizan la crisis sanitaria como pretexto. La polic\u00eda se cree por encima de la ley, y Macron y su ministro del Interior, G\u00e9rald Darmanin, fomentan esta actitud. La sombr\u00eda llamada &#8220;Ley de Seguridad Total&#8221; pretend\u00eda inicialmente prohibir la filmaci\u00f3n de las operaciones policiales. Las protestas masivas de 2020 les obligaron a abandonar este atropello y, finalmente, la ley final, aprobada el 25 de mayo de 2021, no lo menciona -aunque s\u00ed ataca las libertades b\u00e1sicas en cuanto a la polic\u00eda municipal, las empresas de seguridad privada, los aparatos de vigilancia (c\u00e1maras peatonales, videovigilancia, etc.), y la protecci\u00f3n de las fuerzas del &#8220;orden&#8221;. Mientras tanto, la ley aprobada el 24 de agosto de 2021, &#8220;contra el separatismo&#8221;, atenta contra las libertades p\u00fablicas -de religi\u00f3n, de asociaci\u00f3n, de educaci\u00f3n- como una m\u00e1quina de guerra contra los musulmanes, bajo el pretexto de luchar contra el Islam pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En cuanto al medio ambiente y la lucha contra el calentamiento global: a pesar de los anuncios presidenciales, y m\u00e1s all\u00e1 de sus poses y su lavado de cara &#8220;progresista&#8221;, el historial de Macron es un completo fracaso. Por ello, los medios de comunicaci\u00f3n anunciaron la salida del \u00fanico ministro de Medio Ambiente que quer\u00eda creer en las buenas intenciones del presidente, Nicolas Hulot, despu\u00e9s de un a\u00f1o y tres meses. En cuanto a las 150 personas elegidas al azar para constituir la Convenci\u00f3n Ciudadana sobre el Clima (en noviembre de 2019), su trabajo qued\u00f3 en gran parte enterrado. Alrededor del 90% de sus propuestas fueron rechazadas por el poder ejecutivo, y el refer\u00e9ndum que Macron prometi\u00f3 celebrar nunca tuvo lugar. La colaboraci\u00f3n del presidente con TotalEnergies -gigante franc\u00e9s del petr\u00f3leo y el gas-, especialmente para sus operaciones en Uganda, demuestra claramente la hipocres\u00eda y la irresponsabilidad que imperan en sus pol\u00edticas. Adem\u00e1s, el Estado franc\u00e9s ha sido condenado en dos ocasiones por su inacci\u00f3n en la lucha contra el desastre ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Sin siquiera repasar los asuntos y esc\u00e1ndalos a menudo escondidos bajo la alfombra que han proliferado en estos \u00faltimos cinco a\u00f1os, ni la creciente mediocridad de las figuras pol\u00edticas y su consecuente enredo revelado con el mundo de los negocios &#8211; es evidente que, dado tal historial, una gran parte del electorado, especialmente entre las clases bajas, nunca votar\u00eda por Macron bajo ninguna circunstancia.<\/p>\n<p><strong>Una campa\u00f1a presidencial muy extra\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>Pero es precisamente la destreza pol\u00edtica de Macron -o, como algunos podr\u00edan verlo, la cobard\u00eda pol\u00edtica- y las oportunidades que le han brindado una serie de crisis nacionales e internacionales lo que ha hecho que su historial no se discuta realmente; el candidato presidencial nunca tiene que enfrentarse a \u00e9l, lo que es absolutamente rid\u00edculo, tanto desde el punto de vista democr\u00e1tico, como porque deseaba ser reelegido.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ha sucedido esto? Hay muchos factores que entran en juego, sobre todo en lo que se refiere a las opciones de la campa\u00f1a del Presidente. En primer lugar, aunque todo el pa\u00eds esperaba que Macron se presentara de nuevo, no declar\u00f3 oficialmente sus intenciones hasta muy tarde, el pasado 3 de marzo: un mes y una semana antes de la primera ronda de votaciones. Por lo tanto, opt\u00f3 por hacer una campa\u00f1a r\u00e1pida, b\u00e1sicamente ninguna campa\u00f1a. Para la primera vuelta, tras una rueda de prensa el 17 de marzo en la que anunci\u00f3 su programa, celebr\u00f3 su \u00fanico mitin de campa\u00f1a en la regi\u00f3n de Par\u00eds, el 2 de abril, una semana antes de que se abrieran las urnas. En segundo lugar, a diferencia de 2017 y en contra de la pr\u00e1ctica habitual, Macron se neg\u00f3 a debatir con los otros candidatos, donde habr\u00eda corrido el riesgo de poner en evidencia su pol\u00edtica y su historial. Evidentemente, quer\u00eda enfrentarse a Marine Le Pen en la segunda vuelta, donde cre\u00eda que podr\u00eda vencerla. El \u00fanico debate televisado en el que particip\u00f3 fue, de hecho, con Le Pen, entre las dos rondas de votaciones. A pesar de la mediocridad del intercambio y de los temas abordados -no es de extra\u00f1ar, teniendo en cuenta los debatientes-, la impresi\u00f3n general fue que \u00e9l sali\u00f3 mejor parado que ella.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de su estrategia de evitar el debate sobre su historial, y de apostar por ser percibido como una &#8220;barrera&#8221; frente a Le Pen, Macron se vio favorecido por otros acontecimientos de los \u00faltimos meses. En primer lugar, la variante Omicron -que se cobr\u00f3 un gran n\u00famero de v\u00edctimas durante el invierno- fue, afortunadamente, menos letal proporcionalmente que los anteriores picos de COVID. Macron supo aprovechar su remisi\u00f3n durante las \u00faltimas semanas de la campa\u00f1a presidencial, eliminando la mayor\u00eda de las restricciones sanitarias a partir del 14 de marzo. De forma casi milagrosa, el COVID, que hab\u00eda estado en primera l\u00ednea del ciclo de noticias, qued\u00f3 relegado a un segundo plano, lo que llev\u00f3 a muchos a creer que la pandemia ya hab\u00eda quedado atr\u00e1s. En segundo lugar, la vergonzosa guerra de Putin contra Ucrania pas\u00f3 al primer plano de las noticias. Macron aprovech\u00f3 esta nueva oportunidad para no tener que explicar su historial m\u00e1s amplio, pretendiendo en cambio ser un gran estadista, el cuidador pol\u00edtico del mundo moderno. Estos dos factores ayudaron al candidato presidencial en su misi\u00f3n, en un contexto en el que las luchas sociales fueron narcotizadas por los medios de comunicaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s de lo que lo hab\u00edan sido durante la primera mitad de su mandato. Pero la l\u00f3gica de la Constituci\u00f3n respecto a los candidatos presidenciales tambi\u00e9n jug\u00f3 a favor de Macron.