{"id":1198,"date":"2022-06-02T19:13:01","date_gmt":"2022-06-02T23:13:01","guid":{"rendered":"https:\/\/workersvoiceus.org\/?p=1198"},"modified":"2022-06-07T12:40:59","modified_gmt":"2022-06-07T16:40:59","slug":"world-capitalism-refuses-to-respond-effectively-to-the-climate-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/workersvoiceus.org\/es\/2022\/06\/02\/world-capitalism-refuses-to-respond-effectively-to-the-climate-crisis\/","title":{"rendered":"El capitalismo ignora una salida efectiva del crisis clim\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por CHRISTINE MARIE<\/strong><\/p>\n<p>El mes de mayo es tradicionalmente un gran momento para los activistas del clima que esperan utilizar las juntas de accionistas de las grandes compa\u00f1\u00edas petroleras para aprobar resoluciones que obliguen a reducir las emisiones y a cambiar el modelo de negocio para incluir las energ\u00edas renovables. El a\u00f1o pasado, un grupo de accionistas de tama\u00f1o modesto llamado Motor n\u00ba 1 consigui\u00f3 ser noticia y a\u00f1adir miembros al consejo de administraci\u00f3n de Exxon que se consideraban susceptibles de mover ficha.<\/p>\n<p>El grado de fantas\u00eda que subyace a esta estrategia de los accionistas qued\u00f3 descubierto en mayo de 2022, cuando las resoluciones de los activistas fueron derrotadas de forma contundente a favor de las resoluciones elaboradas por las empresas para dar un lavado de cara a su compromiso continuado con la exploraci\u00f3n, el desarrollo y la venta de combustibles f\u00f3siles. La mayor\u00eda de los comentaristas de la prensa econ\u00f3mica relacionaron este hecho con los extraordinarios beneficios a corto plazo que se obtendr\u00edan debido a la guerra en Ucrania y la determinaci\u00f3n de la clase empresarial y los gobiernos imperialistas occidentales de aprovechar el momento para impulsar la producci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles hasta nuevos m\u00e1ximos, dejando de lado los compromisos previamente expresados de reducir incluso modestamente las emisiones.<\/p>\n<p>En previsi\u00f3n de las reuniones anuales de 2022 de las grandes petroleras, Oil Change International y el peri\u00f3dico The Guardian publicaron importantes informes sobre lo que los gigantes de los combustibles f\u00f3siles tienen realmente reservado para la humanidad. &#8220;Big Oil Reality Check&#8221; (mayo de 2022) documentaba el hecho de que, a pesar del claro consenso cient\u00edfico de que no hab\u00eda absolutamente ning\u00fan espacio para la expansi\u00f3n de nuevos combustibles f\u00f3siles si el mundo ha de tener una probabilidad de 50:50 de mantener el calentamiento por debajo del l\u00edmite cr\u00edtico de 1,5 grados cent\u00edgrados, las promesas clim\u00e1ticas hasta 2025 de ocho empresas clave incluyen m\u00e1s de 200 desarrollos que podr\u00edan causar 8,6 gigatoneladas (Gt) adicionales de contaminaci\u00f3n por carbono, y ninguna est\u00e1 siquiera cerca de alinearse con el ya insuficiente Acuerdo de Par\u00eds.<\/p>\n<p>El peri\u00f3dico <em>The Guardian<\/em> ahond\u00f3 en los detalles de estos proyectos, etiquet\u00e1ndolos como &#8220;bombas de carbono&#8221; porque seguramente pondr\u00edan la temperatura global en una zona que la ciencia ha demostrado que ser\u00eda catastr\u00f3fica (&#8220;Revealed: the &#8216;carbon bombs&#8217; set to trigger catastrophic climate breakdown&#8221;, 11 de mayo de 2022). Los reporteros de la investigaci\u00f3n afirman que el conjunto de estos proyectos supondr\u00eda un bill\u00f3n de toneladas de emisiones de CO2, una cantidad equivalente a 18 a\u00f1os de emisiones mundiales actuales. No es de extra\u00f1ar que Estados Unidos, Canad\u00e1 y Australia sean los que m\u00e1s &#8220;bombas&#8221; han comprometido. El Secretario General de la ONU, Ant\u00f3nio Guterres, declar\u00f3 lo obvio cuando dijo: &#8220;Los intereses de los combustibles f\u00f3siles est\u00e1n utilizando c\u00ednicamente la guerra en Ucrania para fijar un futuro con altas emisiones de carbono.