
Por La Voz – San Jose
Construyamos la resistencia para enfrentar la política anti-obrera, racista y anti-inmigrante de Trump
Justo desde el momento en que se declaró Donald Trump presidente electo de Estados Unidos, estalló un proceso de movilización en todo el país que no se ha detenido hasta el día de hoy. Los primeros en salir a protestar la elección fueron los jóvenes inmigrantes que dejaron los salones de clase en las escuelas y tomaron las calles gritando la consigna: “Donald Trump, no nuestro presidente!”. Desde entonces hemos visto cómo ese slogan ha sido tomado por millones de personas de todas las razas que salen a la calle a enfrentar su política anti-obrera, racista y homofóbica.
Cientos de miles protestaron el día de su posesión en Washington DC y otras ciudades.
El 21 de Enero, más de 3 millones de personas acudieron al llamado a la movilizaron de las mujeres en más de 50 ciudades del país y varios cientos de miles más protes- taron alrededor del mundo exigiendo el derecho al aborto, igual pago que los hombres en el trabajo y rechazaron la política machista y anti-inmigrante de Trump y su gobierno. Esta gigante movilización, nunca vista en la historia del país, no solo mostró su imponente fuerza sino que armó de confianza a las masas para luchar. Esto quedó completamente demostrado un par de días después en las masivas protestas en los aeropuertos de las principales ciudades del país rechazando la acción ejecutiva de Trump que impedía el ingreso de inmigrantes y refugiados provenientes de 7 naciones musulmanas a país. Las protestas fueron de tal magnitud y fuerza que los aeropuertos se paralizaron por varios días. La justeza y la fuerza de esa movilización se co- rono con un triunfo en las cortes donde 3 jueces federales unánimemente bloquearon la mentada acción ejecutiva de Trump. Pero la ofensiva del gobierno no para y este prepara un nuevo texto de la ley contra los musulmanes. Mientras tanto ha puesto como blanco de ataque a los trabajadores inmigrantes indocumentados latinos, gran mayoría de los cuales son mexicanos y centroamericanos a quienes señala como criminales y busca deportarlos.
El anuncio hecho por el gobierno de Trump el pasado Febrero 22, de que todo inmigrante que haya entrado ilegalmente al país será sujeto a deportación y que los padres que habiendo ingresado solos y más tarde hayan pagado para traer a sus hijos serán juzgados por crimen de tráfico humano, fue precedido ya por la gran jornada de lucha el pasado Febrero 16, llamada “Un día sin Inmigrantes”, convocada por las múltiples organizaciones pro-inmigrantes en toda la nación. Esa jornada fue un paso adelante en los esfuerzos por llevar a cabo el próximo primero de Mayo un paro nacional de la producción como respuesta a los ataques del gobierno.
La agresividad del Gobierno Trump lógicamente ha creado temor y zozobra dentro de la comunidad inmigrante indocumentada pero ya muchos empiezan a darse cuenta que no queda otra opción que organizarse y luchar. La suerte de los inmigrantes ahora dependerá por completo de su propia lucha, su propia organización y de la movilización independiente del partido demócrata pero sobre todo ción independiente del partido demócrata pero sobre todo también de la solidaridad y el apoyo que le pueda brindar otros sectores de la clase trabajadora americana. Ya se está redoblando los preparativos para esa gran acción de lucha y es deber de todo activista y revolucionario honesto ponerse al servicio del éxito del paro de la producción el próximo 1 de Mayo.
1 de Mayo: Paremos la producción
La vasta mayoría de inmigrantes indocumentados son trabajadores principalmente mexicanos y centroamericanos. Ellos forman parte de la clase obrera latina y más ampliamente de la clase obrera americana. Están empleados principalmente en el sector de la producción y los servicios. Las actividades de producción en las que la mayoría de trabajadores indocumentados se desempeñan son la construcción, minería, fabricación de ropa, agricultura y sacrificio de animales. En el sector de los servicios, los trabajos más comunes entre los trabajadores inmigrantes indocumentados son la limpieza de casas, la jardinería, restaurantes, limpieza de oficinas, hoteles, edificios y terrenos.
Se calcula que después de la depresión económica de 2007-8, la cantidad de inmigrantes indocumentados latinos en Estados Unidos se estabilizó en alrededor de 11.5 millones. Los 11.5 millones de indocumentados forman parte de un total de 57 millones de latinos en este país. Las amenazas de deportaciones masivas del gobierno de Trump afecta no solo a los 11.5 millones de inmigrantes indocumentados sino al total de los 57 millones de latinos en el país.