<\/p>\n<p><strong>Candidatos de la primera vuelta<\/strong><\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de las elecciones presidenciales de la Quinta Rep\u00fablica, la segunda vuelta enfrent\u00f3 a dos tipos de candidatos. Formaban dos bloques pol\u00edticos opuestos. Por un lado est\u00e1n los de la derecha cl\u00e1sica y tradicional, los &#8220;republicanos&#8221;. Por otro, los de la &#8220;izquierda&#8221;, generalmente de origen socialdem\u00f3crata. Representan la izquierda reformista, aunque proponen cada vez menos reformas y m\u00e1s contrarreformas. Parece que este patr\u00f3n ha cambiado irremediablemente. Hay que comprender el alcance de esta evoluci\u00f3n porque la l\u00f3gica de la preferencia de los votantes se ha adaptado a ella y sigue modific\u00e1ndose en consecuencia. Cuando se enfrentaban dos bloques -derecha e izquierda-, los electores pod\u00edan votar f\u00e1cilmente al candidato con puntos de vista m\u00e1s cercanos a los suyos para suponer un obst\u00e1culo para el campo contrario. Como dice el refr\u00e1n: &#8220;En la primera vuelta, se elige; en la segunda, se elimina&#8221;. Los votantes de izquierdas, en particular, a menudo se permit\u00edan el lujo de votar a candidatos situados a la izquierda del Partido Socialista durante la primera vuelta, para volver a ellos durante la segunda. Progresivamente, sin embargo, ha surgido y se ha desarrollado un tercer bloque: la extrema derecha, en la forma del partido Frente Nacional, ahora llamado &#8220;Agrupaci\u00f3n Nacional&#8221;. Evidentemente, si en la elecci\u00f3n clave de la Quinta Rep\u00fablica -la segunda vuelta, que s\u00f3lo permite dos candidatos- participan ahora tres bloques en lugar de dos, uno de ellos tendr\u00e1 que acabar siendo eliminado. El grado en que las elecciones pueden ofrecer siquiera representar al pueblo se ve disminuido, y por tanto, su legitimidad. En las elecciones presidenciales de 2002, el Frente Nacional de Le Pen padre era m\u00e1s d\u00e9bil electoralmente que el partido de su hija Marine en la actualidad. Jean-Marie Le Pen obtuvo 4,8 millones de votos (16,86%) en la primera vuelta, mientras que este a\u00f1o, Marine obtuvo 8,1 millones (21,95%). Sin embargo, en 2002, la difusi\u00f3n de la izquierda entre corrientes enfrentadas situ\u00f3 a Lionel Jospin, del Partido Socialista, en tercera posici\u00f3n. En 2017, surgieron cuatro bloques principales en estrecha competencia: Emmanuel Macron (24%), Marine Le Pen (21,3%), Fran\u00e7ois Fillon (candidato de la derecha cl\u00e1sica, 20%) y Jean-Luc M\u00e9lenchon (candidato de la izquierda reformista, 19,5%). En 2017, la izquierda reformista estaba menos dividida que en 2002 o en 2022, pero el candidato del Partido Socialista (Benoit Hamon, 6,35%) le rest\u00f3 probablemente votos a M\u00e9lenchon que le habr\u00edan permitido pasar a la segunda vuelta.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era la situaci\u00f3n de cara a las elecciones presidenciales de 2022? Hace un a\u00f1o, digamos, podr\u00edamos haber esperado a priori que aparecieran o reaparecieran cuatro fuerzas principales (como en 2017), organizadas en torno a cuatro candidatos principales: Macron, Le Pen, M\u00e9lenchon, y un candidato del partido Los Republicanos (derecha cl\u00e1sica), TBD. Pero las cosas no sucedieron exactamente as\u00ed, por varias razones.<\/p>\n<p>En primer lugar: en el verano de 2021, surgi\u00f3 otra voz de la extrema derecha para competir con Marine Le Pen -la de \u00c9ric Zemmour-, extraoficialmente, al principio, pero oficializada el 30 de noviembre. Zemmour, polemista racista e islam\u00f3fobo y reescriptor de la historia, profundamente familiarizado con &#8220;la gran teor\u00eda del reemplazo&#8221;, parec\u00eda estar a la altura de la tarea de marcar el tono de los debates pol\u00edticos y medi\u00e1ticos a finales del a\u00f1o pasado. Podr\u00eda haber sido capaz de reagrupar en torno a \u00e9l no s\u00f3lo a una parte del electorado de Le Pen, sino tambi\u00e9n a segmentos de la burgues\u00eda buena y reaccionaria, a menudo de la derecha cat\u00f3lica &#8211; fue apoyado financieramente por el multimillonario Bollor\u00e9. Adem\u00e1s, podr\u00eda haber ganado a todos los grupos fascistas y racistas del pa\u00eds. Pero Zemmour, en contraposici\u00f3n a la Agrupaci\u00f3n Nacional, se present\u00f3 siempre como un gran defensor de las desigualdades sociales, de las pol\u00edticas neoliberales, de la austeridad, de comerse la jubilaci\u00f3n&#8230; En oto\u00f1o, algunos sondeos daban a Zemmour un 17%, incluso un 19%, de las papeletas, superando a menudo a Marine Le Pen, a la que parec\u00eda que impedir\u00eda llegar a la segunda vuelta. Una extrema derecha tan dividida era un fen\u00f3meno relativamente nuevo. Adem\u00e1s, un tercer sinverg\u00fcenza, Nicolas Dupont-Aignan, que se hab\u00eda presentado en 2017, anunci\u00f3 su candidatura con una plataforma soberanista -aunque se le suele calificar m\u00e1s como miembro de la extrema derecha, que de la ultraderecha: \u00a1una sutileza de los medios de comunicaci\u00f3n! As\u00ed pues, hubo finalmente tres candidatos de extrema derecha, lo que cambi\u00f3 el terreno de las elecciones de 2022.<\/p>\n<p>La segunda raz\u00f3n por la que las predicciones de hace un a\u00f1o se quedaron cortas tiene que ver con la derecha cl\u00e1sica. En la primavera de 2021, parec\u00eda posible que, dado el deterioro de la influencia pol\u00edtica de Emmanuel Macron y el hecho de que una gran parte de la poblaci\u00f3n lo rechazaba con vehemencia, los sectores dominantes de la burgues\u00eda se vieran empujados a optar por un candidato alternativo de Los Republicanos. En particular, Xavier Bertrand, antiguo ministro de Chirac y Sarkozy y actual presidente del Consejo Regional de Hauts-de-France, parec\u00eda probable. Sin embargo, finalmente Los Republicanos organizaron una elecci\u00f3n interna, en la que Bertrand fue eliminado en la primera ronda y Val\u00e9rie P\u00e9cresse y Eric Ciotti acabaron enfrent\u00e1ndose. P\u00e9cresse y Ciotti son, respectivamente, Presidenta de la Regi\u00f3n de \u00cele de France y diputado de Niza. P\u00e9cresse pronto se posicion\u00f3 como m\u00e1s moderada que su hom\u00f3logo, m\u00e1s abiertamente reaccionario e islam\u00f3fobo, y se convirti\u00f3 en la candidata de Los Republicanos. Las cosas no le salieron bien -\u00a1Sarkozy se neg\u00f3 personalmente a apoyarla y pidi\u00f3 a sus bases que votaran a Macron! -, y su campa\u00f1a qued\u00f3 cada vez m\u00e1s empantanada al centrarse en los manidos debates sobre la inmigraci\u00f3n, el islam y la identidad nacional. Estos temas fueron retomados por la extrema derecha, en particular por Zemmour, y tambi\u00e9n por el bando de Macron. P\u00e9cresse dej\u00f3 r\u00e1pidamente de parecer una alternativa cre\u00edble a Macron desde el punto de vista de los intereses de la burgues\u00eda. Sin embargo, con un 20% de los votos a su favor en diciembre, todav\u00eda parec\u00eda posible que luchara contra Macron en la segunda vuelta, y no perdi\u00f3 terreno.<\/p>\n<p>Podemos pasar por alto la candidatura m\u00e1s bien dif\u00edcil de calificar, situada en torno a la reivindicaci\u00f3n de una democracia burguesa m\u00e1s amplia, la del diputado Jean Lassalle, vida rosada del partido e iconoclasta de la Asamblea Nacional. La tercera raz\u00f3n por la que las elecciones presidenciales se desarrollaron de forma diferente a la esperada radica en el abanico de izquierdas que se presentaron.