&#8221;<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre la rivalidad interimperialista y el rechazo patronal a un programa de acci\u00f3n para salvar el planeta como hogar de nuestra especie nunca ha sido m\u00e1s clara. Los trabajadores de todo el mundo tienen mucho que ganar con la derrota ucraniana del imperialismo ruso, pero el grado en que las grandes potencias mundiales est\u00e1n aprovechando el momento para impulsar un rearme masivo y los preparativos para el conflicto geopol\u00edtico es una terrible distracci\u00f3n de la batalla existencial por un planeta habitable<\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 Michael Klare en &#8220;The Ukraine War&#8217;s Collateral Damage&#8221; (TomDispatch, 22 de mayo de 2022), &#8220;Si se les preguntara, Biden, Putin, Xi y los altos funcionarios de todo el mundo insistir\u00edan sin duda en que abordar el cambio clim\u00e1tico sigue siendo una preocupaci\u00f3n importante. Pero seamos sinceros, su prioridad n\u00famero uno es ahora movilizar a sus sociedades para una lucha a largo plazo contra sus rivales geopol\u00edticos.&#8221; Por supuesto, las potencias imperialistas y regionales llevan mucho tiempo tratando el cambio clim\u00e1tico como una preocupaci\u00f3n militar y de seguridad, m\u00e1s que como un problema en el que el destino de la humanidad est\u00e1 en juego.<\/p>\n<p>En el informe de octubre de 2021 &#8220;Global Climate Wall: How the World&#8217;s Wealthiest Nations Prioritize Borders over Climate Action&#8221;, Todd Miller, Nick Buxton y Mark Akkerman ilustran esa elecci\u00f3n de las \u00e9lites con cantidades de dinero. A medida que aumentan las temperaturas y el nivel del mar en el mundo, las naciones semicoloniales piden ayuda financiera que podr\u00eda destinarse a medidas de adaptaci\u00f3n. En Glasgow se reafirm\u00f3 la falta de voluntad de los pa\u00edses imperialistas, todos ellos grandes emisores, de cumplir incluso con el peque\u00f1o compromiso anual que hab\u00edan prometido anteriormente para este fin.<\/p>\n<p>A medida que zonas del mundo que incluyen pa\u00edses como Pakist\u00e1n, T\u00fanez, Bangladesh y Guatemala se convierten en zonas de sacrificio en las que la agricultura deja de ser un medio de vida fiable, y la migraci\u00f3n queda como \u00fanico medio posible de adaptaci\u00f3n humana, los pa\u00edses m\u00e1s ricos gastan en cambio cada vez m\u00e1s en la militarizaci\u00f3n de sus fronteras. Siete pa\u00edses en particular -responsables del 48% de las emisiones hist\u00f3ricas de gases de efecto invernadero del mundo- gastaron colectivamente al menos el doble en el cumplimiento de las fronteras y la inmigraci\u00f3n (m\u00e1s de 33.100 millones de d\u00f3lares) que en la financiaci\u00f3n del clima (14.400 millones de d\u00f3lares) entre 2013 y 2018. Estados Unidos, el mayor emisor del mundo, gast\u00f3 11 veces m\u00e1s en militarizar su frontera que en apoyo financiero para la adaptaci\u00f3n. Canad\u00e1, cuyo brutal r\u00e9gimen extractivista est\u00e1 asolando Centroam\u00e9rica, gast\u00f3 15 veces m\u00e1s en &#8220;seguridad&#8221; fronteriza que en esa ayuda. El Reino Unido, deseoso de impedir la entrada de los procedentes del norte de \u00c1frica, gast\u00f3 dos veces m\u00e1s.