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¿Por qué no votamos por el FMLN?


EL SALVADOR
Escrito por István Aguilares
Viernes 24 de Enero de 2014 17:26
Toda la coyuntura política del país está girando alrededor de las elecciones presidenciales de febrero de este año; los medios de comunicación se han inundado de miles spots de los diferentes candidatos que contienden por la silla presidencial.
Ante esa coyuntura, seguramente miles de mujeres y hombres trabajadores honrados aún ponen en el FMLN sus esperanzas; otros, seguramente, a pesar de saber en el fondo que ningún partido de los contendientes traerá las transformaciones necesarias que alivien la situación de pobreza y sobre explotación de la clase trabajadora, deciden votar por el FMLN por el hecho simple de considerarlo un “mal menor” respecto a ARENA o a UNIDAD. En ese marco, como Unidad Socialista de las y los Trabajadores (UST) queremos decir a la clase trabajadora y al movimiento popular, porqué no votamos por el FMLN y llamamos por el contrario al voto nulo.
 
El FMLN de hoy ya no es el FMLN histórico de la guerra
 
Suele creerse que el FMLN de hoy, es el mismo FMLN que combatió en armas a la dictadura militar, el FMLN histórico que agrupo a miles de revolucionarios en todo el país, y que en más de una ocasión hizo temblar los cimientos de la sociedad burguesa salvadoreña. Pues bien, queremos decir, que el FMLN de hoy, que participa en ministerios, que ocupa curules en la Asamblea Legislativa, que gobierna decenas de municipios, que ocupa miles de cargo en direcciones y subdirecciones de las instituciones del gobierno ya no es el FMLN histórico.
Después de 1983, tras la muerte de Salvador Cayetano Carpio y Melida Anaya Montes, el FMLN cambio su programa de gobierno, pasando de la formulación de la toma del poder por la alianza obrero-campesina, a la formulación de un gobierno de colaboración de clases, donde participaría el movimiento popular y la burguesía no oligárquica del país. Terminó la guerra en 1992 y elección tras elección el FMLN fue puliendo y enarbolando este programa elaborado en 1983, hasta el 2009 cuando logra, mediante una alianza con sectores burgueses no oligárquicos, ganar las elecciones presidenciales. El gobierno de Funes-FMLN es en gran parte un triunfo de este programa burgués de 1983, un programa verdaderamente traidor de la revolución salvadoreña.
El FMLN es un partido de ricos, un partido burgués
 
Además, desde inicios del 2000 el FMLN comenzó a virar lentamente de partido reformista, que formulaba programas de gobiernos de colaboración de clases, a un partido con una cúpula eterna, que purgaba a la oposición interna; pero además gran parte de esta cúpula fue transformándose con los años en verdaderos empresarios. Todo este proceso se hizo más evidente desde el 2009 cuando se abren las puertas para que la empresa ALBA, dirigida por parte de la cúpula del FMLN, entrara de lleno a los negocios del mercado salvadoreño. Tal es el caso que hoy en día, el ex comandante guerrillero “Ramiro”, Luis Merino ha aceptado públicamente que la empresa ALBA maneja un capital de US$800 millones[1].
Por principios, los revolucionarios no votamos por partidos burgueses; por el contrario les hacemos la lucha implacable, así estos partidos se hagan pasar por partidos proletarios, partidos de trabajadores.
El FMLN administra los negocios de la burguesía
 
Otro elemento para basarnos en nuestra política de decidir no votar por el FMLN, es precisamente su acción política práctica en este gobierno, que ellos mismos reivindican como su gobierno”.
Este gobierno ha venido a administrar los negocios de la burguesía, ha firmado el Asocio para el Crecimiento, que significa más neoliberalismo[2], ha aprobado la ley de Asocios Público-Privado para concesionar los pocos servicios que le quedan al Estado y dejarlos en manos de los oligarcas o imperialistas para que estos se lucren de los que deberían ser servicios del Estado, tal como educación, transporte, agua, salud, etc. Pero además ha arremetido contra la estabilidad de los trabajadores del sector público mediante el proyecto de ley de la función pública. Mientras tanto sigue construyendo carreteras que le aplauden los burgueses del sector industrial y en específico del sector construcción, hace tratos con el imperialismo para el otorgamiento del segundo compacto de FOMILENIO, programa que servirá únicamente para llenarle los bolsillos a los oligarcas dedicados al sector turismo como los Pomas, o nuevamente al sector construcción, mientras entrega al mismo tiempo toda la franja costero-marina al voraz capital imperialista u oligárquico.
Por todo ello decimos que este es un gobierno de frente popular, es decir un gobierno donde participan ciertos sectores de la izquierda reformista, pero que en realidad sirve para administrarle los negocios a la burguesía.
¿Qué haría un eventual futuro gobierno del FMLN?
 
Por ultimo, el último elemento que nos lleva a no votar por el FMLN y llamar abiertamente a votar nulo en estas elecciones presidenciales del 2014, es precisamente el análisis de lo que haría un eventual segundo gobierno del FMLN.
Como los mismos candidatos lo han dicho, ellos no romperán con las ataduras que nos mantiene como semi-colonia del imperialismo. Han dicho abiertamente que seguirán pagando la deuda externa, con lo que seguirán hinchando los bolsillos del capital transnacional, mientras dejan si escalafón a las y los trabajadores, mientras no aumentan el presupuesto de educación, salud, etc.; que mantendrán la dolarización, que seguirán los acuerdos con los empresarios oligarcas, etc. Por todo ello, nosotros no votamos por el FMLN, y muy por el contrario, llamamos a toda la clase trabajadora y al movimiento popular en su conjunto, a las y los estudiantes, a anular el voto y construir desde ya, un polo de lucha sindical y popular para enfrentar al próximo gobierno, sea quien sea.


[1]Diario el Mundo. Alba Petróleos revela capital: $800 millones. 30 de octubre del 2013.
[2] El Asocio Para el crecimiento, entre El Salvador y Estados Unidos firmado en noviembre del 2011 expresa: “El Asocio para el Crecimiento es un esfuerzo que aspira a ampliar rápidamente el crecimiento económico inclusivo en El Salvador bajo un compromiso profundo con la democracia y los derechos humanos. A fin de lograr estas metas, todos los socios reconocen la importancia de una economía de mercado en buen funcionamiento y el rol fundamental del sector privado en liderar el desarrollo económico mientras que el gobierno cumple un propósito esencial estableciendo un entorno institucional propicio para el crecimiento económico”. Gobierno de El Salvador. Asocio para el Crecimiento. El Salvador – Estados Unidos, plan de acción conjunto. Noviembre del 2011. Pág. 4. Versión digital.
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