<\/p>\n<p>Empezando por la izquierda burguesa, especialmente el Partido Socialista y los Verdes de Europa. El car\u00e1cter burgu\u00e9s del Partido Socialista, o m\u00e1s concretamente, su transformaci\u00f3n de un partido reformista y &#8220;obrero-burgu\u00e9s&#8221;, como lo fue en los a\u00f1os 70, a un partido puramente burgu\u00e9s. En los \u00faltimos a\u00f1os, se ha convertido en un no siempre vergonzoso chivato neoliberal, como se ha demostrado en su pol\u00edtica durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, alcanzando su punto \u00e1lgido bajo el mandato de Hollande. Este partido, ya destripado por la elecci\u00f3n de Macron en 2017, present\u00f3 como candidata a la alcaldesa de Par\u00eds, Anne Hidalgo. Otro de los intentos del Partido Socialista se esfum\u00f3, el del exministro Arnaud Montebourg. Luego, cuando la campa\u00f1a de Hidalgo parec\u00eda incapaz de despegar, Christiane Taubira, ex ministra de Justicia con Hollande, se lanz\u00f3 a por ella, representando a una gran coalici\u00f3n de la izquierda que parec\u00eda m\u00e1s o menos cohesionada. Pero Taubira tampoco dur\u00f3 mucho, y finalmente, Hidalog y Jadot (de los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica) pasaron a representar a la izquierda burguesa en las elecciones. El car\u00e1cter burgu\u00e9s de los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica es quiz\u00e1 menos evidente que el del Partido Socialista, pero su electorado sigue anclado en las clases medias-altas que se preocupan por las cuestiones medioambientales. Adem\u00e1s, su versi\u00f3n del ecologismo es ampliamente compatible con el capitalismo y no puede ir muy lejos. Su apego a la Uni\u00f3n Europea, en particular, les hace incapaces de romper con la l\u00f3gica dominante de la econom\u00eda neoliberal. Tambi\u00e9n alberga corrientes pol\u00edticas a\u00fan m\u00e1s reformistas que M\u00e9lenchon y su partido, Insoumissibles. El candidato de los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica, Yannick Jadot, representaba el ala m\u00e1s derechista y capitalista del partido. Su desafortunada competidora dentro de las primarias de Europa Ecol\u00f3gica Verde, Sandrine Rousseau, que fue r\u00e1pidamente derrotada, encabezaba el sector m\u00e1s reformista, compatible con Francia Invicta.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil clasificar al Partido Comunista Franc\u00e9s entre la izquierda burguesa, dados sus or\u00edgenes hist\u00f3ricos y su continua base obrera. Sin embargo, hay que observar que el persistente declive y el giro a la derecha de este partido no ha hecho m\u00e1s que agravarse en los \u00faltimos a\u00f1os, lo que no impide que haya tensiones identitarias, que han consistido en presentar a Fabien Roussel como candidato. El Partido Comunista ha hecho una gran campa\u00f1a a la derecha de los insumisos. Defensor del orden burgu\u00e9s, el Partido ha apoyado recientemente la protesta de una secta de polic\u00edas, al igual que el Partido Socialista y los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica, por cierto. El reformismo del Partido se desv\u00eda cada vez m\u00e1s hacia la derecha. Y entre las todav\u00eda viejas tendencias estalinistas, la energ\u00eda nuclear sigue siendo ampliamente apoyada. En definitiva, la candidatura de Roussel no es m\u00e1s que una afirmaci\u00f3n de la identidad del Partido Comunista, motivada por un deseo frustrado de vengarse de M\u00e9lenchon y de los Insoumissibles, que anteriormente han contribuido a marginarlos.<\/p>\n<p>Antes de que el Consejo Constitucional verifique las candidaturas afirmando que han recogido las 500 firmas requeridas, se puede esperar que tres figuras de extrema izquierda anuncien sus candidaturas: Philippe Poutou, del Nuevo Partido Anticapitalista, Nathalie Arthaud, de Lutte Ouvriere, y Annasse Kazib, sindicalista ferroviaria de Sud Rail y miembro de la Corriente Comunista Revolucionaria (vinculada a la Facci\u00f3n Trotskista, Cuarta Internacional, y que se separ\u00f3 del Nuevo Partido Anticapitalista en el verano de 2021). Finalmente, Kazib no pudo conseguir las 500 firmas, y Poutou y Arthaud representaron a la extrema izquierda.<\/p>\n<p>Entre la izquierda, el viento soplaba muy evidentemente en direcci\u00f3n a M\u00e9lenchon y la Uni\u00f3n Popular, aglutinados en torno a Insoumissibles. Esto ya fue as\u00ed en 2017, y era de esperar en 2022. Aunque con caracter\u00edsticas propias, Insoumissibles representa una corriente neorreformista francesa, vista en todo el mundo: en Grecia con Syriza, en Portugal con el Bloco de Esquerda, en Espa\u00f1a con Podemos&#8230; Buscan soluciones institucionales y electorales para cambiar el panorama pol\u00edtico, para instituir una Sexta Rep\u00fablica. El programa de Uni\u00f3n Popular, titulado &#8220;El futuro juntos&#8221;, anuncia una serie de deseadas reformas econ\u00f3micas y sociales progresistas: pol\u00edticas que favorezcan los servicios p\u00fablicos, renta m\u00ednima garantizada, aumento del salario m\u00ednimo a 1.400 euros al mes, retorno de la edad de jubilaci\u00f3n a los 60 a\u00f1os, planificaci\u00f3n ecol\u00f3gica, etc. Pero todo eso se pretende conseguir sin una gran confrontaci\u00f3n con la burgues\u00eda, sin ninguna expropiaci\u00f3n&#8230; Tambi\u00e9n hay una serie de puntos a criticar en cuanto a la pol\u00edtica exterior y su posici\u00f3n ante el Estado y sus aparatos represivos. Durante mucho tiempo, los sondeos s\u00f3lo daban a M\u00e9lenchon la posibilidad de obtener entre el 8 y el 10% de los votos. Aunque obtuvo alrededor del 15% en los \u00faltimos d\u00edas antes de la primera ronda, segu\u00eda estando muy por detr\u00e1s de Macron y Marine Le Pen.<\/p>\n<p><strong>Algunas sorpresas en la primera vuelta<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los problemas que se plantean es la baja participaci\u00f3n de los votantes. En efecto, tal vez con la excepci\u00f3n del final de las campa\u00f1as, estas elecciones presidenciales se desarrollaron en un contexto de indiferencia masiva y de hast\u00edo ante las opciones pol\u00edticas. El desinter\u00e9s o incluso la repugnancia hacia la pol\u00edtica -al menos, hacia la pol\u00edtica del establishment tal y como es actualmente- no ha hecho m\u00e1s que aumentar en los \u00faltimos a\u00f1os. La sensaci\u00f3n de que el cambio no puede lograrse a trav\u00e9s de las elecciones se est\u00e1 extendiendo, especialmente entre los sectores populares y sin derecho a voto de la poblaci\u00f3n. En t\u00e9rminos generales, el abstencionismo est\u00e1 aumentando de forma generalizada, aunque la participaci\u00f3n suele aumentar durante las elecciones presidenciales. Y sin embargo, en las elecciones presidenciales de 2017 ya se registr\u00f3 un grado de abstenci\u00f3n mayor del que cabr\u00eda esperar: 22,23% en la primera vuelta, 25,44% en la segunda. Poco despu\u00e9s, en junio de 2017, incluso las elecciones con consecuencias nacionales (como las de esca\u00f1os legislativos) cosecharon una participaci\u00f3n inferior al 50%: 51,3% de abstenci\u00f3n para la primera vuelta, 57,36% para la segunda. Otros tipos de elecciones tambi\u00e9n se han encontrado con altos \u00edndices de abstenci\u00f3n. Las elecciones europeas, t\u00edpicamente caracterizadas por una baja participaci\u00f3n, casi superaron el 50% en 2019 (49,88%). Las elecciones municipales de 2020 registraron un 55,25% de abstenci\u00f3n en la primera vuelta y un 58,6% en la segunda. Las elecciones regionales y departamentales del 20 y 27 de junio alcanzaron niveles r\u00e9cord de abstenci\u00f3n: respectivamente, primeras vueltas, 66,72% y 66,68%; segundas, 65,31% y 65,64%.