<\/p>\n<p>Desde que en 2021 el Banco Mundial empez\u00f3 a predecir que para 2050 los desplazamientos internos, que en un mundo sano desencadenar\u00edan m\u00e1s fondos para la adaptaci\u00f3n, podr\u00edan ascender a 85,7 millones de refugiados en el \u00c1frica subsahariana, 40,5 millones en el sur de Asia, 19,3 millones en el norte de \u00c1frica y Oriente Medio, y 17,1 millones en el Caribe. Los planificadores militares de las grandes potencias ya se refieren a estos millones como los &#8220;b\u00e1rbaros&#8221; que est\u00e1n a punto de escalar las puertas imperiales. Las mismas organizaciones corporativas de &#8220;seguridad&#8221; que vigilan la frontera, venden las posesiones y operaciones de los gigantes de los combustibles f\u00f3siles. Es un gran sistema al servicio del lucro que nos est\u00e1 condenando.<\/p>\n<p>Los partidos de la patronal han tenido m\u00e1s de 30 a\u00f1os para responder eficazmente a la realidad cient\u00edfica del calentamiento global y han demostrado, sin lugar a dudas, que no lo har\u00e1n. Dado que est\u00e1 muy claro que las \u00e9lites mundiales no tienen intenci\u00f3n de regular, nacionalizar o impedir de otro modo la extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles, y que pretenden tratar a los trabajadores que pierden sus hogares y medios de vida y a sus familiares debido a las emisiones resultantes como el enemigo, s\u00f3lo hay una salida. Los trabajadores de todo el mundo deben unirse y apoyarse mutuamente en el esfuerzo por sustituir el sistema capitalista que impulsa este ciclo de muerte y destrucci\u00f3n planetaria. Para obtener un control decisivo sobre la industria de los combustibles f\u00f3siles, impedir que se sigan extrayendo y apoderarse de los activos actuales para una transici\u00f3n de emergencia a la energ\u00eda limpia y renovable, al tiempo que se organizan para mantener un nivel de vida decente, los trabajadores deben estar preparados para tomar el poder pol\u00edtico y poner a estas industrias y a sus financieros bajo control democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Muchos est\u00e1n de acuerdo en que \u00e9sta es la soluci\u00f3n l\u00f3gica, pero dudan de que sea realmente posible. De hecho, la voluntad de luchar por nuestro futuro que exhiben los trabajadores y los agricultores, junto con la actividad de vanguardia de las naciones ind\u00edgenas, puede verse en todos los continentes. En Siria, los agricultores afectados por la sequ\u00eda intentaron deponer el r\u00e9gimen de Assad en un levantamiento revolucionario. En Chile, las clases trabajadoras y campesinas y los activistas ind\u00edgenas han luchado por crear un nuevo r\u00e9gimen constitucional que ponga el medio ambiente y su salud en el centro de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Incluso en Estados Unidos, donde los funcionarios sindicales se postran ante el mismo Partido Dem\u00f3crata que sigue aumentando las subvenciones a los gigantes de los combustibles f\u00f3siles y retrasando la acci\u00f3n de los trabajadores, numerosas luchas locales dan testimonio de la determinaci\u00f3n de los trabajadores de luchar contra la cat\u00e1strofe medioambiental. En el lado sureste de Chicago, una coalici\u00f3n comunitaria con liderazgo de inmigrantes y sindicalistas acaba de ganar una lucha de varios a\u00f1os por la justicia medioambiental contra la empresa contaminante General Iron (&#8220;Solidarity is How We Win&#8221;, In These Times, 10 de marzo de 2022). En numerosas ciudades y pueblos, los trabajadores, especialmente en las comunidades ind\u00edgenas, negras y latinas, se est\u00e1n autoorganizando para protegerse de la contaminaci\u00f3n y la devastaci\u00f3n de las empresas y de la victimizaci\u00f3n como resultado de