Los inmigrantes han llevado a cabo grandes luchas contra la política racista y discriminatoria del gobierno americano. La primera fue las grandes marchas de los inmigrantes indocumentados en Abril y el paro de la producción el 1 de Mayo de 2006. Todo esto como respuesta a un intento del gobierno de Bush de criminalizar a los inmigrantes a través del proyecto de ley 4437. Esta lucha obligó al gobierno a retirar dicho proyecto de ley. Hoy, 11 años después, el gobierno de Trump revive con redoblada fuerza esa misma política vociferando la construcción del muro en la frontera con México y deportaciones masivas. Como respuesta, el pasado 16 de Febrero, los trabajadores indocumentados y latinos realizaron una jornada de protesta con paro de la producción. Las redes sociales desplegaron sendos videos de las grandes movilizaciones, paros en la producción y boicots a las tiendas y centros comerciales. Esta acción se considera una preparación para una nueva acción el próximo 1 de Mayo de 2017, llamada “Un día sin Inmigrantes”.
Si tenemos en cuenta que los latinos en Estados Unidos son alrededor de 16% del total de la población del país (alrededor de 57 millones) y que los 11.5 millones de indocumentados son los hijos, los tíos, los sobrinos, las esposas, esposos de los otros latinos ya naturalizados, podremos percibir la fuerza que puede desplegar esa acción de lucha exitosa llevada a cabo no solo por los trabajadores inmigrantes indocumentados sino también con el apoyo de sus familiares ya naturalizados. La ventaja con que cuenta hoy en día la lucha de los inmigrantes es que se da en medio de un alza sin precedentes en la movilización de masas en todo el país contra Trump. Toda esta movilización ha levantado en sus demandas un alto a la política de criminalización de los inmigrantes por el gobierno y en contra de las deportaciones.
En California, SEIU USWW llama al paro de la producción
En California, contados sindicatos han tomado en sus propias manos la defensa de los inmigrantes y en particular de los indocumentados a pesar de que muchos de ellos cuentan con muchos miembros en sus filas. Es de resaltar y poner como ejemplo la importante lucha que llevaron a cabo los estibadores de ILWU Local 10 que paralizaron los 7 puertos del área de la Bahía en California el pasado 20 de Enero, día de la posesión de Trump. Igualmente los sindicatos de profesores precarios en la Universidad de Berkeley (UAW 2865) y las protestas estudiantiles se han hecho sentir al enfrentar al nuevo gobierno de Trump. UFCW, a nivel nacional ha llamado a sus miembros a salir a marchar contra Trump. La lucha llevada a cabo por estos sindicatos son un ejemplo para el resto de los sindicatos y sus dirigentes para tomar un compromiso serio con la defensa de los intereses de la clase obrera, particularmente con los trabajadores inmigrantes indocumentados.
Especial atención hay que poner al llamado que está haciendo SEIU-USWW, un sindicato clave que representa a 40,000 trabajadores de limpieza, mantenimiento y seguridad en la industria privada en California. SEIU – USWW ha llamado a hacer un paro de la producción el próximo 1 de Mayo. La gran mayoría de sus miembros son mujeres trabajadoras indocumentados que se desempeñan como janitors y que han sido una vanguardia en la lucha contra las políticas sobre-explotadoras y discriminatorias de los patrones y del gobierno americano.
Si bien el llamado de SEIU-USWW es un paso im- portante, un llamado sólo no es suficiente. Para organizar una huelga real y parar la producción el 1 de Mayo, contra la política anti-inmigrante de Trump tenemos que ir más allá de la agitación y las palabras: tenemos que organizarla por la base, de manera democrática y masiva en todos los lugares de trabajo, tenemos que planear piquetes y organizar la solidaridad de la comunidad. Los líderes de SEIU-USWW no pueden solo tomar ventaja de un discurso progresista publicando en los medios sociales y manifestando en las reunio- nes de las coaliciones de lucha su respaldo a la lucha de los inmigrantes y particularmente con el paro de la producción para el 1 de Mayo.
Si realmente estos dirigentes quieren tener un rol de vanguardia en esta lucha deben presentar un plan concreto de preparación para sus miembros, partiendo de la base de implementar la democracia sindical amplia, de tal manera que las tareas y acciones que se definan sean las que sean votadas en asambleas de base y no las definidas por los dirigentes sin consultar a la base. Es necesario, levantado la demanda más sentida de los janitors cual es:
¡No a las deportaciones de Trump! No al Muro en la Frontera!
¡No al machismo y el acoso sexual!
¡Salario mínimo de $15 ya y beneficios gratuitos!
Para eso nosotros proponemos a los trabajadores que apoyen el llamado de la dirección de SEIU- USWW y se organicen por la base para hacerlo una realidad: empecemos por agitar a través de volantes, reuniones y acciones masivas en los sitios de trabajo la preparación del paro de la producción el 1 de Mayo. Esta acción será exitosa y ganará la simpatía de los trabajadores si se da en el marco de una total independencia del partido demócrata y de los patrones.