<\/p>\n<p>Ciertamente, la participaci\u00f3n en las elecciones presidenciales de 2022 no cay\u00f3 en picado -en s\u00ed misma un \u00e9xito relativo para Macron-, pero s\u00ed disminuy\u00f3 en comparaci\u00f3n con 2017, alcanzando el 26,31%. Esta participaci\u00f3n confirma el aumento del desinter\u00e9s por la vida pol\u00edtica tal y como existe actualmente, incluso si su nivel no constituye una devaluaci\u00f3n completa de las elecciones presidenciales. No obstante, hay que tener en cuenta que este a\u00f1o, los dos finalistas a la presidencia solo han obtenido el 20,07% (Macron) y el 16,69% (Le Pen) del total de votos. Esto significa que, combinados, los dos aspirantes a la elecci\u00f3n clave de Francia s\u00f3lo recibieron aproximadamente un tercio del apoyo de la poblaci\u00f3n (36,76% exactamente). Dicho de otro modo, casi dos tercios de la poblaci\u00f3n votante -el 63,24%- se abstuvieron o votaron a candidatos diferentes, y por tanto no se tuvieron en cuenta sus elecciones. La situaci\u00f3n habla del debilitamiento de las instituciones, cada vez menos capaces de representar la voluntad popular.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, el principal \u00e9xito de Macron en la primera vuelta, aparte de haber quedado en cabeza con un 27,84%, fue haber hecho implosionar a los dos partidos de la tradicional &#8220;oscilaci\u00f3n floja&#8221; entre la izquierda y la derecha. Esa competencia entre los actuales republicanos, por un lado, y el Partido Socialista, por otro, ha estructurado la pol\u00edtica francesa durante d\u00e9cadas. En 2017, la popularidad del candidato socialista Benoit Hamon ya se hab\u00eda desplomado hasta el 6,36% de los votos. Fillon, por su parte, segu\u00eda recibiendo el 20%. En 2022, estas dos fuerzas pol\u00edticas pr\u00e1cticamente han desaparecido: por Los Republicanos, Val\u00e9rie P\u00e9cresse solo obtuvo el 4,78%, y a la socialista Anne Hidalgo le fue a\u00fan peor (1,75%). En t\u00e9rminos de representaci\u00f3n nacional, el Partido Socialista parece haber sufrido el mismo proceso que el PASOK griego. Ninguno de los dos candidatos, al no haber superado el 5%, tendr\u00e1 sus gastos de campa\u00f1a reembolsados por el Estado. Hay que tener en cuenta que hace apenas diez a\u00f1os, el Partido Socialista (Hollande) se llev\u00f3 el 28,63% de los votos en la primera vuelta, y el precursor de Los Republicanos (Sarkozy), el 27,18%. Entre los dos, estos partidos reunieron el 55,81% de los votos. Hoy en d\u00eda, los Republicanos y el Partido Socialista juntos no representan m\u00e1s que el 6,53% del electorado. Si la marginaci\u00f3n pol\u00edtica del Partido Socialista comenz\u00f3 en 2017, en 2022 parece ser definitiva, al menos a escala nacional -\u00a1mientras que los republicanos est\u00e1n bien encaminados! El espacio pol\u00edtico burgu\u00e9s, neoliberal y autoritario que sol\u00eda ser compartido entre la derecha cl\u00e1sica y la falsa izquierda, tan recientemente como bajo Hollande, ha sido ocupado por el llamado &#8220;extremo centro&#8221; de Macron. Como resultado, la primera ronda de las elecciones presidenciales fue incapaz de producir un bloque pol\u00edtico fuerte en la derecha cl\u00e1sica, a diferencia de 2017 con Fillon.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, finalmente vimos no cuatro, sino tres candidatos a la cabeza, con encuestas superiores al 20%, pero empatados: Macron (alrededor de 9,8 millones de votos, 27,84%), Le Pen (8,1 millones, 23,15%) y M\u00e9lenchon (7,7 millones, 21,95%). Los dem\u00e1s candidatos quedaron muy por detr\u00e1s de ellos. Los datos demogr\u00e1ficos m\u00e1s fuertes para cada uno acabaron siendo los siguientes: para Macron, la clase directiva alta y los jubilados; para Le Pen, un electorado notablemente m\u00e1s joven, un segmento de las clases populares (a menudo de zonas periurbanas, antiguas zonas industriales empobrecidas -el Norte y el Este, sobre todo-) y la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea; para M\u00e9lenchon, una fuerte participaci\u00f3n de los j\u00f3venes, la mayor\u00eda de la Francia no europea, a menudo una muy buena carrera entre las clases trabajadoras. Buenos resultados en Par\u00eds (30,09%) y en la regi\u00f3n parisina; en l\u00edneas generales, resultados similares en las grandes ciudades respecto a 2017 (31,12% en Marsella, 35,48% en Estrasburgo, 40,73% en Montpellier, 29,06 en Burdeos&#8230;). Los barrios pobres de Par\u00eds han votado con rotundidad a M\u00e9lenchon, especialmente en Seine-St. Denis, donde Uni\u00f3n Popular ha superado con creces a Marine Le Pen.<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n de M\u00e9lenchon fue algo sorprendente, ya que, al obtener unos 7 puntos m\u00e1s de lo previsto, estuvo a punto de pasar a la segunda vuelta. La d\u00e9bil ventaja de Marine Le Pen (de 400.000 votos, alrededor del 1,20%) enfureci\u00f3 a varios votantes de Uni\u00f3n Popular. M\u00e9lenchon, en contra de lo que esperaban los sondeos, mejor\u00f3 sus resultados respecto a 2017 (7,71 millones de votos en 2022, frente a 7,06 millones; 21,95% frente a 19,58%). Parece que en los \u00faltimos d\u00edas del escrutinio, o incluso en las \u00faltimas horas, un gran n\u00famero de personas decidi\u00f3 votar al neorreformista. Los potenciales abstencionistas de izquierdas se decidieron finalmente por M\u00e9lenchon, que se percib\u00eda como la \u00fanica forma de evitar un enfrentamiento Macron-Le Pen en la segunda vuelta. Sin embargo, las encuestas de M\u00e9lenchon probablemente desmoralizaron a un n\u00famero de posibles votantes. Adem\u00e1s, la atomizaci\u00f3n de los candidatos de la izquierda fue objeto de agrias cr\u00edticas, en particular la de Fabien Roussel, del Partido Comunista.