los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos. Cada una de estas luchas es un espacio en el que los ecosocialistas pueden encontrar partidarios para el tipo de programa amplio e integral en torno al cual debemos unirnos y luchar para llegar al poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En su convenci\u00f3n nacional de marzo de 2022, Workers Voice \/ La Voz aprob\u00f3 una plataforma en torno a la cual concebir dicha lucha. Incluye, pero no se limita a los siguientes ejes:<\/p>\n<ul>\n<li>Abrir las fronteras y construir un movimiento global. Acabar con el extractivismo estadounidense en el extranjero y con los &#8220;pr\u00e9stamos&#8221; depredadores para la financiaci\u00f3n del clima. Cancelar la deuda del mundo semicolonial. Estados Unidos debe pagar por las p\u00e9rdidas y da\u00f1os creados por sus emisiones hist\u00f3ricas.<\/li>\n<li>No destinar fondos al ej\u00e9rcito; convertir la producci\u00f3n b\u00e9lica en producci\u00f3n para las necesidades humanas y para ayudar a la adaptaci\u00f3n global a la crisis clim\u00e1tica.<\/li>\n<li>Acabar con la extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles y la agricultura industrial en un plazo de emergencia. Dinero para una transici\u00f3n de emergencia a las energ\u00edas renovables limpias y a la agroecolog\u00eda. Empleos para todos para sanar la tierra.<\/li>\n<li>Acabar con el uso de la tierra como mercanc\u00eda u objeto de actividad especulativa. Devoluci\u00f3n de la tierra a los pueblos ind\u00edgenas, con derecho a veto de uso; nacionalizar el resto bajo control democr\u00e1tico.<\/li>\n<li>Transporte masivo, limpio y r\u00e1pido; atenci\u00f3n sanitaria universal y gratuita y un sistema de salud p\u00fablica robusto; viviendas seguras construidas para sobrevivir a climas extremos para todos.<\/li>\n<li>Defender a las mujeres, que son las principales trabajadoras de la sanidad, el hogar y el cuidado de ni\u00f1os y ancianos, y que durante el cambio clim\u00e1tico se ver\u00e1n obligadas a trabajar a\u00fan m\u00e1s. Cuidado gratuito de ni\u00f1os y ancianos. Detener la violencia sexual. No al control de la poblaci\u00f3n y a los planes de esterilizaci\u00f3n forzada.<\/li>\n<li>Acortar la semana laboral sin reducir el salario. Asambleas nacionales de trabajadores para dar prioridad a la producci\u00f3n necesaria para las necesidades humanas, y cerrar la producci\u00f3n de bienes innecesarios con fines de lucro para reducir dr\u00e1sticamente las emisiones en un plazo de emergencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todos los puntos anteriores -producci\u00f3n, uso de la tierra, transporte, atenci\u00f3n sanitaria, etc.- deber\u00edan llevarse a cabo junto con un plan nacional para satisfacer las necesidades de los seres humanos y de toda la vida en la tierra. Esto requiere un sistema social dirigido democr\u00e1ticamente que deje de funcionar seg\u00fan los dictados de la clase capitalista y su insaciable b\u00fasqueda de beneficios privados. \u00danete a nosotros en la lucha por un mundo ecosocialista.<\/p>\n<p><em>Foto: Protesta de la Rebeli\u00f3n de la Extinci\u00f3n frente a la embajada de Brasil en Bruselas, B\u00e9lgica, en agosto de 2019. (Thierry Monasse \/ Getty Images)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por CHRISTINE MARIE El mes de mayo es tradicionalmente un gran momento para los activistas del clima que esperan utilizar las juntas de accionistas de las grandes compa\u00f1\u00edas petroleras para aprobar resoluciones que obliguen a reducir las emisiones y a cambiar el modelo de negocio para incluir las energ\u00edas renovables. 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