<\/p>\n<p>Hay que destacar otro punto. En \u00faltima instancia, la candidatura de Zemmour -es decir, la divisi\u00f3n de la extrema derecha- no fue fatal para Marine Le Pen. Todo lo contrario. El nicho que suele ocupar ese movimiento pol\u00edtico, ampliamente representado por el Frente Nacional\/Reuni\u00f3n Nacional (inseguridad, xenofobia, islamofobia) fue ocupado principalmente por Zemmour. As\u00ed, Marine le Pen, que busca constantemente la respetabilidad democr\u00e1tica a medida que su partido se normaliza, se vio empujada a enfatizar otros aspectos de su campa\u00f1a. Se inclin\u00f3 especialmente por una defensa de las partes m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n, tocando la lucha por el poder adquisitivo, contra la subida de los precios, etc. Esa elecci\u00f3n, aunque poco sincera y utilizada como truco demag\u00f3gico, pero en un contexto de inflaci\u00f3n y de dificultades generalizadas para llegar a fin de mes, acab\u00f3 dando sus frutos. Por su parte, Zemmour supo ganarse a los cuadros republicanos, especialmente al abogado Gilbert Collar y a Marion Mar\u00e9chal, sobrina de Marine Le Pen. Insisti\u00f3 muchas veces en que llegar\u00eda a la segunda vuelta, y parec\u00eda presentar un verdadero desaf\u00edo a los republicanos. Y sin embargo, vio c\u00f3mo su campa\u00f1a se paralizaba a mediados de febrero, cuando todav\u00eda estaba en el 15% de las encuestas. \u00bfPor qu\u00e9? Hay muchos factores que entran en juego: en primer lugar, su brutal ultraliberalismo debe haber chocado a una parte de su electorado potencial. Adem\u00e1s, cada vez que ten\u00eda que hablar de otra cosa que no fueran sus obsesiones racistas e islam\u00f3fobas, era incapaz de hablar seriamente de temas que podr\u00edan haber interesado a los votantes, como el empleo, la protecci\u00f3n social, la sanidad, el poder adquisitivo&#8230; Por \u00faltimo, las proclamas de Zemmour sobre la guerra de Ucrania hicieron que su popularidad cayera en picado: admirador desde hace tiempo del &#8220;patriota&#8221; Putin, Zemmour afirm\u00f3 que Rusia nunca invadir\u00eda Ucrania; luego dijo que la llegada de refugiados ucranianos desestabilizar\u00eda a Francia, y que ser\u00eda mejor que se quedaran en Polonia. Aqu\u00ed, por el contrario, Marine Le Pen ten\u00eda el dedo en la llaga: estaba m\u00e1s que dispuesta a olvidar su anterior apoyo a Putin, especialmente durante su invasi\u00f3n de Crimea, y el hecho de que el Rally Nacional estaba financiado en gran parte por un banco ruso con v\u00ednculos con el dictador. Conden\u00f3 abiertamente la invasi\u00f3n y se mostr\u00f3 m\u00e1s tolerante con los refugiados que Zemmour.<\/p>\n<p><strong>Otro enfrentamiento Macron-Le Pen, ganado por el presidente<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo de las semanas que precedieron a la primera vuelta, Macron no dud\u00f3 en poner en el centro de su campa\u00f1a los duros golpes que piensa asestar a las redes de seguridad social. En particular, destac\u00f3 dos medidas profundamente impopulares. En primer lugar, el aumento de la edad de jubilaci\u00f3n a 65 a\u00f1os, con el pretexto de alinear las pol\u00edticas de Francia con las de Europa Central. En segundo lugar, hacer que los subsidios de desempleo s\u00f3lo sean accesibles para quienes trabajan 15 o 20 horas semanales. Detr\u00e1s de los endebles argumentos contra las &#8220;limosnas&#8221; y a favor de &#8220;poner a Francia a trabajar&#8221; est\u00e1, por supuesto, la canalizaci\u00f3n de la riqueza hacia los m\u00e1s ricos. Macron, que ten\u00eda asegurada su victoria por las encuestas, pens\u00f3 arrogantemente que pod\u00eda salirse con la suya con estas dos pol\u00edticas previstas en la vanguardia de su campa\u00f1a. Macron tambi\u00e9n intentaba ganarse a un electorado conservador y adinerado. Sin embargo, a medida que se acercaba la votaci\u00f3n, los sondeos de opini\u00f3n indicaban una carrera m\u00e1s ajustada de lo que se esperaba, con Macron perdiendo su base y Marine Le Pen ganando fuerza. Los \u00faltimos sondeos, aunque segu\u00edan favoreciendo a Macron, dejaban entrever la posibilidad de que Le Pen se impusiera. Las proyecciones para la segunda vuelta eran a\u00fan m\u00e1s ajustadas. Aun as\u00ed, la ventaja de Macron sobre Le Pen en la primera vuelta (alrededor de 1,7 millones de votos y 4,7 puntos) result\u00f3 ser m\u00e1s fuerte de lo previsto. Los sondeos de opini\u00f3n realizados entre las dos rondas han vuelto a aumentar la diferencia entre los dos finalistas.<\/p>\n<p>Tras la primera vuelta, la mayor\u00eda de los candidatos eliminados se decantaron por un candidato concreto. Para Le Pen: Zemmour y Dupont-Aignan. Para Macron: P\u00e9cresse, Hidalgo, Jadot, Roussel. Pero para &#8220;no Le Pen&#8221;, sin llamar a sus partidarios a votar por Macron: M\u00e9lenchon y Poutou. Para &#8220;ni Macron ni Le Pen&#8221;: Arthaud. Lassalle no se posicion\u00f3. Sin embargo, los sondeos de opini\u00f3n demostraron claramente una gran divisi\u00f3n entre las exhortaciones de los candidatos y los votos de sus partidarios. Cada vez era m\u00e1s evidente que los votantes de M\u00e9lenchon tendr\u00edan la clave para la segunda vuelta. Sin embargo, este electorado parec\u00eda en gran medida indeciso y dividido. En su mayor\u00eda oscilaban entre la abstenci\u00f3n o el voto de protesta y Macron, para bloquear a Le Pen, y una escasa minor\u00eda se pasaba a Le Pen para acabar con Macron. Como era de esperar, ambos candidatos intentaron cortejar a este electorado. Esperando complacerlos, Le Pen se centr\u00f3 en cuestiones sociales. Macron, por su parte, se apresur\u00f3 a mostrarse &#8220;conciliador&#8221;, hablando \u00fanicamente (!) de elevar la edad de jubilaci\u00f3n a los 64 a\u00f1os, y de organizar el debate con un refer\u00e9ndum sobre la cuesti\u00f3n. El cinismo de Macron no tard\u00f3 en revelarse: al d\u00eda siguiente de su victoria, el 24 de abril, su ministro de Econom\u00eda, Bruno le Maire, afirm\u00f3 que no era descartable emplear el art\u00edculo 49.3 de la Constituci\u00f3n para hacer pasar por el Parlamento las contrarreformas previstas sin debate. \u00a1Otro insulto a los que votaron por Macron para bloquear el Rally Nacional!<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la diferencia entre Macron y Le Pen en la segunda vuelta fue mayor de lo que pod\u00edan prever incluso los \u00faltimos sondeos. Fue reelegido con unos 18,7 votos y el 58,55% de las papeletas, frente a los 13,3 millones y el 41,45% de Le Pen. Pero la victoria del pretencioso candidato del establishment debe ser contextualizada. En primer lugar, el abstencionismo en la segunda vuelta aument\u00f3 hasta el 28,01% frente al 26,31% de 2017. Mientras tanto, se dejaron en blanco unos 3 millones de votos de protesta, que no se tienen en cuenta en Francia, frente a los 4 millones de 2017. En segundo lugar, Macron ha perdido unos 2 millones de votos desde 2017 (18,7 millones en 2022 frente a 20,7 millones en 2017), pasando del 66,10% al 58,55%. En tercer lugar, en cierto sentido, hay dos ganadores incontestables de estas elecciones: Macron Y Le Pen. Nunca la ultraderecha ha obtenido tanto apoyo en unas elecciones de esta importancia. En 2017, Marine Le Pen obtuvo alrededor de 10,6 millones de votos en la segunda vuelta. Este a\u00f1o se acerc\u00f3 a los 13,3 millones. Est\u00e1 claro, pues, que la ultraderecha ha ganado fuerza durante el primer mandato de Macron. Ir\u00f3nicamente, Macron pretend\u00eda en 2017 &#8220;combatir el extremismo pol\u00edtico&#8221;. Por supuesto, Macron incluir\u00eda a France Insoumise entre los extremos. Tanto en la izquierda como en la derecha, Macron fracas\u00f3 patentemente.<\/p>\n<p>Macron fue reelegido en gran medida gracias a los votantes de izquierda, los de M\u00e9lenchon en particular, preocupados por la idea de Le Pen en el poder. En cuanto a la Francia no europea, cuyos partidarios de M\u00e9lenchon se volcaron abrumadoramente en Le Pen para derrotar al presidente, parece que una mayor\u00eda de votantes de la Uni\u00f3n Popular decidi\u00f3 finalmente votar a Macron, aunque tap\u00e1ndose la nariz. De hecho, la idea de que un voto por Macron derrotar\u00eda al &#8220;fascismo&#8221; -un t\u00e9rmino incorrectamente lanzado, como tendr\u00eda que demostrar un art\u00edculo separado y mucho m\u00e1s largo- se puso en primer plano, desde la derecha moderada hasta sectores de la extrema izquierda. El miedo a la Agrupaci\u00f3n Nacional y al &#8220;fascismo&#8221; en el poder volvi\u00f3 a ayudar a Macron, aunque menos que hace cinco a\u00f1os. El presidente reelegido se refiri\u00f3 a este punto en su discurso de victoria, la noche del 24 de abril: &#8220;Muchos de nuestros compatriotas me han votado hoy, no por mis ideas, sino para bloquear a la extrema derecha&#8221;. \u00bfQu\u00e9 conclusi\u00f3n pol\u00edtica, seg\u00fan \u00e9l, podemos sacar? \u00bfPodemos esperar concesiones, menos pol\u00edticas &#8220;duras&#8221;, menos recortes en los presupuestos p\u00fablicos? Pocas posibilidades. Porque, en contra de las apariencias, el proyecto de Macron no responde a sus votantes sino a la alta burgues\u00eda, que necesita el poder pol\u00edtico para aumentar sus beneficios y seguir atacando el progreso social. Ciertamente, Macron afirm\u00f3 querer ser &#8220;presidente para todos&#8221;, es decir, no s\u00f3lo para sus partidarios, sino tambi\u00e9n para los de Le Pen y M\u00e9lenchon. Pero dijo el mismo tipo de cosas en 2017, mientras que sus pol\u00edticas no han sido m\u00e1s que una continua afrenta a los votantes de izquierda. Las declaraciones de Bruno Le Maire sobre su jubilaci\u00f3n, a las que se hace referencia m\u00e1s arriba, indican que Macron 2.0 ser\u00e1 tan brutal y despectivo como el original. Al menos, si las configuraciones pol\u00edticas subsiguientes lo permiten.<\/p>\n<p><strong>Las elecciones legislativas del 12 y 19 de junio<\/strong><\/p>\n<p>El presidente en funciones fue reelegido y, por el momento, su antiguo gabinete sigue en funciones bajo el mando de Castex. Sin embargo, la Constituci\u00f3n obliga a renovar el poder legislativo, con elecciones en la Asamblea Nacional. Se disputan 577 esca\u00f1os; con esta idea, la maquinaria pol\u00edtica empez\u00f3 a girar en el momento en que se decidieron las elecciones. En las elecciones legislativas que se celebrar\u00e1n el 12 y el 19 de junio, los votantes elegir\u00e1n a un solo candidato local cada vez, en dos vueltas. Las 577 localidades son muy desiguales en cuanto al n\u00famero de habitantes de cada una. Por ello, es m\u00e1s dif\u00edcil que los candidatos de izquierdas, que necesitan muchos m\u00e1s votos de las localidades obreras superpobladas, ganen esca\u00f1os que sus hom\u00f3logos de derechas, que necesitan que vote menos gente para ganar un porcentaje comparable de sus localidades. Las elecciones legislativas, tal como est\u00e1n organizadas, tienen la tendencia a intensificar las mayor\u00edas parlamentarias. De hecho, las fuerzas electorales que son importantes a nivel nacional pueden encontrarse con poca o ninguna representaci\u00f3n en el parlamento. Este es el caso del Frente Nacional\/Reuni\u00f3n Nacional (que durante mucho tiempo no tuvo representantes, y ahora solo tiene 6 en la Asamblea) y de Francia Insumisa (que solo tiene 17 diputados) -a pesar de las actuaciones de Marine Le Pen y Jean-Luc M\u00e9lenchons en 2017-. En el momento de redactar este art\u00edculo, el m\u00e9todo de los sondeos, sumado a las continuas incertidumbres pol\u00edticas, impiden hacer cualquier tipo de pron\u00f3stico real sobre el resultado de las elecciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, es posible tomar nota de algunas tendencias y hacer algunas observaciones.<\/p>\n<p>En primer lugar, si bien los partidos de la &#8220;oscilaci\u00f3n coja&#8221; (el Partido Socialista y los Republicanos) est\u00e1n perdiendo influencia a escala nacional y presidencial, siguen teniendo influencia a nivel local. De hecho, es sorprendente c\u00f3mo las principales fuerzas pol\u00edticas de los candidatos presidenciales -La Rep\u00fablica avanza para Macron y la Agrupaci\u00f3n Nacional para Le Pen- son mucho m\u00e1s d\u00e9biles a nivel local que los socialistas y los republicanos. Como explica el camarada L\u00e9on Cr\u00e9mieux, &#8220;el Partido Socialista, Los Republicanos y sus candidatos est\u00e1n mucho m\u00e1s presentes en las instituciones departamentales y regionales que Moving Forward: 685 consejeros departamentales para los socialistas y 838 para los republicanos [y un n\u00famero equivalente para los consejeros regionales], frente a los 400 consejeros departamentales y 118 consejeros regionales de Moving Forward. Asimismo, en las ciudades de m\u00e1s de 30.000 habitantes, hay 50 alcaldes socialistas, 99 republicanos y 3 de Adelante&#8221;. Esta paradoja institucional no puede sino tener consecuencias a muchos niveles. Para Macron, que necesita una mayor\u00eda en la Asamblea Nacional para imponer sus pol\u00edticas, el proyecto de destruir a los socialistas y a los republicanos a nivel nacional debe completarse localmente con una mezcla de alianzas t\u00e1cticas y de ganarse a la gente, a caballo entre la derecha tradicional y la izquierda burguesa. Siendo la pol\u00edtica como es, la corrupci\u00f3n y las alianzas oportunistas estar\u00e1n probablemente en pleno apogeo durante las pr\u00f3ximas semanas. Para la extrema derecha, la cuesti\u00f3n es cu\u00e1l ser\u00e1 el futuro de &#8220;Recaptura&#8221; -el partido pol\u00edtico de Zemmour-. La Agrupaci\u00f3n Nacional y Marine Le Pen han optado por destruir a este incipiente rival y relanzar su estrategia presidencial: imponer una especie de &#8220;voto t\u00e1ctico&#8221; a la Agrupaci\u00f3n Nacional en la primera vuelta. No hay muchas figuras de la Agrupaci\u00f3n Nacional a nivel local, pero s\u00ed superan al reci\u00e9n estrenado partido de extrema derecha. Aunque es muy poco probable que la Agrupaci\u00f3n Nacional obtenga la mayor\u00eda en la Asamblea, es posible que pueda aumentar significativamente sus cifras. La cuesti\u00f3n es tambi\u00e9n financiera: la financiaci\u00f3n de los partidos depende en parte del n\u00famero de esca\u00f1os que consigan, por lo que los c\u00edrculos pro-Zemmour suponen un obst\u00e1culo que hay que eliminar.<\/p>\n<p>Pero es para M\u00e9lenchon para quien las cosas parecen progresar m\u00e1s r\u00e1pidamente. Su buen rendimiento parece provenir de una estrategia din\u00e1mica y centralizada que no exist\u00eda en 2017. Que no hubiera suficiente centralismo en la Uni\u00f3n Popular le cost\u00f3 la presidencia a su candidato. Inmediatamente despu\u00e9s de las elecciones presidenciales, M\u00e9lenchon y la Uni\u00f3n Popular se pusieron en contacto con varias fuerzas pol\u00edticas para proponerles una colaboraci\u00f3n para las elecciones legislativas. Desde entonces, las siguientes organizaciones se re\u00fanen regularmente: Los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica, Generaciones, el Partido Comunista Franc\u00e9s, el Nuevo Partido Anticapitalista y el Partido Socialista, o al menos, un sector mayoritario de los socialistas ha llamado a la puerta de la Uni\u00f3n Popular. En el momento de escribir este art\u00edculo, el proyecto a\u00fan no se ha completado. Sin embargo, se pueden observar los siguientes elementos:<br \/>\nGeneraciones es un peque\u00f1o movimiento lanzado por el candidato presidencial socialista de 2017, Benoit Hamon, y un miembro del Bloque Ecologista que apoy\u00f3 a Jadot para la presidencia. El 28 de abril, fueron los primeros en firmar un acuerdo con France Insoumise de cara a las elecciones legislativas de junio, buscando formar una coalici\u00f3n parlamentaria encabezada por M\u00e9lenchon.<br \/>\nEl 2 de mayo se alcanz\u00f3 un segundo acuerdo, esta vez entre Europa Ecolog\u00eda Verde y Francia Insumisa. El principal consejo de Europa Ecol\u00f3gica Verde ratific\u00f3 el acuerdo con una mayor\u00eda abrumadora; hab\u00eda nacido la &#8220;Nueva Uni\u00f3n Popular Medioambiental y Social&#8221;. El acuerdo se centraba concretamente en un salario m\u00ednimo de 1.400 euros al mes, un tope en el precio de los productos absolutamente necesarios, la vuelta de la edad de jubilaci\u00f3n a los 60 a\u00f1os, los principios de una &#8220;regla verde&#8221; y una &#8220;regla de oro medioambiental&#8221;, y el establecimiento de una Sexta Rep\u00fablica que incluir\u00eda un refer\u00e9ndum de iniciativa ciudadana. En caso de mayor\u00eda en la Asamblea, M\u00e9lenchon se convertir\u00eda en Primer Ministro. Una de las cuestiones m\u00e1s debatidas fue la de la U.E., de la que los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica son firmes defensores. La sugerencia de France Insoumise de desobedecer la normativa de la Uni\u00f3n Europea era inaceptable para los Verdes de Europa Ecol\u00f3gica. El compromiso al que llegaron estipula que la &#8220;Nueva Alianza&#8221; pretende &#8220;desobedecer ciertas normativas europeas&#8221;, sobre todo econ\u00f3micas y presupuestarias, pero manteniendo el &#8220;respeto al Estado de Derecho&#8221; en lo que respecta a los tratados europeos. Otro punto de fricci\u00f3n, finalmente superado, fue el reparto de los locales. Al parecer, se concedi\u00f3 un centenar a los Verdes.<br \/>\nEl martes 3 de mayo, el Partido Comunista decidi\u00f3 unirse a la Nueva Uni\u00f3n Popular Ecol\u00f3gica y Social. El principal punto de diferencia con France Insoumise era la energ\u00eda nuclear, que los comunistas apoyan y que France Insoumise repudia. El acuerdo permiti\u00f3 que cada secci\u00f3n defendiera sus propias posiciones en la Asamblea. Del mismo modo, el Partido Comunista mantuvo su derecho a defender sus propias convicciones frente a los pocos desacuerdos restantes, como la nacionalizaci\u00f3n de los bancos. El Partido Comunista obtuvo cincuenta locales, once de los cuales ser\u00e1n supervisados por diputados que est\u00e1n de salida, especialmente Fabien Roussel.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles 4 de mayo, en el momento de escribir este art\u00edculo, los socialistas acordaron unir fuerzas con France Insoumise, a costa de una enorme ruptura interna que podr\u00eda implantar f\u00e1cilmente el partido. Un comunicado de France Insoumise-Partido Socialista dice: &#8220;Queremos ganar una mayor\u00eda de esca\u00f1os parlamentarios, con el fin de bloquear las pol\u00edticas brutales e injustas de Emmanuel Macron, al tiempo que combatimos la extrema derecha&#8221;. Est\u00e1 previsto que este acuerdo sea ratificado el 5 de mayo por el consejo nacional del Partido Socialista.<br \/>\nEn cuanto al Nuevo Partido Anticapitalista, la lucha interna est\u00e1 llegando a su punto \u00e1lgido. No se ha decidido nada, pero la mayor\u00eda de la direcci\u00f3n ejecutiva lleva tiempo presionando por un acuerdo con France Insoumise. Un buen n\u00famero de sus bases se opone (no est\u00e1 claro cu\u00e1ntos exactamente, pero se han dado a conocer). Las recientes concesiones de France Insoumise a los Verdes y a los Socialistas parecen dar cr\u00e9dito a los temores de reformismo de los cr\u00edticos de Nueva Uni\u00f3n. De hecho, la propia presencia del Partido Socialista exig\u00eda muchas concesiones importantes, en particular sobre la Uni\u00f3n Europea. Philippe Poutou, que cre\u00eda en la l\u00ednea mayoritaria de apertura hacia la Francia Insumisa, parec\u00eda desilusionado. Escribi\u00f3: &#8220;En pocos d\u00edas, hemos pasado de un rechazo absoluto a trabajar con el Partido Socialista a un intento casi entusiasta por parte de France Insoumise y los socialistas de encontrar un terreno com\u00fan. L\u00f3gicamente, esto se traduce en un programa muy minimalista y, por supuesto, en un reparto de localidades, intentando salvar el mayor n\u00famero de esca\u00f1os posible. Cuanto m\u00e1s intente France Insoumise llevarse bien con el Partido Socialista y los Verdes, mayor ser\u00e1 el m\u00ednimo com\u00fan denominador. La jubilaci\u00f3n a los 60 a\u00f1os se convierte en un objetivo en s\u00ed mismo; la derogaci\u00f3n de la Ley El Khomri se convierte en una derogaci\u00f3n de sus &#8220;aspectos retr\u00f3grados&#8221;; la desobediencia a la normativa de la U.E. se diluye y se confunde; por no hablar de dejar atr\u00e1s la energ\u00eda nuclear, que no es poca cosa; adem\u00e1s de otras cuestiones importantes que normalmente llevar\u00edan a una escisi\u00f3n. Como resultado, la deseada unidad -que es leg\u00edtima, y que nos gustar\u00eda que se produjera- pierde radicalidad, originalidad, e incluso columna vertebral. Porque aunque est\u00e9 debilitada, el Partido Socialista y los Verdes de Europa marcan el ritmo, imponen sus propias limitaciones y ponen sus propios intereses en primer plano a la hora de repartirse los locales&#8221;.<\/p>\n<p>Para terminar con la cuesti\u00f3n de las elecciones legislativas, partamos de la base de que hay muchas posibilidades de que una gran parte de la izquierda se ponga de acuerdo y se unifique el 12 y el 19 de junio. Sin embargo, la cuesti\u00f3n no est\u00e1 resuelta, porque los socialistas a\u00fan no han ratificado el acuerdo a nivel interno, y porque el Nuevo Partido Anticapitalista a\u00fan no se ha pronunciado ante el tumulto existente en sus filas. Hay que se\u00f1alar que Lutte Ouvriere destaca en la izquierda como la \u00fanica organizaci\u00f3n que se niega sin m\u00e1s a cualquier tipo de pacto con France Insoumise.<\/p>\n<p>\u00bfY ahora?<\/p>\n<p>Hay otros puntos generales a considerar. En primer lugar, como observ\u00f3 agudamente Philippe Poutou, los acuerdos de France Insoumise arrastran su l\u00ednea cada vez m\u00e1s hacia la derecha, lejos del radicalismo. La pol\u00edtica del establishment ya nos ha hecho esperar este tipo de evoluci\u00f3n. La &#8220;unidad institucional&#8221; que algunos, en particular los Nuevos Anticapitalistas, quieren hacer pasar de contrabando como centralismo leninista, sigue siendo v\u00e1lida. Entonces, aunque falten estudios precisos, parece que el empuje a la centralizaci\u00f3n es efectivo, especialmente entre las clases trabajadoras. Muchos parecen querer que las distintas izquierdas se unan con la esperanza de ganar m\u00e1s esca\u00f1os legislativos y, en cierta medida, deshacer las elecciones presidenciales. Pero esta tarea est\u00e1 sumida en la confusi\u00f3n. Aunque los medios de comunicaci\u00f3n se refieran a France Insoumise como &#8220;la izquierda radical&#8221;, es importante recordar que en realidad son una fuerza neorreformista en la pol\u00edtica. Quieren cambiar la sociedad, pero no en el sentido anticapitalista, sino en el sentido neoliberal: por la v\u00eda de los poderes institucionales, no de la lucha revolucionaria y la insurrecci\u00f3n. La diferencia es enorme. Y es importante recordar c\u00f3mo esta &#8220;izquierda radical&#8221; ha fracasado miserablemente en todo el mundo: Syriza, Podemos, Bloco de Esquerda, Rifondazione&#8230; Lo que tienen en com\u00fan estas corrientes neorreformistas es que no saben o no quieren saber qu\u00e9 es el Estado burgu\u00e9s y a qui\u00e9n sirve (la burgues\u00eda). Adem\u00e1s, olvidan que la burgues\u00eda est\u00e1 dispuesta a todo para defender su poder y sus privilegios, sin importar el coste para el resto de la humanidad y el planeta.<\/p>\n<p>Una an\u00e9cdota ejemplar sobre la incapacidad de los neorreformistas para la lucha de clases est\u00e1 disponible en Internet. El fil\u00f3sofo y economista Fr\u00e9d\u00e9ric Lordon, que ha participado en muchas luchas sociales estos \u00faltimos a\u00f1os, afirma que la burgues\u00eda har\u00e1 todo lo posible para acabar con un gobierno de M\u00e9lenchon: &#8220;Imaginemos un gobierno de la Francia Insumisa, que M\u00e9lenchon se convierte en presidente. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda entonces? &#8230; Lo que pasar\u00eda es que ese gobierno ser\u00eda quemado en dos semanas&#8221;. Lordon se\u00f1ala tambi\u00e9n la especulaci\u00f3n financiera, en particular sus efectos sobre los tipos de inter\u00e9s, y el odio desatado por los medios de comunicaci\u00f3n contra un gobierno de izquierdas. Sobre la cuesti\u00f3n de la deuda francesa atacada por las finanzas internacionales, M\u00e9lenchon dijo: &#8220;Bueno, ya veremos&#8221;. Su entrevistador le pregunt\u00f3 con m\u00e1s precisi\u00f3n: &#8220;\u00bfC\u00f3mo luchamos contra las finanzas internacionales?&#8221;. La respuesta de M\u00e9lenchon: &#8220;Luchamos, nos defendemos. Pero tengo buenas armas&#8221;. Y a\u00f1adi\u00f3: &#8220;No me parece razonable que se ataque a Francia&#8230; Los resultados podr\u00edan ser desastrosos para todos&#8230; Creo que la gente es razonable. No har\u00e1n nada demasiado est\u00fapido. Pero no sugiero que nadie ataque a Francia si yo soy el que manda&#8221;. Y eso fue todo. M\u00e9lenchon, a diferencia de Lordon, no quiere entender y decir que el conflicto directo con la burgues\u00eda y su expropiaci\u00f3n en los sectores m\u00e1s importantes de la econom\u00eda son absolutamente vitales.<\/p>\n<p>Todav\u00eda es demasiado pronto para predecir cualquier resultado, pero la evoluci\u00f3n en torno a France Insoumise y su amplia alianza de izquierdas es posible. Esta nueva configuraci\u00f3n de la izquierda parece irritar ciertamente a los comentaristas, siempre deseosos de proteger el orden burgu\u00e9s. El diario online Mediapart habla incluso de una &#8220;ola de p\u00e1nico&#8221;. En particular, en el mismo art\u00edculo se lee: &#8220;A medida que se concreta la posibilidad de un acuerdo que podr\u00eda unir a la izquierda y a los ecologistas antes de las elecciones legislativas del 12 y 19 de junio, la &#8216;voz de la raz\u00f3n&#8217; pol\u00edtico-medi\u00e1tica se acerca a un ataque de nervios. La importancia pol\u00edtica de la corriente de M\u00e9lenchon desde el 10 de abril (con un 22% de los votos) y su capacidad potencial para poner en forma a la izquierda no sienta bien a los celosos defensores del statu quo&#8221;. Estos defensores del orden existente, para los que la izquierda &#8220;radical&#8221; en desarrollo es una espina clavada, reclutan entre los pol\u00edticos de los ex partidos de la &#8220;oscilaci\u00f3n coja&#8221;, as\u00ed como entre la mediocridad de los medios de comunicaci\u00f3n. Entre los primeros se encuentran: Jean-Fran\u00e7ois Cop\u00e9, Eric Woerth y Fran\u00e7ois Bayrou en la derecha real; Fran\u00e7ois Hollande, Jean-Christophe Cambad\u00e9lis y Julien Dray en la falsa izquierda; el propio presidente interino de la Agrupaci\u00f3n Nacional, Jordan Bardella. Entre los prescriptores de opiniones se encuentran Renaud D\u00e9ly de Le Monde y Elizabeth L\u00e9vy de CNews. La lista crecer\u00e1 posiblemente si el proyecto de France Insoumise se desarrolla m\u00e1s. La situaci\u00f3n pol\u00edtica ser\u00e1 ciertamente diferente seg\u00fan que los aliados de Macron o de M\u00e9lenchon ganen la mayor\u00eda de los esca\u00f1os legislativos. Pero la victoria de M\u00e9lenchon est\u00e1 lejos de ser probable. Y si se produjera, se producir\u00eda con toda seguridad una tormenta pol\u00edtica y tal vez incluso social.<\/p>\n<p>Los trabajadores deben estar muy preocupados por la situaci\u00f3n descrita. Una coalici\u00f3n de &#8220;la izquierda&#8221; incrustada en el establishment, centrada en las elecciones, y que incluye fuerzas que han mostrado su disposici\u00f3n a traicionar a los trabajadores en el pasado no es nada en absoluto comparado con la dictadura de la burgues\u00eda. En efecto, hay que preparar una revoluci\u00f3n y para ello es necesario un partido revolucionario. Desgraciadamente, la izquierda francesa carece claramente de \u00e9l. Entre el Nuevo Partido Anticapitalista, que se deja empantanar por France Insoumise, y Lutte Ouvriere, que resiste mejor pero no ofrece propuestas concretas, no hay ninguna alternativa pol\u00edtica capaz de plantear un verdadero an\u00e1lisis de clase de las luchas en curso, ni de afrontar la desilusi\u00f3n que est\u00e1 a la vuelta de la esquina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducido del franc\u00e9s original, publicado el 5 de mayo de 2022 Por Michael Lenoir El 10 y el 24 de abril, Francia celebr\u00f3 sus elecciones presidenciales. Al igual que en las elecciones de 2017, la segunda ronda de votaciones enfrent\u00f3 a Emmanuel Macron con Marine Le Pen. 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